sábado, 25 de junio de 2016

Hablando de...Carabobo Inmortal !!!!



Carabobo fue escenario no de una sino de dos batallas cruciales para el triunfo de los independentistas venezolanos. Las dos batallas fueron ganadas por los patriotas y las dos bajo el mando de Simón Bolívar. Si bien se dice que Carabobo sella el 24 de junio de 1821 la independencia de Venezuela, todavía después persistieron pequeños focos de enfrentamientos con fuerzas realistas, que cierran definitivamente el ciclo de dominación el 24 de julio de 1823, con la batalla naval del Lago de Maracaibo.

Hoy se conmemoran 195 años de esa gesta de valientes guerreros que actuaron con tanto arrojo que el jefe realista, Miguel De La Torre, respondió así cuando su rey, Fernando VII, le preguntó por qué había sido derrotado: Deme Su Majestad un millar de estos llaneros, y yo le pongo toda Europa a vuestros pies .

La primera batalla

El sitio de ambas batallas es una pequeña llanura bordeada al norte y al oeste por colinas y cerros, al suroeste de la ciudad de Valencia. Al norte la limita la quebrada de Las Manzanas y la de Carabobo, que da nombre al campo y baja de la montaña al lado de la Colina del Chaparral.

La primera Batalla de Carabobo ocurrió en 1814, en el marco de la intensa lucha de la Segunda República. El Mariscal de Campo, Juan Manuel Cajigal, parte de Coro con un ejército de más de 6.000 hombres y se detiene el 16 de mayo en el valle de Guataparo, a 6 km. de Valencia. Cagigal aguardaba a que José Tomas Boves tomara los valles de Aragua para él avanzar sobre terreno conquistado.

Al día siguiente inicia la marcha pero se topa con 4 divisiones patriotas comandadas por Simón Bolívar, que había salido ese día de Valencia. Rehuyendo el combate, Cagigal ordena replegarse hacia San Carlos. Bolívar decide acantonarse nuevamente en Valencia para esperar a Boves, pero apercibido de la movilización de las tropas realistas hacia la llanura de Carabobo, sale a su encuentro, movilizando toda la caballería que había en la ciudad.

Bolívar contaba con casi 5.000 hombres y un estado mayor de lujo: Rafael Urdaneta al mando y las divisiones comandadas por José Félix Ribas, Santiago Mariño, Manuel Bermúdez y Jacinto Lara.

El 28 de mayo de 1814 se libra la que hasta entonces era la más grande batalla, por el número de soldados de ambos bandos. Vencen los patriotas y Bolívar encarga a Urdaneta perseguir a los restos del ejército realista, que huye hacia San Carlos, donde se encuentra el general Manuel Ceballos. Al verse acorralados, Cagigal huye hacia el Apure y Ceballos a occidente.

El historiador Rafael María Baralt escribió respecto a la primera Batalla de Carabobo: Hasta entonces, en ningún campo de batalla venezolano se había reunido ni tanto número de soldados ni tan expertos jefes... 

La segunda Batalla

En Venezuela se encontraba el mejor ejército español de América. La revuelta iniciada por el mantuanaje caraqueño se había extendido por las colonias americanas como una epidemia libertaria y Venezuela era un territorio estratégicamente fundamental a ganar por los realistas.

Los acontecimientos bélicos llevaban a un desenlace definitivo entre los bandos opuestos. Simón Bolívar logra reunir el más grande y eficiente de los ejércitos, que viene creciendo en número y triunfos de forma preocupante para el mando realista. Por eso el máximo comandante español, General en Jefe Pablo Morillo, accede, gracias a las gestiones diplomáticas del hábil Antonio José de Sucre, a reunirse con el jefe patriota Simón Bolívar en Santa Ana, donde el 26 de noviembre de 1820 se ven las caras para firmar un acuerdo de Armisticio y Tratado de Regulación que da una tregua a la guerra por 6 meses. A ambos favorece el acuerdo: A los realistas para reorganizarse y a los patriotas para tomar pie firme en los territorios conquistados y ejercer su autonomía.

Páez adiestra sus fuerzas en Apure, mientras Bolívar desde Guayana organiza las finanzas. El 28 de abril de 1821 finaliza la tregua y ambos ejércitos se movilizan hacia lo que sería el choque final.

Los ejércitos de Bolívar y Páez se concentran en San Carlos, mientras que el ejército de oriente, al mando de José Francisco Bermúdez, realiza una maniobra de distracción sobre Caracas y los Valles de Aragua, para obligar al General De La Torre a enviar 1.000 hombres para encararlos y proteger la retaguardia de la avanzada realista.

El 13 de junio, desde San Carlos, Bolívar le escribe al vicepresidente de la Gran Colombia, Francisco de Paula Santander: Espere en la victoria de Carabobo que vamos a dar .

Cubierto por las tropas del general José Laurencio Silva que toman Tinaquillo, el ejército libertador se mueve de San Carlos hacia Tinaco. El 20 atraviesan el río Tinaco y el 23 de junio ya Bolívar se encuentra en Taguanes, pasando revista a su ejército, organizado en tres divisiones. La primera a cargo de José Antonio Páez, y formada por los batallones Bravos de Apure (liderada por el Tte. Cnel. Francisco Torres) y Cazadores Británicos (al mando del Cnel. Thomas Ildeston Ferriar); además de 7 regimientos de caballería. La segunda, comandada por el General de División Manuel Cedeño y constituida por los batallones Tiradores (dirigida por el Tte. Cnel. Ludwig Flegel) y Vargas (Tte. Cnel. Antonio Gravete), más un escuadrón de caballería. La tercera, bajo las órdenes del Coronel Ambrosio Plaza y constituida por 4 batallones: el de Rifles a cargo del Tte. Cnel. Arturo Sandes, Granaderos al mando del Cnel. Francisco Paula Vélez, Vencedor de Boyacá dirigida por el Cnel. Juan Uslar y Anzoátegui, comandada por el Cnel. José M. Arguidegui, más un regimiento de caballería. En total, 6.500 hombres.

Por su parte, el ejército realista se distribuyó entre el camino de San Carlos y la ruta hacia El Pao. Allí estaba la Primera División dirigida por el Tte. Cnel. Tomás García, en la primera línea defensiva; el batallón del Valencey a cargo del Tte. Cnel. Andrés Riesco, en la parte sur del camino; a su derecha el batallón ligero del Hostalrich al mando del Tte. Cnel. Francisco Illas. La vía de El Pao fue ocupada por la División de Vanguardia liderada por el Brigadier Francisco Tomás Morales, el batallón ligero del Infante, a cargo del Tte. Cnel. Simón Sicilia y a la retaguardia el batallón ligero del Príncipe. La reserva, el segundo batallón del Burgos, bajo la jefatura del Tte. Cnel. Joaquín Dalmar, se acantonaba cerca del comando general donde estaba De La Torre.

A sangre y fuego

A las 11 de la mañana del 24 de junio comienza la batalla, con numerosas bajas de ambos lados. En la tarde, ya necesitado de acciones definitivas, desde los altos del cerro Buenavista, Bolívar veía en su catalejos la posición del ejército realista y concluyó que eran inexpugnables por el frente y por el sur. Así que ordenó la marcha sobre el flanco derecho, desprotegido, para así desbordar el ala izquierda enemiga, maniobra ejecutada por las divisiones de Páez y Cedeño, mientras Plaza irrumpía por el medio en posición atacante.

Cuando De La Torre percibe esta maniobra, ordena al batallón Burgos marchar hacia el norte para enfrentar a los Bravos de Apure, quienes después de pasar la quebrada de Carabobo, trataban de subir la pendiente que los llevaría a la parte plana de la sabana. Los llaneros tuvieron que replegarse dos veces ante el Burgos, que finalmente se doblegó ante el ataque de los Cazadores Británicos. En esa carga perdieron la vida el comandante Ferriar y 17 de sus oficiales, pero así pudieron lanzarse al ataque Páez y sus llaneros.

El grueso de la caballería del ejército libertador penetra en la sabana cuando la operación de Bolívar rinde frutos. De La Torre ordena a los Húsares hacer frente a la caballería patriota pero después de disparar una carga de sus carabinas, se repliegan con grandes pérdidas.

Con la sabana de Carabobo tomada ya por varios flancos por los patriotas, De La Torre ordena como último recurso a los Lanceros del Rey que ataquen a la caballería, pero esta unidad no sólo desobedece, sino que huye ante la embestida. Al entrar la batalla en fase final, el Valencey comienza a retirarse, perseguidos por los patriotas hasta Valencia, pero causando las bajas de los oficiales jefes Manuel Cedeño y Ambrosio Plaza, cuyos cuerpos fueron velados en el improvisado hospital militar del ejército libertador, ubicado en lo que es hoy la Casa de los Celis.

Después de Carabobo

La victoria de Carabobo, que aseguraba la independencia de Venezuela le permitió a Bolívar entregarse a la Campaña del Sur: La liberación de las colonias suramericanas, mientras sus generales se ocupaban de finalizar la emancipación venezolana.

Después de Carabobo, hubo un efecto dominó en el continente: El 15 de septiembre los centroamericanos declararon su independencia, el 28 de septiembre, México y Panamá. Mientras la campaña del Sur continuaba con victorias de Bolívar y Sucre.

Caracas, liberada, volvió a ser la capital, reconstruida y repoblada, después de ocho años de abandono. De 40.000 habitantes que tenía en 1810, Caracas en 1821 solo tenía 2.500. Después de Carabobo, regresaron a esa capital libre.

En 1823 los últimos focos realistas fueron extinguidos con la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y la toma del Castillo San Felipe de Puerto Cabello. Pero todos los historiadores reconocen que Carabobo fue donde nació Venezuela


José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario.
Miembro de Número de la Academia de la Lengua del Estado Carabobo.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.

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