viernes, 19 de julio de 2013

Historia y Tradición... Lealtad


 
Lealtad… tan fácil que es pronunciarla y ofrecerla, pero que difícil es cumplirla, es un compromiso moral de honda significación, está asociada a la fidelidad, confianza y rectitud recíproca; coloquialmente se dice que la lealtad, es como el embarazo, no admite término medio, es decir se está o no se está embarazada, se es o no se es leal; debe ser de un cien por ciento de aceptación y de cumplimiento.

 Se aplica en todas las actividades y circunstancias del ser humano. En las organizaciones piramidales, la lealtad debe profesarse en ambos sentidos, es decir de subalterno a superior y viceversa. La lealtad, es más que un compromiso ineludible, es una obligación de carácter moral; es el  cumplimiento de la palabra ofrecida, sin llegar a la sumisión ni a la adoración del superior; ella, debe mantenerse con firmeza y constancia, porque no busca más beneficios que el orgullo y satisfacción de quien la profesa dignamente, sin importar las consecuencias futuras.

 Lealtad es estar al lado del amigo, del jefe o superior, de la familia en las buenas y en las malas. La lealtad no se improvisa, ni se impone con abusos de autoridad, ni amenazas ni mucho menos con actos deshonestos, es ser y no parecer.  

La persona leal, no espera el éxito a primera mano, ni  perdona a quien se aleja por conveniencia, ese acto se denomina deslealtad. La lealtad se presenta como un comportamiento responsable y hasta sagrado; existen países que han institucionalizado “El Día de la Lealtad”; en la población de Chihuahua en México, se encuentra el Museo de la Lealtad. Cuantas personas han fallecido defendiendo la lealtad a sus principios por los que cree y lo motivan, sin esperar a cambio otra retribución que el deber cumplido y la satisfacción personal.

 Nuestro Libertador en carta al Presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada el 10 de julio de 1815 dijo: “El que abandona todo por ser útil a su patria, no pierde nada y gana  cuanto le consagra”. 

Desempolvando los libros  conseguimos una carta, que por su contenido viene como anillo al dedo al tema en cuestión.

Puerto Cabello 18 de julio de 1892
Señor general S.L
El Palito.
“Extraño me ha sido recibir en estos momentos su carta que contesto, y que con el título de amigo me dirige, toda vez que entre nosotros no ha habido relaciones de ningún género, ni nos hemos cruzado jamás un saludo, y más extraño me ha sido en el sentido que usted lo hace.

 A hombres de mi condición, que sirven con absoluta lealtad a una causa, no se le hacen semejantes proposiciones, que llenan de vergüenza a quienes la aceptan, y de infamias a quien la dirige. Usted general, se ha equivocado conmigo, yo no soy de esos pusilánimes, que sin fe en el corazón y criterio en la mente, abdican de sus deberes en los momentos de prueba y de conflictos.

Yo no soy como esos hombres que en la política hacen como los jugadores de oficio, jugar con las barajas. Si usted y sus compañeros de armas para mayor triunfo y mayor gloria, les hace falta que un traidor más vaya a engrosar sus filas, no es a mí a quien deben buscar, porque sostenedor de un gobierno que me honra de su confianza, sería  más digno caer con él, vencido, que asistir al festín de sus vencedores lleno de envilecimiento y vergüenza.

…Guardo su carta para enviársela envuelta en los tacos de un cañón”.
Firmado         
Coronel J.C.F
 (mi abuelo)

Por: QH.·. Eumenes Fuget Borregales
                                            

jueves, 18 de julio de 2013

Pido la palabra...El taller masónico.



Por: Ivan Herrera Michel

En la edad media, un Taller era un elemento productivo y pedagógico, práctico y teórico, que constituía de manera reglamentada la célula básica de un gremio.  Para esa época, los Talleres poseían un dueño que recibía el título de Maestro, el cual tenía bajo su responsabilidad, en disposición jerárquica laboral descendente, los oficiales o compañeros y los aprendices. 
   
No necesariamente era el lugar en donde se realizaba la labor artesanal.  El término podía referirse además (o solamente) al sitio de reunión o a la unidad económica.
       
En la terminología Masónica se denomina Taller o Logia, a la unidad primordial de la Masonería.  Es decir, al mismo tiempo, designa a un grupo de Masones trabajando mancomunadamente o al sitio en que se reúnen. 
          
Un conjunto de Talleres conforman una Obediencia Masónica (Gran Logia, Gran Oriente, Federación, Gran Priorato, Asociación, Etc.), aunque algunos de ellos prefieren trabajar de manera independiente, o, para decirlo en el lenguaje Masónico, “Bajo la Bóveda Celeste”.  Estas Obediencias, aunque son en teoría autocéfalas, suelen agruparse en asociaciones de variado espectro ideológico, con diferentes clases de delegación de la soberanía.
             
En la Masonería una Logia representa una pequeña parte de una realidad atemporal mucho más grande que excede las tres dimensiones espaciales.  A raíz de este fenómeno, la Iniciación Masónica preside una serie consecutiva de percepciones y la cognición plena de los encuentros de nuestro universo vital con el de los demás.  Una Logia figura la realidad, a la vez que es el preámbulo de esa realidad
            
En un Taller Masónico sus participantes se sirven de la realidad para crear, en la ficción, una reflexión sobre la misma.  Y aunque tengan distintas versiones de ella, en el trabajo comunitario perciben un mundo más complejo, completo y refinado.  En una Logia, cada Masón o Masona puede decidir por sí mismo la clase de persona que desea y puede ser.  O que rol quiere desempeñar en la vida.  Igual que todo el mundo. 
           
Pero con la diferencia de que emplea para la decisión una perspectiva simbólica constructiva.  Que en la Masonería está formada por eso que Charles Porset definió como una “voluminosa oferta acumulada a través del tiempo”.
           
En el Taller, los Masones y las Masonas están llamados a habitar entre la tradición y lo contemporáneo, entre el pasado y el futuro, entre lo racional y lo intuitivo, entre lo que recordamos y lo que imaginamos, entre lo que viene de vuelta de los grandes relatos y lo que está descubriendo un escenario expectante, entre lo personal y lo social, entre lo pensado y lo actuado.  Es a la vez un éxodo y un adviento, en el que la cuestión de la construcción brota de la especulación y la voluntad de cada quien.
               
En el Taller, el Masón y la Masona pueden abrirse a una clase de racionalidad no centrada
en si misma que emana de su propia esencia, y se proyecta a lo comunitario y trascendente, buscando en la especulación una razón de ser para el presente.  Puede hacer uso de su capacidad metafórica.  Mezclar multidisciplinariamente estados funcionales diferentes.
             
Por eso, siempre se ha enseñado que las dimensiones de una Logia son: de este a oeste, de norte a sur y del cielo al centro de la tierra. 
         
O sea, que todo lo abarca.  Que nada le es ajeno.

domingo, 14 de julio de 2013

El 5 de julio de 1811 y Francisco de Miranda


Por: Carlos Maldonado-Bourgoin

Como consecuencia del 19 de Abril de 1810, Miranda ya en suelo venezolano ―a pesar de la opinión en contra de muchos, que ven en el Precursor un elemento de perturbación a los intereses que quieren proteger― hace que se declare la Independencia. Sus intervenciones magistrales los días anteriores mueven el tapete de la reacción criolla, por ello las dos pinturas que recuerdan el magno día, la de Juan Lovera y la de Martín Tovar y Tovar, ponen en primer plano al Protolíder de la Independencia de América.

Pocos hablaban de emancipación, los diputados eran sumamente cautos. Miranda hijo ilustre de Caracas, que se incorpora tarde a la asamblea como Diputado por el Pao, Barcelona, enciende la mecha independentista en la Sociedad Patriótica y en el Congreso, que se reunía en la casa del Conde de la Granja y luego pasa a la Capilla de Santa Rosa en el Seminario y Universidad. Con conocimientos y cultura, Miranda rebate los argumentos, excusas y posiciones.

Declarada la Independencia, el 5 de Julio, es nombrada una Comisión de Símbolos para a la Provincia de Venezuela sus nuevas enseñas. Integraron dicha comisión el viejo veterano y general de dos mundos Francisco de Miranda, el Capitán de Fragata Lino de Clemente y el capitán de Ingenieros, oficial de origen peruano José de Sata y Bussy. Dicha comisión presentó un diseño de bandera y escarapela que debía adoptar el nuevo país.

La Comisión escogió la Bandera y Escarapela de tres colores primarios, pero esta vez, cambiando uno de ellos, es decir, el amarillo en la primera franja que será más ancha. No era la vieja bandera, símbolo de una empresa que terminó en fracaso, (Azul, Amarillo y Rojo), como se disponen los colores del Arco Iris. (*)

¿Por qué razón no se escogió la Bandera Madre? Había sido quemada en dos oportunidades: el 21 de julio, en la explanada del Castillo de San Felipe en Puerto Cabello; y, en Caracas los primeros días de agosto, justo cuando Miranda ha desembarcado en Coro, el verdugo Pedro Vicente Oliva en la Plaza Mayor caraqueña quema la bandera, las proclamas, la efigie de Miranda rodeado de público y las fuerzas vivas de la ciudad, teniendo como utilería de fondo las diez cabezas cortadas de los oficiales del la Expedición de la Libertad, ejecutados en Puerto Cabello. Todos ellos norteamericanos, más un polaco y un portugués.

Allí en la Plaza Mayor de Caracas (hoy Plaza Bolívar), cinco años más tarde Miranda oficiará una simple ceremonia de reivindicación por todos los caídos en la causa de la independencia, acompañado de los dos hijos del mártir José María de España, José María y Prudencio cadetes abanderados del Batallón de Veteranos, que ondean la Bandera de la Patria recientemente estrenada. 

Después de ser arrestado Miranda, ese trágico 31 de julio de 1812, y todavía después de muerto en La Carraca, la Independencia va sobre los caminos que él abrió. Sobre sus ideas, su acción, el mundo de relaciones y las estructuras, que fueron utilizadas y con razón suma por la nueva generación de hombres que emprende la tarea de independizar a Venezuela y a la América, porque son creaciones de un ser superior: Francisco de Miranda.


(*)Hay libro nuestro, de Carlos Edsel González y un servidor, Carlos Maldonado-Bourgoin, La Bandera Nacional. Tres momentos estelares de su historia. Monte Ávila Editores, 2006, donde por fuentes primarias, Autos llevados a testigos en La Vela de Coro y Coro, se prueba suficientemente la verdad a medidas dicha por nuestros historiadores clásicos.

martes, 2 de julio de 2013

Francisco de Miranda iniciador del americanismo y la modernidad.



Carlos Maldonado-Bourgoin
Historiador, crítico de arte y escritor.


El conocimiento recíproco de las raíces y valores comunes que unen a los pueblos europeos y latinoamericanos, estaría incompleto sin rendirle un homenaje al primer líder y precursor de la independencia de América, Francisco de Miranda (Caracas 1750 – San Fernando de Cádiz 1816), considerado como “más ilustre de los colombianos”, según propias palabras de Simón Bolívar el Libertador, en 1826. Miranda fue el primero en señalar el camino. Vivió de manera dramática su papel de protagonista, de globalizador interdependiente. Fue convidado en grandes hechos históricos y participó con ideas que hicieron historia. Decano y figura mayor de la hispano americanidad. Miranda es la clave y el puente entre el viejo régimen y el nuevo, un héroe y un modelo para los nuevos tiempos en que vive Hispanoamérica. El “más universal de los ciudadanos latinoamericanos” fue héroe en las tres grandes revoluciones que hicieron a Estados Unidos, Francia y de los territorios españoles que perfilaron la América Hispana, también fue testigo de la revolución industrial inglesa. Su pensamiento visionario tiene algo de ofrecer para responder al debate de integración y cooperación regional en nuestro mundo globalizado. Sus propuestas constitucionales escritas en Londres entre 1790 y 1801 fueron futuristas.

Conmemorar el inicio de los procesos emancipadores del continente iberoamericano sin citar y profundizar en la figura de Francisco de Miranda es una omisión imperdonable. Si bien los antecedentes previos y tentativas en el Perú, Nueva Granada y la propia Venezuela durante el último cuarto del siglo XVIII, pueden servir de referencia histórica insoslayable, fueron las dos expediciones de 1806, organizadas por Francisco de Miranda, las que abren los fuegos de la guerra de independencia de los países iberoamericanos. Las tentativas de Miranda tienen una base para insertar al continente en la modernidad, intento que la Ilustración española no pudo cristalizar por la fuerte reacción de los centros de poder en la península y los intereses creados en Iberoamérica.

Antes de las iniciativas físicas de Miranda también están sus iniciativas ideológicas del primer líder de la emancipación, el que tuvo la preeminencia de ver que había llegado el momento preciso de la independencia a partir de 1784. Miranda no sólo agotó todas las posibles combinaciones del apoyo externo a la emancipación con Inglaterra, Francia, Rusia y otros países, sino que formó a una nutrida generación de jóvenes que irradiarán los ideales y premisas independentistas en sus propios países. Cerca de 60 patriotas contactó y orientó Miranda bajo la forma de las logias masónicas operativas. Algunos mitos se han cernido en torno a precursores como Juan Pablo Viscardo y Guzmán en Perú, Antonio Nariño en Nueva Granada y otros.

Un grupo de jóvenes investigadores han rebasado las fronteras nacionales para llegar a la verdad histórica de la Conspiración de Gual y España, donde están comprometidos los españoles expatriados Picornell y Campomanes, además de otros patricios en las islas del Caribe y donde el oriente del movimiento mira hacia Londres donde actúa Francisco de Miranda.

Miranda vio claramente que sin la unión de los virreinatos del moribundo imperio español, no habría una verdadera emancipación económica y política. Y que a la vez en un mundo donde se balancearan las fuerzas tanto militares como políticas y comerciales sería posible perseguir un desarrollo sustentable y asegurar la democracia, a la vez que vencer los viejos absolutismos y nuevas tiranías. Sólo entonces, creía Miranda, sería posible

La obra más acabada de Francisco de Miranda en cuanto al americanismo es la transferencia e iluminación de dos figuras claves de la independencia: Simón Bolívar y Andrés Bello, el libertador político y el libertador intelectual. Así lo hace saber el eminente investigador chileno, residenciado en Venezuela por algunos años, Miguel Castillo Didier.

El gran patriarca venezolano desempeñó un papel clave en los prolegómenos de la emancipación hispanoamericana de las colonias españolas a la condición de naciones soberanas y también fue primero en propiciar iniciativas sociales y culturales para el mundo de su época como lo es la preservación del patrocinio artístico de una nación. El estudio de aquel proceso histórico es importante no sólo para entender la historia política de esta región, sino también para el análisis de las raíces y valores subyacentes a este proceso que América Latina comparte con Europa. En este contexto, a partir de un mejor conocimiento de pensadores o actores claves de América Latina que los europeos merecen conocer. Si hoy en día la Unión Europea reconoce en don Andrés Bello al nato inspirador de este logro integracionista, Bolívar y el propio Bello fueron la obra más acabada del Precursor.

lunes, 1 de julio de 2013

Hablando de...Nazismo y Masonería.



Nazismo y masonería. Probablemente son los dos conceptos que han inspirado más obras de ficción a lo largo del siglo XX. Sin embargo, en muy raras ocasiones se los ha visto juntos en la literatura, cuando en el mundo real tienen una historia en común muy difícil de separar. Y la que relatamos aquí se encuentra en el límite exacto entre realidad y fantasía: siendo absolutamente cierta, el misterio que la envuelve es tan profundo que parece extraída del argumento de una película.

Desde mucho antes de subir al poder,Adolf Hitler avisó en Mein Kampf (1925) que consideraba la masonería , una enemiga de Alemania. Ocho años después, cuando los nazis se hicieron con el control de Alemania, el propio Hitler encargó a Reynhard Heydrich que pusiera manos a la obra: había que acabar con la Orden, a la que el Führer consideraba un instrumento de control mundial en manos de los judíos.

 Heydrich era el segundo al mando de las SS. Para la tarea escogió a un joven prometedor, aunque sin demasiada experiencia. El elegido había desempeñado trabajos de administrativo en el recién inaugurado campo de concentración de Dachau, aunque quería prosperar y hacer carrera dentro del Partido Nazi. Su nombre era Adolf Eichmann. Eichmann, el nombre más odiado por los judíos después del de Hitler.

 El arquitecto de la solución final, el responsable de la muerte de seis millones de personas durante el Holocausto, era en 1933 un joven sin demasiado futuro que se enfrentaba casi por casualidad a un reto importante. Heydrich le encargó recabar toda la información posible sobre los masones en Alemania y que lo hiciera siguiendo un peculiar sistema de clasificación por fichas que luego sería la base del omnisciente conocimiento que las SS tenían sobre los ciudadanos alemanes. El inexperto Eichmann se reveló como un hombre increíblemente eficaz. 

En pocos meses reunió decenas de miles de fichas sobre masones, un logro que sorprendió a los jerarcas nazis. La masonería era una sociedad secreta y la identidad de sus miembros, un misterio. Eichmann habló de varios informantes dentro de la Orden, especialmente uno de muy alto rango al que llamó “el traidor”. Hasta aquí llegan los hechos probados. Esté atento el lector porque la información recogida en el siguiente párrafo pertenece al ámbito de la leyenda.

El traidor

Entre los masones de Alemania y buena parte de los masones de alto rango del mundo circula una historia que afirma que hubo un gran maestro que vendió a todos los masones de Alemania. Que ese traidor facilitó información a los nazis acerca de las principales grandes logias. 

Y que como recompensa por su traición, Adolf Hitler le obsequió con una medalla de oro y diamantes. Una parodia malintencionada –puesto que los masones alemanes jamás empleaban metales nobles en sus emblemas– del propio emblema del traidor. Volviendo a los hechos comprobados, la velocidad a la que se consiguió información sobre los miembros de la masonería alemana fue un récord, y su resultado fue igualmente trágico. 

Más de 80.000 masones fueron asesinados en los campos de concentración. Fueron a por ellos mucho antes que a por los judíos, tal era el odio y el miedo que el Führer tenía a los que pertenecían a esta sociedad secreta. Los miembros de la Orden tenían incluso un distintivo especial dentro de los campos, un triángulo rojo con el que se les diferenciaba de los judíos –que llevaban la tristemente famosa estrella amarilla– o de los homosexuales, a los que los nazis estigmatizaban con un triángulo rosa. Los asesinatos indiscriminados de masones durante los primeros años del régimen de Hitler dieron como resultado la práctica extinción de las logias masónicas en Alemania. Hacia 1935 –aún lejos de la Noche de los Cristales Rotos que a finales de 1938 marcaría el inicio del más gigantesco pogromo de la historia–, la masonería había sido prácticamente erradicada de Alemania. Los pocos miembros que sobrevivieron tuvieron que pasar a la clandestinidad. Las logias fueron saqueadas y sus bienes, expoliados y mostrados a la vista del público en exhibiciones antimasónicas.

Masones Alemanes en cifras antes de la llegada del nazismo

Antes de la llegada del nazismo. la masonería alemana era la segunda más importante del mundo tanto en número de logias como en número de masones. En los años 30 existían 10 Grandes Logias que consistían de 690 logias y alrededor de 70.000 masones.

En 1937 el regimen nazi de Alemania declara a la Masonería "enemiga del Estado", los archivos y la propiedad de la masonería fueron confiscados. Muchos masones fueron enviados a los campos de concentración por el simple hecho de ser masones.

Los registros preservados por el Reichssicherheitshauptamt muestran la persecución que sufrieron los masones. A pesar que no se sabe con certeza el número exacto, se estima que entre 80.000 y 200.000 masones fueron exterminados por el régimen nazi, en la Europa conquistada o influida por los nacional-socialistas.

En 1948 la pequeña flor de color azul llamada "no-me-olvides" fue adoptada como signo distintivo masónico en la primera Convención Anual de la Gran Logia Unida de Alemania de Masones Antiguos Libres y Aceptados. Hoy día sigue usándose en memoria de aquellos que han sufrido en nombre de la masonería, especialmente en Alemania durante el Tercer Reich.

En Mein Kampf Adolf Hitler, escribe que la masonería ha "sucumbido" a los judíos y se ha convertido en un "excelente instrumento" para combatir por sus intereses y para usar sus "hilos" para tirar del nivel superior de la sociedad en pro de sus designios. Él continúa, "La parálisis general del instinto de auto-preservación nacional de la sociedad empezó por causa de la masonería"

La masonería fue prohibida en todas las naciones aliadas con los nazis o bajo su control; incluidas Japon, Noruega y Francia

viernes, 28 de junio de 2013

Talento Masonico...Cómo explicar a los niños qué es la bondad.


La bondad es una de las cualidades humanas que mejor reflejan la esencia humana, pues la persona bondadosa es buena, benigna y benévola, y a veces se la relaciona con la amabilidad Tiene inclinación por hacer el bien a los demás, y lo hace con afecto, comprensión y respeto.


La mejor persona suele ser bondadosa. Por eso la necesidad de iniciar cuánto antes a los niños en las conductas bondadosas El niño que aprende a construir la paz y vivirla en bondad, recibirá muchas dádivas a cambio.

Aprender a ser bueno

Para conseguir que los niños sepan qué es la bondad, el ejemplo es la mejor herramienta. El modelo que le ofrece el adulto le dirá mucho más que mil palabras. Y su efecto será más inmediato y más profundo si este adulto realiza acciones que revelen comportamientos bondadosos. Los niños deben aprender que lo mejor es ayudar, comprender y cooperar, en lugar de agredir, arrebatar o maltratar.

Cómo aprender a ser bueno

- Con los ejemplos de sus padres y hermanos mayores

- Haciendo compañía a sus abuelos

- Aprendiendo a cuidar de su habitación y recogiendo sus juguetes en la labor del hogar

- Abriendo la puerta a un anciano

- Cuidando y dando buenos consejos a los hermanos pequeños

- Contribuyendo con su profesora en clase

- Dejando prestado o regalando algunas pertenencias suyas a los demás y a los que nada tienen

- Llevando ropas usadas con sus padres a alguna institución.

En estos tiempos tan difíciles que vive la humanidad, la bondad no es precisamente el valor que más abunda en las calles. Sin embargo, al ver estas imágenes, sabremos que aún queda esperanza para el ser humano.







lunes, 24 de junio de 2013

Hablando de...JANO, CANCER Y EL SOLSTICIO DE VERANO


Si se repartiera a los signos del zodiaco en los 4 trígonos elementales (representados en los 12 bueyes del Mar de Bronce, de profundo contenido astrológico), el Símbolo de Cáncer corresponde al “fondo de las aguas”, en sentido cosmológico, al medio en que están depositados los embriones del mundo manifestado, correspondientes en el orden macro cósmico al embrión del logos, al “Huevo del mundo”.


El signo de cáncer es domicilio de la Luna, cuya relación con las aguas es estrecha, y al igual que ellas representa el principio pasivo y plástico de la manifestación, la esfera lunar es propiamente “el mundo de la formación”, el mundo de la elaboración de las formas en el estado sutil, punto de partida de la existencia individual.


En el símbolo astrológico de cáncer, se ve el germen en estado de semi desarrollo que es precisamente el estado sutil, el prototipo formal cuya existencia se sitúa en el dominio psíquico o“mundo intermedio”. Su figura es la de la “U” sánscrita, elemento espiral que en el ákshara o monosílabo sagrado “OM”, constituye el punto intermedio entre el punto (M) y la no manifestación principal la línea recta (A) que representa el desarrollo completo de la manifestación en el estado corpóreo.


El símbolo de cáncer es doble: sus dos partes se sitúan en posiciones inversas, representativas de los complementarios, de manera idéntica al Tai Chi (yin-yang), representativo de las revoluciones cíclicas, al igual que las dos serpientes espirales del caduceo hermético; del cielo y la tierra; de los dos hemisferios del “Huevo del mundo” (las dos mitades del huevo de Leda, del huevo del Cisne, de la Serpiente); las dos mitades del andrógino primordial.


Transpuesto al esoterismo cristiano, la parte superior del símbolo de cáncer es el Arco Iris (restablecimiento del orden sobre el caos y la renovación por el agua fecunda) sobre la nube (aguas superiores); y la inferior es el Arca de Noé (contenedora del germen de todo lo manifestado en el mundo objetivo) sobre el mar (aguas inferiores). Ambas figuras constituyen la representación bidimensional de la esfera del paraíso terrestre. De hecho, antiguamente el arca junto con las llaves fue uno de los emblemas de Jano.


La reunión de las dos figuras representa el cumplimiento del ciclo el símbolo del ciclo solar, por la unión de su comienzo y su fin. El símbolo de Cáncer también vinculado al de la Concha, y ambos al de las aguas, representa el receptáculo de los gérmenes del ciclo futuro (el Veda, la Vida, el Verbo manifestado en los tres mundos) durante los períodos de “disolución exterior” del mundo. 

La concha guarda, conserva dentro de sí la perla suprema, el sonido primordial e imperecedero (In principium erat Verbum), el monosílabo “AUM” cuyos tres elementos sonoros (Mâtrâ) son la esencia del Veda trino y uno. Por eso las dos partes del símbolo de cáncer se asemejan a dos orejas atentas a escuchar el Verbo, el sonido primordial (ákshara).


Otra curiosidad: la letra central de los alfabetos árabe y hebreo de 27 letras es la “Nun” (“N”) ocupa al igual que en el alfabeto latino el numero 14. De ahí derivan los nombres de Noé(Nû) y Jonás (Yûnus, Dhû-n-Nûn, señor del pez), relacionados simbólicamente con las aguas y con el pez. De ahí la posible vinculación con la palabra Janus no sea muy lejana.En complemento, la letra sánscrita “Na” se representa con un semicírculo

Janus en Logia.

Nótese en la forma de la letra ” Y ” esta cualidad dual que indistintamente surge de la Unidad (yendo hacia arriba) o desemboca en ella (conduciéndose hacia abajo). La letra ” Y ” es Hércules entre la Virtud y el Vicio; es el Iniciado entre las CCol.·. J.·.y B.·. es el “Árbol de dos ramas”, el Árbol del Conocimiento, cuyo sinónimo o complemento también lo encontramos en el Tau.


De hecho estos atributos del Jano de la izquierda y el de la derecha, se sintetizan y asumen en la figura de Melquisedec (San Pablo, Epístola a los Hebreos, VII, 3) y luego por transposición, en el Cristo mismo (otra relación Juan – Cristo).
 

Dentro del Templo Masónico tenemos un conjunto simbólico polar – solar digno de ser estudiado con detenimiento:


Desde el punto de vista Solar, el no nacido, colocado en el Occidente, al centro de las columnas solsticiales (equinoccio de Otoño) Norte (invierno) y Sur (verano), mira a través del Ara (centro, eje) al Ven:. M:. (el Sol), colocado en el Oriente en su punto intermedio o central (equinoccio de primavera).


Desde el punto de vista Polar, el neófito circula dentro del templo como los signos zodiacales (12 Columnas) alrededor de la estrella polar (Ara) en su recorrido eterno por los cuatro puntos del espacio y del tiempo.

Celta.·.