viernes, 21 de septiembre de 2012

Hoy 21 de Septiembre...Día Internacional de la Paz.




En el año 1981, La Asamblea General declaró que el día de la apertura de su período ordinario de sesiones en septiembre sería «proclamado y observado oficialmente como Día Internacional de la Paz, y dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos» (resolución 36/67).

El 7 de Septiembre de 2001, la Asamblea General decidió que, a partir del 2002, el Día Internacional de la Paz será observado cada 21 de septiembre, fecha que se señalará a la atención de todos los pueblos para la celebración y observancia de la paz (resolución 55/282). Declaró que «el Día Internacional de la Paz se observará en adelante como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo ese Día». También invitó a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, a las organizaciones regionales y no gubernamentales a conmemorar de manera adecuada el Día Internacional de la Paz realizando, entre otras cosas, actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública, y a colaborar con las Naciones Unidas en el establecimiento de una cesación del fuego a nivel mundial.


Masonería y Gerencia Eficaz....Visión de éxito.





Para cualquier proyecto empresarial o profesional como también personal y masónico; aprender a rodearse de los mejores es una habilidad clave. El éxito de las organizaciones y de los proyectos está vinculado normalmente a su mejor gente, a los que aportan más que la media.

 Rodearse de los mejores es admitir que hay gente que hará ciertas cosas mejor que nosotros mismos, y en todo caso, el juego de complementariedades buscado hará que el todo sea más que la suma de sus partes. Los cretinos, los soberbios, los que ya lo saben todo, normalmente tienen miedo al mérito, no buscan colaboradores sino aduladores. Normalmente los líderes menores dedican grandes esfuerzos a construir entornos mediocres.

¿Qué podemos hacer para rodearnos de los mejores?

1. Compartir oportunidades
Intentar participar o impulsar proyectos atractivos que supongan un crecimiento para todos aquellos que formen parte de ellos. Fomentar retos exigentes, que se deban resolver con una ambición que no haga perder la humildad. Los proyectos menores atraen capacidades menores.

2. Crear una lógica de talento
Intentar crear equipos en los que el talento atraiga talento y alejarnos de la espiral en la que la mediocridad atrae mediocridad. No es cierto que sea igual quién hace las cosas, al contrario, es absolutamente diferencial.

3. Aprender
Para rodearnos de los mejores hace falta estar dispuesto a aprender. Procurar aprender de los mejores y desplegar toda nuestra capacidad de aprender para que los otros también puedan enriquecerse con nosotros. La gente respeta los jefes de los que aprenden.

4. Respetar el mérito
Observar las trayectorias es clave para calibrar el talento, ir mas allá de las apariencias, contrastar resultados y saber escoger esos que presentan trayectorias interesantes. Valorar el mérito en función de la competencia técnica pero también en función de la capacidad de ser personas, de encajar y ayudar a los otros. Huir de aquellas organizaciones clientelares dónde todo cuenta más que el mérito.

5. Ser gente abierta
Tener la mente abierta a la innovación y a la posibilidad de incorporar nuevo talento que aporte nuevas perspectivas, nuevos retos, nuevas formas de hacer. Para rodearnos de gente buena hace falta conocer nueva gente buena. Las endogamias son un terreno de patologías frecuentes y recurrentes.

"saber rodearnos como saber acompañar a gente buena que considere que podemos serle una buena aportación. Al final es un juego de aprender, de crecer, de dar resultados eficientemente."

jueves, 20 de septiembre de 2012

El velocista jamaicano Usain Bolt, multititular olímpico y recordista mundial Masón?




El velocista jamaicano Usain Bolt, multititular olímpico y recordista mundial ha sido filiado a la masonería desde ya hace algún tiempo cuando en un video de promoción de los juegos de Singapur 2010, exhibía su anillo masónico.

Destacamos que, este atleta, es ejemplo de juventudes en diversas latitudes y en particular su natal país Jamaica. Su constancia, dedicación, esfuerzo y sobre todo espíritu y disciplina, lo han llevado hasta el sitial más alto de honor del deporte.


A continuación una sinopsis de la vida de este ejemplar ser humano;

Usain St. Leo Bolt/(Sherwood Content, parroquia de Trelawny, Jamaica, 21 de agosto de 1986), es un atleta jamaicano especialista en pruebas de velocidad. Ostenta cinco títulos mundiales y seis olímpicos, y posee además los récords mundiales de los 100 y 200 m lisos, y la carrera de relevos 4x100 con el equipo jamaicano. Es uno de los siete atletas que en la historia han ganado títulos en las categorías juvenil, junior y absoluta.

En el campeonato mundial junior del 2002, obtuvo una medalla de oro en los 200 m lisos que le convirtió en el ganador más joven de la historia del evento para ese tiempo. El 2004, en los Juegos CARIFTA, fue el primer velocista en la categoría junior en correr por debajo de los 20 segundos en los 200 m, con marca de 19,93 s, sobrepasando el anterior récord de la categoría ostentado por Roy Martin por dos décimas de segundo. Su carrera profesional inició el 2004, y aunque compitió en los Juegos Olímpicos de ese año, perdería las siguientes dos temporadas por lesiones. En 2007 superó el récord jamaicano de los 200 m, hasta entonces en poder de Don Quarrie, con un tiempo de 19,75 s.

El año 2008, implantó su primer récord mundial en los 100 m lisos con 9,72 s, y culminó el año con otras marcas absolutas en esa misma prueba, en los 200 m y en la carrera de relevos 4x100 con el equipo de Jamaica, con registros de 9,69 s; 19,30 s; y 37,10 s respectivamente, durante los Juegos Olímpicos de Pekín. Tales hazañas le consagraron como el primer atleta en ganar tres pruebas olímpicas desde Carl Lewis en 1984. En 2009 superó sus propios récords absolutos de 100 y 200 m lisos con registros de 9,58 y 19,19, respectivamente, durante el campeonato mundial de Berlín, siendo el primer atleta en ostentar los títulos mundiales de los 100 y 200 m lisos tanto en el campeonato mundial como en Juegos Olímpicos.
El tiempo con el que rebajó la marca mundial de los 100 m en el 2009 es el de mayor margen desde que fue implantada la medición digital. Sus proezas en las pruebas de velocidad le han valido ser conocido como Lightning Bolt, y los reconocimientos de «Atleta del Año» por parte de la IAAF, y la revista Track and Field, así como el premio Laureus.

En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el 11 de agosto, estableció un nuevo récord mundial en el relevo 4x100 metros con registro de 36,84 s. Además superó el récord olímpico en los 100 metros lisos tras ganar la final con un tiempo de 9,63, estableciendo la segunda mejor marca de la historia, y también triunfó en los 200 metros, siendo el primer atleta en ganar la medalla de oro olímpica en dos juegos consecutivos en ambas pruebas.

En  el enlace adjunto podrás ver el video en referencia anterior;



miércoles, 19 de septiembre de 2012

El Supremo Consejo del Grado 33 español analizará el papel de la mujer en las logias





El próximo Convento anual del Supremo Consejo del Grado 33 para España, que tendrá lugar en Málaga los días 9 y 10 de noviembre, contará “con una ponencia pública sobre el papel de la mujer en las logias”, según declaraciones de su Soberano Gran Comendador, Jesús Soriano,A continuación una entrevista realizada al I yPH.·.

-¿En qué consiste el encuentro de noviembre?

-El convento de nuestro supremo consejo se celebra anualmente en un territorio en el que contamos con alguna delegación de apoyo. Esta vez le tocaba a Andalucía, donde congregaremos a supremos de diez países distintos. Se trata de reuniones que se convocan en torno a un tema y que este año contarán también con una ponencia pública sobre el papel de la mujer en las logias y con el premio anual, que será para el supremo de México en reconocimiento a labor del país con la población exiliada de la II República Española.


-La lista de masones, según quien la enuncie, resulta inagotable. Se habla de Goethe y de Machado. Pero también de papas. Y hasta de Zapatero.


-En los últimos casos que cita hay mucho de literatura. Se sabe que Juan XXIII era martinista, que es otra orden, pero de eso no se puede inferir una identificación con nuestros principios. Zapatero no forma parte de ninguna logia, aunque es cierto que su abuelo, el que fue fusilado, era masón. Desconozco si eso le despierta alguna simpatía hacia el movimiento; durante su etapa en la Presidencia no llevó a cabo, desde luego, una política favorable hacia la masonería.


-¿Franco quiso ser masón?


-La obsesión de Franco con la masonería era casi patológica. Sus hermanos (Ramón y Nicolás) eran miembros de una logia; al parecer, solicitó la entrada en el movimiento, pero fue rechazado por su comportamiento poco ético. En su aversión pudo haber un componente personal, pero tampoco podemos olvidar que los regímenes totalitarios no digieren muy bien la masonería, que, al fin y al cabo, defiende fundamentalmente la igualdad, la libertad y la fraternidad. Francisco Umbral decía que los masones fueron los judíos de Franco. Hubo muchas víctimas, ciertamente, pero menos que con Hitler o Stalin. Al lado de estos dos, lo de Franco fue de aprendiz; de siniestro aprendiz.


-¿El secretismo obedece a la tradición o a las represalias?


-Los masones siempre hemos apostado por la discreción y no sólo como consecuencia de las persecuciones. Un miembro, por ejemplo, no puede revelar la condición de otro, salvo que éste, como en mi caso, se haya pronunciado públicamente. Dicho esto, no se debe perder de vista que la masonería no actúa de espaldas a la sociedad; formamos parte, sin ir más lejos, del registro de asociaciones y contamos con una sede social, que se puede consultar por internet. La única diferencia es que tenemos nuestras normas; al igual que no podemos hablar de política o de religión, tampoco propagamos el contenido de nuestras reuniones. Esto no tiene nada de especial; es justamente lo que hace cualquier consejo de empresa o de redacción.


-¿Qué hay de cierto en la influencia política en la sombra que le atribuyen algunos historiadores?


-En España jamás tuvimos influencia política. Es verdad que Prim era masón y que lo mataron camino de la logia, pero la política española nunca ha estado decididamente influida por la masonería. En Estados Unidos, por ejemplo, todos los padres fundadores eran miembros de nuestro movimiento.


-¿Ni siquiera en la Segunda República? Lo digo por Azaña, Companys...


-Azaña fue masón porque se aceleró su iniciación, que se hizo en tres días, pero en realidad jamás participó en ninguna tenida (encuentro). Quien sí destacó fue Llopis, que fue director general de Educación e hizo una gran labor por la formación en este país.


-¿Siguen sin tener acceso las mujeres a las logias?


-Es un asunto complejo. La masonería regular no admite mujeres, pero existe un movimiento masón exclusivamente femenino; con su propio consejo supremo y un funcionamiento similar al de los hombres. Me atrevería a decir que, incluso, mejor, porque las mujeres suelen ser más meticulosas. Conozco a muchas mujeres que son masonas; otra cosa, insisto, es la masonería regular. No hay consejos mixtos porque no figura en los estatutos, pero tampoco existen en otras órdenes y asociaciones. Es perfectamente legítimo y uno, al fin y al cabo, está donde quiere estar.


-¿A qué responde originalmente la segregación?


-Precisamente a un principio igualitario; la masonería, desde sus orígenes, únicamente admite a personas libres; y la mujer, por desgracia, no lo fue durante siglos, por su sometimiento al hombre. Ahora, una vez más o menos superada esa desigualdad, es, simplemente, un modo de funcionar. De hecho, la masonería femenina tampoco acepta a hombres.


-¿En qué se diferencia la masonería filosófica del resto de corrientes del movimiento?


-La diferencia radica en los grados. Esto es, la masonería simbólica, que resulta esencial, abarca la formación ética, intelectual y teológica necesaria para abarcar el camino entre el aprendiz y el maestro. Muchos masones deciden quedarse en ese punto y trabajar a partir de ahí, pero otros quieren seguir profundizando y, en ese sentido, la masonería filosófica es una opción para ahondar en la vía de la transformación. Dicho en términos más coloquiales, la masonería simbólica es necesaria para licenciarse y la filosófica una rama para los que se decantan libremente por aumentar de grado. Eso no significa que los de mayor capacidad intelectual y humana tengan necesariamente que alcanzar los cargos más altos; hay hermanos, realmente brillantes, que prefieren mantenerse en otros niveles. El Supremo Consejo del Grado 22 y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España, que es el nuestro, es el tercero más antiguo del mundo, tras los de Estados Unidos y Francia.


-Doctor en Ciencias Geológicas, ex jugador de rugby, científico y profesor honorario de la Complutense. ¿Qué le llevó a la masonería?


-Simplemente un proceso de búsqueda, de curiosidad intelectual. De niño, en el franquismo, estudié en un colegio francés y eso me permitió conocer a muchas personas en contacto con la masonería. Me atrajeron sus principios, especialmente en lo que respecta a la igualdad y la libertad, y decidí profundizar en ellos. Por eso ingresé.


-La crisis no tolera demasiadas veleidades. ¿Qué puede aportar la masonería en un contexto de destrucción como el actual?



-La masonería puede aportar muchas cosas a la modernidad. Más allá de la crisis, uno de los grandes problemas que tenemos es que el reconocimiento de los derechos se antoja exclusivamente nominal; es decir, aparecen en el ordenamiento jurídico, en los textos legales, pero no se ejercen y, en algunos casos, ni siquiera existen, en la práctica, los cauces para hacerlo. La masonería filosófica considera que el hombre debe ser consciente de su dimensión social, por lo que defendemos, por ejemplo, la necesidad de pagar tributos y, especialmente, la instrucción. Necesitamos una sociedad culta, y esto es complicado. Sobre todo, en España, donde el sistema educativo falla y no se articula como debería. Y no me refiero sólo a los conceptos, sino también a los valores, que son esenciales.


-¿Creen los masones en la trascendencia?


-Sin duda. De hecho, es el principal punto de unión en la masonería, con independencia del credo que profese cada miembro. Todos coincidimos en la creencia en un principio y un ser superior, que llamamos el Gran Arquitecto. Para los masones lo fundamental es la trascendencia del alma.

fuente: Actualidad Masónica