jueves, 13 de febrero de 2014

Hablando de Historia...BOLETÍN DEL EJERCITO LIBERTADOR DE VENEZUELA.




Boletín Número 33.



A las siete de esta mañana me dió parte la descubierta, que el enemigo con todas sus fuérzas de infantería y caballería se aproximaba a esta Villa; efectivamente a las 8 nuestra avanzada rompió el fuégo y a las 8 y media se había ya empeñado la acción con todas las tropas. 

El enemigo hizo desplegar por San Mateo 500 hombres de caballería y 20 fusileros, que al acto de cerrar el fuégo se apoderaron del río y del Calvario, y con 2.000 hombres de caballería y 700 de fusil atacaron por el Pantanero; inmediatamente con su numerosa caballería me cerraron por todas partes, y en aquel momento me decidí a que perecieran primero todas las tropas que estaban a mi mando, que abandonar la plaza. Efectivamente continuó de ambas partes un fuégo horroroso, pero bien sostenido hasta las 4 y media de la tarde, que no quedándome ya la mitad de mis tropas, y muerta o herida la mayor parte de la oficialidad, vi levantar un humo por el camino de San Mateo; y luego debí creer sería el comandante Campo Elías que con su fuérza había llegado. 

Entonces hice salir 100 hombres de caballería y 50 cazadores que rompiendo la línea enemiga protegiesen la entrada de las tropas auxiliares y que de no volviesen a replegar sobre mi línea. Afortunadamente esta división encontró empeñada la acción de las tropas enemigas con el comandante Campo Elías, pero atacando aquellas, hubo de facilitar la entrada de aquel valiente jefe. Reforzado yo con este auxilio hice tomar varias de las posiciones que ocupaba el enemigo y a las cinco y media de la tarde este huyó precipitadamente por todas partes, quedando cortadas varias de sus divisiones por Aragua arriban, la Galera, y las demás encumbrándose en los cerros del Pantanero, huyeron inconcierto; y sin haberse podido reunir una tercera parte de sus fuérzas, tiraron por las montañas que caen hacia el Pao. 

En aquel momento los hice perseguir por todas partes; pero entrando la noche ha sido preciso reunir las tropas para que viniesen a desayunarse y los caballos tomen algún pienso. El enemigo ha dejado cubiertas de cadáveres las calles de esta Villa; mucha parte de sus caballos han quedado en nuestro poder. Sus municiones y bastante número de fusiles hemos recogido hasta ahora, pero la noche no nos ha permitido ni hacer su enumeración, ni hacer recorrer el campo de batalla. 

No hemos hecho prisioneros porque nuestra tropa no ha dado cuartel. Por nuestra parte hemos perdido como 100 hombres y cerca de 40 heridos; entre los primeros tenemos que llorar la muerte del intrépido comandante de Soberbios Dragones ciudadano L. Maria Rivas Dávila; el teniente el caballería C. Ron; el subteniente de infantería ciudadano N. Picón; y de los segundos a los capitanes Pierret, Rouquets; a los de igual clase Juan Salias, Francisco Mora, mi edecán Vicente Malpica, Casimiro Esparragosa, José Acosta el Moreno y José Plaza; y los tenientes Pedro Correa, Basilio Alvarez y los subtenientes José Ruiz, Ulpiano Díaz, Manuel Maria España, Tomás Muñoz, José Alvarez, Ciriaco Carreño, Ribont; y el guarda-almacén Julián Rouyer. 

A mi me han muerto dos caballos bajo mis piernas, mas no he recibido daño alguno. Toda la tropa y oficialidad, han mostrado el mayor valor, y han dado a conocer a los enemigos de la libertad americana, que en cualquier parte donde se tremole el estandarte de la República, serán destrozadas sus fuérzas por enormes que sean. Boves en persona mandaba la acción, a quien se le han cogido todos sus libros de órdenes. Diós guarde a V.E. muchos años.



Cuartel General de la Victoria, 13 de febrero de 1814.



José Félix Ribas.

miércoles, 12 de febrero de 2014

TRIUNFO DE LA JUVENTUD, 12 DE FEBRERO

 
Por; José Felix Díaz Bermudez.
 
¡La Victoria…! Tu nombre representa valor y sacrificio, consagración a la República, heroísmo de la juventud... De todas las batallas de nuestra independencia, muchas admirables por sus hechos y su significado, pocas se elevan como ella en la cumbre de la virtud civil y la templanza republicana. Ella sobresale por su arrojo y por su constancia, por el insólito carácter de sus contendientes, seminaristas y estudiantes que se entregaron por la patria en defensa de su perpetua libertad.
Es por ello que La Victoria simboliza la expresión maravillosa de la grandeza de la República que no claudica ante el despotismo y no se amilana ante la superioridad del enemigo.  Entre 1.200 y 1.500 soldados, muchos de ellos imberbes e inexpertos en la guerra, se enfrentaron a 900 infantes y 2.500 jinetes realistas que les asechaban con la fuerza violenta de la tiranía, esa que se encarnaba Boves y que representó Morales en el sitio, cargando sobre ellos con la caballería compuesta por expertos jinetes que habían vencido muchas veces y esparcido el terror en todas partes. Eran las huestes de los llanos capitaneadas por el odio que incitaba desquites e exaltaba a atropellos, so pretexto de igualdad y de derechos, que finalizaban en la desolación, en el reparto, en la inmolación de tantas vidas inocentes.
Ribas, el del gorro frigio, a la usanza de la Francia revolucionaria que había inspirado el nuevo código de los derechos del hombre, se resistió en el campo, en las calles, en las trincheras donde intentaron detener, y lo lograron, las repetidas cargas y que en la medida que eran resistidas, volvían otra vez con mayor furor.
Antes de comenzar la lucha a la vista de aquellos monstruos, Ribas les señaló a los suyos: “Lo que tanto hemos deseado se realizará hoy: he ahí a Boves. Cinco veces mayor es el ejército que trae a combatirnos; pero aún me parece escaso para disputarnos la victoria. Defendéis del furor de los tiranos la vida de vuestros hijos, el honor de vuestras esposas, el suelo de la patria; mostradles vuestra omnipotencia. En esta jornada que será memorable, ni aun podemos optar entre vencer o morir: ¡necesario es vencer! ¡Viva la República!”.
El sublime llamamiento resumía en dramáticos términos la importancia de aquella hora: la personificación de la barbarie en Boves y en Morales y que se afanaban para martirizar y someter; la presencia de un mayor número de fuerzas contrarias; la existencia de la tiranía siempre oprobiosa, y que no es otra cosa que el mal gobierno de un déspota que abusa del poder que detenta imponiendo su voluntad contra el derecho y la razón; y finalmente, la patria en su eterna semblanza, y en la cual está implícita como necesaria e irrenunciable la libertad de nuestros hijos, el honor de nuestras esposas y la inviolabilidad de nuestro suelo que no admite más infames opresores.
El 12 de febrero de 1814, día de la batalla de la cual se cumplirán 200 años, queda inscrito en los anales de Venezuela para siempre como ejemplo de verdadero patriotismo y constante voluntad de una patria ejemplar a la cual es difícil vencer.

lunes, 10 de febrero de 2014

EGRÉGOR: un concepto totalmente ajeno a la tradición masónica






 TOMADO DE FENIX NEWS CITANDO A LA IMPRENTA DE BENJAMIN


¿Asombro o espanto?


Desde hace bastante ya bastante tiempo se ha introducido en el trabajo de nuestras logias un término que, a mi entender, es ajeno por completo a la masonería, que raya en la superstición y que se aplica con toda naturalidad, como si el concepto que encierra fuera de empleo tradicional.


Me refiero al término y concepto de egrégor.  Egrégor parece provenir de las sectas de cristianos disidentes de los primeros siglos, los llamados gnósticos que la aplicaban al espíritu, podríamos decir a la personalidad de un grupo humano, una familia, una secta, y que llevada al caso de una logia podría interpretarse como dada por la calidad de sus trabajos, la firmeza de sus acciones y aún la composición misma de los HH.


Hasta aquí no parece ser nada del otro mundo, pero sí lo es cuando se comprueba que el concepto fue tomado de las sociedades  teosóficas y espiritistas, afirmando que ese egrégor acabaría coagulando en una suerte de entidad suprafísica que vive y se alimenta de nuestros pensamientos y acciones ejerciendo su efecto a través de una escala descendente de espacios y dimensiones, terminando por llegar a que se crearía un ente  viviente que influiría sobre hombres y pueblos.


Pero esto ya no es esoterismo, sino ocultismo, que no es lo mismo.


En masonería, por lo menos la que creemos proviene de la fundación de 1717, no hay magia de ningún color, ni misterios de la antigüedad, entidades astrales, astrología, tarot ni reencarnaciones y hasta la hipótesis de la descendencia de la caballería y órdenes de cruzados ya ni se considera.


Siempre se ha sostenido que se trata de un sistema de libre análisis de las ideas, sin imposición de dogmas ni de ideas preconcebidas, empleando los símbolos tomados del oficio de la construcción y… nada más. La predisposición a la tolerancia y el amor fraternal harán el resto: un centro de unión que no requiere de ángeles guardianes.

Sobre esto podrá elaborarse lo que se quiera, menos presentar este asunto del egrégor como un concepto masónico de antigüedad inmemorial.


Lo cierto es que en multitud de páginas de respetables logias, de respetables obediencias, aparecen actualmente multitud de artículos y descripciones del accionar de esas entidades.

Un ejemplo entre muchos, que provoca un cierto escalofrío…y es de una página muy visitada, copiada y vuelta a copiar:


“Los egrégores son energías inteligentes pero no racionales. El egrégor va a apoyar a quienes lo alimentan y se defenderá de quienes lo atacan, pero no en una forma racional. Es decir: un egrégor no va decir: “ahora me vengaré de Juan Pérez”, pero si Juan ataca a un egrégor, el egrégor velará por mantener su integridad. Su funcionamiento es automático, reaccionando más a la energía de la sensación y de la emoción que al pensamiento racional. “


Entendemos por egrégor, aquella energía mental que soporta a una idea o a un ideal específico. Podríamos decir que el egrégor es una especie de “cooperativa de energía mental” pues se nutre del aporte mental de las personas que trabajan en pos de ese ideal, pero a la vez les retribuye energéticamente. Es una condensación bajo una forma determinada de pensamientos, deseos y sentimientos de la humanidad. Así en el plano astral, psíquico y en ciertos niveles del plano mental, tendremos una serie de egrégores o formas psíquicas que tienen que ver con estados de conciencia humana. Cualquier idea o grupo humano organizado posee su egrégor: un equipo de fútbol o de béisbol, un partido político, una religión o una marca de gaseosas, etc. “


Otra:


“Todo egrégor como entidad, se identifica con su creador, y siempre que se lo convoque (aún inconscientemente) vendrá en apoyo o auxilio de quien lebrinda “alimento” (su alimento son las emociones, la atención, y la intención), por eso se le llama vigilante.”


O sea, que estos HH. creen estar sometidos a la vigilancia de un ser inmaterial, que como el cuervo de Edgar Allan Poe vela desde los travesaños del techo de la logia y al que hay que propiciarle o pagarle tributo en “ alimento”.


Y no sirve de mucho diluir este concepto a todas luces cuasi supersticioso, con términos tales como “sinergia colectiva”, también tomado de una reciente publicación, esta vez española.

¿De qué clase de libertad de pensamiento estarán hablando? ¿ Habrá acaso ideas que no pueden discutirse por temor a disgustar a esa forma vigilante?


¿Será responsable el egrégor también de ese “ fluido” que algunos creen percibir en el contacto de las manos sudorosas y sin guantes, al formar la cadena de unión?


Solo faltaría crear un grupo escogido, una suerte de clero que interpretase los oráculos..


¿Cómo llegó este concepto a la masonería?

Aunque no parezca, tiene fecha bastante aproximada de introducción en la primera mitad del siglo XX, y en Francia, desde donde se difundió, hacia el año 1935.


Antecedentes:

La Sociedad Teosófica de Mme. Blavatsky, influyó mucho en la mente de hermanos masones, seducidos por sus teorías de impronta oriental, emparentadas con el espiritismo, en la Co-Masonería inglesa, en Le Droit Humain francés, en los ritos de Memphis Mizraim y otros, con sus planos de existencia astrales, maestros ascendidos etc, y sus entusiastas propagandistas como Leslie Wilmshurt, Manly P. Hall, el Coronel Olcott , Annie Besant y muchos otros.


Todavía no se hablaba de egrégor, pero sí de ángeles y seres elementales o formas de pensamiento que aparecerían en las tenidas a simple golpe de mallete: ondinas, gnomos, silfos y salamandras.


Veamos este párrafo de “ La vida oculta de la masonería de Charles Leadbeater”:

“En la Masonería también invocamos el auxilio angélico, pero son ángeles más cercanos a nosotros en desenvolvimiento e inteligencia, y cada uno de ellos trae consigo cierto número de subalternos encargados de ejecutar sus órdenes.”


Pero yendo a esa fecha de introducción, quiero transcribir algunos párrafos tomados de un trabajo de un hermano de la Gran Logia Nacional de Francia, celosos seguidores de la ortodoxia inglesa y para nada sospechosos de simpatizar con los egrégores:


Ante todo recordemos algunas definiciones que desde ya, muestran que esta noción de egregor es mas que misteriosa…”


En los mejores diccionarios de la lengua francesa no aparece, ni siquiera en el Larousse.

Alan Ray en su obra en dos volúmenes explica que la palabra “ egregor es el resultado de una sucesión de errores de interpretación y de traducción de un texto en arameo en sus versiones griegas”. No existe en las versiones bíblicas y se apoya solo en el Libro de Enoch  para dar sustento a algo que es mas “ fabulación e ignoranciaque realidad:


Ejemplo:  deberíamos buscar “ egrégores” en un texto mal traducido que dice entre otras cosas esto:  “ Los ángeles dándose cuenta de lo bellas que eran las hijas de los hombres hicieron juramento de vigilar el  Monte Hermon…. hasta que las hubieron poseído”.


Por gracioso que parezca en el enfoque de estos serafines no parece que se pueda encontrar la fuente del concepto de Egrégor , sino quizás el origen aquello “del sexo de los ángeles”, como  dice en lenguaje popular…”.


Yendo al  origen latino, encontramos un pase mágico semántico- linguistico para adjuntar como prefijo una E a la raíz “ grex-gregoris” que da el sentido de tropa, manada y también gregario. Con esto, quedamos lejos de una aproximación eventual de cualquier noción masónica posible… los HH no son justamente ovejas que forman la tropa a quien se le pudiera hacer creer que “ las vejigas son linternas” como decía Rabelais.


Es a partir de la raíz griega antigua “ egregoroi” que significa “ vigilante” y no de “egrégor” que proviene del verbo egregoren , “ estar despierto”, es  que algunos autores, muy despiertos ellos y hasta  “iluminados “ han introducido esta noción de egregor.


Ocultistas, magos, quizás cabalistas, esos autores franceses del siglo 19 son por lo menos tres:


Alexandre Saint-Yves d´Alveydre ( 1842-1909)
Eliphas Levi (o Alfonse-Louis Constant)( 1810-1975)
Stanislas de Guaita ( 1861-1898)


Estos tres autores fueron quienes inventaron el concepto ocultista de egregor,concepto que jamás estuvo presente en los textos masónicos anteriores o peor aún, ni siquiera en sus propios textos, sino en obras póstumas, como es el caso de Eliphas Levi.


Es decir que la cuestión del egregor no se inscribe absolutamente para nada en la tradición masónica y que habrá que esperar a que un famoso masón como Oswald Wirth, tratando de hallar la cadena de transmisión de la FM francesa y únicamente francesa, introduzca la palabra y el concepto ocultista y mágico  del egrégor.


Vayamos rápidamente sobre esos tres autores.


-Alexandre Saint-Yves d´Alveydre era una suerte de visionario, el primero en evocar aunque sin nombrarlo jamás, a la noción de egregor. Pero será a partir de él, y especialmente en uno de sus escritos “ Misión de los judìos” que concebirá  una idea que desarrollará en esa obra, inspirado en que es por “ la potencia y los orígenes sobrehumanos de los judíos,  puede crearse espontáneamente un ser colectivo oculto  y susceptible de ser dotado con un poder aterrador”.


Esta noción, curiosamente, recuerda a la Shekinah del Talmud y de la cábala hebraica significando la presencia particular de Dios en su pueblo, presencia a veces concebida como una entidad independiente, intermediaria más que como “ emanación “ del pueblo judío. ¿Pudo Saint-Yves inspirarse en eso?. Puede ser.


Pero el verdadero instigador, formalizador del concepto ocultista de egrégor es el segundo personaje de nuestra historia, Eliphas Levi,  cuyo verdadero nombre era Alphonse-Louis Constant, mago, cabalista, historiador y francmasón.


Fue autor de numerosas obras que ejercieron una fuerte influencia tanto sobre sus contemporáneos como sobre futuros autores. Citaremos a modo de ejemplo:


1860. Historia de la magia 1861. La clave de los grandes misterios 1865. Filosofía oculta ( 2º serie).


Será en una obra póstuma, reeditada hacia 1869-70. “El Libro de los Esplendores”, que menciona por primera vez a los egrégores. Su inspiración proviene de una traducción al inglés de un texto etíope del Libro de Enoch del que hablaremos. Allí asimila los “ ángeles” con los “ vigilantes” que allì nombra como eggregores ( con dos G).


Aquí tenemos algunos pasajes de lo que escribió:

“Pero el Libro de Enoch nos dice que existen los Eggregores, es decir los genios que jamás duermen…”   “Eso que en nuestras obras anteriores hemos denominado larvas y vampiros, coagulaciones y proyecciones malsanas de la luz astral, serían en realidad, siguiendo al Libro de Enoch, las almas híbridas y formas monstruosas de exhalaciones mórbidas de la tierra y de la baba de la serpiente Pitón”.


En el Gran Arcano, publicado en primera edición en 1898, escribía:.. “Esas fuerzas colosales a veces toman una figura y se presentan bajo la apariencia de gigantes, esos son los Eggregores del Libro de Enoch; criaturas terribles para las que no somos mas que los infusorios o los insectos microscópicos que pululan en nuestra dentadura y sobre la epidermis. Los Egrégores nos aplastan sin piedad porque ignoran nuestra existencia-  son demasiado grandes para poder vernos …”


Y con todo, mas adelante  en esa misma obra, atempera su punto de vista con un giro de 180ª: “ Esos eggregores , si se admite su existencia, serían los agentes plásticos de Dios, los engranajes viviente de la máquina creatriz, multiformes como proteo pero encadenados siempre a su materia elemental…”


Los árabes, poéticos conservadores de tradiciones primitivas de oriente, creen aún en esos gigantescos genios. Los hay blancos y negros, los negros fueron los mal hechos y se denominan Afrites. Mahoma conservó a los genios e hizo a sus ángeles tan grandes que el viento de sus alas barría mundos enteros en el espacio. No podemos considerar a esa multitud de seres intermedios que nos ocultan a Dios y le hacen parecer inútil.. Tenemos millares de dioses a quien vencer  y aún así no somos capaces de alcanzar la libertad y la paz. Y es por todo eso que rechazamos definitiva y absolutamente la mitología de los Eggregores”.


Y diez líneas mas abajo:… “ Toda la fantasmagoría gigantesca del antiguo mundo no es más que una colosal carcajada que se denomina Gargantúa en el libro de Rabelais.” Téngase en cuenta que Levi decía frecuentemente a sus amigos, en broma, que él era “ la reencarnación de Rabelais”.


Y por fin en la pag. 164 Eliphas Levi termina como sigue con el asunto de los “eggregores”:

“ los verdaderos eggregores, es decir los vigilantes de la noche  en que queremos creer, son los astros del cielo con sus ojos siempre destellantes… queremos pensar que cada pueblo tiene su ángel protector o su genio.. Todo es posible aunque dudoso y puede servir a las hipótesis de la astrología o a las ficciones de la épica”.


He traído estas citas para que vosotros, mis HH, podáis comprobar cuál es el origen de esa noción de egregor, esta vez con una sola g.


Y finalmente otro autor, Stanislas de Guaita quien publica en “ La clave de la magia negra” ( 1897) sus reflexiones mas completas y precisas sobre los egregores ocultistas.


Aquí los textos principales con la numeración de página según la edición original de 1897:

Pag. 279-280: Debe sernos suficiente consignar aquí cuales combinaciones a veces fortuitas, dan nacimiento a seres colectivos, más o menos efímeros o durables- suerte de síntesis vivientes, resultados del agrupamiento de muchas individualidades, bajo las condiciones requeridas.”


Pagina 290. Y es así que, en el orden político o social y religioso, millones de hombres, jerárquicamente organizados, bajo el nivel de una regla inflexible, han podido creer- conscientemente o no de su obra en lo invisible, en seres virtuales, entidades colectivas, en una palabra de Dominaciones fastas o nefastas de una potencia y duración igualmente incalculables”.


Pagina 295. “La cadena mágica es un medio seguro de crear potencias colectivas a las que nada puede resistirse.(¿ será una alusión a nuestra cadena de unión de la FM? No hay nada que lo prueba.


Y por fin, página 533: “ debemos tener en cuenta la soberanía que despliegan los seres colectivos, que hemos calificado de egregores. “


Es casi imposible identificar en esas concepciones que avanzan los autores, alguna relación con un símbolo, un ideal, una herramienta, con algo masónico vivo…..


Un autor muy conocido en FM, Oswald Wirth será quien le va a otorgar, si puede decirse, sus títulos de nobleza a la noción de egregor, que finalmente aparece en la francmasonería recién para los años 1935.


Dicho de otra manera, mis hermanos: estamos en la contemporaneidad, casi en nuestro siglo, no hay nada que  relacione a ese egregor con los fundamentos de la FM y  ni siquiera con la Tradición primordial de la que tanto hablaba Rene Guenon ….


Asi que se trata de Oswald Wirth quien va a conceptualizar para nosotros, FM, esa noción de egregor.


Oswald Wirth no solo era un masón, sino antes bien, un ocultista y ferviente admirados de Guaita como los expresa en su obra “ El ocultismo vivido”(1887) donde expresa toda su confianza en los poderes paranormales.


Wirth declara que Guaita le hizo comprender la existencia del “ espíritu”, llamado egrégor que se forma en toda asamblea humana grande o pequeña. Esta noción ocultista Wirth la adopta y la hace suya y se la encuentra en todos sus libros. Por ejemplo en “El Libro del Maestro” ( reeditado en 1972):


“ habría que remontarse al Logos de Platón, a su Gran Arquitecto o Demiurgo, la Luz que esclarece progresivamente al iniciado?. Mas modestamente podemos acercarnos a eso que los masones denominan su Maestro Hiram. Pero ¿cómo podemos representarnos esa entidad?

Lejos de ser un personaje es una personificación. ¿Pero de qué?. Del pensamiento iniciático, de ese conjunto de ideas que sobreviven, aunque un cerebro no sea capaz e vibrar bajo su influencia. Eso que es precioso no muere y subsiste como en un estado latente, hasta que un día se presenta la posibilidad de manifestarse…”


En la página 195 del Libro del Maestro: “… la virtud pentacular reside en la idea, los sentimientos de energía o el estado del alma que evoca la imagen… pero ¿qué decir de un pentáculo invisible trazado por toda una vida de esfuerzos puestos al servicio de un ideal superior? No se trata aquí de grimorios ni niñerias, sino de reforzar la potencia secreta de los iniciados…”


En la página 205 :

El verdadero iniciado tiende a concentrar sobre sí las energías difusas de un vasto ambiente; dispone así de un modo muy real, de una potencia ilimitada, proveniente de los dioses, en el sentido iniciático de la palabra. El masón que ha dedicado toda su inteligencia y todo su corazón a la ejecución del plan del arquitecto Supremo, puede cumplir con una tarea muy superior a sus medios personales: no estará solo, pues con él se solidarizarán todas las energías que estimula la misma buena voluntad. La cadena de Unión es efectiva para todo adepto sincero que haya realizado el equilibrio recibido en la medida en que lo ha dado , beneficiándose de la corriente que se ha establecido y transmitiéndola”.


Podemos ver que Oswald Wirth habla de francmasonería, y que se apropió de la noción fabricada por Guaita para hacerla vivir en nuestro universo masónico.

Así pues, Oswald Wirth no fue el introductor directo de la palabra egrégor en francmasonería, sino que a partir de Stanislas de Guita fue el primer eslabón de la transmisión.


La introducción propiamente dicha de la palabra y del concepto fue operada principalmente por su discípulo, Marius Lepage ( 1901-1972). Simbolista, ocultista y francmasón, Marius Lepage fue para Oswald Wirth, más o menos lo que este último fue para Stanislas de Guaita. Sin ser el secretario fue su amigo fiel y su discípulo.


Y entonces, en el curso del año 1935, aparece de la pluma de Marius Lepage, el primer artículo masónico donde interviene la palabra egregor asociada al concepto ocultista. Se trataba de un  nuevo estudio sobre la cadena de Unión , que unos siete años antes, en el mismo periódico, Oswald Wirth había publicado en una versión inspirada en la de Guaita pero donde el egregor de la logia se describía pero no se nombraba.


Por fin el H. Jules Boucher ( 1902-1955) le dio cuerpo al concepto de egrégor  de hoy en día: “ se denomina egrégor a una entidad, un ser colectivo aparecido en una asamblea. Toda asamblea de individuos forma un egrégor. Hay uno para cada religión y ese egrégor es poderoso por la fuerza de los fieles acumulada por siglos. Lo mismo puede decirse de la francmasonería: cada logia posee su egrégor; cada Obediencia el suyo y la reunión de todos esos egrégores forma el Gran Egrégor masónico”.

sábado, 8 de febrero de 2014

Hablando de ...Los masones y los sotanos del Templo de Salomón.





erusalén. La sola mención de su nombre evoca la leyenda, la historia, la pasión y el drama. Ciudad mágica por excelencia, madre de las tres grandes religiones monoteístas, Jerusalén parece destinada a ser un escenario de guerras y luchas, pero también a permanecer inmune a todas ellas y ganar la eternidad.

res milenios atrás, Salomón, rey de Israel, hijo de David, acometió la construcción de un templo ideado como el último lugar de reposo del Arca de la Alianza, la misma que llevara Moisés en su éxodo por el desierto. Su construcción ocupó a los hebreos entre siete y trece años y la avanzada ingeniería desplegada recuerda a la tecnología empleada en la Gran Pirámide de Gizeh. En la ornamentación del magnífico monumento se estima que fueron empleadas 86 toneladas de oro, 126 de plata, multitud de piedras preciosas, las más exquisitas maderas y los más suntuosos materiales. Salomón consiguió que el edificio deslumbrara al contemplarlo.

estruido por los persas, reconstruido con autorización de Ciro II y engrandecido durante el reinado de Herodes, el segundo Templo, inferior en tamaño al primero, es arrasado nuevamente por el emperador romano Tito, quién ordena dejar como muestra del poderío de Roma solo un muro en pie, el que en la actualidad conocemos como Muro de las Lamentaciones. Muy cerca, en lo que otrora fue la explanada del Templo, se alzan hoy en día dos mequitas. 



Una es la de Omar, de cúpula dorada, erguida sobre la roca basáltica donde los musulmanes aseguran que Mahoma había apoyado los pies al realizar el “viaje nocturno” de ascenso al Cielo, y que la tradición hebrea relaciona con el lugar donde Abraham fue a cumplir con el mandato divino de sacrificar a su hijo Isaac. Se sospecha que su ubicación es precisamente la que correspondía al sancta santórum del antiguo templo, la sala donde se guardaba el Arca. La otra es la mezquita blanca de Al-aqsa, construida por el emperador Justiniano de Bizancio sobre las enormes caballerizas de Salomón.

lrededor del año 1118, tras la toma de Jerusalén por los cruzados, 9 nobles caballeros comandados por Hugo de Payns y por Godofredo de Saint-Omer, se dirigen al nuevo monarca de la Santa Ciudad, Balduino II, con el pretexto de organizar una orden militar para la defensa de los santos lugares y de los peregrinos. El rey cristiano accedió inmediatamente a la petición y les concedió como residencia un ala de su palacio, situado en la antigua mezquita del Al-aqsa. Debido a que esta, como hemos visto, estaba situada en el Monte del Templo, la nueva milicia fue denominada “Pobres caballeros de Cristo y del Templo del Rey Salomón”. Habían nacido los Templarios.

l originarse la Orden del Temple surgen con ella múltiples interrogantes, de las que nos vamos a ocupar a continuación. Los Templarios fueron descaradamente favorecidos por los gobernantes desde sus comienzos y lo seguirían siendo hasta el final de sus días. No fueron la primera orden militar en fundarse en la región, pero es necesario señalar que en aquellos tiempos era creencia general que la mezquita blanca que les fue dada en propiedad correspondía al emplazamiento exacto del templo salomónico. Hoy sabemos que este ocupaba una extensión mucho mayor, más allá del Domo de la Roca o mezquita de Omar, que también fue utilizada por el Temple. Cabe preguntarse que razón impulsó al rey Balduino a donar un alojamiento tan inmenso a tan solo nueve hombres, a lo sumo treinta o cuarenta si incluimos posibles escuderos y sirvientes, donde habrían podido cómodamente varios millares, incluidas sus monturas. Por otra parte, no consta que esta recién fundada “policía de caminos” participase en ningún enfrentamiento armado durante los primeros nueve años, tiempo en el que tampoco admitieron a ningún nuevo miembro a mayores de los nueve fundadores. Esto carece de lógica en una agrupación cuyo objetivo, a priori, era formar un ejército permanente en Tierra Santa. ¿A que se dedicaron los primeros Templarios en sus oscuros inicios?

2.- Tras las huellas del Arca

a mayoría de los autores coincide al afirmar que los nueve fundadores, el nueve como veremos más adelante es un número que preside los orígenes del Temple, realizaron excavaciones en el subsuelo de la mezquita de Al-aqsa, en lo que habrían sido las cuadras reales. ¿Qué podían buscar allí los caballeros? Es lícito pensar que algo realmente importante, pues como hemos visto, el no permitir la admisión de nuevos ingresos en la recién creada Orden, parece significar que se trabajaba en secreto, y que este debía ser guardado de las miradas ajenas. ¿Existe algún indicio de lo que podría haber motivado semejante búsqueda? Para responder a este cuestión debemos remontarnos a los Historia clásica.

a Biblia no es solo un libro de religión. Es también un maravilloso libro de historia. Y la existencia del Arca de la Alianza bajo el Templo de Salomón, se desprende de la historia misma. Bajo la guía de Moisés, el Arca viajó con los hebreos desde el desierto del Sinaí a Horma. Muerto Moisés, bajo la dirección de Josué, pasó el Jordán y entro en Palestina. En tiempos de Samuel el arca fue capturada por los filisteos y llevada a Ashod, a Gath y después a Ekron. Espantados los filisteos por los poderes del Arca, que provoca muertes y enfermedades, es devuelta a los israelitas, quienes la guardan en Kirjath-Jearim, de donde David la hizo llevar finalmente a Jerusalén. Salomón había de hacerla colocar en el sancta sanctórum del Templo que mandó construir: “Entonces dijo Salomón: Yavé, has dicho que habitarías en la oscuridad. Yo he edificado una casa para que sea tu morada, en lugar de tu habitación para siempre” (Libro de los Reyes: I, 8-12, 13). Después de esto, ninguna mención en los libros históricos, solamente leyendas.

a tradición hace referencia a la multitud de objetos sagrados que se guardaban en el recinto del Templo. Aparte de la mencionada Arca de la Alianza, este debió contener entre otros muchos tesoros y objetos valiosísimos el Candelabro de Siete Brazos, llamado por los judíos menorah, y la Mesa o Espejo de Salomón. De la propia estructura del templo formaban parte dos columnas denominadas Jakim y Boaz, que según dicen algunas fuentes, contendrían grabada en sus paredes información de capital importancia. Pero mucho antes de que llegaran los Templarios el Templo ya había sido saqueado en varias ocasiones. De la época del expolio de los persas, con Nabucodonosor II, no se conserva ningún documento que haga referencia al tesoro. Tampoco sabemos si este fue restituido por parte de Ciro II o si permaneció escondido en Jerusalén todo ese tiempo. No se vuelve a tener ninguna noticia hasta que Tito y sus legiones romanas arrasan la ciudad en el año 70 d.c., pero y aunque tampoco sabemos a ciencia cierta cual fue el botín que logró en su saqueo, se menciona el traslado de la menorah y de la Mesa de Salomón.

in embargo, existen indicios que nos hacen pensar que el elemento más importante del tesoro del Templo, el Arca de la Alianza, fue escondido por los hebreos en un refugio previsto en caso de extrema necesidad. El sabio árabe Maimónides cita la existencia de una cueva secreta bajo el primer Templo. Esta gruta, muy profunda, habría sido construida por mandato del propio Salomón, quién pronosticando una futura destrucción del Templo, decidió proveer de un escondite seguro para el Arca. Existe otra prueba más de ese enterramiento. Los alimentos de las ofrendas entraban en contacto con los rollos sagrados de la Torá, por lo que los sacerdotes no admitían que aquellos fueran arrojados a la basura. Se creó, entonces, un cementerio de objetos sagrados llamado guenizá, y una vieja tradición afirma que “cuando el Arca fue enterrada, se llevó a la guenizá el recipiente que contenía el maná, porque había tenido contacto con las Tablas de la Ley”.

abitarías en la oscuridad” había dicho Salomón. Esta frase es significativa. Podemos por tanto deducir que el rey hebreo se refería a un lugar oculto, a salvo de las miradas y los actos de los hombres. Aunque no hubiera sido el propio Salomón, es seguro que en una Jerusalén asediada, el Arca de la Alianza seria el primer objeto en ser ocultado a los posibles vencedores. Cuando más de mil años después 9 caballeros realizaron excavaciones secretas en los sótanos del antiguo Templo, no podemos dejar de hacernos una pregunta: ¿buscaron los Templarios el Arca?

3.- Teoría de una conspiración

ntes de intentar dar respuesta a esta cuestión, debemos plantearnos que pudo motivar una búsqueda semejante en pleno siglo XII. Que pudo impulsar a nueve nobles cristianos a llevar acabo tan extrañas tareas en el seno de la Ciudad Santa. Y las búsquedas apuntan directamente a Francia y a la figura de dos hombres: Hugo, conde de Champaña y San Bernardo de Claraval.

ras varios viajes a Tierra Santa entre 1104 y 1115, Hugo de Champaña mantiene contactos con el Abad de la Orden del Cister, Esteban Harding, a quién le dona una tierra donde San Bernardo, quién había entrado en la orden tres años antes, funda la abadía de Claraval. A partir de este momento los cistercienses, con ayuda de rabinos judíos, comienzan a estudiar minuciosamente textos sagrados hebreos. ¿Habría encontrado el conde de Champaña documentos importantes en alguno de sus viajes? Tras ser traducidos e interpretados, cabe la posibilidad de que se organizara una misión de búsqueda en Jerusalén, para lo cual fuera necesario contar con un comando de hombres devotos y leales. ¿Es absurdo creer en la existencia de una misión altamente secreta en Tierra Santa? Veamos como van encajando las piezas de la conspiración.

ugo de Payns, el primer maestre de la Orden del Temple, natural de la región de Troyes en La Champaña, pertenecía a una familia noble y emparentada con la del conde Hugo, y era primo de San Bernardo. Este, que se erigió en el gran valedor de los Templarios en Francia, era a su vez sobrino de otro de los fundadores de la recién creada orden militar, Andrés de Montbard. Como vemos, la relación no es casual. Se ha dicho que durante los nueve primeros los caballeros evitaron cuidadosamente que su pequeña tropa aumentara. Ya hemos manifestado anteriormente que esto carecía de toda lógica si su verdadero propósito fuera el de defender los caminos y los Santos Lugares, pero los templarios rechazan cualquier compañía con la excepción de la del conde Hugo de Champaña, alrededor de 1125 o 1126. La trama empieza a tomar forma.

e dice que Salomón fundó una “Logia de Perfección” integrada por maestros, y que nueve caballeros guardaban con sus espadas los nueve arcos que conducían a la Cripta Sagrada. 9 caballeros guardaban el Arca y otros 9 trataban de encontrarla. 9 elegidos que han sido designados para combatir a los infieles y sin embargo no se batirán. 9 hombres designados que se comportarán como monjes, castos y sin posesiones, nada debe distraerles ni desviarles de su tarea. La misión está por encima de todo.

¿an importante es el Arca?, y sobre todo… ¿qué es el Arca? Por el Libro del Éxodo sabemos que el arca es un cofre de madera de acacia, revestido de oro interior y exteriormente. Sus dimensiones eran 1,35 metros de largo por 0.8 de alto y ancho, con cuatro querubines cuyas alas se tocaban para formar el trono de Dios. Era tan sagrada que el sólo tocarla provocaba la muerte repentina. Pero lo importante no es el Arca en sí, sino su contenido: un recipiente con el maná, la vara de Aarón y sobre todo, las Tablas de la Ley, grabadas en piedra. Las Tablas de la Ley es algo sumamente valioso pues es fuente de saber y de poder, y ambos proceden de Dios. Se trata de una “ley divina”. Inscritos en ellas estaban las tablas del Testimonio, la ecuación cósmica, la ley del número, medida y peso que la cábala permitiría descifrar. Poseer las Tablas del Ley significa tener posibilidad de acceso al conocimiento de la Ley que rige los mundos. Se comprende que Moisés no engañaba al pueblo hebreo cuando le prometía dominio por las Tablas de la Ley. Se empieza a comprender por qué Esteban de Harding y Bernardo de Claraval se dedicaban en su abadía al estudio de los textos hebraicos traídos de Jerusalén por Hugo de Champaña. Porque los textos hebreos son el tratado de lectura de las piedras, pero estas si aún existen, se hallan en algún lugar bajo el Templo de Salomón, y alguien tiene que ir a buscarlas. Y aquí entran en acción los Templarios.

4.- Una misión culminada con éxito

¿ncontraron los Templarios el Arca? No puede darse una respuesta sincera a esta cuestión. Sin embargo, algo ocurrió a los nueve años, otra vez el nueve, de iniciada la misión: Hugo de Payns y otros cinco Templarios regresan a Francia.

egún la historia oficial, en 1127 Balduino II, rey de Jerusalén, se halla en dificultades por falta de combatientes y recurre a la ayuda del Papa. Desea enviar un mensaje de socorro y pide al maestre templario que sea él su embajador ante el pontífice. Aquí encontramos otra nueva incoherencia en las funciones de la Orden del Temple. Hugo de Payns no era ni consejero ni mensajero del rey, sino que es el cabecilla de una tropa militar creada expresamente para la defensa del nuevo reino cristiano. Es cuando menos sospechoso que Balduino recurriera al caballero templario para semejante misión, en vez de encomendársela a uno de sus embajadores, o en ausencia de estos, a cualquier otro noble de confianza no asentado de forma permanente en Tierra Santa que después de cumplir su voto de cruzada retornase a su hogar, algo muy común en la época. Pero el rey envía al maestre templario y este parte con seis de sus nueve caballeros, abandonando sus deberes en Ultramar. La lógica no funciona, algo sigue fallando en el planteamiento. A menos que… podemos pensar, a menos que Balduino II aprovechase un viaje expreso de los miembros del Temple para encomendarles la tarea. Un viaje que podemos suponer, debió realizarse acatando un plan establecido desde el otro lado, posiblemente por San Bernardo. Los caballeros habían tenido éxito en su misión y debían volver a occidente.

sta afirmación no se hace a la ligera. A partir de ese momento van a darse grandes cambios que van a afectar a la Orden del Temple y a toda Europa, pero el propio San Bernardo nos da una pista que apoya nuestras suposiciones. Lo primero que hizo fue gestionar a favor de su pariente Hugo de Payns y los Templarios que le acompañaban, una acogida positiva y cordial por parte del Papa Honorio II, a quien los fundadores del Temple estaban a punto de visitar en Roma. De acuerdo con la propuesta de Bernardo, en la primavera de 1228, se celebró un concilio extraordinario en Troyes. Los caballeros hasta ese momento, aunque acogidos a la regla monástica de San Agustín, eran laicos, pero tras el Concilio de Troyes los Templarios se convierten en verdaderos monjes, integrantes de una orden religiosa plena y no de una simple agrupación de caballeros. Además, se encarga al Abad de Claraval que redacte para una Regla original para la nueva Orden del Temple, y San Bernardo escribe: “La obra se ha llevado a cabo con ayuda de Nós. Y los caballeros han sido convocados en la Marca de Francia y de borgoña, es decir, en Champaña, bajo la protección del conde de Champaña, allí donde pueden tomarse todo tipo de precauciones contra la injerencia de los poderes públicos o eclesiásticos; allí donde, en esta época, se puede asegurar del mejor modo posible un secreto, una custodia, un escondite”.

a obra se ha llevado a cabo. Los caballeros han sido convocados. Un secreto. Un secreto que hemos realizado “Nós”, es decir, él y sus caballeros, “bajo la protección del conde de Champaña”. Como ya se dejó entrever, tres años antes, Hugo de Champaña, uno de los más grandes señores feudales de Francia, había abandonado sus tierras y repudiado a su mujer e hijos para unirse a la Orden. Las piezas del puzzle empiezan a encajar.

5.- Chartres: un secreto grabado en la piedra

partir de 1130, en Europa irrumpe el estilo gótico. El gótico no es una evolución del románico, aparece de repente y casi siempre en las abadías cistercienses. Si el románico llega a su plenitud después de múltiples mejoramientos a partir del estilo romano y bizantino, el gótico surge de golpe, completo y total. Aparece después de la primera cruzada y especialmente tras el retorno de los Caballeros Templarios con su secreto. ¿Un secreto concerniente a la utilización sagrada, y por así decirlo mágica, de la arquitectura?

a hemos mencionado antes lo que contenían las Piedras de la Ley. La misma clave numérica que fue utilizada en la construcción de la Gran Pirámide y del Templo de Salomón. No hace falta recordar que Moisés vino de Egipto. Toda la cultura egipcia estaba concentrada en los sacerdotes y él era uno de ellos, así que fue instruido en toda la ciencia de los faraones. En la Europa medieval, y durante aproximadamente ciento cincuenta años, la aplicación de este conocimiento arquitectónico va a manifestarse en la construcción de las grandes catedrales. Y es en una de ellas, Chartres, muy cerca de París, donde encontramos una nueva referencia al Arca de la Alianza. Ni que decir tiene que la catedral de Chartres es de estilo gótico, y de origen, evidentemente, templario
.l pórtico norte de dicha catedral se llama “pórtico de los iniciados”. En él se hallan dos columnas esculpidas. En una de ellas se observa un arca que es transportada por una carreta de bueyes y en la otra podemos ver como un hombre cubre el arca con un velo, rodeado por un montón de cadáveres entre los que destaca un caballero en cota de malla. Las dos columnas, justo debajo de las representaciones, conforman una controvertida leyenda “Hic amititur Archa cederis”. Decimos controvertida porque la expresión tal y como está grabada no existe en latín, lo cual es realmente extraño, pero sorprendentemente el único texto plausible, que sería “Hic amittitur Archa foederis”, se traduce como “En este lugar se oculta el arca de la alianza”. Parece mucha casualidad como para pensar que no hay algo de verdad en todo esto. 

l gótico no es solo una innovación técnica. No se trata únicamente de la construcción de templos sino de la del Templo. Para una expansión equivalente a la que tuvo se requiere una ciencia mas elevada que el cálculo de estructuras. Sería largo de explicar las diferencias del gótico respecto de estilos anteriores, pero mientras el románico dirige sus fuerzas hacia abajo el gótico las impulsa hacia arriba, pues la bóveda no pesa sobre los muros, sino que estos la empujan hacia arriba. Esta ojiva, sometida a presión, se transforma en una instrumento de música, en una caja de resonancia que aprovecha las corrientes telúricas sobre las que los constructores elevaban las catedrales y actúa sobre el hombre. La catedral gótica es lo más parecido a un acumulador de energía y bajo su bóveda el hombre se endereza, se pone en pie. Se hace necesario un conocimiento de las leyes de los números, de las leyes de la materia, del espíritu, para que actué de esa forma sobre los hombres, tanto a nivel físico como psíquico. ¿No fue acaso San Bernardo quien dijo aquello de “Dios es longitud, anchura, altura y profundidad”? Ese saber, que se hallaba en las Tablas de la Ley, fue sin duda utilizado.

parte de la Catedral francesa, merece un puesto de honor la Abadía de Rosslyn, en Escocia, cercana a Edimburgo. Después de la disolucion de la Orden del Temple, entre 1307 y 1314, muchos de los supervivientes se trasladaron a Escocia, y Rosslyn fue el ultimo reducto templario. Algunos eminentes investigadores sospechan que podría ser el emplazamiento definitivo del Arca de la Alianza que los Templarios habrían llevado y escondido allí, junto con sus otros tesoros, nunca hallados.

omo puede verse, todo en los Templarios en un continuo enigma. Enigmas que, en muchas ocasiones, se remontan a la noche más remota de los Tiempos. Antiguos dioses de otras religiones, ancestrales ritos perdidos, milenarios objetos sagrados, alquimia, brujería… en todo ello aparecen mezclados los Pobres Caballeros de Cristo. Puede que todo sean simples fantasías, pero no podemos dejar de preguntarnos, ¿A qué oculto conocimiento tuvieron acceso los Templarios? ¿Hasta dónde abarcaba su saber? Puede que algún día lo sepamos, mientras tanto, debemos contentarnos con lo que nos cuentan las leyendas.





 Referencias:

Celta.·.