lunes, 8 de febrero de 2016

Quien es quien en Diplomacia...El Instituto Superior de Relaciones Internacionales "Raúl Roa García" de Cuba.




La formación de especialistas en la esfera de las Relaciones Internacionales y la Política Exterior en la Cuba Revolucionaria tiene sus antecedentes en la primera Escuela del Servicio Exterior, fundada en 1960 por el Dr. Raúl Roa García, Ministro de Relaciones Exteriores, con el objetivo de garantizar el conocimiento básico de la actividad diplomática a jóvenes revolucionarios que ingresaron al Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX). Al mismo tiempo, el propio Dr. Roa, junto a otros profesores universitarios que lo acompañaron en sus inicios en el MINREX, impulsaron la incorporación de trabajadores de la Cancillería y de otros sectores a la Licenciatura en Diplomacia impartida, entonces, por la Universidad de La Habana, la cual culminó en la primera mitad de la década del 60.

Un nuevo proyecto se concretó, también a iniciativa del insigne Canciller, con la creación del Instituto de Servicio Exterior (ISE) el 11 de enero 1971, cuya misión se definió en la preparación de los nuevos funcionarios que se incorporarían a la actividad, así como de los diplomáticos que ya se desempeñaban en sus diferentes responsabilidades. El ISE, respondió con eficacia a los reclamos de la inminente actividad de Cuba en el ámbito internacional y su relación con los Estados.

En 1976 se estableció la Red Nacional de Centros de Educación Superior y se dispuso la creación del Instituto Superior del Servicio Exterior (ISSE), adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores, bajo la dirección docente-metodológica del Ministerio de Educación Superior. Sus egresados recibieron el Diploma de Licenciados en Relaciones Políticas Internacionales.

Nuevas proyecciones de la actividad socioeconómica y política del país demandaron el perfeccionamiento de los planes de estudio, la ampliación de los conocimientos relacionados con la economía, el incremento y diversidad de los cursos dirigidos a nacionales y extranjeros y de la actividad investigativa en el campo de las Relaciones Políticas y Económicas Internacionales. La dinámica académica y científica desarrollada justificó, que en fecha 11 de junio de 1981, el ISSE se convirtiera en Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) "Raúl Roa García". 

Criterios pedagógicos sobre la formación del especialista en cuestión determinaron que dichos estudios se realizaran en la modalidad postgraduada. De esta manera, en el año 1994, concluyó la última edición de los estudios de pregrado de la Licenciatura impartida. Sin embargo, las experiencias de una Cancillería en franco desarrollo, unido a la complejidad del contexto nacional e internacional, propiciaron el reinicio del pregrado, catorce años después, en septiembre de 2008. En esta oportunidad, la carrera de Licenciatura en Relaciones Internacionales, respondió a un Plan de Estudios renovado, a tono con las exigencias de un egresado de amplio perfil para el mejor desempeño de los egresados en todas las esferas de la política exterior. 

Entre los disímiles cursos de postgrado que se imparten, se distingue la Maestría en Relaciones Internacionales, con especialización en los ámbitos de la política y la economía, cuya categoría de Excelencia, concedida por la Junta de Acreditación Nacional de la República de Cuba, consolida su papel como centro de referencia en esta materia..

El Instituto participa ampliamente en la actividad académica internacional y mantiene vínculos de colaboración con instituciones similares de América Latina, Norteamérica, África, Asia y Europa. Recibe a prestigiosos profesores y especialistas extranjeros para ofrecer conferencias y seminarios sobre temas de la actualidad internacional.

Objetivos:
• Ofrecer formación especializada en Relaciones Internacionales a los futuros diplomáticos y especialistas de la Administración Central del Estado vinculados a la actividad.

• Contribuir a la capacitación permanente y especializada del personal del Ministerio de Relaciones Exteriores y de otros organismos gubernamentales y no gubernamentales que así lo requieran. 

• Desarrollar la actividad científica en el campo de las Relaciones Internacionales y participar activamente en el análisis coyuntural y perspectivo de la dinámica internacional.

Claustro:
El Instituto Superior de Relaciones Internacionales "Raúl Roa García" cuenta con un claustro de profesores comprometidos con la Patria, la Revolución y el Socialismo, de elevada calificación y experiencia, calidad humana y ética, entre quienes se encuentran Doctores en Ciencias y Profesores Titulares en las materias principales de las Relaciones Económicas y Políticas Internacionales. En el claustro se incluyen especialistas de alta calificación de otros Centros de Estudios e Investigaciones del país, que colaboran en las actividades docentes y científicas, junto a prestigiosos y experimentados funcionarios de la Cancillería. 

Nuestros profesores participan con frecuencia en eventos científicos, conferencias y seminarios organizados en Cuba y en el extranjero. Al igual que el resto de los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, cumplen Misiones Oficiales en el Servicio Exterior. También ofrecen cursos en materias de su especialidad en instituciones extranjeras con las cuales se mantienen vínculos de colaboración e intercambio.

Equipamiento técnico:
El Instituto dispone de un moderno equipamiento técnico, en el que se incluyen ordenadores personales, laboratorios de computación e idiomas, sala de proyección, video beams y otros equipos de soporte para la docencia y la investigación. Su bien dotada biblioteca forma parte de la Red Nacional de Centros de Información.

Proyecciones:
El ISRI dirige sus esfuerzos a mantener y desarrollar el nivel de excelencia en el diseño y ejecución de las distintas formas de la educación de pregrado y postgrado: entrenamientos, diplomados, maestrías y cursos de superación profesional. 

Asimismo, fortalece su proyección internacional como medio de contribuir a la elevación de su nivel científico aprovechando de forma óptima los nexos con instituciones y organizaciones afines en el extranjero.

Alumnado:
Alrededor de 1200 estudiantes cursan anualmente los diferentes cursos y actividades programadas. Los estudiantes matriculados en el Instituto son, fundamentalmente, funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y de otros organismos gubernamentales y no gubernamentales del país vinculados a la esfera de las Relaciones Internacionales. 

Aquellos jóvenes estudiantes graduados de institutos superiores o universidades que desean realizar cursos para la formación de especialistas en la esfera de las relaciones internacionales deben aprobar rigurosos exámenes que exploran sus actitudes integrales.

Estudiantes extranjeros de diferentes países estudian cursos de Maestría en Relaciones Políticas Internacionales y Relaciones Económicas Internacionales. Estos estudios tienen una duración de dos años y para ser admitidos, los estudiantes extranjeros deben acreditar su condición de estudiantes graduados de la enseñanza superior y abonar la correspondiente cuota monetaria.

Directiva:
•Embajadora, Lic. Isabel Allende Karam, Rectora. isabelallende@isri.minrex.gob.cu

•Dr. Jorge Casals Llano, Vicerrector. casalsj@isri.minrex.gob.cu

•Dra. María Elena Dorta-Duque, Directora de Información Científica y Técnica. medd@isri.minrex.gob.cu

•MsC. María Isabel González Vergara, Secretaria General.
isa2013@isri.minrex.gob.cu 


Fuente:  http://www.isri.cu/index.htm




José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario.
Miembro Correspondiente de la Academia de la Lengua del Estado Carabobo.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.

domingo, 7 de febrero de 2016

“La Masonería y Centroamérica en los proyectos republicanos: logias, redes y conflictos en un mundo en transformación (1850-1950). A 300 años de la fundación de la Masonería”.







Atentamente, Equipo REHMLAC+


  

Se pretende en este número explorar el desarrollo y características de la Masonería (o masonerías) en la región centroamericana, y en especial enfatizar la Masonería como parte de las transformaciones ocurridas en las sociedades centroamericanas durante el siglo XIX y primera mitad del siglo XX, y los vínculos locales y regionales que desarrolló. El periodo de estudio responde al inicio de las operaciones masónicas formales en la región, hasta los importantes cambios surgidos en la política mundial tras la Segunda Guerra y sus efectos sobre la sociedad masónica, aunque sin exclusión de los antecedentes. Este tema se elabora en el marco de la conmemoración de los 300 años de la fundación de la Masonería especulativa en Londres, en 1717, movimiento que generó una nueva forma de asociacionismo basado en una serie de principios y valores fundamentales del ser humano —libertad, igualdad, verdad, justicia, respeto, fraternidad, tolerancia, etc.), que fueron esencia de las transformaciones ideológicas, filosóficas y políticas del mundo occidental de los siglos XVIIIXIX y XX, y que desencadenaron nuevos conceptos de la ciudadanía, el ser humano y el Estado, entre otros.

Algunos de los temas y aspectos a desarrollar a desarrollar son:

• Dinámica de la fundación de las logias y expansión local y regional del movimiento masónico. 

• Logias, grandes logias y las jurisdicciones masónicas nacionales y regionales en la dinámica social, política e ideológica de Centroamérica. 

• Proyectos estatales y Masonería (constitución política y derechos, educación, salud, seguridad, política regional e internacional, etc.). 

• Dinámica política y masonerías: Conservadurismo y liberalismo. Represión y reacción. Autoritarismos, dictaduras, guerras civiles y reformas políticas para la democratización de los Estados y las sociedades centroamericanas.
• Antecedentes asociativos de las masonerías en Centroamérica. 

• Prensa, imprenta, redes de comunicación y masonerías. 

• Dinámica socioeconómica: Cultura asociativa, masones y masonerías, redes sociales y de poder, migración, constitución socioeconómica de las logias y los cuerpos jurisdiccionales, los masones como agentes en las economías locales y regionales. Actuación de los actores masónicos en momentos claves de la sociedad centroamericana. 

• Catolicismo, iglesias y masonerías. El debate ideológico en el proceso de formación y consolidación del Estado. 

• La Masonería centroamericana como actor-agente en la política local, regional e internacional ante los grandes conflictos mundiales (guerras civiles, guerras europeas, Primera y Segunda Guerras Mundiales, revolución mexicana, invasiones extranjeras a países latinoamericanos, Pacifismo, etc.).

Los artículos serán remitidos vía correo electrónico a Miguel Guzmán-Stein (mgstein2@gmail.com) a partir de esta fecha hasta el 30 de diciembre de 2016. En su momento los autores(as) recibirán una notificación de su aceptación, así como la solicitud de ajustes o enmiendas, según sea el caso.

 
 

 
Pierre Cubique.·.

sábado, 6 de febrero de 2016

Hablando de..."Hackear" la diplomacia.




En busca de un servicio exterior conectado, ágil e innovador.

Ahora podemos intuir cómo será el futuro. La crisis ha acelerado la globalización y estamos inmersos ya en un nuevo periodo. La pujanza de los BRIC compite con el crecimiento del doble MIT (México, Indonesia, Turquía y Malasia, India y Tailandia) y otros tantos acrónimos. En ellos se ubican el 25% de las principales compañías globales, 16 de las 20 mayores ciudades del mundo y alrededor del 1% del PIB mundial. Hay que abandonar la idea de economía emergente: ya son responsables de la mayor parte del crecimiento de los flujos comerciales. Entiendo que ése es The New Normal del que se habla.

Todo ha cambiado en la política internacional. Bueno, todo salvo la función fundamental de las relaciones internacionales: la diplomacia. Por su naturaleza y su vinculación a los Estados, es una actividad conservadora en sus principios y sus prácticas. Cuesta innovar con herramientas pensadas para un mundo bipolar y con superpoderes que creen entenderlo todo a través de las escuchas. Pero el nuevo entorno estratégico requiere una revisión profunda, que dé respuesta a los cambios producidos en el ecosistema de las relaciones internacionales.

La soberanía ya no es un asunto exclusivo de los Estados ni la condición exclusiva para participar en las decisiones. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Europa, el rol de las ciudades y las regiones o el desempeño de las grandes corporaciones son muestras de esa transformación. Nadie quiere quedarse fuera de la arena internacional. Por eso, ha crecido la diplomacia red, que complementa la diplomacia de club. En ésta se entra por invitación, mientras que en aquella emplea los resortes de la conectividad para influir en la toma de decisiones. Antes que el tamaño o el bolsillo, es la conectividad lo que determina la capacidad. Twitter sería el ejemplo arquetípico de una diplomacia red.

La demanda de transparencia y de buen gobierno se ha disparado. El fenómeno de Wikileaks, las escuchas de la NSA o los recientes casos de espionaje industrial demuestran que la diplomacia ha caído bajo el escrutinio de los medios de comunicación y la opinión pública, en palabras del profesor Eytan Gilboa. Tanto Twitter como las televisiones internacionales, sobre todo Al Jazeera, ha precipitado la diplomacia en tiempo real y destinada a la audiencia global. La maestría de Barack Obama en el manejo de estas variables ha sido sorprendentemente superada por Hassan Rouhaní, presidente de la República de Irán. Es sorpresa, sobre todo, porque no estábamos mirando hacia los nuevos ejes de poder.

Internet y los nuevos medios se han convertido en la esfera pública del siglo XXI. El pensador alemán Jürgen Habermas ya nos contó cómo los cafés fueron el espacio donde emergió la opinión ciudadana y la Ilustración. Toca ahora explicar que ese rol se ha trasladado a las redes. Por eso, es fundamental tener una presencia sólida y coherente en el entorno virtual. Y, también por eso mismo, las sociedades abiertas debemos pelear por la libertad de conexión para asegurar la libre circulación de las ideas. Pero la defensa no es gratuita. El trilema reza como sigue: ¿cómo congeniar libertad y seguridad?, ¿cuánta transparencia es compatible con la confidencialidad de los asuntos de Estado?  y ¿qué libertad de expresión necesitamos? No lo intenten resolver: es pura aporía.

Más innovación
El hackeo es una actividad mitificada. Hemos visto demasiadas películas de geeks, que han popularizado un argot. No creo que el diplomático del siglo XXI tenga que ser evaluado por su capacidad para programar en HTML 5 o por su número de seguidores en Twitter. De hecho, es un asunto menor.

Hackear la diplomacia consiste en la modificación, la reconfiguración y la reprogramación de las actividades profesionales para pensar y ejecutar una estrategia acorde al nuevo entorno estratégico. Hay que intervenir y transformar la forma de organizar el servicio exterior, de establecer las relaciones exteriores con los ciudadanos y, en síntesis, de hacer diplomacia. El nuevo ecosistema no se va a conformar con un subproducto de la actividad, sino que reclama un cambio en las competencias y habilidades profesionales, que se sumen a las tradicionales. Se trata, pues, de pensar dónde se genera ahora el valor añadido y orientar la misión hacia la nueva encomienda.

En relación con la distribución del servicio exterior, las Embajadas se enfrentan al dilema de tantas organizaciones. Cuando creíamos que la inversión principal debía destinarse a los edificios y las instalaciones, resulta que las tecnologías pueden resolver buena parte de los problemas. No son los únicos: las universidades están ante el mismo caso. La diplomacia red adelanta el resultado del cambio: participar obliga a una presencia distribuida, más descentralizada, móvil y flexible. Un servicio exterior más conectado es también más ágil y abierto al cambio. En suma, un servicio exterior con menos cables, pero más conectado.

Cuando se plantea cómo establecer las relaciones con los ciudadanos, hay que pensar en la capacidad que tienen éstos de influir en las decisiones de sus gobiernos, afectar al comportamiento de las corporaciones o cambiar sus costumbres. Y ahí es donde la diplomacia pública aparece como un valor seguro. Consiste en la estrategia de información, educación y entretenimiento que tiene como objetivo el ejercicio de la influencia sobre un público extranjero. Incluye numerosos instrumentos: la televisión internacional, las casas, los programas de intercambio o las acciones de marca país. No es una campaña de relaciones públicas, sino una acción de gobierno.

La ventaja de la diplomacia pública respecto de la convencional es el mayor espacio para la innovación: probar con pequeños presupuestos y áreas de actividad. Es un laboratorio ideal porque se pueden realizar cambios y crear nuevas áreas de desarrollo, al tiempo que se generan y practican nuevas capacidades profesionales. Además, como palanca de cambio, la idea de transformar la percepción de la imagen en el exterior obliga a la generación de innovaciones internas.

En particular, las tecnologías se han convertido en instrumentos principales para transmitir los mensajes, conectar con las comunidades o escuchar la demanda ciudadana. La clave del éxito es la conexión de los gobiernos con los intereses de los ciudadanos, independientemente de su relación con los gobiernos (Venezuela, Cuba, Irán o Corea del Norte). Se trata de crear una comunidad de intereses con los públicos extranjeros. Mención especial merece el desafío demográfico: no podremos influir si no estamos en las redes (sociales) donde los jóvenes (45% de la población mundial tiene menos de 25 años) pasan media vida.

Y en la diplomacia convencional, toca aún crear y definir una doctrina sobre geoestrategia digital: protección de los derechos individuales, la neutralidad de la red, la brecha digital, el fomento de la libertad de expresión y otros tantos temas necesitan una respuesta internacional. Y ahí la experiencia de los diplomáticos va a ser fundamental.

Nuevas competencias profesionales
En este nuevo entorno estratégico, ¿cuál es la caja de herramientas que necesita para afrontar el siglo XXI? Ese conjunto de nuevas competencias se asienta sobre la buena práctica de la diplomacia convencional. No creo que exista una nueva diplomacia frente a la vieja, sino que ahora los profesionales destinados a la red exterior (¡y la interior!) requieren nuevas capacidades (más movilidad y más capacidad de adaptación) y una gestión diferente, que incluye una fuerte actividad comunicativa. No es casual que el Foreign Office haya lanzado más de cien blogs a través de su representación exterior. En la diplomacia red, los nuevos medios serán un apoyo esencial para desempeñar las funciones. Las redes sociales no son solo un espacio para el divertimento, sino para la gestación de un estado de opinión. Los ciudadanos tienen ya estas habilidades, socializan en el mundo global de Facebook o Google y conectan con sus líderes de opinión, sea la actriz Angelina Jolie promoviendo su campaña en República Democrática del Congo con el político William Hague o Edward Snowden y su lucha contra la NSA.

Por eso, hackear la diplomacia no consiste en abandonar todo lo realizado hasta ahora. No funciona así la innovación social: el diplomático es el eje de la nueva actividad, pero debe generar una práctica inclusiva que integre la innovación, los nuevos medios y las redes en su tarea diaria. La propuesta de valor añade ahora nuevas habilidades y nuevas herramientas que se desempeñan eficazmente cuando hay un poso profesional.

Es un reto mayúsculo para los diplomáticos y sus escuelas. ¿Estámos listos?

Rferencia http://www.esglobal.org


 
José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario.
Miembro Correspondiente de la Academia de la Lengua del Estado Carabobo.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.

lunes, 1 de febrero de 2016

Hablando de Diplomacia Cultural....¿Qué tan poderoso es tu pasaporte?


El portal web Passport Index reúne información extraordinaria de los pasaportes del mundo y presenta un “ranking” con los mejores para viajar. Venezuela se ubica en el puesto 26 con 113 puntos. Cuantos más países se pueda visitar más alta es la calificación del pasaporte.

La lista de los pasaportes más poderosos está encabezada por el Reino Unido y EE.UU. (147 puntos). Les siguen Corea del Sur, Francia y Alemania (145 puntos); Italia y Suecia (144 puntos); Singapur, Japón, Finlandia, Dinamarca, Luxemburgo y Países Bajos (143 puntos). Posteriormente se sitúan Suiza y Canadá (142 puntos).

España ocupa el sexto puesto en el ‘ranking’: con su pasaporte se pueden visitar 141 países. Entre los países sudamericanos, el ‘mejor’ pasaporte es el de Argentina (129 puntos), Brasil (128 puntos), Chile (124 puntos), México (119 puntos), Uruguay y Venezuela (113 puntos).

Les siguen Costa Rica y Panamá (110 puntos), Paraguay (103 puntos), Honduras (100 puntos), Guatemala (98 puntos), El Salvador (97 puntos), Colombia (96 puntos), Nicaragua (93 puntos), Perú (72 puntos), Ecuador (64 puntos), Bolivia (56 puntos), Cuba (52 puntos), República Dominicana (44 puntos), Haití (40 puntos).

Cerrando la lista se encuentran los pasaportes de Birmania, las islas Salomón, Palestina, Santo Tomé y Príncipe y Sudan del Sur: todos con escasos 28 puntos. 

Sino encuentra su país puede consultar en Passport Index 

 
José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario. 
Miembro Correspondiente de la Academia de la Lengua del Estado Carabobo.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo. 

Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.

domingo, 24 de enero de 2016

Eloy Reverón...La Negritud de Bolívar.

La realidad con respecto a la negritud o la supuesta indianidad de Bolívar no ha convencido a buena parte de la población venezolana aunque ha sido aclarada por los especialistas en antropología forense venezolanos, avalados por la experiencia y alto nivel de prestigio mundial con que ellos cuentan. Si consideramos que en el siglo XXI, está comprobado que la humanidad entera tiene su origen en África, ese conocimiento tardará mucho en internalizarse en la ideología racista todavía imperante. No obstante lo señalado vamos a dar a comentar algunas imágenes de Simón Bolívar, poco difundidas, tal vez por los mismos motivos racistas.

En la sociedad del siglo XIX, el color de la piel era un certificado para la aceptación social. Lo que hace equivalente a un tono más oscuro, con un grado de exclusión en la escala social. La negritud o la indianidad era sinónimo de puerta cerrada a la condición de noble aunque contara con el dinero para compran esa gracia. Solo el poder real, vale decir, el poder del Rey, claro está mediante el pago por ese derecho podía cambiar esa realidad.

De allí proviene una tradición histórica que se conoce como “El Nudo de la Marín”. El simple hecho de referirse a la bisabuela paterna del Libertador en términos tan despectivos como “La Marín”, ya se aprecia la carga ideológica que trae la tradición mantuana.

Algunos escritores godos se han avergonzado de esta presunta negritud del Padre de la Patria, pero con sentido ético suficiente para no negar la carga documental del hecho, o no esconder las piedras que hicieron sonar ese río de rumores. Ellos se refieren en términos de las circunstancias del nacimiento de María Josefa Marín de Narváez, y el matrimonio en «artículo mortis» de Pedro Domingo de Ponte y Andrade Montenegro y Marín de Narváez, quien fuera cuñado de Juan de Bolívar y Martínez Villegas, abuelo paterno del Libertador con su concubina, una «negra de calidad» llamada Lorenza María.

Otra agravante a favor de su negritud es la ausencia de títulos nobiliarios que en aquella época se podían adquirir, siempre y cuando no se le encontrara en las investigaciones genealógicas, ningún nudo racial, algo así como un certificado de blanqueo, u otro origen de piel oscura en su árbol genealógico. Los Bolívar tenían suficiente dinero como para comprar eso y mucho más. Sin embargo, el antecedente de “blanqueo” no llegaba a tanto como para admitir grado de nobleza.

La gente carente de sentido de la ética profesional, juzga a los demás por su propia condición, simplemente dice: “Chávez pagó para que le hicieran ese Bolívar con rasgos negroides. El tema es que resulta menos inverosímil pensar que los retratos de Bolívar más conocidos, son aquellos donde una mano subjetiva dirigiendo el pincel, hiciera resaltar su herencia vasca. Pero existen algunos retratos de autores que no tuvieron motivo para hacerlo. Por eso mostraremos otro aspecto del argumento, la iconografía. A eso debería responder esta reflexión. ¿Todos sus pintores fueron objetivos a la hora de delinear sus rasgos sobre el lienzo? ¿Tenían necesidad de ello?  

El racismo imperante en el siglo XIX, mayor y más intenso que el actual: ¿no consideraría normal blanquearle los rasgos, como quien retoca el negativo de una fotografía de retrato? Habría que someter al juicio de expertos aquellas líneas de su imagen que mi ojo profano encuentra semejante a rostros de cultura masai, que he logrado retratar en la ruta del cacao de la costa venezolana. ¿Sería sacrílego someter sus restos a una prueba de ADN?  Estas notas son anteriores a los estudios de antropología forense realizados.

Finalmente el origen de este término "nudo de la Marín" al parecer proviene de la mala voluntad del escribano venezolano Rafael Diego Mérida y el político y militar peruano José de la Riva Agüero, enemigos políticos del Libertador. Doña María Josefa Marín de Narváez, nació en el año de 1668, y bautizada en la catedral de Caracas el 26 de abril del siguiente año, según consta en el Libro V de Bautismos de Blancos; hija natural reconocida del capitán Francisco Marín de Narváez.  La condición de su nacimiento, y la caballerosidad del padre al mantener oculto el nombre de su madre, fueron nuevas causas de los rumores, porque con su influencia pudo haber hecho no necesitar dispensación para registrar como blanca a la hija de una india, o a una negra como la célebre esclava blanca, Isaura la protagonista de la tele novela brasileña de ese nombre.

Pero existe otro documento: el testamento del capitán Marín de Narváez, del cual puede desprenderse que reconoció tener una hija natural en una doncella principal, cuyo nombre calló por varón, pero no se casó con ella, aunque señala que la falta de necesidad de «dispensación», acusa su raza blanca; y que el término «doncella principal», en los siglos XVI y XVII, tiene la acepción de una sirvienta de piel clara de las grandes señoras.

Dicho lo anterior dejamos a juicio, los rasgos destacados por dos pintores, uno identificado como Simón Bolívar, libertador de su patria, cuyo autor es anónimo perteneciente a la colección del doctor Leonardo Altuve Carrillo, Caracas, el cual hace referencia: Edición Príncipe del Canto a Junín, París, 1826.

Pero mucho más marcados los rasgos en el pincel de José María Espinoza, realizado en Bogotá durante los últimos años de su vida, después de 1828, antes de 1830, el cual pertenece a la colección del señor Arnold Zingg de Caracas.
 Si realizamos un análisis a la Carta de Jamaica (1815), a la luz de la aventura reciente del Libertador dentro de lo que había sido hasta aquel momento, una guerra civil, llamada entonces guerra de colores, la cual surgió de la crisis de autoridad del Rey, para defender la Independencia declarada el 5 de julio de 1811 por una minoría de la población, donde apenas había un representante por los pardos.

Si revisamos la cronología de la experiencia vivida por Simón Bolívar soportó la discriminación racial, tanto por el bando de los blancos bogotanos que lo apodaban El Longanizo, atribuirlo al color de la piel, resulta lógico si lo vemos fuera del contexto bogotano donde vivía un excluido que vestía con casaca militar roída y usaba condecoraciones y sobrevivía como indigente en los alrededores de la plaza principal.

También están las referencias de Simón Rodríguez en Defensa de Bolívar, donde señala con indignación que aquellos que una vez le tendieron la alfombra a su paso, cuando cayó en desgracia lo llamaban el “sambo ese”.  De manera que el residuo de la degenerada clase mantuana no ha cambiado desde entonces.


Fuente: Prof. Eloy Reverón
http://simonbolivarmason.blogspot.com/2016/01/la-negritud-de-bolivar-eloy-reveron.html

domingo, 17 de enero de 2016

Quien es quien en diplomacia...La Escuela de Derecho y Diplomacia Fletcher.


La Escuela de Derecho y Diplomacia Fletcher (Fletcher School of Law and Diplomacy en idioma inglés, también llamada simplemente Fletcher School) es el centro académico más antiguo de los Estados Unidos dedicado exclusivamente a los estudios de posgrado en relaciones internacionales. Es una de las 8 escuelas y facultades que conforman la Universidad Tufts

The Fletcher School, junto con la School of Arts and Sciences y la School of Engineering, ocupa el campus central de la universidad en Medford/Somerville, Massachusetts. Stephen W. Bosworth.

Excluyendo a los doctorandos que no están matriculados en cursos, la escuela cuenta con unos 450 estudiantes a tiempo completo, un 42% de los cuales son estudiantes internacionales, representando a más de 70 países de todos los rincones del planeta.

La clasificación del año 2008 de la revista Foreign Policy sobre los mejores másters en relaciones internacionales considera el programa de The Fletcher School como el cuarto mejor del mundo, por delante de los programas de universidades como Columbia, Princeton, London School of Economics, Yale o Stanford
 
 The Fletcher School fue fundada en 1933 gracias al legado de Austin Barclay Fletcher quien, después de su muerte en 1923, donó más de 3 millones de dólares a la Universidad de Tufts. Una tercera parte del legado debía destinarse a una escuela de derecho y diplomacia “con los objetivos de formar a individuos destinados al servicio diplomático y de enseñar aquellas materias propias de las relaciones exteriores.” La escuela fue inaugurada diez años más tarde, en 1933, naciendo como un proyecto de colaboración de las universidades de Harvard y Tufts. La universidad de Tufts asumiría más tarde la responsabilidad exclusiva en la administración de la escuela, pero the Fletcher School ha continuado su estrecha cooperación con Harvard, donde los estudiantes de Fletcher pueden también cursar sus clases, así como los estudiantes de Harvard pueden matricularse en cursos de Fletcher.
 
 The Fletcher School ofrece una formación multidisciplinar que conduce a los títulos de posgrado de Master of Arts in Law and Diplomacy (MALD), programa de dos años de duración, Master of Arts, programa de un año, y Doctor of Philosophy. En el 2000 la escuela lanzó el Global Master of Arts Program (GMAP), un programa de máster de un año de duración destinado a profesionales con experiencia que combina la enseñanza presencial en el campus con enseñanza a distancia a través de internet. Asimismo, en el 2008 the Fletcher School introdujo dos nuevos programas: 1) el programa de dos años Master of International Business (MIB) que combina la flexibilidad de un currículum de relaciones internacionales con una especialización en economía y empresa internacional. 2) el programa de un año Master of Laws (LL.M.), un programa de posgrado a tiempo completo para juristas profesionales que desean especializarse en alguna área particular del derecho internacional. La escuela no ofrece cursos de grado.
 
La gran mayoría de estudiantes están matriculados en el programa MALD, un programa de dos años que exige la redacción de una tesina o tesis de máster. Los estudiantes han de especializarse en dos áreas de estudio a escoger entre más de veinte. Áreas tales como Derecho Internacional Público, Derecho y Desarrollo, Economía y Empresa Internacional y Derecho Económico, Organizaciones Internacionales, Información y Comunicación Internacionales, Negociación Internacional y Resolución de Conflictos, Seguridad Humana, Comercio Internacional y Políticas comerciales, Teoría y Política Monetarias Internacionales, Economía del Desarrollo, Políticas Internacionales sobre Recursos y Medio Ambiente, Teoría y Sistemas Políticos, Estudios de Seguridad Internacional, y Economía Política Internacional y Negocios Internacionales así como áreas de estudio regionales como los Estados Unidos, Asia-Pacífico y Civilización Islámica y del Sudoeste Asiático. Los estudiantes pueden también diseñar su propia área de estudio. Cada área exige normalmente 3 asignaturas de entre las propias de su curriculum de área. Todos los estudiantes han de aprobar un total de 16 cursos y un examen de competencia en lengua extranjera.

Los estudiantes de Ph.D. han de completar tres áreas de estudio además de escribir la tesis doctoral.

El programa MA está pensado principalmente para profesionales. Es un programa de un año de duración donde se exige al estudiante aprobar 8 asignaturas y presentar una tesina.

La Fletcher School dispone en la actualidad de programas oficiales conjuntos con otras facultades y universidades que otorgan el título de MALD y el correspondiente a la institución con la que se comparte el programa. Así, se mantienen programas conjuntos con las otras escuelas de la universidad de Tufts como las facultades de Arte y Ciencia, Ingeniería, Medicina, Odontología, la escuela de posgrado Sackler de ciencias biomédicas, la escuela Gerald J. y Dorothy R. Friedman de políticas y ciencias de la nutrición y la escuela Cummings de veterinaria. Más allá de Tufts, la escuela también mantiene programas conjuntos MALD/JD con las facultades de Derecho de la Universidades de Harvard y de Berkeley, MALD/MBA con la Tuck School of Business del Dartmouth College, con el Instituto de Empresa de Madrid y con la HEC School of Management en París y MALD/MIA con la universidad de St. Gallen en Suiza y con la Diplomatische Akademie en Viena. Asimismo, la Fletcher School cuenta con programas de intercambio académico de un semestre de duración con el Graduate Institute of International Studies en Ginebra, la escuela de negocios Amos Tuck de Dartmouth College, la HEC School of Management y el Instituto de Estudios Políticos (Sciences Po) en París, el Instituto de Empresa en Madrid, la China Europe International Business School en Shanghai, la Indian School of Business y la Graduate School of International Studies de la Universidad Yonsei en Corea.

La Fletcher School alberga varios programas de investigación, institutos y centros dedicados a los derechos humanos y la resolución de conflictos, las relaciones comerciales internacionales, los estudios de seguridad internacional, la seguridad humana, los asuntos medioambientales internacionales, los medios de comunicación y la tecnología.

Fuente:
http://www.tufts.edu/
http://fletcher.tufts.edu/



José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario. 
Miembro Correspondiente de la Academia de la Lengua del Estado Carabobo.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo. 

Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.

sábado, 9 de enero de 2016

Hablando de...Vanitas vanitatum omnia vanitas

"Vanitas vanitatum" Ölgemälde auf Leinwand. Format ca. 75 x 110 cm. Jens Rush

«Vanitas vanitatum omnia vanitas» («Vanidad de vanidades, todo es vanidad»). El mensaje que pretende transmitir es la inutilidad de los placeres mundanos frente a la certeza de la muerte, animando a la adopción de un sombrío punto de vista sobre el mundo. Es, al mismo tiempo, un elemento esencial en el surgimiento del bodegón como género individual.

 Si los objetos en la Edad Media pueden figurar en la pintura, es porque tienen un sentido. En las vanidades, los objetos representados son todos símbolos de la fragilidad y la brevedad de la vida, de que el tiempo pasa, de la muerte.

Entre todos estos objetos simbólicos, el cráneo humano, símbolo de la muerte, es uno de los más corrientes. Se encuentra este memento mori (acuérdate de que vas a morir) entre los símbolos de las actividades humanas: saber, ciencia, riqueza, placeres, belleza... Las vanidades denuncian la relatividad del conocimiento y la vanidad del género humano sujeto al paso del tiempo, a la muerte.

Otros símbolos que suelen encontrarse en las vanidades son fruta pasada, que simboliza la decadencia como en senescencia; las burbujas, que simbolizan la brevedad de la vida y lo repentino de la muerte; humo, relojes, y relojes de arena, que simbolizan la brevedad de la vida; e instrumentos musicales, símbolos de la brevedad y la naturaleza efímera de la vida.

En el siglo XVII, estos bodegones moralizantes se hicieron muy frecuentes como memento mori, complemento indispensable para la predicación y la devoción en Europa bajo formas y con intenciones apenas diferentes al Norte y al Sur, para el catolicismo y para el protestantismo.

Es un género que gozó de gran apreciación entre los pintores del Norte de Europa, en Flandes y en los Países Bajos, pero también fuera de ese ámbito, con artistas de la talla de Jacques Linard o Philippe de Champaigne en Francia, Francesco Solimena en Italia o Antonio de Pereda, Andrés Deleito y Juan de Valdés Leal en España.

 Pierre Cubique.·.