miércoles, 14 de enero de 2015

Historia y Tradición... 9 de diciembre de 1902, Venezuela bloqueada por la planta insolente.




Como medida de presión para el pago de deudas pendientes, los principales puertos de Venezuela fueron bloqueados y atacados por una flota multinacional. El presidente para el momento era el general Cipriano Castro, llegado al poder como líder de la Revolución Liberal  Restauradora, salida de Cúcuta el 23 de mayo de 1899, luego de combates exitosos ocupa Caracas  el 22 de octubre de ese año, provocando el derrocamiento del presidente Ignacio Andrade. La economía se encontraba en una grave crisis, debido a la escasa producción, al bajo precio de los productos, poca exportación y al flagelo de la corrupción, Castro tuvo que suspender los pagos pendientes por falta de liquidez monetaria. 

El gobierno alemán desde abril de 1901, exigía el pronto cumplimiento del compromiso adquirido, Inglaterra e Italia se solidarizaron con  la reclamación que estaba en el orden de ciento cincuenta millones de dólares más los intereses de mora. Sin alguna declaración de guerra, el almirante ingles Archibald Douglas, comandante de la flota naval combinada integrada por  quince buques de Alemania e Inglaterra, inicio el bloqueo a nuestros puertos.  

Sin encontrar resistencia en La Guaira, apresan seis buques de la Armada, de Caracas, trasladan a sus coterráneos a las embarcaciones. El sentimiento nacional por la violación al territorio, no se deja esperar en apoyo del presidente Cipriano Castro, quien emite una proclama, rechazando de plano la insensata ocupación. El 10 de noviembre, los invasores,  apresan una embarcación en el puerto de Guanta. El 12, México, Italia, Bélgica y Holanda apoyan las acciones europeas. 

Puerto Cabello es bombardeado y ocupados los fuertes Solano y San Felipe el 17, mientras tanto, es iniciado el bloqueo a la Barra del Lago de Maracaibo. Frente al castillo San Carlos, fueron repelidos por la única pieza  de artillería, que al impactar en un buque enemigo el primer disparo se enterró en la arena, obligando a las otras dos naves retirarse a velocidad. Castro liberó a todos los presos políticos, de quienes recibió solidaridad, entre ellos el Gral. Manuel Hernández, el Mocho. Los países invasores, solicitan del presidente norteamericano, Teodoro Roosevelt su participación como mediador. 

Se reúnen en Washington el 13 de febrero de 1903, donde firman el Protocolo de Entendimiento y Pago, de esta forma culmina el bloqueo y se retiran  las fuerzas  de ocupación, y Venezuela, se compromete honrar las deudas, teniendo que incrementar en un treinta por ciento el impuesto a los productos de importación, y mejorar los precios a los de exportación como el café, el tabaco y el añil. Uno de los pocos países que apoyaron a Venezuela durante la invasión, fue Argentina, a través de su Canciller Luis María Drago, con su famosa Doctrina Drago, emitida el 29 de diciembre de 1902; sostiene como un principio de soberanía, que una deuda pública, no puede dar lugar a una intervención armada. Castro, a causa de un problema renal, se ve en la necesidad de trasladarse a Berlín el 24 de diciembre de 1908, entregándole el poder provisionalmente, a su compadre, el general  Juan Vicente Gómez, quien luego le niega la entrada al país, de allí el refrán, “hasta luego dijo Castro y no volvió”. Extractos de la Proclama de Castro:

…venezolanos, la planta insolente del extranjero ha profanado  el sagrado suelo de la Patria. Un hecho insólito en la historia de las naciones cultas sin precedentes, sin posible justificación, hecho bárbaro, porque atenta contra los más rudimentarios principios del Derecho  de Gente, hecho innoble porque es fruto del contubernio inmoral y cobarde de la fuerza…duelo desigual de las dos naciones más poderosas de Europa contra nuestro país…El Sol de Carabobo vuelve a iluminar los horizontes de la Patria y de sus resplandores surgirán temeridades como, La Queseras del Medio, sacrificios como el de Ricaurte en San Mateo, asombro como el de Pantano de Vargas, heroísmo como el de Ribas.Y hoy, por una feliz

 coincidencia, conmemoramos la fecha clásica de la gran batalla decisiva de la libertad suramericana, la Batalla de Ayacucho, hagamos votos porque nuevos Sucres, vengan a ilustrar las gloriosas páginas de nuestra historia.    


Por;
Eumenes Fuguet Borregales E.·. V.·. M.·. 2002
de la R.·. L.·. Sol de América Nº 37
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General de Brigada.
Miembro de Número de la Academia de la Historia del Edo. Carabobo.
Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo
Director de la Revista Internacional "Historia y Tradición".

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