jueves, 25 de octubre de 2012

Rinden tributo a "Cantinflas" en la Gran Logia Valle de México



Recuerdan al artista a unos días del centenario de su natalicio; entregan donativo a la Casa del Actor.

EL ACTOR PERTENECIÓ A LA  LOGIA CHILAM BALAM

Con la entrega de un pergamino, un videoclip y una semblanza fílmica, Mario Moreno "Cantinflas" fue homenajeado por parte de la Gran Logia Valle de México, que recordó así al fallecido actor, a unos días del centenario de su natalicio. 

El acto fue celebrado en la sede de la logia, en la colonia San Rafael, en el Distrito Federal, al que asistieron Eduardo Moreno Laparade, responsable del patronato de la Fundación "Mario Moreno ‘Cantinflas’", y de Maty Huitrón, a cargo de la Casa del Actor.

Rodolfo Cota Corona, quien lidera la Gran Logia del Valle de México, señaló que existen en la Ciudad de México 60 agrupaciones de este tipo, entre ellas la Respetable Logia Simbólica "Mario Moreno ‘Cantinflas’ número 177", fundada hace tres años.

Añadió que la creación de esta última, a instancias del ex venerable Maestro Manuel Ojeda López, reunió a siete Maestros masones para crear una nueva logia y se buscó el nombre de una personalidad acorde a los preceptos de las agrupaciones.

"Recuerdo que el Maestro Ojeda López nos mostró un libro titulado: ‘¿Quién es quién en la masonería?", editado en España, y ahí venía el nombre de Mario Moreno Reyes, pero se consignaba que se desconocía a qué logia perteneció", dijo el entrevistado.

Fue así como se dieron a la tarea de investigar el caso y se toparon con que en la Gran Logia Valle de México hay otra logia denominada Chilam Balam, donde se determina que fue ahí donde se inició "Cantinflas".

Añadió que se enteraron que fue a través de amigos cercanos que lo invitaron a unirse a la masonería por la actitud altruista que él profesaba y cuya actitud de ayudar siempre era más que evidente.

"Siempre que alguien se acercaba a pedirle ayuda nadie se iba con las manos vacías, pues él siempre le tenía una respuesta a su problema", comentó Cota Corona.

Señaló que a la entrada de la sede de la Gran Logia Valle de México, a un costado, se encuentra una copia fotostática de su solicitud de ingreso que aconteció en 1943 y de esa manera, aseguró, se esparcen las dudas sobre si ejerció o no la masonería.

"Incluso hemos recibido un correo de Argentina, en donde se duda de ello, pero al hacerles llegar el documento se aclaró todo. Sólo ese documento podemos hacerlo público, pues lo demás es para manejo interno de la logia", aclaró.

Cota Corona comentó que "Cantinflas" llegó a sesionar, como se hace anualmente con la apertura de trabajos en las logias y se procede a dar a conocer sus planes de trabajo para que estén enteradas las demás agrupaciones quienes son sus funcionarios y sus integrantes.

"En un acta de 1948 aparece Mario Moreno Reyes. Creo que en una acta aparece él como ‘Aprendiz’, primero de los tres grados en la logia, a la que le siguen: "Compañero" y "Maestro".

Subrayó que un "Aprendiz" se comienza a preparar en cuanto lo que son los trabajos y simbología que hay en una logia; el "Compañero" es aquel que realiza trabajos intermedios, y el "Maestro" es aquel que está plenamente versado en los preceptos de la logia.

Aclaró que nunca se dan a conocer las obras altruistas que emprende el masón, pues se establece que no se debe de andar pregonando públicamente lo que se hace.

Sin embargo, otras fuentes dijeron a Notimex que Mario Moreno Reyes fue el benefactor y ayudó a la construcción en 1978 de una escuela en Ixtlahuaca, Estado de México, que imparte preescolar, primaria y secundaria, además de un conjunto habitacional de 64 casas en la delegación Iztacalco, entre otras obras.

Durante el acto, celebrado la víspera, Cota Corona dijo que este tributo forma parte también de la fundación que preside Moreno Laparade, ante la proximidad del centenario de Mario Moreno Reyes, el 12 de agosto de este año.

Además de la proyección del videoclip "Yo soy Cantinflas", de la reseña biográfica y de un colage de sus películas, se entregó a Moreno Laparade un pergamino masónico, y éste a su vez obsequió el libro "Mario Moreno ‘Cantinflas’, el actor, el torero, el empresario y el hombre", editado por una institución bancaria con relatos de varias personas que lo conocieron en vida.

Finalmente, al término del acontecimiento se llevó a cabo la aportación de la Gran Logia Valle de México de un donativo económico para la Casa del Actor.

fuente de investigación; QH.·. Gral Eumenes Fuget Borregales

martes, 23 de octubre de 2012

Conociendo a nuestro Q:.H:. El Libertador en el Día de San Simón, 28 de octubre.



Al momento de bautizarlo en la Catedral de Caracas el 30 de julio de 1783, Juan Vicente su padre deseaba ponerle el nombre de Pedro, pero el sacerdote y padrino Juan Félix Jerez y Aristiguieta Bolívar, le propuso el nombre de Simón, por ser Simón, el primer Bolívar en llegar a la América, su quinto abuelo, y Simón su cuarto abuelo el primer Bolívar nacido en este continente (Santo Domingo). El presbítero al tenerlo en los brazos exclamó: ¿Quién sabe que será este niño cuando crezca? La familia Bolívar era devota del augusto misterio de la Santísima Trinidad.
 Una piadosa costumbre señalaba que el niño al nacer debía llevar el nombre del santo correspondiente al día de su nacimiento; muchos pensaban que había nacido el 28 de octubre, día reservado a San Simón ySan Judas Tadeo; a partir de octubre de 1817 por disposición del general Carlos Soublette, se celebraba por todo lo alto. En 1919 se elimina como día de fiesta nacional para evitar confusiones con la verdadera fecha que es el 24 de julio.

 
 La tarde del 15 de agosto de 1805 en la colina de Monte Sacro, en presencia de Simón Rodríguez y su primo Fernando Rodríguez del Toro, lanzó a los cuatro vientos su principal juramento de no descansar su brazo y su alma, hasta tanto no ver a la América libre de las cadenas que nos oprimían por voluntad del imperio español. Le preguntó a Don Simón: ¿Si en esta fragua homérica, yo arrojara mi alma que es de hierro y oro, que surgiría maestro?... El maestro al verle a los ojos encendidos contestó… ¡la libertad! Bolívar destaca como estratega militar desde los inicios de sus campañas en diciembre de 1812 en el Magdalena, con apenas setenta voluntarios; continúa desde Cúcuta el 14 de mayo la Campaña Admirable, correspondiéndole recorrer mil kilómetros en exitosas operaciones militares hasta llegar a Caracas el 6 de agosto de 1813. La municipalidad caraqueña lo designa el 14 de octubre “capitán general de los ejércitos con el título de Libertador”; Bolívar agradecido contestaría el día 18: “Libertador de Venezuela, título más glorioso y satisfactorio para mí que el cetro de todos los imperios de la tierra”. Uno de los momentos más difíciles lo vivió el 4 de julio de 1817 al estar rodeado de fuerzas realistas en Casacoima en la desembocadura del Orinoco, permaneció varias horas en las aguas; al ser rescatado, sufriendo de un estado febril pudo decirles a sus compañeros: “todo el territorio donde estamos será liberado, y entonces se salvará Venezuela y la Nueva Granada; yo los conduciré a libertar Quito, Perú y todo el continente americano”. Los oficiales presentes, mirándose unos a los otros comentaban en voz baja: “todo está perdido; lo que era de nuestra confianza, helo aquí loco y delirando”. Bolívar deliró visualizando proféticas inspiraciones que para ese año parecían utópicas. El 15 de febrero de 1819, presenta ante el Congreso reunido en Angostura su elocuente discurso conocido como el “Mensaje al Congreso de Angostura”, brillante escrito que por su contenido político, educativo, social, moral y humanístico, aún es estudiado en el Derecho Constitucional.
Aboga de nuevo por la libertad de los esclavos, por la educación, por la moral, por la organización de los gobiernos; considerado el primero de los diez mil documentos conocidos, que al ser analizado por la Universidad Mayor de San Marcos de Lima, le otorga el título de Abogado, no honorífico, el 3 de junio de 1826, en cuyo acto expresó ante las altas autoridades universitarias, magistrados y representantes del gobierno y de la iglesia: “Al pisar los umbrales de este santuario de la ciencia, yo me siento sobrecogido de respeto y temor, y al verme ya en el seno mismo de los sabios varones de la célebre universidad de San Marcos, me veo humillado entre hombres envejecidos…desnudo de conocimientos y sin mérito alguno, vuestra bondad me condecora con una distinción que es el término y la recompensa de años enteros al estudio”. El caudal léxico del Libertador, se calcula en 16.000 voces, tomando en cuenta que el del conocido escritor y dramaturgo inglés William Shakespeare era de 15.000 y el Miguel de Cervantes y Saavedra autor de Don Quijote de la Mancha era de 24.000. En Carúpano escribe el 7 de septiembre de 1814:
“Dios concede la victoria a la constancia”.

Por: QH.·. Gral. Eumenes Fuguet Borregales, Historia y Tradición 

Hablando de Masonería…La vida comunitaria en logia.




La Logia (o Taller) designa una comunidad de Francmasones. Por extensión, el término Logia designa también el templo, en cuyo seno se reúnen los Francmasones. En una perspectiva simbólica el hombre es microcosmos y el universo macrocosmos y lo que está en el uno está también en el otro. El templo representa al universo en su estructura "íntima". Dicha estructura se origina en una tentativa de racionalización y de comprensión global realizada por el ser humano. El templo es, entonces, la proyección de la razón, de la intuición, de la imaginación; es la concreción del esfuerzo realizado por las generaciones para situarse en el mundo. Da cuenta, por consiguiente, de una "negociación" entre el sueño y la realidad. La reflexión sobre los símbolos es liberadora cuando conduce a considerar las grandes cuestiones relativas a la subjetividad y a la objetividad y a las razones profundas que subyacen en esta distinción.

En logia el ser humano se percibe como microcosmos y ve en el Templo (o, más exactamente, en el "cuadro de la Logia" que resume el simbolismo del Templo) al macrocosmos. Del mismo modo la Logia se vive como micro sociedad.

Las "funciones" de la vida comunitaria, en la Logia, son aquellas que rigen todas las sociedades humanas. Se refieren tanto a lo material como a lo espiritual, no sin un matiz importante ya que en la Logia se trabaja para "reunir lo que está disperso".

Dichas funciones se articulan alrededor de la triada fundamental, las tres "facetas" de la actividad de un grupo social: HACER (fabricar, gerenciar), PROTEGER (defender, atender, curar, etc.) y ENSEÑAR (transmitir, animar, etc.).

En una comunidad verdaderamente fraternal esas funciones tienen una utilidad similar. Se apuntalan recíprocamente. Si una de ellas pretende obtener la primacía, deja de existir la fraternidad y la vía iniciática se cierra. Es por eso que en el ritual la dimensión primordial es el tiempo y el orden elegido para llamar al trabajo a los distintos oficiales no implica ningún orden de importancia. Del mismo modo cuando se construye un edificio hay que poner una piedra antes que otra; pero la piedra que es sostenida por otra no es "superior" a la que la sostiene.

La "jerarquía" de las funciones es un término que no corresponde de ninguna manera a su sentido profano. En el mundo profano cuando las funciones se jerarquizan y comienzan a ser remuneradas de modo desigual, aparece el conflicto. El surgimiento del conflicto significa que la comunidad está enferma. En una Logia masónica los oficios son todos igualmente indispensables.


En el seno de una comunidad iniciática y fraternal la humildad y el orgullo forman parte de los metales que no entran en el Templo. Cada uno cumple con sus funciones y "actúa" en un papel según su perspectiva, según sus capacidades particulares y según las demandas de sus hermanos. No existen funciones subalternas. Describiremos aquí cada función desde una perspectiva iniciática y podremos ver con toda claridad que eso es así. Allí donde los papeles son vividos y percibidos como subalternos, es que la perspectiva iniciática está siendo sepultada bajo la visión profana y "administrativa". Es bueno que cada persona no dure demasiado tiempo instalada en una misma función, ya que el principio primordial de la enseñanza es el viaje; pero en cada Logia cada comunidad debe gozar de una total libertad para cambiar los papeles.


El orden es necesario, porque de lo contrario no se puede proceder a ninguna construcción; pero dicho orden no significa que el venerable sea un jefe en el sentido en que se entiende en el ejército. Tiene una función particular que cumplir que no vale ni más ni menos que la de los demás oficiales. Bien sea que entre de primero o de último, según los usos rituales, lo que se está honrando es la función y no el individuo; y si se honra especialmente dicha función, es para manifestar que con ella la construcción está en su lugar.

En una Logia masónica, independientemente del rito en el cual trabaje, las funciones se distribuyen de tal modo que si una sola de ellas está mal atendida la comunidad no puede florecer. Por el contrario, si todos los oficiales sin excepción viven bien sus papeles, entonces puede decirse que la Logia está funcionando como una comunidad ideal y como nosotros los Francmasones vemos en la Logia la prefiguración de la humanidad futura, tenemos que comenzar a actuar de manera que dicha prefiguración esté a la altura de las expectativas de los mejores entre los seres humanos.

Transcrito del libro de Daniel Beresniak titulada “Los Oficios y los Oficiales de la Logia”

domingo, 21 de octubre de 2012

El hermano José Antonio Páez...Del caballo a la Logia...



Mucho es lo converasado, y muchas veces hasta especulado, acerca de nuestros proceres venezolanos independentistas y de como la masonería de una u otra forma influyo en estos extraordinarios hombres, que proyectaron sus regias personalidades a lo largo del continente americano, con mensajes de esperanza de libertad; Como le es el caso del General José Antonio Páez, quien fuese conocido masón pionero e instalador de distintas logias y Grandes Colegios Masónicos que se proyectan hasta nuestros tiempos con fuerza y vigor.

A continuación les presento el texto original del distinguido Profesor de la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela, Eloy Reverón publicado en el Anuario de Estudios Bolivarianos del Instituto de Investigaciones Históricas BOLIVARIUM de la Universidad Simón Bolívar Año IV Número 4 199, donde refleja parte de la participación y origenes de la masonería influyente en el General José Antonio Páez.