viernes, 23 de noviembre de 2012

Talento Masónico...Diferencias y características del liderazgo transformacional y transaccional.



El liderazgo es clave para el buen funcionamiento de las empresas, sabiendo que en cada empresa los tipos de liderazgo que priman son distintos así como el funcionamiento general de cada empresa.

El liderazgo transformacional consiste en la capacidad para producir grandes cambios, cambios en la estrategia, en la visión y en la cultura de la empresa, nuevas innovaciones en tecnologías y productos. Se basa especialmente en la motivación, ya que cambia las bases motivacionales sobre las que se operan. Son líderes que elevan los deseos del logro y autodesarrollo de los trabajadores a la vez que se promueve el desarrollo de la empresa.

Los líderes transformacionales son carismáticos y capaces de estimular intelectualmente a sus trabajadores. Los seguidores o trabajadores idealizan a sus líderes a la vez que confían y respetan en ellos, lo que da lugar a una gran confianza en ellos logrando una motivación para llevar incluso a más de lo que se espera de ellos.
hay 6 características centrales de la personalidad de los líderes transformacionales: es visionario, es interactivo, es apasionado, es ético, tiene empowering.

El liderazgo transaccional, los la contra, se basa en la motivación por medio de recompensas y castigos, por el sistema de pago por esfuerzo. Además, otras teorías afirman que se requiere una línea clara de mando, el subordinado hace lo que el líder dice.

El líder transaccional crea una estructura clara en la que se sabe lo que quiere de sus empleados y éstos saben las recompensar que obtienen por seguir las órdenes o por su rendimiento. No siempre se mencionan sus castigos pero se conocen. En la negociación del contrato el trabajador conocerá su salario y los beneficios que obtendrá por acatar las órdenes del líder. El seguidor del líder transaccional es racional, se motiva por el dinero y otros beneficios.

En el liderazgo transaccional, destaca la dirección por excepción y el refuerzo contingente. En el liderazgo transaccional, destaca el líder carismático, laissez faire, la consideración individualizada, el liderazgo inspiracional y la estimulación intelectual.

Están claras las diferencias entre ambos tipos de liderazgo, entre el liderazgo transaccional y el liderazgo transformacional, sabiendo que el primer tipo se basa en el sistema de castigo-recompensa y el segundo tiene muy en cuenta la motivación.

Celta.-

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Bolívar emigrado en Curazao...


Simón Bolivar y Mordechay Ricardo en Curazao


La vecina isla de Curazao, en todo momento ha demostrado su hospitalidad con los venezolanos que en diferentes épocas, y por diferentes motivos buscaron el cobijo en la espera de la mejor oportunidad para el retorno. Tal es el caso de nuestro futuro Libertador, obligado a salir desterrado a causa de la pérdida de la República nacida el 5 de julio de 1811, a causa de la capitulación de Miranda ante el jefe realista Domingo Monteverde firmada el 25 de julio de 1812. Bolívar consigue a través de Francisco Iturbe español amigo de Monteverde, el pasaporte para zarpar desde La Guaira el 27 de agosto de ese fatídico año en el navío Jesús, María y José; lo acompañaron su tío político José Félix Ribas, Vicente Tejera, Manuel Cortés Campomanes, dos de los hermanos Carabaño (Miguel y Fernando). 

El grupo desembarcó el 2 de septiembre en la "isla de los Gigantes", denominada así en julio de 1499 por su descubridor Alonso de Ojeda (1466-1516), al observar la elevada estatura de sus habitantes. Curazao estuvo en manos de los ingleses desde 1807 hasta 1816. Los primeros días para Bolívar y sus acompañantes fueron de angustias y problemas. El 10 de septiembre le escribe a Francisco Iturbe: "Con infinitas incomodidades y pena he logrado llegar hace ocho días. Mala navegación, peor a bordo y detestable navegación. Digo que mi recepción fue detestable porque todavía no había bien llegado, cuando ya estaba mi equipaje embargado por dos causas muy raras, la primera porque mis efectos y trastos estaban en la misma casa en que estaban los de Miranda, y la segunda porque el navío "Celoso", contrajo deudas en Puerto Cabello, y que ahora he de pagar yo, porque era el comandante de la plaza cuando las contrajo.

 Aunque mi situación es tan triste como la pinto, no obstante conservo algunos amigos que me obsequian con urbanidad y con franqueza". Entre los bienhechores de los emigrados durante dos meses y medio, es de mencionar al abogado Mordechay Ricardo (1771-1842) (Ricardo es apellido), denominado y con mucha razón: "El primer Protector del Libertador", quien facilitó el alojamiento, y demás gastos que incluían la logística y la residencia Pleizierhaus, propiedad de una hermana; vivienda ubicada en el cerro Motete, sector Otrabanda; de tres niveles, sin otro interés que el de ayudar a estos emancipadores en difícil situación.
 El Dr. Ricardo era poseedor de la más grande biblioteca de la isla, donde Bolívar pasaba largas horas documentándose y escribiendo. Se dice que allí escribió su famoso documento: "memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada por un caraqueño", leída el 15 de diciembre de 1812 en Cartagena de Indias. En Curazao se encontraban desterrados Pedro Gual, Francisco Javier Yanes y Antonio Nicolás Briceño (el diablo), llegados días antes. 

Otro benefactor de la isla fue el también sefardí Salomón Mesa, al facilitar su residencia y ayuda financiera a los recién llegados de Venezuela. El doctor Ricardo facilitó a Bolívar y sus acompañantes, los gastos de traslado en noviembre de 1812 desde Curazao hasta Cartagena de Indias, ciudad donde recibieron la hospitalidad por parte de Manuel Rodríguez Torices; apoyo que facilitó el inicio de la Campaña del Magdalena con setenta voluntarios el 24 de diciembre de ese año; operaciones militares que llevarían exitosamente al naciente ejército libertador hacia Cúcuta, e iniciar el 14 de mayo de 1813 la Campaña Admirable, y así sucesivamente en cumplimiento del juramento de Monte Sacro realizado a los cuatro vientos en Roma el 15 de agosto de 1805, materializado con la batalla de Ayacucho, "Cumbre de la Gloria americana" el 9 de diciembre de 1824. Bolívar escribió desde Jamaica el 7 de noviembre de 1815 al doctor Ricardo, agradeciéndole las atenciones recibidas en esos momentos difíciles junto a los desgraciados hermanos, que tuvieron que salir apresuradamente antes de ser apresados por Monteverde incumpliendo la capitulación. 

El Libertador nunca olvidará esa actividad benefactora. La generosa isla acogió de igual manera en 1814 a María Antonia (1777-1842) y Juana Nepomucena (1779-1842), hermanas del Libertador ante la inminente llegada a Caracas de Boves, siendo alojadas en "El Octagón", llamado así por su forma tan especial, hoy Museo particular donde se guardan celosamente, mobiliario, objetos, documentos y cuadros, recuerdos invalorables de la permanencia de Bolívar y sus dos hermanas, casa de dos pisos ubicada a orillas de la playa Ávila, propiedad de un hotel. 

Era un deseo del Libertador al salir de Bogotá el 8 de mayo de 1830, dirigirse a Curazao, Jamaica y de ser posible Londres, para reponer su maltrecha salud, pero lamentablemente no poseía dinero ni fuerzas para aguantar la penosa travesía; gracias a la generosidad del español Joaquín de Mier y Benítez se trasladó hacia Santa Marta donde fallece el 17 de diciembre de 1830. El 27 de enero de 1989, el Instituto Postal Telegráfico de Venezuela-IPOSTEL, emitió estampillas para recordar la permanencia del Libertador y la hospitalidad de los curazoleños hacia los venezolanos en situaciones difíciles.

Por; QH.·. Gral. Eumenes Fuguet Borregales; Histroria y Tradición

martes, 20 de noviembre de 2012

Francisco de Miranda y la masonería....Por: Carlos Maldonado-Bourgoin






En 1897 se reunió en Basilea el Congreso Sionista. Los Protocolos de los Sabios de Sión y los peligros judío-masónicos, avivaron especulaciones sobre perversos planes para conquistar el mundo.
La leyenda de Miranda masón fue forjada por historiadores sureños para quitarle las glorias a Bolívar, sustentan unos.
El historiador venezolano Mons. Nicolás Navarro -como punto de honor- se propuso probar que Simón Bolívar no era masón. Algo parecido acontece con Francisco de Miranda, Protolíder de la Independencia Americana, de eximirlo de esta supuesta “falta o culpa”.

Famosa es la frase de Quevedo “Poderoso caballero es don dinero”. El caraqueño Miranda, sin poder político, religioso o económico, se desenvolvió, conoció y trató con gente importante más que cualquier otro paisano sudamericano. Cuáles dones y facultades tuvo el criollo: luz propia, magnetismo y jerarquía humana, su “vida causa asombro, pues parece sacada de las páginas más dramáticas de los héroes de Plutarco”. 

Es iluminativo en la órbita de la complejidad de esta vida, su afiliación a la francmasonería. Quienes han estudiado el tema, se limitan a vagas menciones. Pero, a la luz del análisis de momentos en su vida política y social, lo masónico es lo que encaja. Se ha subestimado este aspecto en la vida de Miranda, a falta de fuentes primarias. Uno de los perfiles de la masonería es “el secreto y el juramento”. Miranda en su Archivo, tan abierto a temas como el sexo, chichisbeos, y demás, jamás escribe que es masón.

No hay pruebas escritas y fuentes testimoniales que constaten la iniciación masónica de Francisco de Miranda. Pero hay suficientes indicios que lo señalan de manera recurrente. En primer lugar, los masones se conocen y reconocen entre sí, y todos los “iniciados” que trataron a Miranda tanto en el Viejo Mundo como en América lo reconocían “como tal” [1]. El temple y el carácter de Miranda, confirmado además por sus actuaciones, hablan de un hombre libre, sin dogmas y sin compromisos, que actuó conforme a los dictados de la conciencia y con los principios de la moral universal.

Algunos autores se preguntan el sitio donde Miranda pudo haber comenzado a interesarse vitalmente por la masonería. ¿Cádiz, Gibraltar, Virginia, Filadelfia, Londres o París? En Gibraltar, conoció Miranda a John Turnbull, y en Cádiz continuaron ellos la fraternal amistad que será para toda la vida. El poderoso comerciante fue uno de los que le dio crédito a Miranda para sus viajes y proyectos, y al final planeó la fuga frustrada de Francisco de Miranda de La Carraca, en 1816.

En el Siglo de las Luces ser masón era una honra, a la orden ingresaron reyes, príncipes, científicos, intelectuales, políticos reformistas, sacerdotes y papas, como lo comprueba un prestigioso historiador jesuita[2].
La iniciación en las Logias se hacía según el Rito Escocés antiguo y aceptado, como un modo de resguardo y protección de las minorías, a pesar de que las leyes papales de 1738 y 1751 las prohibían.

Durante la permanencia de Miranda en Jamaica adquiere cerca de 200 libros, entre ellos libros masónicos[3].

Después de servir exitosamente a España durante tres años como Edecán y Canciller del Gobernador de Cuba, General Juan Manuel Cagigal, “la Inquisición, la política monárquica y la envidia” se juntan contra Miranda y contra su superior, a raíz de la actuación de inteligencia militar. En trance de ir ellos a dar la cara a la Metrópoli, la fragata en la que viajan debe refugiarse en el puerto de Matanzas por averías. Allí Miranda fue advertido por unos masones de que su orden de aprensión era inminente, razón por la que huye en la balandra “Prudente” a los Estados Unidos de América

Durante su periplo europeo (1785-1789), Francisco de Miranda, además de visitar anotaba lo digno de ser reseñado: museos, galerías y monumentos,… gabinetes científicos, bibliotecas y librerías. En Noruega, en Cristianía, visitó una fortaleza y la Logia Masónica. En Dinamarca, en Marstrand, examinó otra Logia Masónica y las fortificaciones[4]. Su interés por conocer en los viajes los templos y las instituciones benéficas que mantienen los masones es otro indicio más de la admiración o curiosidad por la orden. A las logias no entran profanos sólo masones, excepto en “tenidas blancas”. En Suecia, Miranda viaja de incógnito y es nuevamente salvado de ir a prisión por su presunta afiliación masónica.

Podríamos extendernos contando el sinnúmero oportunidades que a Miranda le sacaron “las castañas del fuego” los masones. Las veces que sin mayores requisitos y ambages le reciben, como el caso del compositor Franz Joseph Haydn -padre de la música instrumental- vinculado a la casa Esterházy, a quien la organización masónica Concert de la Loqué Olympique, fundada en 1780, le encarga seis nuevas sinfonías.

El Libertador de Chile Bernardo O´Higgins y reconocidos autores como Benjamin Vicuña Mackenna (1881), Bartolomé Mitre (1874) o Jules Mancini (1912), e historiadores de la francmasonería como Jorge Pacheco Quintero (1943), Julio Hoeningsberg (1944) y el mismo Américo Carnicelli (1970), refieren la coincidencia de doctrinas y objetivos a seguir en la independencia iberoamericana relacionándolo con el Oriente mirandista. Pudiera ser impreciso y hasta exagerado el papel que tuvo Miranda en todo este movimiento junto a la red de conspiradores liberales-republicanos, en los que las sociedades patrióticas, los grupos de opinión y promoción de ideas no necesariamente tenían que ser masónicos, pero sí inspirados en la Logias. (Algunos historiadores han soslayado toda esta interesantísima información, sustentando que a mediados del siglo XIX fue forjada por historiadores especialmente sureños para quitarle las glorias a Bolívar). Un correo capturado por un corsario en 1811 da noticias de estos grupos conspirativos, y Aimé Bonpland en su Archivo, señala a Londres como el campamento de los insurrectos contra España y Portugal. Allí, ¿quien había vivido hasta 1810?, la respuesta es Francisco de Miranda[5].



[1] Helio Castellón/Francisco Castillo: Quién es quien en la Masonería venezolana, Caracas, 1974; Edgar Perramón Q., “Miranda y la Masonería”, en Lo que leyó Miranda. Lecturas escogidas por Efraín Subero. Gran Logia de Venezuela, Res:. Log:. «Sol de Miranda» Nº 204, Instituto Autónomo de Cultura del Estado Miranda. Caracas, 2001; Jorge Pacheco Quintero: La Masonería en la Emancipación de América (Aspecto Colombiano). Librería Editorial La Gran Colombia, Bogotá, 1943, y otros.

[2] José Ferrer Benimeli. Los archivos secretos vaticanos y la Masonería. Ediciones Universidad Católica Andrés Bello, Instituto de Investigaciones Históricas, Caracas, 1976.; ____.Masonería española contemporánea, Vol. 1, (1800-1868). Siglo Veintiuno de España Editores, Madrid, 1980; y otros.

[3] Catalogue of Books for Don Franº de Miranda, Kingston, Novr. 15th, 1781: Ilustration´s of Masonry 12mo, Equipaje de La Havana, Febrero de 1783, Constitutions of free & accepted Massons. –4º, en Colombeia, tomo III, folios 183-184 y en Colombeia, Viajes, tomo IV, fo. 280 vo.; ver a Pedro Grases, Advertencia Bibliográfica, Los Libros de Miranda, Colección Anauco, Casa de Bello, Caracas, 1994.

[4] William Spence Robertson. La Vida de Miranda. Edición del Banco Industrial de Venezuela. Caracas, 1982, p. 69.

[5] Ver a Benjamín Vicuña Mackenna, Vida del Capitán General Don Bernardo O’Higgins, Santiago de Chile, Ed. del Pacífico, 1976, p.73; Archivo de Bonpland, T. IV. Londres cuartel general europeo de los patriotas de la emancipación americana. Trabajos del Instituto Nacional de Botánica y Farmacología. Julio A. Roca. Buenos Aires, editorial Coni. 1940, pp. 7-8; y Julio Guillén, “Correo insurgente de Londres capturado por un corsario puertorriqueño. 1811, en: Boletín de la Academia de la Historia. N° 63, Santiago, 1960. pp. 125-155. Agradezco al historiador belga Christian Ghymers las dos últimas referencias que contribuyen a esclarecer tan discutido tema.