sábado, 7 de septiembre de 2013

Actualidad...HOMENAJE MASONICO A SALVADOR ALLENDE EN EL 40° ANIVERSARIO DE SU MUERTE, 11 de Setiembre de 2013

Las organizaciones masónicas uruguayas, el Gran Oriente de la Franc-Masonería del Uruguay y el Supremo Consejo del Grado 33° del Rito Escocés Antiguo Aceptado para la República Oriental del Uruguay , están realizando un llamado conjunto a los francmasones, librespensadores y ciudadanos en general, para homenajear al Hermano Masón y Presidente constitucional de la República de Chile, Salvador Allende, en el 40° Aniversario de su muerte acaecida al momento del golpe de estado en Chile, el 11 de setiembre de 1973.

El llamamiento - que está firmado por el Gran Maestro del GOFMU, José Luis Mostarda, y por el Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Elbio Laxalte Terra,33° - dice entre otras cosas:

"El próximo 11 de Setiembre se cumple el 40 Aniversario del sacrificio de nuestro Hermano Salvador Allende.

Más allá de las ideas y acción de gobierno del Presidente Salvador Allende, cuestión siempre opinable ya que los seres humanos no somos perfectos, los Francmasones estamos orgullosos del coraje moral y cívico de nuestro Querido Hermano Allende, quién puso su bien más precioso, su propia vida, al servicio de los nobles ideales republicanos, a la defensa de las instituciones democráticas, y demostró permanentemente que su vida estuvo regida por los altos valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que son los principios fundamentales de la Francmasonería Universal.

El Hermano Salvador Allende está hoy en el Panteón de los grandes Héroes que la Masonería Universal ha dado a la Humanidad, y nosotros Francmasones uruguayos honramos un compromiso solemne de que el recuerdo de su sacrificio, sea bandera que guíe y de ejemplo a las generaciones actuales y futuras sobre los valores y principios que nos inspiran.

Será una ceremonia donde se honrará la memoria de un Ilustre Hermano masón en el Oriente Eterno, un Maestro que honró a la institución Masónica durante 37 años ininterrumpidos, hasta su muerte; que fue Venerable Maestro de su Logia Hiram N° 65, y que en su vida profana fue Médico y Presidente de la República de Chile".

El Homenaje y Ofrenda Floral se realizará el próximo 11 de setiembre de 2013, a las 12:00 en punto del mediodía, en el Espacio Presidente Salvador Allende, en Av. Brasil y Brito del Pino en Montevideo.
 
Fuente; IyPH.·. Elbio Laxalte Terra.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Historia y Tradición...Alto Perú, “República de Bolívar”, 6 de agosto de 1825.



 Después de la magistral Campaña de Ayacucho, “Cumbre de la gloria americana”, culminada el 9 de diciembre de 1824, Sucre, “el caballero de la historia”, se movilizó hacia el Alto Perú Sur, cuyas provincias dependían del Virreinato del Río de la Plata; el joven cumanés convocó por decreto el 9 de febrero de 1825, a una Asamblea Nacional de diputados que decidirían la suerte del futuro país. 

Nuestro egregio paisano se adelantó muchos años en la aplicación del Principio de Auto determinación de los Pueblos. Por su parte el gobierno de Buenos Aires, decidió el 9 de mayo dejar en libertad a dichas provincias, para que asumieran el régimen político adoptado por voluntad popular. El Congreso del Alto Perú se instaló en la Sala de Sesiones de Chuquisaca el 10 de julio de 1825. El presidente de la Asamblea José Mariano Serrano junto a una comisión, redactó el "Acta de la Independencia" de fecha 6 de agosto de 1825, para conmemorar el año cuando Bolívar en su último combate,derrotó a José de Canterac en la Batalla de Junín. Serrano dijo en esa histórica ocasión: “El mundo sabe que el Alto Perú ha sido en el continente de América, el ara donde vertió la primera sangre de los libres y la tierra donde existe la tumba del último de los tiranos. Los departamentos del Alto Perú, añade en su parte resolutiva, protestan a la faz de la tierra entera, que su resolución irrevocable es gobernarse por sí mismos”. Estuvieron presentes en la declaración de la independencia: 7 representantes de Charcas, 14 de Potosí, 12 por La Paz, 13 por Cochabamba y 2 por Santa Cruz , formando una nueva nación que recibió el nombre oficial de "República de Bolívar" en homenaje al Libertador, designado “Padre de la República”, con los honores de Protector. Bolívar agradeció estos honores, pero declinó aceptar el cargo de Presidente y nombra al mariscal de Ayacucho.

 Nuestro gran caraqueño exclamaría emocionado: "Mi desesperación se aumenta al contemplar la inmensidad de vuestro premio, porque después de haber agotado los talentos, las virtudes, el genio mismo del más grande de los héroes, todavía sería yo indigno de merecer el nombre que habéis querido daros, ¡el mío! ¡Hablaré yo de gratitud, cuando ella no alcanzará jamás a expresar ni débilmente lo que experimento por vuestra bondad que, como la de Dios, pasa todos límites”. El Congreso pidió al Libertador que redactara el proyecto de constitución para el nuevo Estado, la cual una vez revisada fue aprobada ese año. Se determinó que la capital del Departamento de Chuquisaca llevaría el nombre de "Sucre" en honor al Gran Mariscal de Ayacucho. Sucre, ciudad colonial de gran valor histórico, puesto que allí tuvo lugar el primer grito emancipador, el 25 de mayo de 1809. La ciudad de Sucre es también la capital constitucional e histórica de Bolivia, donde residen el poder Judicial y la Asamblea Constituyente. Se decreta: nombrar como: Padre, Protector, y Primer presidente a Simón Bolívar, la creación de la nueva moneda, los símbolos patrios, el escudo y la bandera, los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

 Se obsequiaron dos medallas de oro con incrustaciones de piedras preciosas: una para el Libertador, quien la devolvió al Congreso Nacional para que se utilizara como insignia de mando a los presidentes de Bolivia y la otra, le fue entregada al Gral. Sucre, quien la envió a Cumaná su terruño natal. Días más tarde se volvió a debatir el nombre de la nación; el diputado por Potosí Manuel Martín Cruz dijo: “Si de Rómulo Roma, de Bolívar Bolivia”; de allí que la nueva República adoptó oficialmente el nombre de “Bolivia” el 3 de octubre de 1825, acepción aceptada por Bolívar, reconociéndola como “la hija predilecta”. Antes de trasladarse de Chuquisaca a Lima el 9 de enero de 1826, exteriorizó: “Seréis reconocidos como país independiente y recibiréis la constitución más liberal del mundo, vuestras leyes orgánicas serán dignas de la más avanzada civilización”. En 1830 el Libertador, enfermo, defraudado y humillado, deseaba ir a Cartagena para dirigirse hacia Curazao, continuar a Jamaica y Londres, pero no poseía ni salud para soportar la travesía, ni dinero para los gastos. En comunicación del mariscal Andrés de Santa Cruz con fecha 15 de octubre de 1830, Bolivia le ofreció el cargo de Ministro Plenipotenciario en la Santa Sede. Esta hermana República, recibe el 18 de marzo del 2009, la denominación de “Estado Plurinacional.


Eumenes Fuguet Borregales
E.·. V.·. M.·. 2002
de la R.·. L.·. Sol de América Nº 37
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General de Brigada.
Miembro de Número de la Academia de la Historia del Edo. Carabobo.
Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Director de la Revista Internacional Historia y Tradición.

martes, 3 de septiembre de 2013

Pido la palabra...La saga de las mujeres en el Gran Oriente de Francia.

Por Iván Herrera Michel
         
"La verdad sea dicha: a los franceses solo los entienden, los otros franceses"
       
En mi caso personal, tuve la oportunidad de tener un tío abuelo, Gabriel Michel, que siendo hijo de palestinos, había nacido, crecido y estudiado en París.  Un verdadero trotamundos - orgulloso hasta su muerte de un enredado parentesco con Louise Michel - cuyas charlas dominicales en la década de los 60s y 70s eran lo más cercano al Internet que yo podía encontrar.  
           
Con él comprendí, que los franceses son un pueblo liberal que posee consistentes referentes conservadores.
         
Y aunque este contrasentido, constituye una noción muy difícil de entender para alguien como yo, nacido, crecido y educado a orillas del Caribe, es precisamente el marco didáctico a partir del cual suelo aproximarme al centenario tema de la saga de la mujer en el Gran Oriente de Francia.
             
Un caso representativo de ello, es el siguiente:
          
El 17 de agosto de 1963 un Masón catalán de tan solo 29 años de edad, que había crecido como refugiado en Grenoble, y era miembro de una Logia del Gran Oriente de Francia allí, fue ejecutado mediante el Garrote Vil en la madrileña Cárcel de Carabanchel. 
               
El franquismo lo acusó de haber puesto unas bombas tres semanas antes en la Sección de Pasaportes de la Dirección General de Seguridad y en la Delegación Nacional de Sindicatos, en Madrid, que provocaron más de veinte heridos.  En esos momentos se desempeñaba como Secretario del Frente Ibérico de Jóvenes Libertarios de Grenoble, y era un  entusiasta miembro del Consejo Ibérico de Liberación.  En consecuencia, la prensa española lo llamó “terrorista” y años después, el Tribunal Supremo de España negó a sus familiares la revisión del caso.
                 
Al poco tiempo de su muerte, y en honor a su memoria, unos Masones levantaron las Columnas de la “Logia Iroise Joachim Delgado”, jurisdiccionada al Gran Oriente de Francia, que adquirió celebridad en 1969 al ser disuelta e irradiadas sus dignidades como resultado de haber Iniciado a una mujer en su Templo de Grenoble.
               
Una disposición radical, que en principio no se esperaría del principal referente liberal del mundo, que además afirma sin temblarle el pulso, como parte integral de su propuesta Masónica, que: “La Francmasonería, institución esencialmente filantrópica, filosófica y progresiva, tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad. Trabaja por la mejora material, ética, y el perfeccionamiento intelectual y social de la humanidad.”
                 
Sin embargo, no fue esta drástica reacción un hecho aislado, fruto de las coyunturas de la época o del sesgo personal de unos funcionarios.  Muy por el contrario, se trataba para 1969 de la ratificación de una política institucional instalada muy consistentemente desde hacía un siglo en el seno del Gran Oriente de Francia. 
             
Ni siquiera, Grandes Maestros de la talla y el peso ideológico e histórico del teólogo Frédéric
Frederic Desmons
Desmons y el reconstructor Arthur Groussier (cada uno con cinco mandatos a cuestas), se ocuparon de ofrecer a la mujer la Iniciación Masónica.  Tampoco lo hizo el intelectual trotskista Fred Zeller en su paso por la Gran Maestría.
             
Aunque, en aras de la justicia, a Desmond hay que abonarle que inicialmente defendió con notorio énfasis la Iniciación de las mujeres en las Logias del Gran Oriente de Francia, para luego abandonar la idea, y finalmente pasar a la historia vinculado con la controvertida decisión de 1877 sobre el Gran Arquitecto del Universo.  Medida que, dicho sea de paso, no era ninguna novedad en la Masonería, puesto que ya la habían adoptado algunos años antes los Grandes Orientes de Bélgica e Italia, y Grandes Logias de Buenos Aires, Hungría y México.  Pero los franceses se llevaron los aplausos y las peloteras.  Y en esas estamos todavía.
            
Igualmente, debe abonarse que Fred Zeller, siendo Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, otorgó a la Gran Logia Femenina de Francia en 1973 Carta Patente del Rito Francés, para facilitarle a la Hermanas una práctica alternativa al Rito Escocés Antiguo y Aceptado que venían practicando desde su creación en la segunda postguerra mundial.
           
Así son los franceses. 
           
Jacques Mitterrand
A pesar de lo anterior, la discusión interna sobre la autorización a las Logias para Iniciar mujeres se presentó regularmente desde 1869, con resultados siempre negativos.  Los debates se harían fuertes entre 1880 y 1930, al calor del republicanismo de la Tercera República Francesa, y en el camino surgirían dos vías alternas exógenas que si bien no disminuyeron la presión, si tuvieron la virtud de brindar una nueva razón para la negativa: 1) En 1893 nace la Orden Masónica Mixta Internacional “El Derecho Humano”, y 2) En 1901, la Gran Logia de Francia refunda las Logias de Adopción de donde surgirían medio siglo después la Gran Logia Femenina de Francia, que se precia de ser la raíz de las Grandes Logias femeninas actuales.
                  
Gracias al surgimiento de este nuevo paisaje Masónico francés, hasta el año 2010, medio Gran Oriente de Francia remitiría a las mujeres a estas y otras obediencias Masónicas mixtas y femeninas que fueron naciendo. 
               
Yo mismo, le escuché hace muy pocos años a un Gran Maestro del Gran Oriente de Francia que la mixidad en sus Logias redundaría negativamente en las relaciones con las otras Obediencias francesas de su amistad, a pesar de que recibían a las Hermanas de visita desde 1974, en que se aprobó bajo la Gran Maestría de Jean-Pierre Prouteau.  Pero eso no satisfacía ni el interés de la otra mitad de Hermanos, ni el deseo de las mujeres de practicar la Masonería con el perfil y los valores del Gran Oriente del hexágono.
             
La historia ha demostrado lo infundada que estaba de esta fraternal previsión.
               
Por otra parte, aunque los estatutos vigentes desde 1901 no imponían que el Gran Oriente de Francia fuera masculino, sus autoridades prohibieron administrativamente en 1910 a sus miembros formar parte de una Logia mixta, escenario enrevesado que se repitió, con alguna variante en el Convento del año 2009, cuando por una precaria mayoría de votos se definió que el Gran Oriente ni era masculino ni podía tener mujeres entre sus miembros. 
            
Así son los franceses.
            
COLOFÓN INESPERADO
         
Llegados en estas al siglo XXI, los acontecimientos se precipitaron en tan solo cuatro años, y lo que no pudo ser en más de un siglo tomó por sorpresa a todo el mundo. Para mayor estupor, la mixidad llegó desde las entrañas mismas del Gran Oriente de Francia, invocando sus valores más fuertes y en la forma más insospechada que alguien pudiera imaginar:
               
-       En el año 2007, un Hermano amaneció un día convertido en Hermana!!
              
En efecto, un Maestro Masón transexual que se había Iniciado quince años antes en la Logia parisina “L´Université Maçonnique”, asistió a su Taller como mujer sin las particularidades masculinas con las que había nacido y con todos los atributos físicos y civiles femeninos, gracias a unas costosas cirugías hechas en Tailandia y al reconocimiento de la República Francesa de su nueva condición sexual.
               
Pierre Lambicchi
Casi tres años después de idas y venidas entre la Cámara Suprema de Justicia Masónica, los Conventos y las sesiones del Consejo de la Orden, que comenzaron bajo el mandato de Jean-Michel Quillardet, el Gran Maestro Pierre Lambicchi, bajo el peso de los hechos, emitió un comunicado público fechado en París el 21 de enero de 2010, informando que:
                  
“El Gran Oriente de Francia ha oficializado el estado civil de uno de sus miembros, ahora una mujer, tras haber emprendido ésta un valiente proceso que dice mucho en su favor. La Justicia de la República le ha reconocido su nueva identidad y he pedido a los servicios administrativos de la Obediencia la regularización de esta situación específica. (…).
              
La iniciación es un proceso que, en la intimidad de cada ser, permite el desarrollo de la personalidad y su realización. La Francmasonería le ha permitido hacer esto realidad. La elección de todo francmasón, de toda francmasona, es respetable. Se pueden tener dudas pero cada uno, cada una, conoce la dificultad de vivir sus propias elecciones y encontrar su identidad.
                   
El Gran Oriente de Francia desea que ella continúe su vida masónica en armonía, con sabiduría y comprensión.
                
En cualquier caso, esta decisión administrativa no conlleva ninguna consecuencia sobre el debate relativo a la libertad de las Logias de iniciar mujeres o afiliar Hermanas en el seno del Gran Oriente de Francia. (…).”
                  
Olivia Chaumont
El nombre de la Hermana es Olivia Chaumont, y es además la primera Venerable Maestra y la primera Delegada a un Convento anual del Gran Oriente de Francia desde 1728.
                
Paralelamente, y de manera independiente, se desarrollaba un controvertido proceso en la misma Cámara Suprema de Justicia Masónica, contra la Logia Combat (París IV) por haber Iniciado una mujer el 24 de mayo de 2008, en el emblemático Templo  Arthur Groussier.  
                        
El Taller había solicitado sin éxito el permiso para la Iniciación femenina desde el año 2006, y cansados de esperar decidieron llevarla a cabo bajo el Mallete del Venerable Maestro Jean Jacques Mitterrand, hijo del dos veces Gran Maestro del Gran Oriente de Francia Jacques Mitterrand (1962 - 1964 y 1969 – 1971) a quien le tocó disponer (Oh sorpresa!), en su segundo ejercicio, la disolución de la “Logia Iroise Joachim Delgado”. 
                
El ejemplo fue imitado el 3 de junio del mismo año por otras cuatro Logias: La Escalera Humana, La Línea Recta, Prairial y Saint Just 1793.  La razón que se invocó siempre fue la misma: La Constitución del Gran Oriente de Francia no distingue géneros.  
                 
Y entonces, ardió Troya. Se calificó a las Iniciaciones como inaceptables vías de hecho, en virtud de que los defensores de la iniciativa solo habían alcanzados en los Conventos del año 2008 un 49% de los votos, y en el de 2009, un 44%.  A pesar de que en 2006 estuvieron a solo seis de triunfar.  
                 
Finalmente, el 2 de septiembre de 2010, el 146avo. Convento del Gran Oriente de Francia reunido en Vichy aprobó la Iniciación de mujeres y la afiliación de Masonas en sus Logias, y hoy, entre sus 53.000 miembros, cuentan con 1.200 Hermanas y 500 solicitudes están en trámite de ingreso.
                     
Bien afiliadas y bien iniciadas”, afirmó recientemente el Gran Maestro José Gulino a la revista institucional "Humanisme".
   
Así son los franceses.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Eloy Reverón...Historia de la la Masonería en Venezuela.



De la colección "Historia para todos" organizada por los profesores de la Escuela de Historia de la UCV. El Número 17 el autor, Eloy Reverón





La raíz histórica y primigenia de la masonería venezolana data de 1808. Así lo revelan investigaciones históricas realizadas por el historiador Eloy Reverón en 1988. Según los masones venezolanos del siglo XIX, tal es el caso de José de Jesús Castro, quien tradujo e imprimió en su imprenta la Pintoresca Historia de la Masonería y las Sociedades Secretas, de H.B.T. Clavel, en una nota del traductor, señala que "desde su llegada a Venezuela, en 1808, la masonería venezolana... (Enrique García)


La primera advertencia es que no existido y existe una sola masonería. Comenzaremos por la mazonería con z referida a los alarifes u obreros del templo. Están las catedrales envueltas en un aire de misterio, símbolos alquímicos en su derredor, algo así como que unos obreros picapedreros cubiertos y celosos de su secreto profesional pero que poco nos hablan de arquitectos con nombre y apellido. Lo que predomina popularmente es el anonimato donde un sector de lo que se constituye como clase burguesa encuentra un lugar de adscripción. 


El nombre de César Cesariano o de Stornalocho son nombres concretos e históricos de arquitectos diseñadores de catedrales. Hago mención a ellos porque la tradición masónica supone que un día a alguien se le ocurrió descifrar o tratar de entender la simbología alquímica expresada en algunos detalles del arte real, y entra en los grandes misterios de la vida y la muerte dentro de una nube de misterio. Un misterio envuelto en el anonimato.

Cuando la Masonería llegó a reunirse en locales visibles, identificados con sus símbolos comenzó a tener enemigos visibles también. Pero entre los enemigos que penetraron los templos, estaban aquellos que inventaron teorías conspirativas para vincular a los "obreros de la Paz" con actos de desobediencia al poder establecido y otro tipo de asuntos que desviaran la atención de los verdaderos motivos que llevaban a aquellos personajes a reunirse en logias. Existe la creencia de que los únicos que se han reunido en logias son los masones, y que los únicos masones que existen son los que se muestran como herederos de una tradición.

La masonería inglesa, por ejemplo se consideró heredera de las guildas de constructores del gótico flamígero. Llegó un momento que se impuso el principio masónico del estudio de la ciencia y la práctica de la virtud, cuando después de investigación seria y prolongada, llegaron a la conclusión de que no existía continuidad con aquellos mazones operativos y los de la creación de la gran logia de Inglaterra en 1717.



Existe la masonería con s, una suerte de masonería especulativa y de un gremio de Francmasones, quienes a través de una serie de signos señales y tocamientos, se hacían reconocer, no solo como obreros con su grado de instrucción, sino que con el deletreo de la palabra de pase, certificaba su asistencia los días de salario a la hora de cobrar. La masonería moderna se autoreconoció como heredera de aquellas guildas de constructores.

Encontramos posiciones diferentes sobre la necesidad de identificarse como constructor a la hora de salir a trabajar en otra construcción. Esa idea había sido la más difundida, pero salieron al paso otras opiniones que contemplan la lentitud con la que fueron levantadas estas obras. Ellos argumentan que se pasaba una vida trabajando en alguna catedral, vale decir, que los viajes no eran tan frecuentes. Estos últimos son los partidarios de los orígenes templarios de la masonería.   

Para efectos de nuestro estudio hablaremos de Franc masonería para diferenciarlos de las otras masonerías irregulares, o dedicadas a asuntos ajenos al espíritu que proclaman los francmasones o masones modernos.




Si los escritores a quienes les ha dado por escribir cuentos históricos  sobre el tema hubieran considerado estas palabras de Henry Clausen, erudito masónico estadounidense, se aclararía un poco el enredo en que se meten. Este caballero con ese quepis tan pintoresco condensa con las palabras que seleccionamos de su discurso, la guía básica para seguir el tema. Él es el intérprete y autor de un libro que resume la obra de Albert Pike, considerado como el Papa de la masonería estadounidense. Este sistema de moral basado en la interpretación de símbolos al cual define como masonería moderna se hace más elocuente a la hora de confrontarlo con la realidad concreta de que la masonería moderna se organizó, y luego de una investigación histórica en la eségesis de los textos bíblicos y leyendas religiosas, encontraron las enseñanzas masónicas.

Tomamos nota de la moral como reflexión filosófica, un sistema ético velado en símbolos cuyas enseñanzas fueron tomadas de la historia por un grupo de caballeros reunidos en logias. Actuaron como historiadores. ¿Sucedió de igual manera con otros grupos francmasónicos? Esperemos al capítulo de la masonería estadounidense para llegar hasta allí. Por ahora nos queda tomar nota de otro asunto primordial: cada masonería genera su propio origen. Es la construcción de un ideario, de una historia primordial traída de la necesidad de adscripción a un colectivo determinado.


Este detalle de tantos orígenes de algo que parecería único, que se muestra como una tradición, detrás de esta idea reposa un sentido, en la autoconstrucción. Cada masonería es un mundo. Debemos aprender a diferenciar para no caer en sandeces a la hora de escribir sobre el asunto. Nuestro seguimiento directo es con una masonería con la cual tomamos contacto directo por vía documental, no caer en las fantasías masónicas de ayer y de hoy. Hemos visto con verdadera condescendencia como jóvenes con formación universitaria han caído en las trampas de testimonios de religiosidad masónicas ajenos a la seriedad que exige la formación académica. Algo que he llamado "Galimatías de la historia" Pueden consultar la siguiente dirección  para mayores detalles:
 http://es.scribd.com/doc/108553684/Galimatias-de-la-Historia

 
Recuerdo unos artículos escritos por un francmasón que reconozco como tal, donde expresaba un punto de vista que reservaba a los francmasones la exclusividad de su condición, al hecho de reunirse en logias. Esto es otro elemento de confusión que debe considerar quien se tome en serio investigar sobre el asunto. Un ejemplo elocuente es la gráfica que presentamos a continuación.



Existe una teoría conspiradora que mete en el mismo saco a todos los que se reúnen en logias con objetivos variados. Por sus actos los reconoceréis. Pero existe una acción masónica conceptualizada para la historia. Lo hicimos en la Academia Nacional de la Historia cuando celebraba el VI Congreso Internacional de Historia en Caracas, 1988. Un trabajo colectivo proyectado hacia la sociedad pero, propuesto, acordado, aprobado en logia, en este caso en tenida masónica, o reunión realizada conforme a los rituales.  
     


Todo esto viene a colación por otro de los mitos más difundidos de manera coloquial. La masonería madrina de la independencia. Queda la pregunta ¿Un hecho tan sangriento y tan prolongado como la guerra de independencia una acción masónica? Eso lo debió haber inventado algún enemigo gratuito de la Orden, al menos en la época cuando tenía enemigos.


Desde mis primeros papeles escritos para el Instituto de Investigaciones Bolivarianos Bolivarium de la Universidad Simón Bolívar asumía como más acorde, al menos con la francmasonería que conocemos hoy, un proyecto como el de la pacificación, que utilizaran los medios y recursos masónicos para ponerle fin a la Guerra a muerte.


Estudios documentales y bibliográficos nos revelan que los masones venezolanos del siglo XIX vincularon la Orden al proceso de pacificación. Eso es natural porque aquel foco de violencia fue de dimensiones tan inimaginables para nosotros, que ellos que la vivían como un recuerdo, no le veían nada de sublime a la violencia sufrida. 



La historiografía trató de mitigar ese sentimiento colocando a un valor por encima de la vida, esa abstracción es la libertad. De allí surge otro valor que justificaba todo los sufrimientos y sacrificios padecidos, la Independencia una idea abstracta que solo existía en los libros de historia escritos para la clase neocolonial conservadora dominante. Más allá de la independencia historiográfica está una independencia o estado donde los vectores de las fuerzas de dominio colonial y neocolonial ya no operan porque han sido sustituidos o neutralizados con vectores de otras fuerzas liberadoras.



Es muy importante no perder de vista la pregunta: ¿Cuál Masonería? No sólo hay muchas masonerías, sino que cada una ha investigado sus enseñanzas en el pasado histórico, creando de esta manera, la versión que a cada uno grupo convino para los objetivos de su trabajo. Ingenuamente respondió un masón británico en una entrevista de televisión cuando le preguntaron sobre la invención de orígenes antiguos, respondió con una pregunta: ¿Quién va a inscribirse en una organización que nació ayer? 

Lo que queda claro es que la crisis de autoridad sufrida por la Corona Española en 1808, propició la apertura de relaciones comerciales con los británicos, estadounidenses y los holandeses de El Caribe Insular, que actuaban como agentes de las logias en los puertos. 

Es lógico que fuera más o menos en la misma época cuando se inicia la crisis de autoridad de la Corona española como consecuencia de la amenaza napoleónica. En esa época se acusa cierta apertura al comercio marítimo con las Antillas, las relaciones con los ingleses fluyen con cierta libertad. Las primeras logias registradas están ubicadas en los puertos.

Independencia como rito jurídico

La ilusión de una clase dominante, conservadora, aristocrática, colonialista y esclavista que durante la crisis de autoridad de su Rey, declaró la independencia como una necesidad de “conservarse á sí misma, para ventilar y conservar los derechos de su rey, y ofrecer un asilo a sus hermanos de Europa, contra los males que les  amenazaban (Acta de 5 de julio de 1811) 




El acto jurídico consolida una situación de facto: el Rey había declinado sus poderes al renunciar a sus derechos. La clase mantuana lo respaldaba a pesar de su actitud. Esperaba que todo volviera a la normalidad cuando Napoleón fuera controlado en sus ímpetus. Esperanza inútil que el sector más despierto de esa sociedad colonial tenía una idea más clara de el rumbo que había emprendido el mundo. Nadie mejor que Francisco de Miranda para percibir la realidad histórica. Su visión estratégica de la historia comprendía los posibles senderos por donde podrían desatarse los acontecimientos. Miranda observaba la historia con un sentido arácnido, su imaginación desplegaba en su mente los procesos históricos, el rumbo de las revoluciones, las negociaciones diplomáticas, los derroteros del arte y la cultura como un inmenso tejido de telaraña. Sus compatriotas se enredaban como insectos en cualquier coyuntura de la red. Historiadores posteriores suponían que por haber estado ausente, desconocía la idiosincrasia de las tropas que conduciría. Pocos han sabido interpretar el sentido de la palabra bochinche cuando la aplicó a la realidad histórica de la Primera República.


Miranda observó con la distancia debida la telaraña donde se enredaban aquellos provincianos, que muy poco habían cambiado los mantuanos que había dejado atrás hacía cuatro décadas cuando su padre y su cuñado decidieron financiar su viaje de estudios hacia el centro del mundo emergente. Aquel cerebro despierto que se vislumbraba. Allá tuvo contacto directo con la clase social a la que pertenecía, una burguesía comercial emergente que en su pequeña Caracas era atacada por la aristocracia criolla. Esa condición social y su dimensión histórica inspiró a los francmasones criollos del siglo XX, a encontrarlo como héroe mítico fundador de la Orden, no sólo en Venezuela. En realidad autores como Francisco Arráiz en 1816, a través de un panegírico publicado por la Academia Nacional de la Historia, cediendo a la tentación propuesta por Jules Mancini en su libro sobre Bolívar.



 Con una formación y cultura asombrosa. Diplomático, Político y Militar, Miranda encandiló a los intelectuales vinculados a la Orden. Era el primer hombre Universal desprendido de nuestra nacionalidad. Miranda perteneció a un sector de la sociedad  que ofreció su proyecto alternativo contra el sistema colonial, esa era la causa esencial del rechazo social que sufrieron como clase emergente.


A la provinciana Caracas llegaron noticias de las actuaciones públicas de Miranda, banalizadas por la envidia, minimizadas por la ignorancia y el miedo. No sabemos hasta que punto sabían diferenciar a un Jacobino de un Girondino, de un masón o de un conspirador.



Los masones del siglo XIX no se ocuparon ni de Miranda ni de la Independencia. Eran temas que en aquellas mentes  conservadoras estaban vinculados a escenas de violencia, sangre y ruina. Ellos hablaron de una masonería pacifista que se abrazaba fraternalmente en Santa Ana de Trujillo para trazar el principio del fin de la Guerra a muerte como tan acertadamente llamara el historiador Juan Uslar Pietri al encuentro entre dos jefes militares que acordaron la Paz.


No podemos precisar hasta qué punto esta mitografía de Miranda masón se proyecta como una religión civil o como una visión religiosa de la ciudadanía. Miranda es el héroe cívico militar, unión que ya perfila en su manifiesto de Coro redactado en Londres en 1803 y distribuido en 1806. Desde la Academia de la Historia, se encargó Nicolás Navarro de dar a conocer las contradicciones en que caían los patriotas argentinos al interpretar en los escritos de Mancini, una masonería, que lo sería como organización conspirativa, o cualquier otra mafia, pero no como una rama de la francmasonería del Rito Escocés que durante la crisis de autoridad de Fernando VII, estaba en pañales.



Otro cultor de la literatura masónica que contribuye a fijar la creencia esencial de la masonería mirandiana es Benjamín Vicuña Mackenna (1831 1886)  En el campo de la historiografía se le critica por su exagerado patriotismo, el cual demuestra en su libro El álbum de la gloria de Chile. Homenaje al Ejército y Armada de Chile en la memoria de sus más ilustres marinos y soldados muertos por la patria en la Guerra del Pacífico en el cual intenta disimular las barbaridades que cometió el ejército chileno en la invasión al Perú.


Estos autores que ni siquiera podrían ser considerados por alguien que se precie de conocer algunos aspectos generales de la historiografía latinoamericana los tomaría en serio, son constantemente citados como autoridades de peso para sustentar "históricamente" la condición masónica de Miranda.



Esta visión masonizada de la historia es la que encontramos en las páginas web de la francmasonería actual. No podemos entrar en polémicas como Navarro porque el tema no es si Miranda fue o no masón, como Jesucristo fuera o no cristiano o Marx marxista. El tema es comprender lo que Clausen dijo al principio. Una vez que la masonería moderna se organiza estudia el pasado para encontrar en un sistema de alegorías y símbolos, todo el contenido de su enseñanza. La masonería mirandiana, es solo una de ellas.


En nuevas entradas presentaremos cómo Asciclo Valdivieso Montaño, manipuló la cita de su hermano del siglo anterior, para forzar la versión anónima de una enciclopedia, donde se introduce un capítulo de la Conspiración de los Cerrillos de San Blas, dentro de un capítulo dedicado a la masonería.


Los textos e imágenes presentadas en este espacio provienen de los viejos ficheros de cartón utilizados para preparar las clases de Historia de la Masonería en Venezuela durante la materia electiva con ese nombre dictada por el profesor Eloy Reverón, en la Escuela de Historia U.C.V. 2004 y 2012)

Para cumplir con lo ofrecido en párrafos anteriores, respecto a Valdivieso Montaño voy a introducir el tema con la siguiente imagen que hemos utilizado para ubicarnos en la epistemología o piedra angular del sustento de nuestras explicaciones con respecto a la posibilidad de una Historia Liberadora o para la Liberación.


Es lamentable observar la manera como jóvenes inteligentes y con buena ímpetu para investigar, pudieron haber caído en una cadena de reiteraciones sistemáticas que obedecen a la muestra del mínimo sentido crítico o la falta de pericia para elaborar un seguimiento de fuentes bibliográficas. De ellos nos ocuparemos al cerrar

Asciclo Valdivieso Montaño, considerado uno de los pioneros de la historia dela masonería en Venezuela, nació en la población de los Guaraúnos en el estado Sucre el 17 de noviembre de 1876. Estudió derecho en la Universidad Central de Venezuela, de donde egresó en 1906. Luego ejerció el derecho en los estados Bolívar, Guárico y Apure. Se estableció en Caracas en 1916 donde se desempeñó como secretario de varios juzgados de la Capital. Jurista, poeta e investigador, fue miembro activo de las logias Fraternidad y Lealtad de Caracas. Obtuvo el grado 33 y presidió la Gran Logia durante el período comprendido entre 1923 y 1925.

 Publicó numerosos trabajos relativos a su especialidad en derecho, pero se le conoce en la historiografía venezolana por su biografía de Boves (  )Es el primer trabajo que intentó una revisión histórica del asturiano.

 Sus trabajos sobre historia de la masonería fueron presentados en  
tenidas masónicas de instrucción y publicados en la prensa, " Un Capítulo de historia masónica de Venezuela"  en La Esfera, Caracas, N 1170, 8 de junio de 1930. p.2.

 De  Introducción de la masonería en Venezuela Caracas, Tip. Americana, 1928, hacemos las siguientes observaciones:
  
1.‑ Involucra a la masonería en el movimiento de independencia de la América íntegra; vinculada por una parte con la masonería española, relacionándola con la logia de los Caballeros Racionales de Cádiz; por otra, la vinculación del precursor don Francisco de  Miranda como fundador de una logia establecida bajo los auspicios de la Gran Logia de Londres conocida como la Gran Reunión Americana. Sugiere que los principales próceres hispanoamericanos fueron a esas logias a recibir instrucción sobre las ideas de libertad, igualdad y fraternidad.

2.‑ Hace eco de un historiador de apellido Rebold, quien puso de manifiesto la importancia de la fundación de logias en las Antillas
como órganos difusores de las ideas independentistas.

 3.‑ Cita varios autores que aportaron datos sobre la fundación de las primeras logias en el país.

4.‑ Enlaza en su discurso información relativa a la condición de masón del general Pablo Morillo, repite la información suministrada por J.J. Castro sobre la pacificación y el Armisticio de Santa Ana de Trujillo en 1820 y una causa de infidencia contra Don Rafael Mérida acusado de haber sido enviado de Cádiz con la misión de fundar logias masónicas en Venezuela.

 En sus trabajos sobre la masonería, Asciclo Valdivieso Montaño  recopiló los datos y enlazó su discurso armado en torno a las anotaciones de sus lecturas, asumiendo una posición, y hasta allí llegó. Su investigación necesita ser actualizada en virtud de hacerle un seguimiento sistematizado a  las fuentes que permita respuestas más depuradas, en el sentido de que este trabajo puede constituir la apertura hacia aquella etapa de la investigación en que hemos hecho una revisión exhaustiva de la bibliografía publicada, tomamos citas textuales o hacemos fichas de resumen y explicamos mediante un discurso que enlaza las citas y los resúmenes de ideas. Pero Valdivieso se quedó allí, asumió la posición más confortable para su proselitismo masónico. Lo movía más su entusiasmo por descubrir en los libros la grandeza de la institución que  presidía, que hallar fundamentos que establecieran un conocimiento verás del pasado masónico. No debemos olvidar que escribió en los años treinta. Podemos catalogar la información que proporciona como datos completos y verificables. Un cúmulo   de datos enlazados dentro de un discurso que desvía sobre el aspecto que quiere resaltar o disimular. El ordenamiento de estos datos, su seguimiento y  verificación de las fuentes, delinearlo y ubicarlo dentro del contexto histórico es la etapa de la investigación que le faltó continuar a este interesante trabajo realizado por Valdivieso.

 Al compararlo con algunos autores masones del presente (década de los 1990), percibimos que se acercaba más a la concepción de la historia de su tiempo, que lo que se acercan a esa misma concepción de nuestro tiempo, escritores como Edgar Perramón o Hello Castellón que en el mejor de los casos, a veces citan las fuentes y desmerecen el sentido masónico del estudio de la ciencia y la práctica de la virtud.

 En los dos trabajos que este autor dedicó a aspectos históricos de la masonería refleja acusada parcialidad y marcada intención de exaltar las virtudes de la institución masónica. Se limita a elaborar observaciones superficiales, en cuyo desarrollo  llega a la manipulación de  la fuente para hacer proselitismo o justificar ingenuamente lo que a su criterio podía resultar oscuro para la institución, veamos:
  
" Al referirse el pasaje anterior al hecho de verse los trabajos de la masonería fines políticos, tal vez tiene en cuenta el Decreto del Libertador de 8 de Noviembre de 1828, que prohibió las reuniones de las ' Sociedades Secretas ' y se ha pretendido entre los enemigos de la masonería, que en aquellos se incluyeron también las juntas masónicas.(*) Así mismo en el año 1855, el Gobernador de la provincia de Barcelona de Venezuela para aquella época prohibió la reunión de la logia Protectora de las Virtudes N 1, de Barcelona y de las otras de esa provincia, por conceptualizarlas sociedades secretas políticas, lo que motivó que el entonces Ministro del Interior y Justicia de la República, Licdo. Francisco Aranda, previniera al expresado Gobernador de orden del Ejecutivo, que se dejara trabajar libremente a las logias de la provincia por ser conocido de la generosidad que el espíritu de la institución tiene por exclusivo objeto adorar a Dios y amar a los hombres practicando la caridad y la beneficiencia; lo que las hacía útiles a la sociedad." ( Introducción de la masonería en Venezuela, pp. 6‑7)

Observemos como cambia el giro del discurso en (*), cuando hay algo que no conviene a sus propósitos. Tampoco dice que ese Ministro del Interior formó parte de los altos cuerpos de la masonería y esquiva la necesidad de aclarar el verdadero contenido del decreto promulgado por el Libertador, que  en ninguna parte excluye a la masonería. Tal como dice el decreto en su primer artículo: " Se prohíben en Colombia todas las asociaciones, o confraternidades secretas, sea cual fuere la denominación de cada una" Bogotá, Decreto de 28 de nov de 1828, Firmado Simón Bolívar )

 Los artículos 2 y 3, y los párrafos 1 y 2  del tercer artículo se refieren a las penas correspondientes a la desobediencia del decreto o complicidad indirecta con el cumplimiento del mismo. En ninguna parte dice que la masonería queda excluida; en lugar de eso aclara : " sea cual fuere su denominación ".

 El decreto que firmó el Libertador señaló claramente que por la experiencia colombiana y extranjera:
..., que las sociedades secretas sirvieron especialmente para preparar los trastornos públicos turbando la tranquilidad pública y el orden establecido; que ocultando todas ellas sus operaciones con el velo del misterio, hacen presumir fundamentalmente que no son buenas ni útiles a la sociedad, y por lo mismo excitan sospechas y alarman a todos aquellos que ignoran los objetos que se ocupan; oido el dictamen del Consejo de Ministros,...  ( Idem)
  
No mencionó tampoco el autor que este decreto se firmó 33 días después de la tristemente célebre " Noche Septembrina ".  Existen otros documentos donde el Libertador no tiene buenas palabras para con los masones. Más adelante los observaremos. (Eloy Reverón, La masonería en Venezuela (1867 1870) Tesis para optar a la licenciatura en Historia, Caracas, U.C.V. versión digital original)