jueves, 26 de junio de 2014

LA INDEPENDENCIA DE MOZAMBIQUE: UN ASUNTO DE MUJERES Y HOMBRES




Belén T. Orsini Pic
Coordinadora
Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora
Venezuela.


Un 25 de junio de 1975, luego de siglos de resistencia y arduas luchas, Mozambique se declara independiente de la dominación imperial de Portugal quien fuera la potencia colonizadora de este y otros territorios que actualmente, son repúblicas independientes del continente africano. 

 La República de Mozambique se ubica al sureste de África, de cara al océano Índico. Tiene límites con Tanzania y Malawi por el norte, con Zambia al noreste, al oeste con Zimbabue, al suroeste con el Reino de Suazilandia y al suroeste con la emergente Sudáfrica.

Mozambique como colonia dependiente y con una escasa o débil economía, vivió la paralización de su aparato productor en sus primeros momentos como República. Era la reacción natural de la población portuguesa que sabiendo disminuido su poder y los privilegios que detentaban, decidieron abandonar el país que entraría en una franca etapa de soberanía bajo el modelo socialista liderado por el gobierno del FRELIMO (Frente de Liberación de Mozambique), con Samora Machel al frente.

Los primeros años de independencia se vieron signados por la guerra civil que obligó a la confrontación del FRELIMO con los partidarios del RENAMO (Resistencia Nacional Mozambiqueña) partido respaldado por Estados Unidos y Sudáfrica para hacer contraposición a los ideales progresistas de la Recién conformada República de Mozambique. Esta guerra que duró dieciséis años resultó –como en todo conflicto bélico- en miles muertos, comunidades enteras desplazadas, enfermos y mutilados, la unidad familiar y comunitaria fracturada, así como el deterioro de la infraestructura necesaria para establecer las bases para el desarrollo económico y social.

Se destaca en este escenario adverso el liderazgo de Samora Machel que logró durante su gobierno, la ejecución de diferentes medidas como la nacionalización de la tierra, producción de algodón y desarrollo de una industria textil, productos cárnicos, lácteos, producción de herramientas agrícolas y de utensilios para el trabajo manual, la planificación e inversión de la industria forestal; así como el interés y responsabilidad del Estado en la educación y la salud. Machel entendió la vocación agrícola de su natal Mozambique por lo que impulsó una plataforma económica que permitiera la transformación de las materias primas en valor agregado y con ello la generación de empleos.

En contexto, hablar del proceso de formación de la República de Mozambique y al hacer el justo reconocimiento a Samora Machel, es necesario también visibilizar el rol de Josina, su primera esposa.

Josina Abiatar Muthemba, conocida como Josina Machel formó parte desde el año 1062 de la Liga Femenina de Mozambique (LIFEMO). Desde esa década se discutían en sus reuniones políticas, asuntos como el papel de la mujer en el futuro del Mozambique independiente.

Es también Josina Machel quien durante la guerra de independencia se puso al frente de las labores logísticas como el traslado de armamento, alimentos y medicamentos, elaboración y distribución de propaganda para elevar la consciencia política de las comunidades, la captación, reclutamiento y la formación de mujeres para la lucha. El aporte femenino fue fundamental en todos los ámbitos de la acción cotidiana. Así, las mujeres se desempeñaron como enfermeras, maestras alfabetizadoras, instructoras en materia militar, organizadoras y protectoras de las cooperativas agrícolas que garantizaban la producción, protegiendo además los cultivos, de los ataques de los grupos armados de RENAMO.

El 07 de abril de 1971 (día en que se conmemora la partida física de Josina Machel, heroína de la independencia y primera esposa de Samora Machel) el FRELIMO creó la Organización de Mujeres Mozambicanas (OMM) que funcionó como brazo social del partido hasta el año 1990. A pesar de desaparecer, trayectoria y reconocimiento de esta organización ha permeado al país en cuanto a la organización y participación de la mujer en los asuntos políticos hasta el presente.

Mozambiqueños y mozambiqueñas avanzaron en la apropiación de una consciencia política que los llevó a entenderse como agentes de cambio -en palabras de Dussel- como sujetos históricos corresponsables de las trasformaciones necesarias para el bienestar de su población. En ese contexto, la emancipación de la mujer se vislumbró como el proceso y resultado de una serie de medidas políticas y económicas a partir de su incorporación al trabajo formal, el acceso a recursos económicos, el control de los mismos y la movilización política como banderas de los cambios.

Hoy, a treinta y nueve años de la independencia de Mozambique, su pueblo celebra en la Plaza de los Héroes de Maputo, donde reposan los restos inmortales de Samora Machel y Eduardo Mondlane, recordando el legado libertario de sus fundadores. Recordando también a Josina, mujer de la dignidad africana quien partió de manera temprana el día 07 de abril de 1971. Desde entonces, en esta fecha se conmemora el día nacional de la mujer mozambiqueña.

Vaya nuestro reconocimiento al hermano pueblo de Mozambique en este nuevo aniversario de su nacimiento como República y a su aguerrido pueblo.


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