jueves, 12 de marzo de 2015

Hablando de...Cipriano Castro y su frase cohesionadora, "La planta insolente del extranjero."




Entre 1900 y 1902, Alemania e Inglaterra habían presentado reclamaciones a Venezuela por deudas que ascendieron a 189 millones de bolívares, por concepto de la construcción de líneas férreas entre Caracas y Valencia (Alemania), Caracas-La Guaira y Valencia-Puerto Cabello (Inglaterra).

Ante la incapacidad de pagos por parte de Venezuela, las potencias hacen un bloqueo de las costas con naves de guerra inglesas, alemanas e italianas el 7 de diciembre de 1902, como una medida de coerción llamada “embargo provisional” para el pago de deudas.

El 9 de diciembre, Castro dicta la proclama  que comenzó con la frase “La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria”, y de esta forma logró cohesionar a los venezolanos ante el agresor con un sentimiento de unidad.

Ante el conflicto con las naciones extranjeras Estados Unidos apela a la Doctrina Monroe, con su consigna “América para los americanos”, propone un arbitraje que contuviera una eventual ocupación europea en la región y luego de negociaciones el bloqueo es levantado el 14 de febrero de 1904. 

Sin embargo, desde hacía tiempo Estados Unidos buscaba probar la misma suerte que tuvo en Cuba, Puerto Rico y Panamá. En la víspera del bloqueo respaldó la insurrección liderada por el banquero venezolano Manuel Antonio Matos, con financiamiento de una empresa extranjera, la New York and Bermúdez Company, que explotaba el lago de asfalto Guanoco, en Monagas.

Matos, liderando una liga de caudillos anti andina promueve la Revolución Libertadora, que desde finales de 1901 se suma a la desestabilización, pero es derrotada en Aragua, por el propio Castro, dando fin definitivo a los caudillos regionales.

Al tener en cuenta que la New York and Bermúdez Company financió la desestabilización en contra de Castro, el presidente le exige una indemnización, al ser negada, decide la expropiación del lago Guanoco y lo que produce un nuevo impasse con Estados Unidos.

El intervencionismo también se manifestó con el apoyo de Francia, a través de la Compañía Francesa de Cable Interoceánico, que respaldó la logística de Matos y deformó los hechos noticiosos en el extranjero, por lo cual Castro disolvió el contrato de las comunicaciones y entra en conflicto con el gobierno francés.

El 20 de junio de 1908 se rompen las relaciones con Estados Unidos―con intereses opuestos al Código de Minas que aplicó fuertes impuestos a la explotación de asfalto― que cierra su legación en Caracas por el caso de New York and Bermúdez, así como las expropiaciones de Manoa Corporation y Orinoco Steamship. 

Un mes después, Holanda rompe relaciones luego de que se ordene la requisa de barcos holandeses que naveguen costa venezolanas, hechos a los que también se sumaron la querella judicial con la empresa alemana de ferrocarriles. Castro se había vuelto un elemento incómodo para el naciente dominio imperial que esbozaba una próxima guerra mundial.








 José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario. 
Miembro Correspondiente de la Academia de la Lengua, capitulo Carabobo.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.

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