domingo, 2 de marzo de 2014

La Masonería y el sentido de pertenencia.

Sentirnos arraigados o enraizados por algo que consideramos importante, ya sean personas, grupos o instituciones ese sentimiento filiatorio se le denomina Sentido de Pertenencia. Al tener conciencia de que pertenecemos a algo ya sea en el marco sentimental de una relación familiar o de pareja, o sentirnos parte de una agrupación de individuos que promuevan cualquier tipo de actividad, eso nos brinda la tan necesaria seguridad emocional que todo individuo persigue o debiera perseguir. Tan importante es, poseer Sentido de Pertenencia, que esto nos lleva a preservar, a cuidar y a tratar de mantener en el tiempo esa relación filiatoria que nos une a la familia, a la relación de pareja, o  a la  relación con la institución a la cual nos sentimos parte  y a todo lo que tenga que ver con ese sentimiento filial, es decir, cuidamos todo lo concerniente al bienestar de nuestra familia y procuramos todo lo que le brinde seguridad, en lo concerniente a nuestra relación de pareja nos hace estar al pendiente de la comunicación entre ambos, apelamos al respeto y nos refugiamos en el amor  y  siempre hallamos cualquier excusa para que en todo momento exista la buena armonía a fin de que esa relación perdure en el tiempo. De igual manera ocurre con la institución o agrupación a la cual nos sentimos parte, cuando “gozamos” de Sentido de Pertenencia  cuidamos todo lo que ella representa ética y moralmente y al mismo  tiempo preservamos toda su estructura física puesto que sin ese elemento tan importante como lo es la infraestructura donde funciona esa agrupación,  la estabilidad de esa institución se vería afectada. El Sentido de Pertenencia no nace de la apatía, ni florece sin  roce o sin el familiar contacto que debe existir para sentirnos parte de algo, no puede hallarse Sentido de Pertenecía si no existe la preocupación cuando algo no marcha bien, no existe Sentido de Pertenencia si apelamos a la indolencia frente a las necesidades que pueda sufrir nuestra familia, nuestra pareja o frente a las necesidades que pudiera afrontar nuestra institución o agrupación en la cual formamos parte. El sentido de pertenencia nos conlleva a realizar lo posible y hasta lo imposible para que esa relación y su significado perduren en el tiempo y si es necesario nos sobreviva.
 
Es importante señalar también el incentivo y el estimulo que representa el poseer de igual manera Sentido de Propiedad que es afín al Sentido de Pertenencia, puesto que el segundo nos hace sentir que pertenecemos a algo pero a su vez el llegar a disfrutar con plena conciencia de ese sentido, nos permite considerarnos dueños de ese algo, allí surge el sentir de que algo nos pertenece, surge el Sentido de Propiedad. Como ejemplo se podría decir que en tiempos pasados en la época de la conquista de Europa sobre nuestra América, tenían como recurso estimulante la promesa de qué  quienes realizaran dicha empresa serian dueños de parte de las tierras conquistadas, más adelante, ya en el siglo XIX en plena etapa independentista la promesa era de igual manera llegar a ser dueños de la tierra y todo lo que le confiscaran a los que defendían aquello que representaba la Corona. Vemos cuán importante fue, es y será, el sentirnos dueños de algo, lo estimulante que resulta sentir que algo nos pertenece. 
 
Podríamos preguntarle a cualquier persona que se encuentre viviendo en una casa en estado de alquiler, ¿qué siente? al no poseer en este caso, una vivienda. Su  inestabilidad emocional se vuelve  imperante, su preocupación es latente puesto que no goza de la estabilidad que brinda el tener una casa propia, llegando incluso, sin temor a exagerar, a la desintegración del núcleo familiar por tan nefasto motivo. Caso contrario sería el de alguien que fuese dueño de su casa, podría tener muchas otras preocupaciones pero sentirse vulnerable por la falta de seguridad, la carencia de estabilidad y del abrigo de su familia, esas preocupaciones no las tendrá tan solo por ser dueño de su vivienda. Sentido de Propiedad no es solamente decir “esto es mío”, ni siquiera significa que algo está legalmente a nuestro nombre, no, el Sentido de Propiedad es ser responsable con lo que se tiene, es el sentido de preservación para con lo que se tiene, y así  otros disfruten de ese “algo” y a su vez ese “algo” perdure.
 
Existen dos elementos que observándolos con detenimiento tiene estrecha relación con el Sentido de Pertenencia, estos son la Propiedad Pública y la Propiedad Colectiva, la primera todos sabemos a qué tipo de propiedad se refiere, como ejemplo básico tenemos a las plazas y parques públicos, es de todos y de nadie a la vez, quienes se encargan de su mantenimiento, cuando lo reciben, son las instituciones gubernamentales, sean regionales o municipales, el Sentido de Pertenencia no fluye, no tiene posibilidad de germinar puesto que el carácter público que poseen dichos lugares nos erradica cualquier vestigio de sentirlos nuestros, pero eso no significa que dejemos de utilizar esos espacios y que no disfrutemos al momento de recrearnos allí, siendo tan solo una transitoria utilización de esos lugares sin apego o sin arraigo alguno por su condición de ser una cosa pública. Por otro lado tenemos la  Propiedad Colectiva, que si bien este tipo de propiedad es de dos o más, eso no significa que sea de todos, si no, de aquellos agremiados, afiliados o aquellos  a quienes designe esa sociedad colectiva como propietarios, en este caso pudiera surgir en el mejor de los escenarios el Sentido de Pertenencia, ese sentido que nos permite sentir ser parte de “algo” y que ese “algo” a su vez sentir que nos pertenece.
 
Celta .·.

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