sábado, 13 de octubre de 2012

Historia y Tradición...Grados militares del Libertador




Bolívar es el segundo de los once generales en jefe de la Venezuela heroica, siendo el primero Francisco "libertad" Miranda. 

La sustitución de los grados obedece al Reglamento promulgado en Caracas el 17 de octubre de 1813 relacionado con "los uniformes, divisas y graduaciones de los Ejércitos de la República de Venezuela"; en dicha disposición el Libertador reemplaza los siguientes grados del ejército español:

  • Brigadier por el General de Brigada. 
  • Mariscal de Campo y Teniente General por el General de División. 
  • Capitán General por el General en Jefe. 

El 14 de enero de 1796 Bolívar con apenas catorce años, ingresa como cadete del batallón de Milicias Blancas de los Valles de Aragua, comandado por su padre; egresa con el grado de subteniente de la 6ta Compañía del referido Batallón el 7 de octubre de 1797. Con ese grado viaja a España donde contrajo matrimonio el 26 de mayo de 1802. El 16 de diciembre de 1802 obtiene el grado de Teniente de la 5ta Compañía del Batallón de Milicias. La Junta Suprema de Caracas le otorga el ascenso de capitán de la 4ta Compañía del Batallón de Milicias con fecha 24 de mayo de 1810.

 No se tiene información ni documentación de los inmediatos grados superiores de Bolívar, es decir mayor y teniente coronel; lo cierto es que del grado de capitán es ascendido directamente a coronel, cuando la Junta Suprema de Caracas dentro de sus actividades envía comisiones al exterior. A Londres fueron enviados Andrés Bello como secretario y traductor de la comisión, el doctor Luis López Méndez sobrino político de Miranda y Simón Bolívar con el grado de coronel, según oficio firmado el 2 de junio de 1810 por José de las Llamozas y Martín Tovar Ponte, copresidentes de la Junta Suprema; dirigido al Ministro británico de Relaciones Exteriores. Con ese grado estará a las órdenes de Miranda en las operaciones de la rendición de Valencia en julio y agosto de 1811; 

Como coronel perderá la importante plaza de Puerto Cabello a finales de junio de 1812. Luego de la pérdida de la Primera República saldrá emigrado a Curazao; se trasladará a finales de octubre hacia Cartagena. El gobierno neogranadino lo asciende a Brigadier de Estados Unidos de la Nueva Granada y le concede el título de "Ciudadano de la Nueva Granada". 

 Inicia el 24 de diciembre la Campaña del Magdalena y el 14 de mayo de 1813 la Campaña Admirable, para llegar a Caracas el 6 de agosto. Luego de ejecutar operaciones en Puerto Cabello y Valencia, regresa a Caracas el 14 de octubre, donde la municipalidad agradecida lo designa Capitán General de los Ejércitos y le otorga el título de Libertador de Venezuela, cuyo equivalente en el Reglamento mencionado al inicio del artículo, es el de general en jefe ".

Nota: la denominación de Mariscal como la observamos en los generales Antonio José de Sucre y Juan Crisóstomo Falcón, es conferida como un título, no como un grado.

fuente; QH.·. Gral. Eumenes Fuguet Borregales

viernes, 12 de octubre de 2012

Ética: Un tejido complejo...





El siglo XXI trae consigo lastres del pasado y cuestionamientos sobre lo que hoy es irreversible, ya ocurrió. Es así como la historia habla de una vida llena de éxitos y fracasos de los cuales aprender, y el conocimiento impulsa esa búsqueda de aprendizaje. La visión de mundo cambia, se mueve entre contradicciones que emergen desde las diferentes posturas paradigmáticas de los hombres de ciencia, así como del resto de ciudadanos que por humanos, sienten, padecen, interpretan, tejen conjeturas y aproximan realidades.

Debido a la dinámica de cambio, se devela una voluntad ligada a la reflexión que abre una puerta para reencontrar aquello que se pensó olvidado, y reproducir comportamientos que permitieron alcanzar en su momento, objetivos social y moralmente aceptados por una comunidad, los cuales favorecieron su desarrollo. De igual modo hurgar en el pasado con una voluntad reflexiva, propicia la toma de decisiones con impacto en el futuro, hacia lo nuevo y desconocido. Se pueden unir los fragmentos de una memoria social perdida en el conformismo y miedo para conformar una nueva conciencia ciudadana caracterizada por valores de independencia, comunicatividad y de una rebeldía creadora.

Ahora bien, una sociedad humana supone poseer una conciencia ética que no es ajena o antagónica a la individual. El todo es una noción que no deslinda las partes, ni éstas del todo; son incluyentes, vinculantes y relacionantes, tanto en la teoría como en el proceso reflexivo que conduce a tal interpretación, es una noción de sistema. No obstante; más allá del acto hermenéutico están los medios y fines para la materialización de los objetivos estratégicos con el cimiento de una actitud ética.

Ahora bien, la moral de una sociedad descansa en las costumbres y normas de comportamientos éticos aceptados por la ciudadanía, pero la complejidad advierte una aceptación pasiva, cómoda y oportunista por parte de sectores -a veces mayoritarios- de normas jurídicas desvirtuadas por ejemplo, las cuales conllevan riesgos en detrimento de los sujetos sociales y sus instituciones por un manejo perverso de la conciencia ética por medio de una retórica discursiva engañosa.

Como consecuencia de los comportamientos y normas mencionados con anterioridad, emerge la noción de “Ecología de la Acción” para ilustrar lo correspondiente a las acciones éticas. Al respecto Morín (2006) señala que la ética afronta incertidumbres, es desafiante y hace frente a lo desconocido. De igual modo expresa que las acciones que se presumen éticas, pueden correr de igual modo el riesgo de fracasar en sus fines y su sentido verse desvirtuado por acciones que escapan a la voluntad de los sujetos cuando son afectadas y atrapadas por el medio que les rodea. Es así como se hace necesario el uso de técnicas de simulación que pudiesen facilitar el anticipar, mitigar, potenciar o superar consecuencias de las acciones a largo plazo.

Por ello, la ecología de la acción abre un camino para el afrontamiento con la incertidumbre y a la contradicción del tema ético, pues una acción limpia puede desencadenar hechos perversos y al contrario, una acción considerada perversa podría eventualmente originar resultados felices. El tejido complejo acerca a una interpretación sobre la clase de conciencia de los individuos con poder de decisión, si está consustanciada y alineada con intereses limitados a una persona o grupo reducido de personas, y si por el contrario el impacto de las decisiones es considerado en beneficio de un colectivo.

Ahora bien, considerar el contexto es vital para comprender e interpretar los hechos desde diferentes escenarios con visión holística y prospectiva. El contexto histórico – social, es un medio complejo y aún cuando a corto plazo se pudiesen controlar, aminorar o potenciar acciones para que una realidad emerja de un determinado modo, existe un límite en el que la dinámica social se torna impredecible. A fin de reforzar el planteamiento anterior y con relación a Venezuela, Caballero (en prensa) plantea que desde el año 1928 se generó un sentimiento ciudadano en el país que clamaba por una solución a los problemas que agobiaban a la nación en aquellos tiempos, y con una visión a futuro y la audacia como fuente dinamizadora, el pueblo se confrontó a una dilemática decisión; “… El problema no es ahora o nunca, sino lo que viene después de ahora”.  El anticipar las consecuencias éticas que se originan en esos límites difusos de lo que no se conoce conlleva en el riesgo una dosis de precaución, es la emergencia.

Es por ello que el fin humanista, de respeto de los Derechos Humanos, de inclusión e igualdad que esgrime como política el gobierno venezolano como el Socialismo del Siglo XXI, se ha desvirtuado en su esencia, medios e intenciones. Se devela en una retórica discursiva falseada y engañosa; que ha vulnerado conciencias oportunistas y cómodas. Tales medios han generado caos y éste por una parte, ha favorecido la reflexión y comprensión de los hechos que potencian el surgimiento de una voluntad para afrontar ese límite en el que se encuentra sumida la sociedad venezolana. Por otra, develar creativas estrategias y tácticas que encaminen a futuros plausibles con una metaconciencia de nación y mundo.

Como se ha podido observar, los seres humanos se mueven entre contrastes; entre la razón y emoción, el bien y el mal con sus niveles de aberración. No obstante, el hecho de ser humanos implica moverse en estas ambivalencias y caos. Es un tejido complejo que impulsa a los opuestos a una constante relación entre sí. La existencia del mal supone la ausencia del bien y viceversa; es el reconocimiento de realidades múltiples.

Para ilustrar, es oportuno considerar la interpretación que hace Morín (2006) acerca del dispositivo dialógico que poseen los humanos el cual les impulsa al bien o al mal. Tal interpretación es aplicable en analogía a la moral pues una apunta a los medios y otra a los fines como si éstos no se relacionaran. En este sentido el autor expresa “… Fines igualitarios y emancipadores del comunismo se convertían en una máscara ideológica engañosa”. (p.49). Todo esto ejemplifica cómo los medios conducen a los fines, así como los fines se pueden avizorar a través de los medios y su impacto en detrimento o beneficio de la sociedad. De allí lo complejo del tejido entre uno y otro, así como inciertos los resultados que se pudieran generar.

Todo este análisis lleva a comprender que la emergencia es una característica de la incertidumbre. Lo incierto o inesperado genera un cambio en el juicio o identificación que los individuos hagan sobre un hecho. El contexto condiciona irremediablemente el curso que en ocasiones se tenía planteado seguir. Hasta la conciencia ciudadana es vulnerada y sucumbe sumisa ante el poder de otros y es allí donde se gesta el individuo mediocre. Ahora bien, ¿Cómo reconocer y promover un cambio en los individuos con este tipo de comportamiento que lleva a cometer hechos atroces? Son muchos los factores que surgen de modo emergente y las acciones aunque revestidas de buena intención y voluntad, podrían en su curso ser revertidas.

Cabe considerar entonces que el dilema ético emerge cuando se afrontan deberes que son opuestos entre sí. La decisión que se derive de ese dilema puede ser arbitraria y de consecuencias dañinas irreversibles y con secuelas en el futuro. Es por ello que se hace necesario desarrollar una cultura de mitigación de efectos nocivos para el progreso social y que ayuden a la reconstrucción del sentido o conciencia ética algo desgastada, como vía para el planteamiento de escenarios que develen los tiempos por venir.


Significa entonces que es menester insertar un matiz ético en la metodología prospectiva, para interpretar, comprender y accionar conforme un contexto que se confronta a lo adverso, tentador y riesgoso. Sería necesario hurgar en las fronteras que separan la ética individual de la colectiva, desde ese límite reflexionar para reconocer coincidencias y brechas que las pudiesen hacer tan ajenas y distantes, para desde esa brecha establecer los diálogos necesarios que conduzcan al progreso social.

Así, la historia da cuenta de los grandes logros y desaciertos que en relación a las políticas sociales que los gobiernos como estrategia, han implementado con o sin el consenso de los ciudadanos. Es un reto con alto sentido ético encaminar acciones para un futuro mejor que el tiempo presente, considerar los errores y aciertos del pasado que se vinculan con el presente y podrían incidir o condicionar los escenarios venideros; bien para suavizar efectos nocivos o potenciar el desarrollo humano de esa red compleja llamada mundo.

A manera de colofón y para insertar temas emergentes, cabe considerar el tópico sobre desarrollo humano como una deuda social en muchos países, sobre todo en Latinoamérica donde pareciera no considerarse que todas las naciones serán afectadas por la crisis del cambio climático y el efecto invernadero, por ejemplo y que su impacto será menor cuanto más se encaminen estrategias sensatas para minimizar la pobreza, aumentar las fuentes de acceso al conocimiento y disminuir la mortalidad infantil y materna. Resulta difícil por no decir casi imposible, que los ciudadanos y sectores de los países con tales minusvalías, puedan afrontar las consecuencias del calentamiento global con las mismas herramientas y ventajas de sociedades desarrolladas.

Trabajar sobre estos objetivos es ético, es promover el progreso de las naciones desde las intenciones y voluntades humanas de los líderes de los gobiernos, que más allá de sus intereses políticos y electorales, estarían comprometidos con los acuerdos del milenio que atienden a lo social, económico y ambiental como un tejido que busca armonizarse.

Por ello, ponderar la ética como estrategia vital en los estudios prospectivos, favorece al ser humano en su calidad de vida y consecuente desarrollo. Es un relacionar complejo pues comprende la tríada individuo-especie-sociedad, no obstante; se resalta la necesaria autonomía de cada uno por una parte y por otra la comunicación que une y favorece la dinámica social. La tríada es un entramado que refleja lo que sería integración humanitaria entre las naciones. Integración de perspectivas de los líderes mundiales hacia la comprensión de los problemas que afectan a todos por igual, a corto o largo plazo. A tal efecto Kliksberg (2004), resalta la necesidad de movilizar la capacidad productiva de los países en desarrollo [América Latina, para ser precisos] por medio de estructuras económicas que permitan su democratización y fortalecimiento de la capacidad humana para aumentar la productividad y progreso social de esos países.

De igual modo el autor expresa que al estar el futuro impregnado por la incertidumbre, se requieren esfuerzos orientados por un cimiento ético. Al respecto señala que se tiende a separar la ética de la agenda económica como si fuesen dos mundos antagónicos y menciona lo siguiente:
…Este tipo de concepción que margina los valores morales parece haber sido una de las causas centrales del “vacío ético” en que se han precipitado diversas sociedades latinoamericanas.


En tal sentido, la perspectiva ética con que se asuma los medios, estrategias y fines en los métodos prospectivos, permitirán la protección real de los intereses de los ciudadanos en una nación, y facilitarán de un modo transparente el replantear la agenda sobre desarrollo humano

 Marisabel P. de Nieto.

jueves, 11 de octubre de 2012

Talento Masoníco...La Diplomacia Pública 2.0



Henry John Temple, Lord Palmerston.



“¡Dios mío, es el fin de la diplomacia!”
Lord Palmerston (1784-1865)




Esta célebre frase de Henry John Temple, Lord Palmerston, diplomático y Masón británico y en dos ocasiones Primer Ministro, expresada en 1860 al recibir el primer mensaje telegráfico utilizado por el servicio exterior inglés, marcó el inicio de una primera etapa de transformaciones para la diplomacia, una de las disciplinas más conservadoras de la historia, revolucionando en su momento el acceso estratégico a la información bajo la premisa de que ésta es poder, pero sólo cuando se transmite al público adecuado y en el momento justo. Desde entonces, la denominada “diplomacia de télex” propició cambios significativos en las formas y maneras de hacer las cosas por parte de las Cancillerías, manteniéndose como un estándar hasta años recientes, cuando el impacto de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) convergentes en la Internet, la web 2.0 y el protagonismo de las redes sociales han dado lugar a un vuelco de los patrones comunicacionales tradicionales, haciendo sentir su peso en el modelo de relaciones internacionales.

Asistimos hoy a la segunda etapa de transformación de la diplomacia, pasando de la diplomacia de télex a la Diplomacia Pública 2.0, dominada por y para los usuarios de las redes sociales, quienes a diario interactúan en tiempo real dentro de un inmenso laboratorio global de relaciones humanas que ha tenido una incidencia directa en el comportamiento de las sociedades contemporáneas. La interacción dentro de las redes sociales ha fortalecido la dialéctica, la comunicación directa con los grupos de interés, la solidaridad, el compartir conocimientos y confrontar opiniones dentro de un nuevo modelo de comunicación de alto impacto en el que los Estados ya no pueden controlar el acceso, los contenidos, la influencia y el intercambio de información por parte de los ciudadanos.

El nuevo ciudadano ha dejado de ser un sujeto pasivo para convertirse en un hiperusuario que actúa en múltiples situaciones y entornos diferentes, siendo innovador, proactivo y exigente, manteniéndose actualizado de todo cuanto sucede a su alrededor y en el contexto de la “aldea global” de la que nos hablaba  Marshall McLuhan, por lo que puede influir, orientar, cuestionar o apoyar los actos, políticas y las decisiones de los Estados en el mismo momento en que se adoptan, quedándose éstos últimos desfasados en su capacidad y velocidad de respuesta frente a la inmediatez de los acontecimientos y las noticias globales.  Frente a este escenario, la nueva diplomacia ha desplazado el eje medular del poder desde las Cancillerías y las Misiones Diplomáticas hasta otros ámbitos descentralizados, dando lugar a una amplia multiplicidad de actores no tradicionales pero que pueden manejar, incluso, mayor poder relativo que los propios Estados; por ello, los actuales procesos de negociaciones internacionales, la suscripción de acuerdos y/o de alianzas estratégicas, así como la toma de decisiones por parte de los gobiernos, ya no pueden llevarse a cabo sin tomar en cuenta a la opinión pública, que no se circunscribe al ámbito local sino que tiene un carácter e impacto global a través de las redes sociales. 

Esta situación ha generado, además, modificaciones significativas en las actividades, procesos y en el día a día operativo de las misiones diplomáticas, expresadas en la necesidad de contar con una política comunicacional ágil, transparente y efectiva, que les permita atender en tiempo real las demandas de información, manteniendo siempre presente que deben competir directamente con los medios tradicionales, así como como con todas las redes de información de sus grupos de interés, propiciando la comunicación, moldeando y promoviendo el debate, pero con la gran diferencia de que el público objetivo de hoy es el ciudadano común y corriente que desde su hogar, su trabajo o desde la calle está interactuando con la realidad, consciente de que con un simple Smartphone asume un rol protagónico dentro del rompecabezas estratégico de la comunicación global, generando opinión y motivando cambios en todo momento.

La Diplomacia Pública 2.0 permite capitalizar una de las virtudes más destacadas de la  web 2.0: el conectar a la gente independientemente de donde se encuentre, generando nuevas formas de relacionarse, despertando su creatividad, innovación y el espíritu de colaboración bajo un sentido de transparencia, credibilidad e interacción, que permita el desarrollo de espacios alternativos para canalizar los conflictos y las diferencias sin la amenaza de la violencia, la intimidación y el irrespeto de los derechos humanos.  Sin embargo, no debemos incurrir en el error de considerarla sólo como una nueva tecnología de información o como el escenario de lo espontáneo, en donde todo puede darse sin orden ni concierto, ni como una simple estrategia de relaciones públicas, la Diplomacia Pública 2.0 es una competencia de liderazgo responsable, participativo e inclusivo, que requiere de tiempo, dedicación y compromiso para poder convertirla en el factor acelerador del nuevo mapa de las relaciones internacionales.  Bien lo resume David Miliband, ex Secretario de Estado de Asuntos Exteriores del Reino Unido, 147 años después de Lord Palmerston, al expresar “…la nueva diplomacia es a la vez pública y privada, tanto de masas como de élites, en tiempo real y, al mismo tiempo, deliberativa”.



miércoles, 10 de octubre de 2012

Historia y Tradición...El titulo de Libertador



El 14 de octubre de 1813 en la iglesia de San Francisco de Caracas, fue proclamado Simón Bolívar como Libertador de Venezuela y capitán general de los ejércitos. Ningún personaje en el mundo ha recibido merecidamente tantos títulos tales como: El Precursor de la Integración Americana, el Árbitro de la paz, El Primer Sociólogo del continente, El Visionario de hispano América, el Primer Ciudadano del Mundo, el más Ilustre de los caraqueños, de los venezolanos y de los Americanos. Su espada redentora y pensamiento, dieron vida y transformación a la América Hispana. A su paso por Mérida el 23 de mayo de 1813 de 1813 durante la Campaña Admirable el pueblo exclamaba ¡Viva el Libertador!

La Asamblea Popular merideña presidida por el doctor Cristóbal Mendoza, lo proclamó por primera vez Libertador y expresó; “Gloria al Ejército Libertador y gloria a Venezuela que os dio el ser, a vos ciudadano general Bolívar. ¡Que vuestra mano incansable siga victoriosa, destrozando las cadenas de los redimidos y digan un día, Bolívar vengó vuestros agravios” Bolívar llega a Caracas el 6 de agosto acompañado del Dr. Mendoza. El 14 de octubre la municipalidad de Caracas, reunida en la iglesia de San Francisco, presidida por Mendoza lo ascienden a capitán general de los ejércitos de Venezuela y aclamado con el título de Libertador. El 18 de octubre Bolívar le agradece a la municipalidad caraqueña escribiéndole. “Libertador de Venezuela, título más glorioso y satisfactorio para mí que el cetro de todos los imperios del universo”.  De allí en adelante seguirá brillando con luz, y no descansará hasta cumplir el juramento realizado en Monte Sacro. Ante las adversidades, emitió el 7 de septiembre de 1814 en Carúpano su famoso “Manifiesto”, el cual concluyó: “Yo os juro o Libertador o muerto”.

Fuente; QH.·. Gral. Eumenes Fuget Borregales; Historia y Tradición