sábado, 10 de mayo de 2014

Hablando de...El movimiento de José Leonardo Chirino, quien acaudilló a los negros de Coro en el génesis de la Independencia americana.



José Leonardo Chirino fue hijo único de una indígena libre y de un negro esclavo perteneciente a una familia criolla; es entonces, un zambo libre. Se casó con una esclava llamada María de los Dolores con quien tuvo 3 hijos: María Viviana, Rafael María y José Hilario. José Tellería, solía realizar viajes de negocios a las Antillas, y en más de una ocasión el zambo se embarca como acompañante. Parece que es en la isla de Santo Domingo, en territorio del actual Haití, donde el zambo establece un más intenso contacto con las ideas y la práctica revolucionaria que tuvieron su epicentro en Francia; la noticia del momento son los levantamientos de esclavos y las tendencias republicanas que pugnan por imponerse.


José Tellería se entera de tales convulsiones y la cuestión le preocupa; Chirino también está al tanto, pero esto, en lugar de preocuparlo, lo estimula: eso de libertad e igualdad tenía que estimular a alguien que jamás ha visto un movimiento similar en tierra firme.1 Asimismo, estableció contacto con el proceso que se vivía en Haití donde los negros esclavos se habían levantado contra los blancos y estaban luchando con éxito para obtener su libertad. De regreso a Venezuela se incorporó a un grupo de conjurados que se reunían en el trapiche de la hacienda Macanillas (Curimagua, Edo. Falcón), entre los que se encontraba José Caridad González, un negro congolés muy informado de las ideas de la Revolución francesa.


Todo esto le sirvió a Chirino para encabezar el 10 de mayo de 1795 un movimiento armado desde la mencionada hacienda. Tras el fracaso de esta insurrección, Chirino fue perseguido y hecho preso por traición de un amigo en agosto del mismo año, la Real Audiencia lo condenó a la horca el 10 de diciembre de 1796.


La insurrección

Este levantamiento fue escenificado en la serranía de Coro por un conjunto de esclavos e indígenas. Tuvo por objeto la abolición de la esclavitud y la abolición de los numerosos impuestos, así como el establecimiento de un régimen inspirado en el haitiano (la Asamblea Nacional francesa había otorgado la ciudadanía a los hombres libres de color en 1792). Rápidamente sofocado por las fuerzas del gobierno, su jefe, José Leonardo Chirinos, fue apresado, condenado y descuartizado.


Antecedentes

Distintas causas dieron origen a este movimiento. La variable condición en que se encontraban los negros, que eran unos libres y otros esclavos; la de los indios, que eran respecto a los tributos, unos exentos y otros demorados (la demora era la obligación de trabajar en las minas 8 meses al año). En el trato de los unos con los otros, tanto los negros esclavos como los indios demorados, se daban cuenta de lo injusto de su situación. Así estaban las cosas cuando circuló el rumor de que el Rey de España había acordado la libertad de los esclavos; se decía que la cédula que esto ordenaba habría llegado a Venezuela, pero las autoridades coloniales y especialmente el Cabildo de Caracas se oponían a darle cumplimiento, por ser atentatoria a los derechos de los propietarios.3 Este rumor fue dispersado desde 1770 por un africano conocido como Cocofio. Después de su muerte en 1792, esta constante insistencia sobre la libertad de los esclavizados fue retomada y reactivada por los cimarrones africanos procedentes de las colonias holandesas, francesas e inglesas. Varios centenares de estos cimarrones que se fugaron de las colonias extranjeras se refugiaron en la región de Coro, donde existían diferentes vías que abrían el paso a los esclavizados africanos insulares que se liberaron.


La idea de implantar lo que entonces era conocida como "La Ley de los Franceses", que no es otra cosa que la República, el legado fundamental de la Revolución francesa, va ganando adeptos entre los negros esclavos y libres, zambos, indios y mestizos. Pero el detonante decisivo de las convulsiones de 1795 es de orden más pragmático, más doméstico. Por esos días ejerce funciones de recaudador de rentas Juan Manuel Iturbe, a quien suele pasársele la mano a la hora del rigor y los castigos, y es contra esa situación en particular, que humilla y enardece a los labradores, que Chirino se levanta en armas. La otra figura descollante de la rebelión es el negro José Caridad González, un hombre culto y defensor de los derechos de los esclavos, que alguna vez ganó un litigio a favor de los suyos, y esto lo ha convertido en una especie de adalid ilustrado.


Estalla la insurrección

El 10 de mayo de 1795 el movimiento se gesta y comienza a expandirse en la mencionada hacienda de Macanillas, cerca de Curimagua; los alzados buscan tomar algunas propiedades de la zona, con la idea de incorporar hombres a la revuelta antes de llegar a Coro, como lo hacen en efecto bajo el mando de un Juan Cristóbal Acosta, pues Chirino se queda para organizar otro grupo.


  •     Los insurgentes proclamaron abiertamente sus objetivos:
  •     La aplicación de la “Ley Francesa”, significando el establecimiento de una república democrática;
  •     La libertad de los africanos esclavizados y la abolición de la esclavitud;      La supresión de tributos pagados por los indígenas (demora) y los impuestos como la “alcabala”;
  •    La eliminación de la aristocracia blanca.


El dominio ejercido por la sociedad criolla en las regiones tomadas por los alzados entra en crisis; en las haciendas que caen en poder de estos se impone la supresión de la esclavitud, la eliminación de los privilegios y de los impuestos de alcabala.


La idea inicial de llegar a Coro sufre un primer contratiempo luego de los éxitos iniciales, ya que los alzados deciden permanecer en las zonas tomadas. En el entretiempo, la sociedad criolla tiene oportunidad de organizarse y de conseguir refuerzos, enteradas las autoridades de que las armas que en el llano, al sur de Coro, tomaron posiciones; llevaban, además de otras armas de fuego, 2 cañones pedreros. Cuando los negros acometieron desordenadamente, sus columnas fueron destrozadas. En la corta refriega murieron 25 negros y quedaron 24 heridos.


Consecuencias

Este movimiento, de hondas raíces sociales, llamó la atención de las autoridades coloniales sobre las diferencias existentes y las injusticias, particularmente en lo tocante al cobro de impuestos a las clases humildes. Aunque fracasó, no fue estéril, porque a la postre se redujeron los impuestos y se cobraron con sentido más humano.5 Además esta insurrección es considerada por los historiadores como el primer movimiento preindependentista de Venezuela, que abrió el paso para los movimientos de José María España y Manuel Gual, Francisco de Miranda y hasta para el de Simón Bolívar.


Ejecución de Chirino

José Leonardo Chirino quien no llegó a tiempo para participar en el combate, al saber la derrota se internó en la serranía, trata de reorganizarse. Escribe al cacique y a los indios de Pecaya, pidiéndoles incorporación a la lucha y prometiéndoles que no pagarían demora, esto es, un tributo especial de los indígenas y que ahora se les cobraba en dinero efectivo. Pero, tres meses después la traición de un antiguo compañero facilita su captura y traslado hacia Caracas, donde la Real Audiencia lo condena a muerte por delito de subversión. Se le condena "a muerte de horca que se ejecutará en la plaza principal de esta capital adonde será arrastrado desde la Cárcel Real, y verificada su muerte, se le cortará la cabeza y las manos y se pondrá aquella en una jaula de fierro sobre un palo de veinte pies de largo en el camino que sale de esta misma ciudad para Coro y para los Valles de Aragua, y las manos serán remitidas a esa misma ciudad de Coro para que una de ellas se clave en un palo de la propia altura y se fije en la inmediación de la aduana llamada de Caujarao, camino de Curimagua, y la otra en los propios términos en la altura de la sierra."


Su hija Viviana fue vendida por 200 pesos y a sus dos hijos los vendieron por 120 y 150 pesos respectivamente. Y como última medida se incluye en el escudo de la ciudad de Coro las tres cabezas degolladas y sangrantes de José Leonardo y sus lugartenientes, como pública advertencia a quienes tuvieran pensado levantarse contra Dios y el Rey.


La condena es realizada conforme a la tradición colonial y en concordancia con los agravios infligidos por el alzado a los sectores dominantes. El 10 de diciembre de 1796, Chirino es inmolado en la horca, en plaza pública y su cuerpo fue descuartizado y colocadas sus partes en distintos lugares.


José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.
Director de la Publicación Internacional, "Ni vestido ni desnudo"

EL DIA DE LAS MADRES Y LOS MASONES CUBANOS




Gustavo Pardo


La iniciativa de instituir el segundo domingo de mayo para honrar a las madres, fue de la norteamericana Anna Jarvis, propósito que se propagó al resto del mundo y, por supuesto, a Cuba.

VICTOR MUÑOZ 1 
 En la isla, el periodista Víctor Muñoz Riera, en 1919, publicó en el periódico El Mundo, el artículo Mi clavel blanco, refiriéndose al asunto. Este escrito conmovió a la sociedad habanera de la época, motivando la aparición de grupos y asociaciones interesadas en promover el tema.


En 1921, Muñoz es electo concejal del Ayuntamiento de La Habana; oportunidad que aprovecha  para plantear que se conmemorara el Día de las Madres, propuesta que fue aprobada el 27 de abril de ese año. El 7 de julio de 1927, el representante a la Cámara, Dr. Pastor Del Río, logró que el Congreso de la República instituyera la conmemoración del Día de las Madres el segundo domingo de mayo.


Víctor Muñoz Riera nació en La Habana, el 1ro. de enero de 1873. Cursó estudios hasta el tercer año de bachillerato. Al fallecer su padre asumió el cuidado de su familia.


A los 17 años viaja a Estados Unidos, donde trabajó en Tampa y Cayo Hueso como lector de tabaquería, identificándose con la causa por la Independencia de Cuba. Colaboró con los periódicos Cuba y Yara, de Tampa y Cayo Hueso, respectivamente.


Terminada la guerra regresa a Cuba, y comienza a escribir para El Cubano y La Discusión. Desde 1901 trabaja por espacio de veinte años para El Mundo; por último, colabora con Diario de la Marina hasta su muerte,
VICTOR MUñOZ 2
Muñoz  falleció el 25 de julio de 1922 en Nueva York. Su cadáver fue trasladado a La Habana y tendido en el salón de sesiones del Ayuntamiento, donde se le rindió póstumo homenaje. Sus restos fueron depositados en el Panteón de la Asociación de Reporteros.


Con el aporte de las logias masónicas de la provincia de La Habana, en 1936 se construyó una sencilla bóveda donde descansan sus restos. El 10 de mayo de 1942 se colocó en su tumba una escultura alegórica a su lucha por establecer el Día de las Madres en Cuba.

Víctor Muñoz perteneció a la logia Fe Masónica, de La Habana.
Tomado de www.cubanet.org (mayo 06, 2011)
IMAGENS DE https://www.google.com/search?

viernes, 9 de mayo de 2014

Historia y Tradición...En Valencia surgió la celebración del Día de la Madre en Venezuela.





Mayo como mes de la orquídea, propicia la celebración de la flor más grande, hermosa  y amorosa que es la madre, homenaje y recuerdo que debe  ser tomado en cuenta  todos los días del año, por la significación de dar la vida, la crianza,  la atención en las buenas y en las malas, y el amor como ser especial. 

El origen del día de las madres se remonta a la antigua Grecia cuando se le rendían honores a Rhea, la madre de los dioses Júpiter, Neptuno y Plutón. En el siglo XVII  en Inglaterra tenía lugar un acontecimiento similar que honraba a la Virgen y se denominaba “Domingo de las Madres”. 

En enero de 1921 por feliz iniciativa  del doctor en medicina Jesús María Arcay Smith,  nacido en la población de La Victoria en 1882, residenciado en Valencia, como presidente de la organización “Caridad y Concordia”,  organizó y realizó en su residencia el 24 de mayo de 1921, la celebración por primera vez en Venezuela del "Día de las tres madres"; la proposición del Dr. Arcay tuvo amplia acogida por parte del Ilustre Concejo Legislativo valenciano, aprobando el 20 de julio de 1921, la celebración del “Día de las tres Madres” el cuarto domingo del mes mayo de cada año.   

Al  conocerse esta decisión en otras regiones organismos similares la recibieron con el voto favorable de sus integrantes para decretar el  merecido festejo,  que en número de ochenta y dos concejos municipales siguieron la idea que Valencia inició.  El  4 de febrero de 1922, la sociedad presidida por el Dr. Smith convoco a concurso para la letra del himno;  el primer premio es obtenido por el doctor Luis Bouquet y la composición musical  estuvo a cargo de afamado maestro Pedro Elías Gutiérrez, autor de la música del “Alma Llanera”. Algunos diputados del Congreso Nacional consideraron la designación del Día de la Madre en Venezuela, aspecto oficializado en 1924, con la denominación de "el día de las tres madres". Celebración  que es  tomada en cuenta y aplicada por México y Chile. La iniciativa del doctor Arcay Smith se manifiesta nuevamente con la  construcción de “El Parque de las Tres Madres”, obra elaborada en mármol en Italia por la firma Roversi; integrada por la Virgen María como Madre de Dios, la Madre Patria, identificada por una bandera, y la Madre Humana, que es la madre del hombre, inaugurada el 20 de septiembre de 1925, monumento ubicado inicialmente entre el Teatro Municipal y el antiguo edificio de la Universidad de Carabobo, donde funcionó la Facultad de Derecho; sería trasladada al Hospital Central cerca del Pabellón de los  Niños;  actualmente se encuentra en el sector aledaño al hospital de  la Cruz Roja del estado Carabobo.

 La primera referencia a la celebración contemporánea del día de las madres fue en los Estados Unidos, cuando en 1914 el Congreso decreta la fiesta nacional, a celebrarse anualmente el segundo domingo de mayo. El moderno Día de la Madre fue motivado por la poetisa y activista norteamericana Julia Ward Howe (1819-1910), en 1870, originalmente como un día de madres por la paz, convirtiéndose luego  en un día para que cada familia honrase a su progenitora, Ella exclamó en su proclama: "¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas”. 

En gran parte de los países la fecha de celebración se ubica en mayo, posiblemente por estar dedicado a la Virgen María, madre de Jesucristo. Y dentro de este mes la fecha que más países tienen en común es el segundo domingo de mayo, fecha compartida por países como: Estados Unidos, Canadá, Cuba, Ecuador, Puerto Rico, Perú, Colombia, Chile, Uruguay, Alemania, Austria, Italia, China, Japón,  Australia y Venezuela entre otros. También lo festejan en mayo, pero el primer domingo: España, Portugal, Hungría y Sudáfrica. El día 10 de ese mes, lo hacen Bahamas, Bahrein, Guatemala, la India, Malasia, El Salvador, Omán, Pakistán, México, Arabia Saudita, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Singapur. En Inglaterra, es el cuarto domingo de Cuaresma, y en Francia el último domingo de mayo. En Argentina, es el tercer domingo de octubre, quizás por hallarse en el hemisferio sur y estar su primavera entre los meses de septiembre y diciembre. Justamente el día de la primavera fue el elegido por el Líbano.  En Europa y Medio Oriente celebran el Día de la Madre el 21 de Marzo, primer día de la primavera. En Panamá se celebra  el 8 de diciembre el Día de la Inmaculada Concepción.

Esta publicación se desarrolla con muy especial afecto, cariño, amor y mucha devoción a las Madres de mi vida ! Luisa Teresa, Lourdes Albina, Chichita e Inés, mis hermanas, así como a todas aquellas que cumplen roles importantes denodadamente en la crianza de todos los niños y niñas del mundo...

jueves, 8 de mayo de 2014

Hablando de...El juramento de Bolívar en Cajamarca-Perú.





Esta importante actividad de nuestro Libertador poco conocida y difundida por la historia, nos da a conocer de nuevo la visión profética de Bolívar, iniciada el 15 de agosto de 1805 en Roma en la colina de Monte Sacro, cumplida con la magistral Batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824 y que al correr de los tiempos define su concepción de una América unida. 

Bolívar cual predestinado para la redención de los pueblos de hispano América, frente a la Roma eterna prometió romper las cadenas de la opresión, cuando en presencia de su maestro Don Simón Rodríguez y su pariente Don Fernando Rodríguez del Toro y en Cajamarca se propuso reivindicar el derecho de una raza a la libertad que perdió con la prisión y sacrificio de Atahualpa su último monarca. Retrocediendo las páginas de oro de la independencia americana, escrita con la tinta del sacrificio y del honor, leemos que Bolívar desde Quito, una vez organizado el gobierno después del brillante triunfo del general de brigada Antonio José de Sucre en Pichincha 24 de mayo de 1822, se traslada hasta el Perú, llegando al puerto de El Callao el 10 de septiembre de 1823, a partir de ese momento se dedica incansablemente a organizar, equipar y adiestrar al nuevo Ejército; paralelamente coordinaba las actividades políticas para la dura tarea de libertar esa importante región. 

En su recorrido por el Norte del Perú pasó por Cajamarca, a 2.750 metros de altura, capital del Departamento del mismo nombre los días 13, 14, 15, 16 y 17 de diciembre de 1823 donde tres siglos atrás, el 29 de agosto de 1533 fue ejecutado Atahualpa, Rey de Quito hijo de HuaynaCápac, quien pagaba con su vida el hecho de ser el monarca de un imperio cuyas riquezas rayaban en el mito y en la leyenda. A Bolívar le vino a la mente su juramento de Monte Sacro y ante sus lugartenientes y amigos que lo acompañaban, el día 17 al frente de una antigua "Cruz de piedra", que aún se conserva, al pie del cerro de Santa Apolonia, antes de despedirse pronunció proféticamente una vibrante oración jurando vengar ante esa cruz la muerte de Atahualpa y de una raza bravía a manos del conquistador Francisco Pizarro.

Bolívar a través del general de división Antonio José de Sucre, vencedor en la Batalla de Ayacucho,  cumplió su juramento de Cajamarca como una de las mayores expresiones de unión americana, en beneficio del trato, asignación de tierras y mejoras socio económicas para los más relegados.

Este sería el tercer juramento de nuestro Libertador, considerando que el primer juramento lo realizó el 22 de enero de 1803 a la muerte de su esposa María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza en Caracas, donde prometió no volver a casarse. El segundo lo realiza en Monte Sacro en 1805. Bolívar, es hoy y siempre un mensaje desde la eternidad, con visión y alma de poeta y voluntad de guerrero, con suficiente humildad para no perder el sentido del equilibrio y de la realidad del continente. Razón tenía el doctor peruano José Domingo Choquehuanca, cuando exteriorizó en lengua quechua a la vecindad reunida en la población de Pucará a Bolívar el 2 de agosto de 1825: "Con los siglos crecerá vuestra gloria como crece la sombra cuando el sol declina".

Bolívar soñó y realizó... porque quien no sueña no realiza.

domingo, 4 de mayo de 2014

Historia y Tradición... “LA SOCIEDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA”





El 9 de febrero de 1842, el presidente Páez, solicita al Congreso, traer desde Santa Marta, los venerados restos del Libertador; el 30 de abril se decreta el traslado hasta la Catedral de Caracas. 

El general en jefe Rafael Urdaneta, paradigma de máximas virtudes ciudadanas, reúne un grupo de personalidades civiles y militares, para crear un centro de permanente consagración a la memoria del “Padre de la Patria”, con la denominación de “Gran Sociedad Boliviana de Caracas”; a tal fin se organiza una Junta Directiva presidida por su fundador, el “Siempre leal”, Ministro de Guerra y Marina, la Vice Presidencia la ocupa el Dr. Tomás Sanabria, otros cargos los ocuparon José María Vargas, Gral. José María Carreño, Dr. Diego Bautista Urbaneja y Feliciano Palacios entre otros. 

Esta Sociedad como un ente privado, activada para el rescate de la proyección de la, obra y acción del más grande de los americanos, se funda el 28 de octubre de 1842, día de San Simón; realiza su primera reunión el 14 de noviembre de ese año; en esa memorable ocasión Urdaneta dijo: “…Nuestro objeto, es contribuir a la perpetuidad del renombre y fama de aquel ilustre caudillo de la libertad Suramericana”. 

El 31 de agosto de 1843, se sanciona el reglamento que establecía: celebrar los días 28 de octubre de cada año, el onomástico del Libertador, contribuir a la perpetuidad de su nombre y fama, establecer sociedades filiales en toda la República y en los países bolivarianos. En varias ciudades del interior se fundaron instituciones similares: En Barcelona el 7 de mayo de 1843, Trujillo 29 de mayo de 1843, Barquisimeto 8 de octubre de 1843, San Carlos 29 de octubre de 1843 y Valencia en 1843, contando como secretario a Fernando Bolívar, sobrino del “Padre de la patria”. Con la muerte de Urdaneta el 23 de agosto de 1845 y los cambios políticos en el país, la Sociedad, entra en decadencia.  En 1930 con motivo del centenario de la muerte del libertador, se trató de reactivar la institución. Un baluarte importante fue el coronel Carlos Sánchez, quien retoma el 28 de octubre de 1932, la responsabilidad de la institución en forma exitosa hasta el 17 de marzo de 1936; la Sociedad funcionaba con carácter privado hasta el mes de marzo de 1938. El presidente de la República, general en jefe Eleazar López Contreras, historiador apasionado, emite el Decreto del Ejecutivo Nacional Nro. 19.526 de fecha 23 de marzo de 1938, dándole la denominación de “Sociedad Bolivariana de Venezuela” con sede principal en Caracas y sedes en la capitales de estados y territorios federales.  El primer considerando del decreto dice: “Que el pueblo de Venezuela, alienta indestructibles sentimientos de gratitud hacia los fundadores de la Patria, y motiva al Gobierno Nacional estimular ese culto, mediante la creación y tutela de instituciones que tengan por objeto expreso, el honrar la memoria de aquellos varones meritísimos, de tal manera que los ideales generosos que ellos sustentaron, encuentren forma y correspondencia en la realización de beneficios directos para la República”

La Sociedad Bolivariana de Venezuela, como un ente apolítico, funciona en todos los rincones del país, en los países bolivarianos y en muchas ciudades del mundo; es la única institución que conmemora con cívico fervor el 28 de octubre, Día de San Simón, como fecha onomástica del Libertador.  Ha tenido como presidentes a personalidades de la talla de: Vicente Lecuna, Monseñor Nicolás Navarro, Cristóbal Mendoza, Luís Villalba Villalba, Mario Briceño Perozo, Ismael Puerta, Manuel Vicente Magallanes, Joaquín Indriago y Vinicio Romero, por mencionar algunos historiadores preocupados en enaltecer la noble misión de la institución histórica. Cada Junta Directiva tiene una permanencia de tres años, pudiendo ser reelegidos. 

Para ingresar a la institución histórica, se requiere ser mayor de dieciocho años, profesar los ideales bolivarianos y demostrar su identificación con la sociedad. En 1970, se activaron las sociedades bolivarianas estudiantiles, con la finalidad de inculcarles a los jóvenes estudiantes, el pensamiento de nuestros paladines emancipadores.  

 La sede nacional está ubicada en Caracas entre las esquinas de Traposos a San Jacinto, al lado de la Casa Natal. La segunda estrofa del Himno de la Sociedad Bolivariana reza: “Aquí tenga la mística un templo-Y Bolívar espléndido altar-donde siga orientando su ejemplo-a los pueblos que dio libertad.





Por;
Eumenes Fuguet Borregales E.·. V.·. M.·. 2002
de la R.·. L.·. Sol de América Nº 37
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General de Brigada.
Miembro de Número de la Academia de la Historia del Edo. Carabobo.
Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Director de la Revista Internacional "Historia y Tradición".

jueves, 1 de mayo de 2014

Talento Masónico...EL MASÓN ANTE SU ENTORNO SOCIAL



 M.´. M.´.  ING. ERNESTO MORENO CÁRDENAS

Para definir al masón de hoy, partiré de aquél que asiste a una logia en donde se busca conformar al hombre de hoy y de mañana, y en donde la energía motora que mueve las grandes obras humanas, circula por la aportación de hombre libres y de buenas costumbres, que buscan practicar la hermandad y el cambio hacia el progreso humano y espiritual de quienes les rodean.

Al definirlo así, de paso estoy dando elementos para entender a ese gran prisma que es la masonería, la cual, al igual que un diamante, cada uno de sus miembros la observa y busca desde cada una de sus múltiples caras, así entonces, estoy hablando de un crisol donde se mezclan los caracteres y criterios más disimbolos, lográndose de esto las aleaciones que un mundo como el actual, requiere para satisfacer la creciente necesidad de líderes. 

Los masones de hoy, como los de siempre, somos hombres de carne y hueso, que respiramos y que tenemos un gran cúmulo de defectos y de virtudes y precisamente es la fuerza de voluntad para devastar esas imperfecciones y multiplicar el efecto bienhechor de sus cualidades, lo que siempre ha distinguido a este género de hombres por sobre los demás.

El masón moderno es un hombre comprometido con su época, no importa la posición social, ni el lugar en donde se encuentre, ya sea desde una oficina, una fabrica, una escuela, un barco, un campo de cultivo, una patrulla o un mostrador, el busca con su ejemplo que virtudes como la fraternidad, la justicia, la honradez, el trabajo, el estudio, el orden, la verdad, reinen entre quienes le rodean.

Es cierto y estimulante saber que en nuestra orden han habido hermanos que con sus obras han ayudado al progreso de la humanidad, de ellos hay que imitar su entereza, su perseverancia, su valor para enfrentar su posición e ideales ante sus detractores. A ellos debemos tenerlos como ejemplo perenne de lo que podemos llegar a ser, pero también hay que recordar que entre nosotros han habido quienes han frenado ese progreso, de ellos en lugar de avergonzarnos y ocultarlos en lo más recóndito de nuestra memoria histórica, debemos conocer sus obras y analizar sus errores, eso también es valiosa enseñanza, pues nos enseñan a conocer caminos erróneos que hay que evitar.

Y ya hablando del presente, cuantos de nosotros no nos hemos quejado alguna vez de esos hermanos que dentro de nuestra organización han extraviado sus instrumentos de trabajo y lejos de comprenderlo arremeten contra el bienestar interno sin darse con ello cuenta que están destruyendo lo que dicen amar, de ellos también debemos aprender para no ser así.

Aquí de nueva cuenta surge al tema ese potente juez que debe guiar la orden del masón y que es la conciencia, definida ésta como la capacidad intuitiva, sujeta a desarrollo y perfección por medio del raciocinio y la experiencia, que nos permite conocer el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar para conservación del individuo y de la especie humana.

Desde el punto de vista filosófico es evidente que en cualquier individuo la conciencia mínimamente funciona a dos niveles: el individual y el colectivo que en otras palabras son el «yo» y «los demás». Dependiendo de la escala de valores de cada individuo y la preparación, ambos pueden ser preponderantes: Para quienes están sujetos a una angustia continua por sobrevivir o por dominar a quienes le rodean, el nivel «yo» es lo más importante, y salvo excepciones, considero que se trata de espíritus poco evolucionados que poco han hecho por avanzar.

El segundo grupo, personas que tienen en primer plano la conciencia colectiva (el «los demás»), considero son los que la humanidad requiere para progresar hacia la satisfacción de sus necesidades. De ellos hay menos, pero que orgullo para la masonería si la mayoría obráramos haciendo un uso consciente de nuestra inteligencia para el bien de nuestra comunidad, con ello la justicia encumbraría mayores alturas en la mente de los demás.

Gente que piensa en el nivel «de los demás» es lo que la masonería requiere para responder a las necesidades del mundo, si solemos enorgullocernos de lo que han hecho los grandes masones por la humanidad y por el papel que ha jugado nuestra orden en la historia del hombre, mejor enorgullezcámonos actuando y permitiendo que ese presente que hoy vivimos, que es el futuro del ayer, sea mejor, porque la presunción no basta, hay que obrar en consecuencia, ¿de que le sirve a la masonería alguien que no estudia, que no une la acción a los ideales?, ¿de que le sirve alguien que en lugar de ayudar a progresar a los demás, busca frenarlos?, ¿de que le sirve alguien, que, cuando habla de masonería declama los más bellos y sublimes pensamientos sobre ella, si es abrumado por el peso de su mal proceder?

Un grave problema de muchas de nuestras logias es facilitar el ingreso de todo aquél que ha sobresalido en el ámbito social, económico o político, sin analizar cómo lo ha hecho y cómo lo está haciendo, esa gente sólo trae un beneficio inmediato, que pronto se diluye ante su público comportamiento, contrario a un verdadero proceder masónico resultando que lo único que se gana es acrecentar la negra idea popular de que la masonería está integrada por poderosos sin escrúpulos, que lo mismo matan a los que ser alejan de ella, como son corruptores de todo orden establecido.

No. Hermanos, mejor luchemos por que la imagen de nuestra Orden sea la de una fraternidad bienhechora y amante del progreso y que en lugar de recibir recompensas de las masas, reciba su admiración y respeto. ¿Como hacerlo? quizá esto no sea fácil, pero si no luchamos conscientemente por ello jamás lo lograremos; sólo proyectando al exterior gente formada con conceptos éticos bien definidos podremos hacerlo; y, para ello es de primordial importancia un análisis de conciencia sobre que somos y que queremos ser. 

Si somos pusilánimes, temerosos, faltos de amor por el estudio y el análisis libre y critico de cuanto nos rodea, lo único que podemos producir es una masonería floja y apática que no aporte nada al progreso de su entono social.

Pero si decidimos ser estudiosos y aplicar ese estudio y superación a nuestras vidas, selectivos con nuestros candidatos para poder formar en ellos una conciencia

de servicio y amor a los demás, tener presente que ante una responsabilidad social debemos actuar como masones ayudando a construir el gran edificio de la humanidad, sólo así estaremos haciendo una masonería fuerte y respetada.

Otro problema que se respira en algunas logias es la queja de los aprendices, de que no todos los maestros de su taller son eso: maestros. Eso ha sucedido porque un importante porcentaje de los masones nos preocupamos por coleccionar grados,más por vanidad que por amor al estudio, y sólo somos aplicados en la lectura, cuando se busca llegar a compañero o maestro o ascender en los grados filosóficos, y en el peor de los casos por que los grados masónicos se otorgan aún cuando un aspirante a ellos no está preparado, es decir, se dan “al vapor”. 

Reflexionemos QQ.´. HH.´., sembremos en nuestros talleres semillas fuértes para en el futuro cosechar buenos frutos y hagamos de nuestra vida masónica y profana, un ejemplo digno para la sociedad en general. Desde este punto geometrico en la inmensidad del océano, reciban un saludo fraternal, que el GADU los bendiga y por allí estaré pronto entre ustedes.

F R A T E R N A L M E N T E