viernes, 8 de marzo de 2013

En el día Internacional de la Mujer...algo de masonería femenina.



Las mujeres tuvieron el acceso al sufragio, a competir en el mercado laboral, a recibir e impartir enseñanza superior, a la propiedad, a la política… Están prácticamente equiparadas… Pero siguen existiendo aún algunos dominios privados en los que la mujer no puede entrar en igualdad de condiciones que el varón. Evidentemente no me voy a referir a aquellas actividades privadas que se auto definen como masculinas porque tienen la libertad y el derecho de constituirse con esa determinación, igual que podrían hacerlo las mujeres. Me quiero referir, más bien, a aquellas instituciones que tienen un rol social importante y por ello intervienen más ó menos directamente en la construcción del mundo en que vivimos. Pienso que la mujer tiene el derecho a estar presente en toda actividad que participa en esta construcción, no solo por ser usuaria y destinataria  igualmente de la misma, sino también porque el ejercicio de esa actividad proporciona un enriquecimiento y una experiencia que difícilmente pueden adquirirse de otro modo.


Ejemplos de estas instituciones a las que me refiero son aquellas organizaciones cuyas formas y estructuras están fuertemente regidas por una tradición, como pueden ser algunas Iglesias y algunas sociedades iniciáticas. Pero el caso concreto del que puedo dar testimonio es el de la Francmasonería. La masonería es una sociedad iniciática basada eminentemente en la Tradición. Sus símbolos, su lenguaje, sus ritos y sus métodos, sus principios y sus fines están recogidos en una tradición que se respeta puntualmente.


En estas sociedades parece que el elemento tradicional es un freno a la evolución, que cierra el paso a la mujer. No obstante, un análisis más profundo de este concepto puede revelar que el conflicto entre Tradición y Cambio, se debe más bien a la interpretación que se hace de la Tradición, más que al concepto en sí mismo. En efecto, tradición, si nos atenemos a las definiciones clásicas, no es otra cosa que la transmisión, generalmente oral, de generación en generación, de hechos históricos, doctrinas, leyes, obras literarias, costumbres, etc., que un pueblo ó colectivo determinado realiza de lo más representativo y particular de su sistema de conocimientos y creencias. Poco sería lo que tendría que transmitir si los sucesivos enriquecimientos a lo largo de su historia no hubieran ido abultando y matizando ese «corpus» ¡cultura¡ que es la tradición. Así, la incorporación de nuevas soluciones a nuevos problemas, es la forma en que nuestro pasado resuelve nuestro futuro. 0 sea, el respeto de nuestra historia, por una parte, y la añadidura de los nuevos contenidos, por otra, son los dos elementos constituyentes de toda tradición. Ahora bien, es igualmente importante saber interpretar la tradición para que ésta no sea una letra muerta sin ninguna utilidad.

Lo que quizás nos haga perder un poco la perspectiva de los cambios que van conformando la tradición, es la tremenda lentitud con que se gestan y se incorporan al sistema. Esta prudencia no es gratuita. De ella depende la supervivencia de la institución. Por eso el proceso de incorporación de lo nuevo debe cumplir ciertos requisitos. Primero debe verificar que la innovación sea beneficiosa para el grupo o la institución. Segundo, es necesario depurar la expresión del elemento que se introduce. Y, por último, hay que esperar… Hay que esperar que el tiempo verifique la utilidad, la posibilidad y la necesidad del cambio.


Vemos pues, que la tradición no está reñida con el cambio, siempre que se entienda éste como el producto dialéctico entre el grupo o institución en cuestión y su entorno.

Sin embargo, para una actitud «tradicionalista», la tradición es una especie de lealtad hacia un pasado único, hacia un acontecimiento revelador y definitivo del que el tiempo no hace sino alejarnos. Este tradicionalismo, vuelve la mirada hacia el pasado, donde brilla en todo su esplendor la tradición revelada. Para él, todo cambio implica la corrupción del contenido original, por lo que se opondrá sistemáticamente al mismo. No es suficiente, pues, para el tradicionalista, defender la incorruptibilidad de los elementos esenciales que determinan, en su raíz, al grupo. Es vital, además, impedir cualquier modificación. Esta forma de tradicionalismo sí puede constituir un elemento de inmovilismo institucional.


También en la Masonería vamos a encontrar estas dos tendencias a la hora de interpretar la tradición y, por ello, veremos una Masonería tradicionalista y otra Masonería que, derivando de la primera, se convierte en «liberal», después propicia la Masonería Femenina y más tarde la Masonería Mixta.


Aunque los ritos, símbolos, usos y costumbres son exactamente los mismos en una Masonería tradicionalista que en una liberal, el elemento diferenciador más importante es el de la aceptación de la mujer en sus templos.


No podemos negar que la masonería es una vía iniciática creada por el hombre y que por lo tanto reconoceremos en ella determinados caracteres realizados desde su impronta, pero estos no constituyen en absoluto los elementos esenciales del método masónico y por lo tanto son susceptibles de acomodación a las nuevas situaciones que plantea la presencia de la mujer en los talleres. Si el objetivo final del trabajo iniciático consiste en un viaje que emprendemos desde nuestro YO hacia nuestro SER, en busca de nuestra autenticidad, de nuestra Piedra Cúbica, esto sólo lo podemos conseguir, y un estudio atinado del método lo demuestra, si somos capaces primero de descubrir y luego superar todos, y digo bien TODOS, los apriorismos sobre los que asienta nuestro YO. Si el masculinismo o el feminismo es un último velo que encubre nuestro ser de ser humano, también deberá ofrecer el método iniciático unos elementos de trabajo que nos permitan tomar conciencia de este encubrimiento. Ahora que la mujer ha sido descubierta, se ha evidenciado, por contraste, el masculinismo y se ha hecho inaplazable restituir la unidad en los templos masónicos con la presencia de todas las partes que constituyen el microcosmos.


Una de las revoluciones de nuestra sociedad en el siglo pasado ha sido, sin duda, el logro social de la equiparidad de derechos y deberes del hombre y de la mujer, derechos que a ella se le limitaron durante mucho tiempo. No se puede, sin embargo, cantar victoria por completo, pues aún en muchos lugares del mundo se somete a la mujer a la más bárbara de las discriminaciones.


Hasta fines del siglo 19, si nos acotamos sólo al estudio moderno de la masonería, el acceso al conocimiento y rituales masónicos le estaba prohibido por completo a la mujer, limitándolas a un trabajo de colaboración en las obras sociales que realizaban las Logias y los Hermanos. A partir de las primeras constituciones masónicas, el año 1723, se estableció que la mujer no podía participar en los trabajos logiales y esta costumbre se ha trasmitido invariablemente en algunas logias de raigambre inglesa hasta nuestros días. Muchas pueden haber sido las razones, en esa época en que en general la mujer era rechazada en todas las actividades económicas, productivas y sociales y no se le permitía el acceso a la educación o la participación en los debates cotidianos. No obstante, la situación ha variado considerablemente y en esta época no podemos argumentar, sino llevados por una oscura ignorancia, ni siquiera una razón para justificar la exclusión de la mujer en las diferentes actividades sociales y particularmente en la Masonería.


La mujer durante siglos ha luchado por su emancipación y la conquista de sus derechos, y hay que reconocer que, día tras día, va imponiéndose en todos los ámbitos. Es natural que la Masonería, por sus Principios y sus Rituales, le haya interesado. En 1717 fue creada la Gran Logia de Inglaterra, y el Pastor Anderson les rehusó a las mujeres el derecho a la iniciación por esta razón: que era necesario ser libre y de buenas costumbres; en efecto, en esa época las mujeres vivían bajo la tutela masculina y no se las consideraba libres.


Si acudimos a los orígenes de la masonería moderna, y nos situamos en su momento histórico, la sociedad europea de los siglos XIV y XV, vemos que, salvo excepciones, la mujer tenía un papel secundario en la sociedad, la familia, la iglesia y el Estado. Por lo tanto, no es de extrañar que en los documentos antiguos, los “Old Charges” de las hermandades de canteros y talladores de piedra, la mujer estuviera excluida de la Logia, lugar donde se discutían las cosas del oficio. A pesar de todo esto, también es cierto que no en todas partes y de la misma manera se materializó esta exclusión. Hay constancia de las mujeres que participaron y compartieron la dureza del trabajo de las canterías, normalmente viudas o hijas de canteros.


En el s. XVII, en el periodo final de la masonería operativa se desarrolla la masonería especulativa, y se introduce el componente iniciático de influencia hermética y alquímica. Los primeros documentos constitutivos de esta masonería especulativa establecen que para ser masón, es preciso ser “hombre libre y de buenas costumbres”. (Constituciones de Anderson, 1723). Aparte de la consideración de ser hombre o mujer, se establece así que el candidato debe ser “libre” en cuanto que debe tener ingresos que le den una independencia económica. En términos sociales, para la mujer esta independencia económica no llega hasta su incorporación masiva al mundo laboral, a mediados de este siglo XX.


Sin embargo, las mujeres pronto se sintieron atraídas por la masonería. En Francia, ya en tiempos de Luis XIV y Molière, las mujeres cultas se reunían en sus salones para debatir, solas o con hombres, los temas intelectuales de su tiempo. A comienzos del XVIII, cuando los albores de la masonería especulativa reunía a los Hermanos en las Logias, ni Roma, ni las mujeres pudieron soportar la idea de estos hombres hablando a puerta cerrada. Por lo que respecta a Roma, decidió excomulgarles. Las mujeres, en cambio, ejercieron la presión suficiente para que naciera la masonería de adopción, la masonería mixta y la masonería femenina.


Sin embargo, -como ya se comento en párrafos anteriores- es obvio que describir la historia secular de la Orden, es describir a una época en la que la mujer quedaba explícitamente excluida, lo que dio paso en la actualidad a dos tipos de masonería. Una que ha superado esa exclusión, y la tradicional, todavía no adaptada a la evolución natural de la sociedad y a lo que es más grave: la consideración de la mujer como una persona humana, libre y con igualdad de derechos, incluido la pertenencia a la masonería.


Acertadamente, se puede decir que no será difícil aceptar que el principal descubrimiento de los últimos tiempos, el que más ha impactado a la sociedad occidental y el que más está transformando los usos y costumbres, es, sin duda alguna, el descubrimiento de la mujer como persona libre y de igualdad de derecho con respecto al hombre.

Historia y Tradición... 8 de Marzo, "Día Internacional de la Mujer"





En la mayoría de los países del mundo cada 8 de marzo, por disposición de las Naciones Unidas en 1977, se conmemora el Día Internacional de la Mujer, importante efeméride que evoca las luchas sostenidas por la mujer para alcanzar igualdad, justicia, trato y consideración.


Nuestro "Siempre Precursor" además de empecinarse en la libertad del Nuevo Mundo, es reconocido en la promoción de los derechos de la mujer, Miranda insistía: "La mujer debía ser tomada en cuenta en las decisiones públicas e incluso tener representación en el gobierno"; pensaba en los postulados de: libertad, igualdad y fraternidad, emanados de la revolución francesa, carecen de sentido mientras no se aplicaran por igual y sin discriminación hacia las mujeres; a tal fin desde Valenciennes (Francia), escribe el 26 de octubre de 1792 a Jerome Petión Villeneuve, alcalde de París y presidente de la Convención Nacional, ideas adelantadas para la época sobre los derechos Humanos de la Mujer, y que serán consagrados en la Convención realizada en Viena, Austria, en 1993.


La mujer siempre ha reclamado sus justos derechos, verbigracia las francesas marcharon hasta Versalles exigiendo el derecho al voto. La parisiense Marie Gouze (1748-1793), campesina y analfabeta que al superarse se convirtió en brillante escritora utilizando el seudónimo de Olimpia Gouges, planteó diecisiete artículos plasmados en su gran obra "La Declaración de los Derechos Humanos de la Mujer y de la Ciudadana", escrita en 1791 presentada ante la Comuna de París bajo el lema: "Si la mujer tiene derecho a subir al patíbulo, también tiene derecho a subir a la tribuna", ella explica que la desigualdad entre los sexos contravienen las leyes de la naturaleza. La heroína muere guillotinada por rebelarse al poder, no sin antes decir: ¡Oh mujeres que nada ganaron con la revolución!; lo único que se logró fue el Derecho a la Herencia.


Varias son las versiones que dan origen a conmemorar el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, una de ellas es cuando en 1857 un grupo de mujeres de la industria textil de Nueva York, sale a las calles a protestar por sus pésimas condiciones de trabajo, por la larga jornada laboral de 16 horas y por el derecho a sindicalizarse; la policía reprimió la manifestación, pero sembraron el germen de la lucha social por obtener sus derechos.


Otra versión como fundamento de la conmemoración, explica que en 1908 mueren calcinadas ciento cuarenta y seis mujeres obreras de la empresa textil Cotton, en un incendio provocado ante la negativa de abandonar el local cuando suspendieron las actividades y evitar el saboteo a sus exigencias.


Los días 26 y 27 de agosto de 1910, durante la celebración de la Segunda Conferencia Mundial de Mujeres realizada en la Casa del Pueblo en Copenhague, la socialista alemana Clara Zetkin (1857-1933), propuso la celebración, recibiendo la aprobación de más de cien participantes representando diecisiete países.


El 28 de febrero de 1909 se conmemoró en EE.UU. el Día de la Mujer contando con una masiva asistencia de las obreras. El 19 de marzo de 1911 se celebra por primera vez el Día Internacional de la Mujer en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza.


En febrero de 1917 las obreras textileras rusas tomaron las calles con la consigna "Pan, Paz y Libertad", acción que adelantó los acontecimientos que culminaron en octubre con la Revolución Bolchevique o soviética.


Cada país celebraba el Día de la Mujer en diferentes fechas; en 1952 las Naciones Unidas instituye el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. El 16 de diciembre de 1977 la ONU aprueba la resolución que invita a los países a adherirse a esta celebración de acuerdo con sus tradiciones históricas y costumbres nacionales.


En Venezuela se celebra desde el 8 de marzo de 1944 cuando por primera vez, un grupo de mujeres colocó una ofrenda floral en la Plaza Bolívar de Caracas. Colombia además conmemora el 14 de diciembre el "Día de la Mujer Colombiana" recordando a Policarpa "La Pola" Salavarrieta (1795-1817), fusilada en la Plaza Mayor de Bogotá por órdenes de Morillo el 14 de diciembre de 1817.


En Venezuela no se conmemora el "Día de la Mujer Venezolana", a pesar de contar a lo largo de la historia con tantas paisanas en las áreas sociales, artísticas, musicales, épicas y culturales, que con abnegación, preparación, patriotismo e ilustración, han escrito páginas de oro con la tinta del sacrificio y del honor, dejando honda huella de gloria y ejemplo que bien merecen honrarlas al brindarles su día especial, verbigracia Luisa Cáceres de Arismendi (1799-1866), "Hija Adoptiva de Margarita" esposa del general en jefe Juan Bautista Arismendi, desde niña sufrió los avatares de la guerra, pudo soportar cárceles y destierro, en prisión perdió su criatura, es la primera mujer en ingresar al Panteón Nacional y junto a su esposo es el primer y único matrimonio que se encuentran en el "augusto lugar".


Cual mejor ocasión que el 25 de septiembre, fecha natalicia de esta insigne caraqueña para conmemorar el "Día de la Mujer Venezolana".


“El Libertador al referirse a las distinguidas matronas el 24 de febrero de 1820 dijo: Vosotras sois dignas de la admiración del Universo y de la adoración de los libertadores de Colombia". Para ellas la eterna gratitud y admiración.

Por; QH.·. General Eumens Fuguet Borregales

miércoles, 6 de marzo de 2013

Asamblea General de CCom.·. Mas.·. Res.·. Log.·.Hans Hauschildt Núm. 175


La Res.·. Log.·.Hans Hauschildt Núm. 175, al Or.·. de Puerto Ordaz, en Guayana, Venezuela se complace en invitar a la ASAMBLEA GENERAL DE COMPAÑEROS MASONES. Donde se harán una gran cantidad de ponencias relativas a este importante Gr.·. contando con un excelente grupo de QQHH.·. que estarán desarrollando la actividad.

La cita es en el templo Armonia de Puerto Ordaz, el dia 9 de Marzo a las 9 de la mañana, hora local.

Para mayor información, confirmación y contacto favor observar los datos en el afiche oficial adjunto;


Fuente; Q.·. H.·. Luis Guillermo Linero Q.

Luto en Venezuela; fallece Presidente Hugo Chavez Frias


ESTE BLOG, SU PROPIETARIO, COLABORADORES Y A FINES; SE UNEN AL DUELO QUE HOY EMBARGA AL PUEBLO VENEZOLANO,ANTE EL SENSIBLE FALLECIMIENTO DEL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA;

TCNEL. HUGO RAFAEL CHAVEZ FRIAS.

ES DEBER DE LOS MASONES Y DE LA MASONERIA SER SOLIDARIOS ANTE EL DOLOR DEL PROJIMO ASI COMO FOMENTAR EL RESPETO Y LA TOLERANCIA EN LA HUMANIDAD

QUE EL G.·.A.·. D.·.U.·. DE REPOSO A SU ALMA,CONSUELO Y SOTEN A LOS FAMILIARES.


domingo, 3 de marzo de 2013

Pido la palabra...Museología Masónica


Publicado con especial afecto para el Q.`.H.`. Eloy Reveron, Profesor de la escuela de historia de  la Universidad Central de Venezuela; Caracas - Venezuela.

Pierre Cubique.·.

En los últimos tiempos ha habido un interés considerable entre los investigadores sociales acerca de la historia y las reales influencias de la Masonería.

Universidades en Inglaterra, España y Francia, entre otros países, han organizado cursos dirigidos a estudiantes de ciencias sociales, e historiadores independientes se están ocupando del tema cada vez con mayor insistencia.

Una de las limitantes en la investigación de estos Masonólogos es la escasez de fuentes primarias con que se encuentran y el desaparecimiento progresivo de muchas de las que han sobrevivido hasta nosotros. Por otra parte, las colecciones privadas suelen no ser accesibles, ni siquiera para los Masones en general.

Es un hecho cierto el que muchos viejos documentos y objetos relacionados con la Masonería archivados en las Grandes Logias, se han perdido por negligencia o falta de comprensión de lo que es un patrimonio histórico y de su funcionalidad para la investigación.

Con todo, muchos de ellos aparecen ocasionalmente en pulgueros o anticuarios, y son adquiridos por Masones cuyas familias al momento de su muerte no les dan ningún valor. El comején, el fuego o el cesto de la basura son destinos frecuentes para las pequeñas colecciones particulares, y, por esta vía, se pierden viejos libros, cerámicas, cristalería, utilería, joyas, cartas, diplomas, documentos etc., que sería útil exhibir a propios y extraños.

Los seres humanos han procurado siempre representar aquello que les es importante, o de lo que creen que es parte de su esencia, o de lo que esperan o sienten algo, o aquello para lo que están dispuestos a dedicar su tiempo. Este deseo se extiende desde las pinturas en las cuevas prehistóricas hasta los movimientos creativos más modernos. Los Masones no son la excepción, ya que la Orden, en los cuatro últimos siglos, ha sido parte de la construcción cultural en muchas naciones de occidente en donde ha ejercido numerosas influencias.

Hasta se puede afirmar que existe un arte Masónico que ha producido obras singulares en la escultura, la cerámica, la música, la talla en madera y piedra, la pintura, el dibujo, la joyería, la orfebrería, la arquitectura, la ópera, el teatro, el mobiliario, etc., que proporcionan al observador una experiencia que puede ser de orden estético, emocional y/o intelectual.

Este nuevo interés de las ciencias sociales en la Masonería, ha generado el surgimiento de Museos Masónicos en varias partes del mundo, el reforzamiento de los que ya existen y hasta una Asociación de ellos en Europa, lo cual representa una mejor oportunidad para comprender la historia de la Orden.

Es decana en esta disciplina, la Gran Logia de Escocia, cuyo Museo, fundado en 1807, actualmente está abierto al público todo el año de lunes a viernes, desde las 9:30 de la mañana hasta las 4:30 de la tarde.

Otro Museo Masónico de obligatoria visita en Europa pertenece al Gran Oriente de Francia, y está ubicado en su sede del 16, Rue Cadet – 75439 París Cedex 09, el cual conserva, entre otras cosas, la Logia en la que trabajó Voltaire, numerosas porcelanas finas de temática Masónica, Mandiles y ornamentos personales de grandes Masones de la historia y una colección realmente impresionante.

En 1940 cuando las tropas Nazis ocupan París, Hitler ordena llevar a Berlín los archivos del Gran Oriente de Francia. A la caída del Nazismo los rusos a su vez lo trasladan a Moscú al servicio de la KGB. Finalmente, en el año 2000, luego de largas negociaciones con el gobierno ruso vuelven al seno del Gran Oriente de Francia 120 metros lineales de archivos de cuatro niveles que aún están siendo estudiados y clasificados en París.

El museo del Gran Oriente de Francia fue fundado en 1889, y solo ha dejado de estar abierto al público durante los años de la segunda guerra mundial. Hoy posee 800 m2 de exposiciones permanentes con 10.000 piezas de varias colecciones, otros 400 m2 dedicados a exposiciones temporales, unos 400 m2 más para una biblioteca Masónica que contiene 23.000 títulos y un archivo histórico, y finalmente 350 m2 dedicados a oficinas y servicios generales. La entrada sencilla cuesta al cierre de edición de este libro 2 euros, y 5 euros con guía especializado.

En 1989, el Dr. Rolf Ullman, ex Gran Maestro de la Gran Logia de Antiguos, Libres y Aceptados Masones de Alemania, y a la vez Presidente del Museo Masónico Alemán, en conjunto con Herbert Schneider, Director de esa misma galería, celebraron una reunión ejecutiva en Bayreuth, Alemania, en la cual crearon la Asociación de Museos, Librerías y Archivos Masónicos de Europa (Association of Masonic Museums, libraries and Archives in Europe - AMMLA), institución que desde entonces ha celebrado Congresos anuales en los que se discuten con amplitud materias de interés común, lo cual ha conducido a la realización de importantes exposiciones en Viena, Austria, Bruselas, Bélgica y Tours, en Francia. Para el Congreso del año 2006 se fijó el mes de junio simultáneamente en las ciudades de Viena y Budapest.

Los archivos de la AMMLA están a disposición de los investigadores de todo el mundo, y su sede, será, en un futuro cercano, el European Masonic Research and Documentation Center (Centro Europeo de Investigación y Documentación Masónica), ubicado en la ciudad de Tours, Francia, en donde ya celebró una exposición internacional del 15 de junio al 8 de septiembre de 2002, llevada a cabo en su célebre Château. Actualmente allí se exhibe una exposición permanente dirigida a estudiantes e investigadores.

A su vez, en Estados Unidos destacan con luz propia los museos Masónicos abiertos al público ubicados en las instalaciones del George Washington Masonic National Memorial, en la ciudad de Alejandría, Virginia, el Museo Masónico del Rito Escocés de Herencia Nacional, en Lexington, Massachusetts, el Masonic Memorial Auditorium And Peace Chapel y el Jardín Internacional de la Paz, en Manitoba, North Dakota, en la frontera entre Estados Unidos y Canadá (consta de 450 hectáreas en USA y 800 adyacentes en suelo canadiense), sostenido por el Gran Capítulo de la Orden de las Estrellas de Oriente, y el edificio sede del Supremo Consejo para el Sur de USA, ubicado en Washington D.C., el cual fue construido en 1911 a un costo de dos millones de dólares tomando como modelo el Mausoleo de Halicarnaso en Turquía. Todos estos museos se encuentran acreditados por la Asociación Americana de Museos.

En Nueva York, igualmente funciona como museo el Masonic Hall. Un edificio de 19 pisos construido en 1910, en la 6ta. Avenida con la calle 23, Oeste, en Manhattan, de propiedad de una de las 27 Grandes Logias que laboran en esa ciudad, el cual muestra al público 14 lujosas Logias. Cada una diferente a las otras, con un derroche de riqueza impresionante, resaltando entre ellas el Templo principal de la Gran Logia que ocupa los pisos tres y cuatro, diseñado al estilo Art Nouveau del artista Louis Comfort Tiffany (18481933). Sin embargo, podrían ser, por sí solas, motivo de interés especial para visitantes las Logias de este edificio construidas al modo arquitectónico Americano, Capitular, Gótico, Imperial, Francés, Colonial, Dórico, Dórico Francés, Jacobino, Corintio, Renacentista, Jónico y Holandés. Sin contar con la hermosa Librería Masónica Robert R. Livingston que es otra joya digna de admirar.

En Colombia no abundan las Logias que puedan remontar su historia hasta mediados del siglo XIX, y de hecho el cuerpo Masónico más importante para la investigación histórica del pensamiento político colombiano es el Supremo Consejo del Grado 33° para Colombia, dada su fundación en los albores de la República, en 1833 y sus antecedentes que se remontan hasta la Venezuela de 1824. Desafortunadamente, en el intento de hacerlo desaparecer que se vive en el país desde la década de los ochenta del siglo pasado, las llamas sirvieron de instrumento a sus malquerientes, y al igual que sucedió con los pirómanos de Alejandría, se perdió para siempre un archivo de valor incalculable.

No obstante, algunas Grandes Logias cuentan con muestras antiguas, que, de hecho, no están en capacidad de conservar adecuadamente. Y aunque el querer conservarlas muestra un orgullo comprensible, este sentimiento no consulta la conservación de los objetos. Otra amenaza adicional, consiste en el frecuente cambio de funcionarios de las Grandes Logias, y con ellos la atención a un mismo tópico.

Igualmente, es entendible la defensa de una cierta independencia en la posesión de los recuerdos propios, así como el ejercicio de una vanidad local, pero la insistencia en conservar inadecuadamente la posesión de objetos de valor histórico suele ser contraproducente en el tiempo.

Lo primero que habría que comprender, es que el depósito de objetos en una biblioteca o Museo debidamente constituido no necesariamente significa la pérdida de la propiedad sobre los mismos. Este es un recelo común, y la desconfianza en las otras Grandes Logias es otro obstáculo que habría que superar.

En nuestro país, es difícil que una Gran Logia acredite tanta familiaridad entre sus pares, como para confiarle objetos que le son valiosos, ya sea por su importancia en el estudio del pasado o porque recuerda a un miembro distinguido o un acontecimiento importante. Tampoco abundan en ellas museólogos o bibliotecólogos. Y salvo el caso de la Gran Logia del Norte de Colombia, con sede en Barranquilla, que cuenta con el único Museo Masónico de Colombia, a cargo del ex Gran Maestro Alberto Donado Comas, y la Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia, con sede en Cartagena, las demás no están en condiciones económicas de afrontar los gastos requeridos.

También es digno de destacar la admirable colección privada que ha logrado reunir Jairo Escobar Arregocés, miembro activo de la Logia “Cosmo y Sabiduría No. 9”, con sede en Riohacha.

En estas condiciones y, para conciliar la necesidad de un Museo Masónico en Colombia con los avatares internos de la Orden, lo realmente viable sería confiar en un museo que tenga sede en la capital del país (como por ejemplo, el Museo Nacional) la organización de una sala especial a la que con grandeza todas las Grandes Logias que trabajan en el país, así como los Masones que lo deseen, donen o depositen sus objetos y documentos de interés artístico o histórico para la Orden, con el fin de que sean expuestos a la ciudadanía en general.

Son muchas las ventajas que ofrecería la realización de un Museo Masónico global, y no fraccionado en pequeñas memorias, para la construcción de una historia de Colombia en la que quepa públicamente la Masonería, y para la adquisición de conocimientos sobre uno de los principales focos ideológicos de esa historia.

También, es posible que se construya un imaginario nacional Masónico y una memoria colectiva que complemente y dé mayor alcance al que se ha creado teniendo como eje central la obra de Américo Carnicelli.

Por; Q.`.H.`. Ivan Herrera Michel; Federación Colombiana de Logias Masonícas,(FEDELOGIAS) Or.`. de Barranquilla, Colombia.(http://ivanherreramichel.blogspot.com/)


MASONERÍA Y BUSHIDO, CÓDIGOS DE MORALIDAD







Un concepto muy extendido de la masonería nos dice que es un sistema de moralidad basado en símbolos y velados en alegorías, en el cual cada hermano progresa deacuerdo con el nivel de autoconocimiento que de él posea, y aunque nuestras enseñanzas masónicas se basan en eventos hechos, personajes y acontecimientos muy antiguos que han probado ser efectivos en su utilización como puente hacia el conocimiento y entendimiento del arte real.

 también existen y existieron otro tipo de personas y enseñanzas que deacuerdo a su punto de vista de la verdad crearon sistemas de moralidad dirigidos hacia un tipo especifico de seres humanos agrupados en hermandades. Un grupo muy peculiar fueron los Samurais, los cuales para algunos eran feroces peleadores profesionales y asesinos despiadados. en cambio los románticos los ven como idealistas comparables a los caballeros de las leyendas del rey Arturo. 

Sin duda la verdad está situada entre los extremos, tenían muchos privilegios, no trabajaban y estaban exentos de impuestos, también tenían el derecho legal de matar al instante a cualquier plebeyo irrespetuoso, por lo cual se requería lógicamente de algún código para evitar el abuso absoluto de esos poderes, dicho código es el Bushido  el cual se traduce como el camino del guerrero, se desarrollo en Japón entre las eras Heian y Tokugawa siglo IX y XII, estaba influenciado por el Budismo Zen y el Confusionismo, dos diferentes escuelas de pensamiento de esos períodos, el cual estuvo  esbozado en 7 principios, que aunque nunca fueron escritos, su enseñanza era a través de la oralidad, y que a continuación señalamos:

1. Gi - Honradez y Justicia: Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

 2. Yu - Valor Heroico: Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurai debe tener valor heroico, es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa, el coraje heroico no es ciego, es inteligente y fuerte, se debe reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

 3. Jin – Compasión: Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte, no es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión, ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

 4. Rei – Cortesía: Los samurais no tienen motivos para ser crueles, no necesitan demostrar su fuerza un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás, la auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

 5. Meyo – Honor: El auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo, las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo.

 6. Makoto - Sinceridad Absoluta: Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho, nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de dar su palabra, no ha de prometer el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.. Hablar y hacer son la misma acción.

 7. Chugo - Deber y Lealtad: Para el samurai haber hecho o dicho algo, significa que ese algo le pertenece, rs responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan, un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado, para aquellos de los que es responsable, permanece tremendamente  fiel.

"Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya. Todo lo anterior QQ:.HH:. lo podemos ver como una actitud  extremista hacia los hechos de la vida, pero de una profunda carga filosófica humanística que hace de este código una fuente de sabiduría  digna de emular incluso para nosotros los Mas:., aunque la primera divergencia que podemos encontrar entre este código y el nuestro es que ellos erradicaban en teoría todos los vicios y pasiones ayudados seguramente por la influencia religiosa del confucionismo y el Budismo, religiones estas que promueven la meditación como vector para encontrarse con su yo superior, en cambio los mas:. Entendemos que sumamente complicado eliminar los vicios y las paciones, ya que son elementos constitutivos del ser humano de lo cual solo seremos capaces de controlarlos y encerrarlos en calabozos custodiados por nuestra propia conciencia, claro esta que la diferencia témporo espacial en la aparición de estos dos códigos es muy separada y así sus realidades sociales, pero como la mas:. actual es el producto del sincretismo de diversas corrientes filosóficas y religiosas, quizas en los templos mas:.   del lejano oriente pudieran sino lo hacen ya adecuar estas enseñanzas del Bushido a sus usos y costumbres"


Cuando se pierde el honor, es un alivio morir; la muerte no es sino un retiro seguro de la infamia. Autor desconocido.

Por; Carlos García M:.M:. 6011 A.L. , RESP.'. LOG.'.SOL DE AMÉRICA N° 37