lunes, 27 de enero de 2014

Historia y Tradición... Sucre y el primer Decreto conocido sobre el Aseo Urbano




El general en Jefe Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, "El Caballero de la Historia" y "El prócer más puro de la independencia americana", nacido el 3 de febrero de 1795, es el pionero de la ingeniería militar en Venezuela; precursor del Derecho Humanitario Internacional y de los primeros en aplicar el Principio de Autodeterminación de los Pueblos en el Alto Perú, el 9 de enero de 1825, muy adelantado para la época. El Libertador lo denominó "El Abel de América",  fue la única persona a quien le escribió, en enero de 1825, una biografía, denominada “Resumen sucinto del general Sucre

El joven cumanés, realizó en tan corto tiempo de su existencia grandes obras y disposiciones, muy recordadas por los pobladores, destacamos entre tantas: la creación de la Universidad de La Paz, la Academia Militar de Chuquisaca (hoy Ciudad Sucre, capital de Bolivia), construcción de caminos y carreteras, sacó los cementerios de las iglesias, construyéndolos cerca de las ciudades; incluyó el inglés, el italiano y la astronomía en los estudios medios; creó hospicios para los indigentes, prohibiendo la mendicidad y responsabilizando al prefecto de la ciudad por tal cumplimiento; decretó amnistía general, libertad de cultos y de prensa. Fundó escuelas de minería, rebajó los impuestos, auspició el aumento de la producción de añil y el desarrollo textilero para aumentar el empleo, protegió las lagunas, fundó periódicos en Quito  y La Paz; activó varios colegios de minas, reorganizó la Casa de la Moneda, mejoró los hospitales, protegió las ruinas preincaicas de Tiahuanaco, rectificó los planos de la Catedral de La Paz, mejoró el diseño de la Catedral de Chuquisaca. Se preocupó por los niños de la calle mediante órdenes efectivas. En síntesis se esmeró en gobernar a todos, para todos y por el bien de todos. Era Sucre la continuación de la obra de Bolívar, quien lo denominaba "Mi otro yo".  

En esta oportunidad nos referiremos a la Primera Ordenanza sobre el Aseo Urbano conocida en hispano América, fechada el 19 de agosto de 1822 en Quito, que textualmente explica:

“Considerando que el desaseo en que se haya la Ciudad es una de las causas para las enfermedades que se experimentan y observando que el deber de los vecinos de asear los frentes de sus casas ha sido olvidado con perjuicio de la salud pública, he dispuesto, mientras se arregle un plan general de policía que se observe lo siguiente: 
1º. En la presente semana serán barridas y aseadas las calles, plazas y demás lugares de la Ciudad, y sus Barrios, de manera que el sábado se hallen perfectamente limpias; lo cual lo verificarán los amos de las casas por lo que respecta al frente de ellas y la parte de acequia que le corresponde. 

2º. Las plazas serán limpiadas por los Prelados o Curas de los Conventos, o Parroquias a que pertenecen y serán responsables de hacerlo así. 

3º. Los que en contravención a los artículos anteriores, dejasen de asear su frente según lo mandado, pagarán por la primera vez una multa del valor doble a lo que costare hacerlo, de la cual se aplicará, la mitad al trabajo de asear su parte de Calle y, la cuarta parte a los encargados de la policía, y la otra cuarta al Hospicio. Después pagarán un triple, de que se hará la misma aplicación, dejando el exceso al fondo de la policía. 

4º. En las casas de dos pisos se pagará la multa entre los que viven en ambos, y en las Casas inhabitadas, los dueños de ellas. Los que no puedan pagar la multa, se destinarán a limpiar los lugares públicos de la Ciudad, en la semana en que hayan faltado. 

5º. Nadie podrá a pretexto de la limpieza, echar en las acequias cosa alguna que las empuerque o dañe, porque será sujeto a la pena del artículo anterior

 6º. Los miércoles y los sábados se barrerán todas las Calles y Plazas e incurrirán en las penas expresadas los que no lo hicieren. 

7º. Las Patrullas, Rondas y Rondines, se arrestarán en el Principal a toda persona que encontraren por la noche ensuciando las Calles o Plazas: y serán también condenadas a la pena del Artículo Cuarto. 

8º. A pretexto de la limpieza, ni por ningún motivo, podrán tomarse a los indios por los vecinos, ni por la tropa, sino ajustándose con ellos, y pagándoles legalmente su trabajo. Los contraventores serán castigados discrecionalmente. Si alguno en el día ensuciase alguna Calle con basura el dueño de la Casa a que corresponde, podrá obligarlo a limpiarla. 

9º. El Gobierno señalará jueces que conozcan en la observancia de esta disposición, sometiendo siempre los culpables a la Justicia Ordinaria. 

10º. Tratando el Gobierno de poner agua corriente en todas las Fuentes o Pilas públicas, invita los rematadores que quieran hacerse cargo de este trabajo, o los Ciudadanos que deseando prestar al público este servicio se encarguen en sus respectivos Barrios de hacerlo lo más breve.

Publíquese y Fíjese- Dado y Firmado                                 Antonio José de Sucre- Gral. de División.

El secretario de la Intendencia                                            Eusebio Borrero G.

Doy Fe que en cumplimiento del superior acuerdo y merecido, lo hice publicar en forma de bando por las calles públicas de la ciudad, con la escolta de tropa necesaria a son de casa y por medio del pregonero público Clemente Cárdenas. A quien pongo por diligencia en junio diez y nueve de agosto de mil ochocientos veinte y dos.                        

  Juan Antonio Ribadeneyra.



Por;
Eumenes Fuguet Borregales  E.·. V.·. M.·. 2002 
de la R.·. L.·. Sol de América Nº 37 
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General de Brigada. 
Miembro de Número de la Academia de la Historia del Edo. Carabobo. 
Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela. 
Miembro de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela. 
Director de la Revista Internacional Historia y Tradición.

viernes, 24 de enero de 2014

Tal día como hoy...en 1864 Juan Crisóstomo Falcón es reelecto por la nueva Asamblea Nacional Constituyente como presidente de la república.




Junto a Ezequiel Zamora lideró el movimiento que a partir de la sexta década del siglo XIX, enfrentó a federalistas y a centralistas. Fueron sus padres José Ildefonso Falcón y Josefa Zavarce. Fue el único hijo varón de su núcleo familiar; su hermana Estefanía contrajo nupcias con Ezequiel Zamora. A temprana edad cursó estudios en el Colegio Nacional de Coro, bajo la dirección de Mariano Rendiles, aprendiendo en dicha institución la doctrina cristiana, filosofía, letras, aritmética, gramática, latín y francés. Su carrera militar la inicia en defensa del régimen del general José Tadeo Monagas en el combate de Taratara (6.4.1848), enfrentándose al general paecista Judas Tadeo Piñango, como comandante de una columna bajo las órdenes de los generales Antonio Valero y Trinidad Portocarrero. El 18 de agosto de 1849, actúa en el combate La Bacoa (Coro), como jefe de una columna, venciendo al general Francisco Carmona. Derrotada la revolución liderada por José Antonio Páez, Juan Crisóstomo Falcón se encarga de la Comandancia de Armas de Maracaibo. En 1853 es ascendido a general de brigada, jerarquía con la cual le tocó hacer frente a la revuelta que auspiciada y comandada por el coronel Juan Garcés en la península de Paraguaná, buscaba derrocar al gobierno de José Gregorio Monagas. Falcón finalmente derrotó el movimiento insurreccional de Garcés, primero en la batalla de La Salineta, y de manera definitiva en Coduto, cerca del istmo de los médanos. Luego de este triunfo militar, se dirige a la provincia de Barquisimeto a fin de combatir la revuelta del general Juan Bautista Rodríguez, avanzando sobre Siquisique y Carora, capturando al general Clemente Fonseca, aliado de Rodríguez.


En 1857 es nombrado por el Congreso, general de división y jefe de armas de la provincia de Barquisimeto. Ese mismo año contrae matrimonio en Jacuque (península de Paraguaná) con Luisa Isabel Pachano Muñoz. El 5 de marzo de 1858, al estallar en Valencia la Revolución de Marzo en contra el gobierno de José Tadeo Monagas, Falcón se mantiene fiel al régimen pese a ser invitado a participar el dicho movimiento. Aunque este proceso revolucionario triunfó, al poco tiempo los decretos del nuevo gobierno del general Julián Castro no tardaron en crear roces y tensiones en el propio seno de los liberales; esta situación y la inestabilidad del gobierno hicieron inminente el estallido de un conflicto armado. Falcón y su cuñado Ezequiel Zamora, quienes se abstuvieron de participar en la Revolución de Marzo, fueron perseguidos por el régimen de Castro. El 7 de junio de 1858, Falcón es expatriado rumbo a las islas de Bonaire, Aruba, y Curazao. Una vez en el exilio, inicia su labor como conductor del proceso revolucionario, encabezando las acciones de los exiliados políticos que se encontraban en las islas del Caribe. Finalmente, el 22 de marzo de marzo de 1859 invade Venezuela Ezequiel Zamora por La Vela de Coro, en compañía de José Desiderio, Napoleón Sebastián Arteaga, José Gabriel Ochoa y otros. Por su parte, Falcón permaneció en el exilio, asumiendo Zamora el rango de jefe de operaciones del Ejército Federal de Occidente, iniciando de esta manera las acciones bélicas en el occidente del territorio. Zamora erige el “estado independiente en Coro” en lo que era la antigua provincia del mismo nombre, ejerciendo desde allí el poder de la Federación Nacional. Mientras Zamora desarrollaba intensas operaciones por los llanos occidentales, Falcón se encontraba en Curazao desplegando gestiones orientadas a facilitar la adquisición del parque necesario que garantizara el éxito de la campaña militar. A mediados de 1859, desembarca en Palma Sola, en las inmediaciones de El Palito y, a partir de este momento, comienza su participación activa en el territorio venezolano a favor de la idea de la Federación, liderando las siguientes acciones militares: batalla de La Cruz (13.9.1859); toma de Barquisimeto; combate de Siquisique (3.10.1859); nuevo combate de Barquisimeto; batalla de Santa Inés (10.12.1859); combate en Barinas; combate de La Sabana (11.12.1859), y el sitio de San Carlos (9.16.1.1860), durante el cual Ezequiel Zamora es asesinado de un balazo. A partir de este momento, Falcón asume tanto la jefatura como la conducción militar del movimiento federalista. En la batalla de Coplé (17.2.1860) es derrotado por el general León de Febres Cordero, decidiendo dividir al Ejército Federalista en 3 cuerpos; acción que le será duramente cuestionada. Durante este tiempo se dirige a Bogotá en busca de recursos para continuar la guerra y al no obtenerlos, marcha a las Antillas. En Saint Thomas, Curazao, Aruba y Haití, los consigue y con ellos y un puñado de compañeros pone de nuevo pie en tierra venezolana en julio de 1861. Luego de desplegar diversas operaciones militares durante todo el año 1861, en diciembre sostiene en el campo de Carabobo unas infructuosas conversaciones de paz con el general José Antonio Páez, entonces a la cabeza del Poder Ejecutivo, por lo que regresa a Falcón.


En 1862 reinicia la actividad militar al dirigir la batalla de Pureche (21.1.1862) en la cual derrota al coronel Ramón Castillo Marzal; en el combate de El Corubo (4.2.1862), vence al coronel Jorge Sutherland y en la batalla de Mapararí o La Peñita (2.4.1862) al general Facundo Camero. El 7 de abril de 1863 efectúa el sitio de Coro, pocos días antes de la firma del Tratado de Coche que pone fin a las hostilidades entre centralistas y federalistas. Posteriormente, el 17 de junio del mismo año es designado presidente provisional de la República por la Asamblea de La Victoria; el 24 de diciembre de 1863 es elegido presidente provisional por la misma asamblea y como tal continúa en el poder, juramentándose el 21 de enero de 1864. Al día siguiente (25.12.1863), la Asamblea Constituyente le confirió el título de “Gran Ciudadano” y el grado de Mariscal. En octubre de 1864 es elegido presidente constitucional y ratificado como tal por el Congreso el 18 de marzo de 1865. A fines de 1866, renuncia a la presidencia y se retira a Coro, hasta que con el triunfo de la Revolución Azul (25.7.1868) es expulsado del país. El 24 de abril de 1870, casi paralelamente al triunfo de la Revolución Liberal acaudillada por Antonio Guzmán Blanco, muere en una habitación del hotel Toulouse de Fort-de-France (Martinica), como consecuencia de un cáncer en la laringe. El 1 de mayo de 1874 por un decreto legislativo, sus restos fueron trasladados a el Panteón Nacional.


José Rafael Otazo M.
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Profesor Universitario.
Miembro de la Ilustre Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Miembro de La Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Investigador en la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.
Director de la Publicación Internacional, "Ni vestido ni desnudo"

Referencias http://www.venezuelatuya.com

El corredor de las Begonias..El Anciano de los días, La visión apocalípica de William Blake

 

 QH.·. Ángel R. Medina

Respetable Logia Leonardo Da Vinci Nº 244
Oriente de Maracay, Aragua, Venezuela



Dicen algunos biógrafos y críticos de arte que el artista William Blake, atormentado por sus propios fantasmas durante el frío invierno londinense, solía hablar cara a cara con su misma sombra. Urdió, además, un universo particular con sus habituales espectros donde prevalecía la oscuridad y las tinieblas. Blake, tenía sus peculiares creencias religiosas. Vivía, dentro de su mundo místico, en un permanente contacto con las Sagradas Escrituras, pero con una visión tan personal que le produjeron visiones sobrenaturales y apocalípticas hasta el final de su vida.

Como sucede siempre con los grandes artistas y genios, Blake resultó un desconocido para su época y fue excluido de los movimientos pictóricos de la Gran Bretaña. Como exponía Sir Ernst Gombrich, profesor de la Universidad de Londres, «no existe, realmente, el Arte. Tan sólo hay artistas». [1] El catedrático advierte al respeto que el Arte, escrita con A mayúscula no existe, «pues el Arte con A mayúscula tiene por esencia que ser un fantasma y un ídolo». Por otra parte, Gombrich considera que la hermosura de un cuadro no reside realmente en la belleza de su tema, sino que de la belleza hay que decir de la expresión.

«Tenemos la curiosa costumbre de creer que la naturaleza debe aparecer siempre como en los cuadros en que estamos habituados» [2] –apuntaba el catedrático del Warburg Institute, y que concilia con lo que tratamos de explicar sobre la obra de William Blake. El artista fue un incomprendido para su tiempo, pero, más bien, creemos que fue un adelantado para su época, pese al desprecio que muchos sintieron por su obra.




El anciano de los días

    
 La referencia más cercana que los masones tenemos del escritor y grabador inglés Wiliam Blake (Londres, 1577-1827), es por su obra gráfica El anciano de los días (1794, grabado en acero con acuarela, 23,3 x 16,8; Museo Británico, Londres), pieza artística que ha sido reproducida en numerosas revistas y publicaciones masónicas. Blake, no fue masón; sin embargo, ello demuestra lo que han dicho muchos de sus críticos, quienes destacan la influencia de las doctrinas gnósticas y esotéricas, de la visión de la masonería especulativa con relación a la concepción de la figura del Gran Arquitecto del Universo y de otros artistas como Böhme y Swedenborg que contribuyeron en su arte creativo –sin olvidar a Miguel Ángel, quien influyó de manera evidente en su obra– en lo que respecta a la noción de las «anatomías de sus figuras» con énfasis en la luz, pero ataviado de un efectismo contrastado que iluminan sus obras cargadas de una representación mística, de espiritualidad, pero, sobre todo, de una visión apocalíptica.

El anciano de los días, fue una de las ilustraciones creada por Blake para su poema Europa, una profecía. Se dice que Blake «vio esta enigmática figura de un anciano inclinado para medir el globo con un compás en una visión flotando encima de él, y en lo alto de una escalera, cuando estuvo viviendo en Lambeth». Ciertamente, Gombrich cita un pasaje de la Biblia (Proverbios 8, 22-28) en la cual la Sabiduría habla y dice:


Yahveh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas. Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra. Cuando no existían los abismos fui engendrada, cuando no había fuentes cargadas de agua. Antes que los montes fuesen asentados, antes que las colinas, fui engendrada. No había hecho aún la tierra ni los campos, ni el polvo primordial del orbe. Cuando asentó los cielos, allí estaba yo, cuando trazó un círculo sobe la faz del abismo… [3].


Esta visión del Dios poniendo una bóveda sobre la faz del abismo –que ilustra Blake y que denomina Urizen, como creador del mundo– y que según Gombrich «Blake se formó una mitología particular» y concibió un creador del mundo, «juzgó que éste era perverso, siendo por consiguiente su creador un espíritu maligno». Blake, fue el primer artista del

Renacimiento que de este modo «se rebeló conscientemente contra las normas establecidas por la tradición».


El Anciano de los días, es una acuarela que se adapta a la belleza de la plástica, pero que Blake le da una connotación divina que «mide y controla el universo», donde ese robusto anciano arrastra sus barbas y cabellos, con una pose de geómetra actuando sobre un círculo o un triángulo. Según Alexander Roob, en su libro Alquimia & mística, «Blake ve con toda razón el demiurgo de la gnosis en el Dios deísta de la ilustración creyente en el progreso, un Dios que emprende la huida después de haber puesto en marcha la rueda de la creación y haberla abandonado a su curso disparatado». [4] Dice Roob, que en los textos de Blake se abordan los ritos del desmenuzamiento y resurrección de los metales (la Alquimia) y lo asocia a Hermes con la imagen aportada por la Tabla Esmeralda. Por ello, aclara que hay una relación con «el mito egipcio de Osiris, así como los cultos órficos y dionisiacos perpetuados en nuestros días en el rito masónico». [5]


Hay otro texto con ilustraciones del propio Blake (Jerusalén) donde aparece un hombre con una cabeza de ave, que puede ser una reminiscencia de La melancolía I de Alberto Durero, y que recuerda cuando los neoplatónicos de Florencia ensalzaban la «bilis negra» del temperamento llamado saturnino como una disposición de ánimo propensa a estimular el genio y el conocimiento profundo del ser. Roob, cree que es posible que la cabeza del ave esté inspirada en la representación del dragón lunar en «De oculta philosophia» de Agrippa de Nettesheim.



La caída de Adán 

Hay otra obra de Blake tan importantes desde la perspectiva de la plástica como su concepción vista desde la órbita de la alquimia: El juicio final (1908, Last Judgement). Allí, Blake afirma que «cuando la imaginación, las artes y las ciencias y todos los dones del Espíritu Santo se consideran vanos y a los hombres sólo les queda competir entre ellos, entonces comenzará el Juicio Final». Esto, obviamente, es la visión apocalíptica que el escritor asume en toda su obra. Igual sucede en La caída del hombre (1807, The Fall of Man), donde «la caída de Adán trajo consigo que el hombre fuera arrancado de la unidad original interior y arrojado al mundo exterior de los contrarios».


En El libro de Urizen, Lambeth, Blake dice que Urizen se ha escindido de la eternidad y se incuba a sí mismo «en un sueño petrificado». Es el cuerpo del mundo donde «Eones y más eones pasan sobre él». De igual forma, en la figura de «Los», el profeta de la imaginación, Blake ha incluido la concepción que tenía Paracelso del «volcán interior» al que llama «artífice y artesano de todas las cosas», tal como lo describe Roob, cuando afirma que «es el fuego secreto que en el interior de la naturaleza transforma el espíritu divino en materia». [6] Hay otro aspecto a tomar en cuenta que coincide con la figura del Dios arquitecto, creador del cosmos y del universo, como es el caso del Dios padre midiendo el mundo con su compás (miniatura de la Biblia moralizada, Osterrreichische Nationalbibliothek, Viena) que «según las pautas racionales y geométricas fue utilizada por los alquimistas como una imagen emblemática del papel del maestro, quien ha cumplido la Gran Obra y ha conquistado la piedra filosofal». [7]


Al Dios arquitecto se le representa ordenando el caos tal como lo simboliza Blake en El anciano de los días y en El demiurgo, ilustración de Jerusalén. Es la metáfora del divino arquitecto y como «el demiurgo platónico, tienen la clave que permiten dar vida a las sustancias inertes y extraer de la materia el elemento espiritual que impregna todo lo que ha sido creado» [8]. El tema iniciático, esencial también en la masonería, encontró en William Blake uno de sus motivos privilegiados. Como sostiene Gombrich, Blake estuvo tan sumido en sus visiones que «rechazó dibujar del natural» y confió eternamente en su «mirada interior».


Blake, además de poeta, pintor y místico fue también un visionario. Pese a que no fue reconocido como un gran pintor en su momento, resultó al correr del tiempo uno de los artistas más excepcionales de los últimos siglos no sólo de la Gran Bretaña sino del mundo. La vida atormentada que lo cobijó, unido a la incomprensión de su calidad como artista y poeta, no le permitió disfrutar del éxito. Vivió, por consiguiente, sumido en la pobreza.


Por eso, hoy se le recuerda como el «artista-mago» por esa aureola sobrenatural y apocalíptica que lo envolvía. Sin embargo, su calidad como artista no impidió tampoco que se convirtiera, además, en un hombre progresista y avanzado en su tiempo. Esto, lo convirtió en defensor de la Revolución Francesa, mientras criticaba al rey de Inglaterra. Fue un lector apasionado, autodidacta, un auténtico devorador de libros. Entre sus lecturas destacaban la del místico y esoterista alemán de finales del siglo xvi y principios del xvii, Jacob Böhme.


Recordemos que a diferencia del francés, el romanticismo británico se centra en el paisaje, el retrato y algún que otro pintor de carácter visionario. El arte de Blake, es visto en Inglaterra como la de un poeta místico y visionario con«una estrecha fruente de inspiración ceñida principalmente a la Biblia, pudiendo ser considerado el punto culminante del esoterismo del arte romántico británico». [9] Poeta y pintor, resulta muy difícil separar ambas facetas. Pero Blake fue un adepto al misticismo de Swedenborg y Böhme, en que «la naturaleza es símbolo del espíritu, el cual compone al mundo, y rechaza la exterioridad». [10] Se dice, además, que en la obra de Blake hay un simbolismo esotérico en su pintura que trasciende incluso al color.




Notas

[1] GOMBRICH, E. H., La historia del arte, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1999, p. 15.

[2] Ibíd., p. 27.

[3] Ibíd., p. 490.

[4] ROOB, Alexander, Alquimia & mística, Madrid, Taschen, 2005, p. 22.

[5] Ibíd., p. 23.

[6] Ibíd., p. 230.

[7] BATTISTINI, Matilde, Astrología, magia, alquimia, Barcelona, Electa, 2005, pp. 264 65.

[8] Ibíd., p. 264.

[9] HISTORIA UNIVERSAL DE LA PINTURA, Del tardo barroco al modernismo, III vol., Madrid, Espasa-Calpe, 2001, p. 676.

[10] Ibíd., p. 678.



REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

BATTISTINI, Matilde, Astrología, magia, alquimia, Barcelona, Electa, 2005.

EL MUNDO DEL ARTE, Autores, movimientos y estilos, Barcelona, Océano, 2000.

GOMBRICH, E. H., La historia del arte, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1999.

HISTORIA UNIVERSAL DE LA PINTURA, Del tardo barroco al modernismo, III vol., Madrid, Espasa-Calpe, 2001.

ROOB, Alexander, Alquimia & mística, Madrid, Taschen, 2005.

STURGIS, Alexander, Entender la pintura, Barcelona, Blume, 2002.

FUENTE;  http://brodermedina.wix.com/begonias#!en-blanco/c15mk

jueves, 23 de enero de 2014

Adolfo José Olmo Zerpa. M.·.M.·.,...Nos Profanaron la masonería venezolana.





Y como titulo reitero, la masonería venezolana está en crisis y la razón es una sola, nos profanaron las logias.
Solo pretendo dar mi opinión y nada más mi opinión, no hablaré de casos puntuales o daré nombres, abordaré el tema con una generalidad reflexiva, pero como toda generalidad tiende a inexacta. Sin embargo no es señalar o acusar mi intensión, sino que volvamos al centro de la tierra y apliquemos con rigor una profunda reflexión de nuestra crisis y tragedia nacional.

La masonería venezolana está profanada por una sencilla razón, hay profanos con mandil. 

La masonería es para hombres libres y de buenas costumbres, creyentes en un ser supremo, pero sobre todas las cosas, para quienes estén comprometidos al riguroso trabajo moral que ella impone, no es quedarse en lo alegórico y simbólico, el protocolar saludo afectuoso, que muchos entienden como fraternidad, o en el vestirse una vez por semana y por un par de horas con el traje de orden.

La masonería esta vacua de masones. No hay, el ego y la soberbia desborda en los talleres, los maestros son ignorantes exaltados que pretenden con “tips” dar luces y tapar sus miserias.

La masonería simbólica nos llama y obliga a tratarnos por iguales, sin distingo o epítetos por logros profanos o grados masónicos (Artículo 15 de nuestra Constitución). Sin embargo no faltan grados 33 o superiores que pretenden imponer lo ilustre y poderoso sin ilustrar y solo con caciquismo se les ve la fuerza pero quedan tartamudos ante injusticias puestas a sus ojos.

Nuestra divisa ha sido limitada, regulada y administrada con opresión, desigualdad y sin ningún apego fraternal.

La envidia se abre paso y escala rápido, y como buena cizaña echa sus raíces justamente donde debía estar el Loto. 

Y todo esto ocurre fundamentalmente por la ignorancia abrumadora y conformista que reina en las columnas como el silencio complaciente de quien no sabe pero tampoco se prepara para saber.

La masonería y el alcoholismo
Los ágapes ritualisticos son los primeros espacios de la ignominia de nuestra orden. Y poco le podríamos llamar bacanales porque comida no es lo que sobra, sin embargo pocos vikingos quedarían insatisfechos en una de nuestras  reuniones. 

Pero la vergüenza nos termina de abrumar cuando Venerables Maestros o cualquier otro hermano  tienen por perfume, no un Carolina Herrera sino un Jhonny Walker, ahí justo antes de cada tenida.

Los recuerdos de un tocador de puerta
La grandeza de la masonería está visible con la vanguardia de hombres probos que con sus acciones transformaron el mundo en un lugar más justo y decente. 

Uno toca puertas con la incandescencia de la luz que emanan Mario Moreno, Walt Disney, Benjamin Franklin o Francisco de Miranda. 

Sin embargo pocos me sobrecogen más que los nombres del Mahatma Gandhi o el reverendo Martin Luther King Jr. Quienes lograron luchar y transformar la tiranía, el odio, las injusticias, la ignorancia, el fanatismo con su mensaje de amor y resistencia pacífica. Nos queda sin duda, compararnos ante ellos, una tarea digna de Hércules y sus doce encomiendas.

La masonería no es individual
La masonería no responde a apreciaciones subjetivas, no es “mi masonería” o “mi interpretación” de ella. La masonería impone una moral superior a un hombre común, que dejará de ser común al ser iniciado.

Y sí, los progresos son individuales, su interpretación y su aplicación, pero la moral masónica nos es común a todos y por ello la masonería es un camino que se hace tomado de la mano del hermano en una cadena fraternal.

Los pines, anillos y calcomanías
El tío Ben le dijo a Peter Parker (El Hombre Araña) “un gran poder requiere una gran responsabilidad”. ¿Cuántos se embalsaman y se embriagan con el epíteto de masón? Se llenan la boca gritándolo a los cuatro vientos, cuántas veces he escuchado a indoctos históricos repetir con vanidad que Bolívar, Juárez o Páez fueron masones, solo para dar una sensación de distinción a su propia inmodestia.

¿Cuántos carros con calcomanías de la escuadra y el compás he visto con su conductor con una cerveza en mano, violentando una luz roja o sobornando a un representante de la autoridad para que lo absuelva de su conducta?

¿Dónde quedaría esa necesidad de seguir enalteciendo su engreimiento masónico, cuando entonces eligen representantes con prontuarios criminales vergonzosos para los más altos y mediáticos de los cargos de nuestra orden? 

No es raro ver congraciar la erudición de un hermano, difícil es ver que con aplomo se le diga a un hermano, sea cual sea su cargo o grado que está equivocado. Tampoco es raro ver que ese hermano sea mal visto y moralmente reprendido por sus pares porque ante todo la “autoridad hay que respetarla”. Lo irónico es que piden respetar la autoridad pero irrespetan la ley (fundamentalmente porque la desconocen casi siempre).
Pero peor aún, cuántos de esos que con un triple abrazo fraternal te saludan a la vuelta como doñas de cuadra se hacen ecos del chisme, solo para complacer las opiniones de unos cuantos.

Dónde estará ese masón, verdadero amigo que en primer lugar calla antes de mancillar el nombre de un hermano con un rumor, pero que siempre y ante todo salvaguarda la integridad del buen nombre de su querido hermano, digo, si es que es querido.

Pero más aún, ¿dónde están esos grandes representantes que tienen el deber de ser garantes de la fraternidad e intervenir en todo momento para solventar cualquier fisura? Parece que estos delegados no son más que politiqueros, que hacen de la masonería y sus intereses personales (y mezquinos) su política partidista. 

La mediocridad se consagra
Y el tocador de puerta rápidamente descubre, palpa el egregor que hoy impregna la orden, pero se guarda siempre un anhelo de un fin superior, que trasciende al hombre y que tal fin justifica su permanencia.

Pero su entusiasmo es ritualisticamente mellado, la ignorancia y la mediocridad de las ejecuciones y comportamientos desestimulan rápidamente el fuego que quema en el pecho de un aprendiz.

Y así, le mandan trabajitos de menos de una cuartilla que no son más que ‘un copia y pega’ de Aldo Lavagnini o Barbosa de la Torre, que sin meditación o reflexión simplemente cumple con el artículo exigido por los Estatutos Generales. 

Se les practican exámenes de tres preguntas, todas interpretativas y si aún los nervios (o la absoluta falta de docencia es evidente) se le premia con el grado con un palmo en la espalada, ya que la “fraternidad bien entendida” es premiar la mediocridad.

Qué escasos están los maestros que ilustren, qué escasos están.

La masonería es para una élite
Una élite que se consagre al estudio, a la práctica y a la búsqueda del conocimiento para hacer brillar la lámpara en la oscuridad. La luz debe ser propagada, la antorcha debe legarse y el fuego masónico debe alimentarse con la maestría de la moral de un hombre superior, la del “masón”, que se hace notar solo con su presencia ante cualquier profano.

Pero hoy en día la masonería ha sido abierta para todos, parece que el requisito es aceptar a todo aquel que nos llegue a las puertas, la masonería se ha profanado.

Lázaro párate y anda
Hoy invito a todos mis queridos hermanos a reaccionar, hagamos como el Maestro hizo con Lázaro, revivamos de nuestra muerte, no permitamos que la injusticia se imponga e impere, es tiempo de ser masones.

Salgamos de esa comodidad estacionaria, vayamos a ese lugar incómodo y comprometámonos en que la justicia llegue a tiempo y de forma inequívoca.

Salgamos de esa respuesta pragmática de ¿qué será lo que sucedió ahí? O una postura reaccionaria que nos impida realizar el verdadero trabajo al cual juramos cumplir y hacer cumplir ante el altar de nuestra conciencia.

Dice nuestro ritual: “…Las pasiones y los intereses chocan continuamente con nuestros deberes. Ya nos halaga el poder con su protección; ya nos amenaza con la venganza. Ya nos reclama una falsa amistad servicios con traición a nuestros deberes, ya se nos abren falsos caminos para obtener en pago de un desliz. Ya nos premian faltas y crímenes con altos puestos: allí es donde el hombre está llamado a combatir y vencer…”
Nuestro ritual, que además posee todas las claves, todos los pasos y que cual mapa se nos presenta para la inequívoca, verdadera y única iniciación transcendental también nos dice: “… defiende al débil del poderoso y sálvalo…” no es solo una invitación a interponerse a la injusticia, es que además es obligación salvarle, eso hemos jurado.

Venezuela necesita masones
Ya no hay espacio para pensarlo, ya no hay tiempo para postergarlo, sin dudas la masonería no es para todos, lo más sincero seria que quien no encuentre las fuerzas para estas labores propias de Hércules, abandonara la orden.

Pero si la decisión es quedarse, hay que como Sansón, aun ciego y sin su cabellera, suplicar al Gran Arquitecto del Universo nos de las fuerzas para batir las columnas del templo de la perdición.

Si no, la masonería no es más que letra muerta y sus templos un club social miserable en el que muchas veces la capitación al tesoro no da ni para su mantenimiento, pero que en güisqui se gasta más de lo que se invierte en él en un año.

Toda generalidad es mala por inexacta
Sin dudas toda generalidad es mala por inexacta, no todo está perdido, sí hay ilustres hermanos, como lo fuera mi Maestro, mi gran amigo, mi viejo querido Miguel Ángel Ortega. 

Además toda percepción humana es subjetiva, quizás usted querido hermano podría pensar que soy un alarmista, que exagero o que no es tal la situación en nuestra institución. Y esa es su opinión y tiene derecho a exponerla y expresarla, y en ese mismo derecho es que yo emito la mía, si es que por supuesto, no me suspenden los derechos de forma arbitraria o legal.

Y no querido hermano, no estoy por arriba de mi critica, me uno a ella como lo que entiendo parte del problema, seria demasiada soberbia de mi parte no incluirme, y puede que la soberbia me abrace, pero no tanto, no a nivel demencial como para no reconocer mis fallas.

Un T:. A:. F:.

Adolfo José Olmo Zerpa M:.M:. con 14 años de iniciado, dos veces Venerable Maestro de la Respetable Logia Fénix N°8, fundador de la Respetable Logia en instancia Miguel Ángel Ortega