sábado, 18 de julio de 2015

Hablando de... La masonería y la homosexualidad.


En la Masonería, en este como en muchos otros temas que conciernen a los derechos humanos de las minorías las reflexiones filosóficas sobre el sentido, los alcances y la extensión del lema conceptual de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, que enorgullece a los Masones desde hace tres siglos, están adquiriendo contenidos imprevistos.

Sucedió en una Logia masculina de París que en el mes de marzo del año 2005 un Hermano Masón activo notificó al Taller que un tratamiento hormonal y una cirugía mayor lo habían cambiado de hombre a mujer, y que una cirugía facial de feminización había culminado la innovación. El problema surgió por que las leyes de Francia penalizan fuertemente la discriminación de género y la República Francesa reconoció a la nueva Hermana como mujer y, en consecuencia ella pidió a las autoridades del Gran Oriente de Francia que la reconocieran como Masona y no como Masón. En principio le sugirieron que se afiliara a una Obediencia mixta o femenina.

A principios del año 2010, presionado por la situación, el Gran Maestro le concedió la calidad oficial de Masona del Gran Oriente de Francia bajo la explicación de que su caso no constituía una Iniciación ni una afiliación de una mujer, que era lo que estaba prohibido. Finalmente, cuando el Convento (Asamblea General) del Gran Oriente de Francia aprobó la Iniciación y afiliación de mujeres y Masonas el 5 de septiembre del año 2010, la Logia a la que pertenece esta Hermana la eligió el 9 de ese mismo mes y año como su Venerable Maestra.

De acuerdo con datos científicos, por lo menos el 5% de la totalidad de los hombres y mujeres se desarrollan como homosexuales, y buscarán parejas de su mismo sexo, a pesar de que ellos mismos tendrán una identidad de género como hombres o mujeres respectivamente, al igual que los heterosexuales. Sobre una población total de 6.500 millones de habitantes en la tierra, estamos hablando de un mínimo de 325 millones de homosexuales en el mundo, y si se mantiene la proporción al interior de la Orden sobre una base mundial de de 4 o 5 millones de Masones, el numero de homosexuales en ella debe estar entre 200.000 y 250.000.

Sobre esta base demográfica y cuando la discusión sobre la presencia de la mujer en las Logias en igualdad de condiciones con los hombres parecía difícil de conciliar para muchas Grandes Logias masculinas, el día 9 de septiembre del año 2006 la Agencia France Press (AFP) anunciaba a todos sus abonados en el mundo entero la celebración por parte de la Gran Logia Femenina de Francia (GLFF) de una  ”Ceremonia Solemne de Reconocimiento Conyugal” de una pareja de lesbianas, en la que la Masona, profesora de unos sesenta de años de edad , manifestaba a la agencia noticiosa que “Hacemos esto porque este gesto tiene alcance político, para aproximarnos a la igualdad de los derechos, sin ninguna exclusiva” añadiendo a continuación que “No hay persecución o exclusión en la GLFF, pero no hay posición al respecto y nuestra idea busca que la pareja homosexual sea normalizada”.

A la ceremonia asistieron una gran cantidad de Masones y Masonas de otras Grandes Logias y Grandes Orientes que con su presencia ratificaron un contenido más incluyente que el tradicional para la libertad y el respecto a las diferencias.

Aunque la noticia sorprendió por lo novedoso del tema, colocó sobre el tapete el viejo tabú de la Orden de la existencia de homosexuales de ambos sexos en sus columnas. Ya desde hacía un año y motivada por múltiples discusiones al respecto, la misma GLFF había aprobado una reforma constitucional para que las parejas de lesbianas pudieran participar en estas clases de ceremonias sin ningún problema. La verdad es que siempre han existido Masones homosexuales.

La Orden comúnmente se enorgullece en público de la calidad de Masón de Federico II, Rey de Prusia, a quien se le atribuye la redacción de las Grandes Constituciones por las que se rige el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, a pesar de su inocultable conducta homosexual. Igualmente, se honran los Masones de haber contado en sus filas a homosexuales de la talla de Leonardo da Vinci y Oscar Wilde, entre muchos otros. Sin contar, con que en cada Gran Logia se sostiene en voz baja la calidad de gay de algunos de sus miembros.

Pero es en Francia en donde la Masonería ha llevado más lejos la tolerancia frente a los gays y las lesbianas. Allí existe desde hace varios años una asociación denominada “Los Hijos de Cambaceres “ (Les Enfants de Cambacérès) integrada por homosexuales de ambos géneros que pertenecen a diferentes Grandes Logias, la cual honra la memoria del Masón homosexual Jean Jacques Regis de Cambacérès, (1753 – 1824), Duque de Parma, Archiduque del Imperio, segundo cónsul de la República francesa, después del 18 de brumario, de 1799 a 1804, miembro de la Academia de Francia, jurisconsulto destacado y de los autores principales del Código Civil Napoleónico al cual además le redactó el prólogo.Jean Jacques Regis de Cambacérès, en su vida Masónica desempeñó la dignidad de Gran Maestro Adjunto del Gran Oriente de Francia desde 1806 hasta 1815, periodo en el cual se crearon 1.200 Logias bajo su influencia, y además fue miembro activo del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

“Después de varios años, un grupo de Masones ha buscado un lugar para que, en plena libertad de expresión, puedan abordar un tema que toca sus propias vidas privadas y que no pueden expresar sin dificultad en sus respectivas Logias: el homosexualismo.”

También existe en Francia la asociación de Masones gays y lesbianas de diferentes Grandes Logias denominada “Fraternite Arc en Ciel” (Fraternidad Arco Iris) creada en el mes de mayo de 2003 y registrada legalmente en la Prefectura de Montpeliers. Su dirección en internet es: http://fratec.free.fr/presentation.htm

Visto lo anterior, es claro que al amparo de las nuevas tecnologías de comunicación, el tema de los Masones homosexuales se salió del closet.

Fuente: Ivan Herrera Michel.

 Celta.·.

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