miércoles, 12 de septiembre de 2012

Templanza y valor indiscutibles de la heroína venezolana



En cada espacio del tiempo histórico venezolano, iniciado con el descubrimiento de nuestra patria, en 1498, y en diferentes épocas, la mujer venezolana se ha caracterizado por su activa, abnegada y valerosa participación, coadyuvando con su solidaridad a lograr los nobles objetivos de la emancipación. En momentos de plena dificultad, numerosas paisanas brindaron guarda y cobija a los combatientes de luchas e ideas, que, por ser fieles a causas justas, eran perseguidos sin tregua; otras sirvieron de mensajeras, transitando sitios inhóspitos y vigilados por fuerzas enemigas; unas atendían a los heridos en pleno campo de batalla. Quienes conocían de manualidades, contribuían con la costura de ropas y uniformes, unas preparaban comida; quienes demostraban guáramo, tomaban un arma y peleaban en primera fila, hombro a hombro, con los soldados de la patria, regando con su sangre no perdida los caminos de la redención; muchas avanzaban como troperas en la retaguardia para realizar funciones logísticas. La historia y tradición recoge la información de tantas compatriotas de todas las clases sociales y de todas las regiones, quienes, como madres, esposas o amantes, dejaron honda huella de sacrificio y pasión por la libertad, con sentido de patria en sus ideales.
La Princesa Judibana. Primera heroína venezolana. Hija del cacique Manaure, vivía en Paraguaná, casada con el cacique Hurehurebo; ellos, defendiendo sus tierras, fueron atacados y heridos salvajemente por los conquistadores. Judibana perdió una pierna y ambos fueron trasladados en calidad de esclavos hasta la isla de Santo Domingo; la efectiva y bondadosa acción de Juan de Ampíes permitió la liberación y regreso al terruño de estos aborígenes, donde fueron bautizados y casados por la Iglesia con los nombres de Fernán y Juana; sería uno de los primeros matrimonios realizados en Venezuela.
Josefa Joaquina Sánchez. Esposa del protomártir José María España, a quien ayudó en su afán emancipador junto a Manuel Gual. Doña Josefa, conocida como "La Bordadora", confeccionó la bandera emancipadora de Gual y España. Al ser develado el movimiento, Josefa fue encarcelada durante ocho años, los cuales pasó con dignidad. Sus hijos, los cadetes José María y Prudencio, enarbolaron el 14 de julio de 1811 la bandera tricolor recién diseñada por el precursor Francisco Miranda, en la Plaza Mayor de Caracas, sitio donde fue ajusticiado su padre 11 años atrás, no sin antes decir: “No pasará mucho tiempo sin que mis cenizas sean honradas”
María Isabel Gómez. Curazoleña, madre del general Manuel Piar; trabajaba en La Guaira como comadrona; muy amiga de doña Josefa Joaquina Sánchez, participó en el movimiento de Gual y España en 1799. Ella los alertó sobre la orden de detención; por tal motivo, fue encarcelada en La Guaira y desterrada hacia Curazao. Gual y España se alojaron en su casa de Curazao. Su hijo, el general en jefe Manuel Piar, fue el libertador de Guayana en 1817.
María del Carmen Ramírez de Briceño. Digna tachirense, vivía entre San Cristóbal y Cúcuta; su esposo tenía varias propiedades que fueron confiscadas. María es de las primeras en informar a los vecinos de ambas ciudades el movimiento del 19 de abril de 1810. En 1819 es hecha prisionera y enviada a Bailadores; el Libertador, al conocer la noticia, movilizó un batallón para rescatarla. Las casas de doña María sirvieron de alojamiento a Bolívar, y en Cúcuta sirvió de hospedaje donde murió en 1821 el distinguido doctor Juan Germán Roscio; en otra realizaron reuniones del soberano Congreso, reunido en esa ciudad fronteriza por órdenes del Libertador.
Batallón de Mujeres de San Carlos. El 25 de abril de 1812 lucharon las mujeres de todas las clases sociales de San Carlos utilizando palos, machetes, sables y algunas armas, al mando del comandante Miguel Carabaño, contra las huestes de Domingo Monteverde; los republicanos perdieron por la deserción de un escuadrón de caballería, cuando Monteverde se retiraba. El Libertador desde su cuartel general de Trujillo, el 22 de junio de 1813, exalta la valentía de estas mujeres heroicas de San Carlos, quienes lucharon con valor y sacrificio.
María Concepción Perera. Valerosa representante de la estirpe caroreña, con entusiasmo y patriotismo motivó a los jóvenes a incorporarse a la Campaña Admirable del Libertador; la historia recoge con orgullo su famosa arenga: "Cuando la patria perece, vacilar es traicionarla".
Juana Ramírez, "La Avanzadora". Fiel representante de la mujer maturinesa, se destacó organizando grupos de mujeres que lucharon a las órdenes de Manuel Piar y de José Francisco Bermúdez durante los años 1813 y 1814. El cognomento de "Avanzadora" se lo gana por su decidido arrojo en avanzar siempre adelante; Juana combatía en la primera fila con un valor espartano increíble, el cual era ejemplo para los civiles y militares que defendían Maturín contra los desmanes de las fuerzas realistas. Una vez tomada la ciudad por los realistas, esta insigne mujer se moviliza a los montes con otras mujeres para realizar acciones guerrilleras, con el fin de combatir y desmoralizar a las fuerzas realistas.
"Batería de Mujeres". Grupo organizado en Maturín, en marzo de 1814, por mujeres de todas las clases sociales a las órdenes de Manuel Piar, para defender la ciudad contra las fuerzas del jefe realista Domingo Monteverde. Ese grupo femenino se caracterizó por su patriotismo y sacrificio en aras de la redención. Esta valerosa "Batería de Mujeres" se inmortalizó en el combate del Alto de los Godos en Maturín, el 25 de mayo de 1814.
Bárbara de La Torre. Trujillana incorporada a la lucha emancipadora en la región andina, cumplía funciones de mensajera y actividades de inteligencia, destacándose como excelente amazona. Al ser capturada y sentenciada a muerte en 1814, su padre prefirió, en actitud de valentía, el sacrificio de su vida para poder salvar la de su joven hija.
Leonor Guerra. Cumanesa de gran temple, quien se afilió con entusiasmo al movimiento revolucionario del 19 de Abril. En 1816 fue apresada por su activa participación como mensajera y conocedora de las personas comprometidas con la; mientras la llevaban por las calles de Cumaná recibió 200 azotes, para que delatara a sus compañeros de lucha, pero esta heroína, sin inmutarse, contestaba: ¡Viva la patria, mueran los tiranos! .Esta heroica mujer murió a los pocos días al negarse a recibir alimentos, entregando su preciosa vida por un ideal. 
Eulalia Ramos de Chamberlain. Mejor conocida como Eulalia Buroz, Valerosa joven, natural de Tacarigua de Mamporal, en 1813 se involucra en las actividades emancipadoras; es salvada de ser fusilada gracias a la llegada a Río Chico de fuerzas republicanas. En julio de 1814, desde Caracas se  incorpora en la Emigración a Oriente junto a 20 mil caraqueños que huían de Boves, donde de cada tres personas se salvaba uno. Desde Carúpano se traslada a Cartagena y de allí hacia Haití. Regresa a Cumaná, donde se casa con el coronel inglés Carlos Chamberlain. El 7 de abril de 1817, a las órdenes del coronel Pedro María Freites, defiende heroicamente la Casa Fuerte de Barcelona; las fuerzas realistas, en mayor número, asaltan el Convento de San Francisco sin compasión, de tal manera que su esposo prefiere quitarse la vida antes que rendirse y Eulalia, con arrojo, toma esa arma y, al grito de ¡Viva la patria!, mata a un realista, motivando a los demás enemigos a asesinarla.
María Josefa Palacios de Ribas. Noble caraqueña, esposa del impertérrito general en jefe José Félix Ribas y hermana de María de la Concepción Palacios, madre del Libertador, demostró serenidad y temple, cuando supo la muerte de su esposo el 31 de enero de 1815, en Tucupido, y su cabeza expuesta como escarmiento en jaula de hierro en La Puerta de Caracas. Ella se encerró en su casa con regio luto y la firme disposición de no salir jamás. A comienzos de 1821, cuando los españoles, a petición de Bolívar a Morillo, la visitaron para autorizarle su salida, les contestó: "Saldré cuando sepa que los tiranos que han ofendido nuestra patria hayan sido expulsados". Como un hecho inédito en la Venezuela heroica, José, el hijo único, a los 3 años de edad fue ascendido a capitán vivo y efectivo de Infantería por Bolívar, en reconocimiento al triunfo de su padre en la Batalla de La Victoria el 12 de febrero de 1814.
María Josefa Zabaleta. Valenciana, viuda del heroico capitán de artillería Francisco Tinoco quien falleció sitiando Puerto Cabello en septiembre de 1813 a las órdenes de Bolívar. María Josefa desplegó una valiosa actividad junto a muchas mujeres en apoyo al siempre leal  general Rafael Urdaneta y sus 280 soldados en marzo de 1814, durante la defensa de la ciudad, desde el 28 de marzo hasta el 3 de abril ante la presencia de las huestes de José Ceballos y Sebastián de La Calzada, quienes la asediaban con más de tres mil efectivos. Urdaneta con apoyo de muchas mujeres organizó una ciudadela, donde atendieron a los heridos, preparaban lo que se pudiese usar como alimento y cargaban agua del río Cabriales para enfriar los cañones. Esas nobles valencianas hicieron gala de patriotismo, cumpliendo la orden emanada de Bolívar de "defender a Valencia hasta morir, porque estando en ella todos nuestros elementos de guerra, perdiéndola, se perdería la República".
Micaela Longa. Joven aristocrática caraqueña, en 1816 fue detenida por las autoridades españolas. Acusada de rebelde y colaboradora de los republicanos, sufrió las penurias de un año de cárcel por el delito de "brindar por Bolívar una botella de licor".
Teresa Heredia. Noble representante de la juventud de Ospino, de gran perseverancia y lealtad; huérfana desde niña, desde muchacha apoyaba las acciones emancipadoras. En una ocasión fue encarcelada por seis meses, sufriendo torturas físicas y morales. En una segunda ocasión es denunciada y se le condena por subversiva al destierro en Norteamérica.
Josefa Camejo. Paraguanera de pura cepa, sobrina del ilustre sacerdote monseñor Mariano Talavera y Garcés, denominado por Bolívar "El mejor orador de América". Desde 1810, Josefa se incorpora al movimiento revolucionario, participa en 1820 y 1821 como mensajera entre Maracaibo y Coro a las órdenes del general Rafael Urdaneta; en ocasiones se vestía de pordiosera para despistar a los realistas. Con la valerosa toma de Paraguaná el 3 de mayo de 1821, inicia la liberación de Coro, concluida por Urdaneta el 11 de mayo de ese memorable año. Sus restos simbólicamente se depositaron en el Panteón Nacional el 8 de marzo de 2002.
Las Costureras de Guanare. La primera vez que el Ejército Libertador usó uniforme fue en la gloriosa Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, gracias a la actividad desplegada por las insomnes señoras de Guanare, quienes, trabajando incansablemente día y noche, pudieron lograr el cometido de coser con telas color azul -  la chaqueta  y blanco el pantalón,  el vistoso uniforme que lucirían orgullosos los soldados en la formación de parada cuando el Libertador, el 23 de junio en la sabana de Tinaquillo, los arengó culminando con sus proféticas palabras: ¡Mañana seréis invictos en Carabobo!
Campaña de Carabobo. En todas las acciones militares realizadas en procura de la emancipación, la presencia de nuestras mujeres fue factor de importancia. Durante la concentración estratégica hacia San Carlos, previa a la batalla decisiva de Carabobo, las unidades llevaban mujeres que realizaban funciones logísticas de avituallamiento. En San Carlos acudieron 200 mujeres de diferentes estratos sociales y de todas las regiones, compenetradas en un solo y noble objetivo. En Venezuela se conocen como "Troperas", en Colombia como "Las Juanas", y en México como "Las Adelitas".
Las heroínas de Carabobo. En la memorable sabana de Carabobo, "domicilio histórico del Ejército venezolano", después de la batalla se ordenó a los tenientes Rafael Mendoza y Vicente Piedrahita que recogieran los cadáveres para su entierro o quema. Al realizar su ingrata labor encontraron a dos mujeres con uniforme puesto y cabello recogido; eran dos heroínas desconocidas de las 25 que pelearon en la magna batalla. De nuevo, nuestras paisanas se destacaron por su voluntad de vencer.
Ana María Campos. Nacida en los Puertos de Altagracia, en todo momento participaba en beneficio de la emancipación; asistía en Maracaibo a las reuniones secretas para organizar la defensa contra el general realista Francisco Tomás Morales, quien, después de la Batalla de Carabobo, se trasladó a Puerto Cabello y luego a Maracaibo. Es famosa su frase de: "Si Morales no capitula, monda" (muere). Al ser capturada, los realistas la castigaron públicamente, paseándola por Maracaibo montada semidesnuda en un burro, llevando latigazos como escarmiento para que retirara lo dicho; Ana María soportó estoicamente el castigo, sin doblegarse.
Luisa Cáceres de Arismendi. Abnegada caraqueña, que sintió a principios de 1814 el dolor por la muerte de su padre y hermano por órdenes del sanguinario Francisco Rosette, en Ocumare del Tuy. Ella salió con su familia en julio de 1814 en la Emigración de Oriente, en cuyo trayecto, cual verdadero calvario, perecieron cuatro tías; de Cumaná pasa con su madre y un hermano a Margarita, donde contrae matrimonio con el ilustre prócer Juan Bautista Arismendi; las fuerzas del general Pablo Morillo la capturan y trasladan al Castillo de Santa Rosa, donde pierde la criatura que esperaba al nacer. Cada vez que la interrogaban contestaba: "Jamás lograréis de mí que le aconseje (a su esposo) faltar a sus deberes". Sin disminuir su moral y temple, pasó por las cárceles de Caracas, de La Guaira y de Cádiz, allí contestaría: "No renuncio jamás a mis deberes".
Los restos de esta digna heroína se encuentran en el Panteón Nacional; es la primera paisana en ingresar al augusto recinto y único matrimonio que allí se encuentra, allí también se encuentran los venerados restos de la famosa escritora Teresa de la Parra y de la excelsa pianista Teresa Carreño.

Falta un homenaje.
En Venezuela no se conmemora el “Día de la Mujer Venezolana”; en Colombia se conmemora el 14 de noviembre el "Día Nacional de la Mujer Colombiana", en homenaje a la joven heroína Policarpa (La Pola) Salavarrieta, de 22 años, fusilada por orden del jefe realista Pablo Morillo, el 14 de noviembre de 1817 en la Plaza Mayor de Bogotá, por su decidida participación en la emancipación de la Nueva Granada.
Bolívar, en relación a la heroica participación de las valerosas y abnegadas mujeres, dijo el 24 de febrero de 1820: "Vosotras sois dignas de la admiración del universo y de la adoración de los libertadores de Colombia".
En Venezuela existen pocos monumentos dedicados a nuestras paisanas destacadas, verbigracia: Josefa Camejo (Coro), Juana Ramírez "La Avanzadora" (Maturín), Ana María Campos (Maracaibo), Luisa Cáceres de Arismendi (en varios sitios del país) y Eulalia Buroz (Barcelona), entre otras; en Maracay se encuentra un monumento dedicado a la mujer. 
Acompañando al monumento dedicado al Soldado Desconocido en el Campo de Carabobo faltaría la de nuestra Heroica Mujer “hecha Patria”, junto con el del Niño Héroe, “semillero de esperanzas”  el del Sacerdote Anónimo, “Patriota con sotana” y el Abnegado Médico, para completar las glorias de la emancipación. Es un acto de justicia para reconocer la acción.


 Por;
Eumenes Fuguet Borregales E.·. V.·. M.·. 2002
de la R.·. L.·. Sol de América Nº 37
-----------------------
General de Brigada.
Miembro de Número de la Academia de la Historia del Edo. Carabobo.
Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela. 

Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo
Director de la Revista Internacional "Historia y Tradición".

martes, 11 de septiembre de 2012

Edición digital Sabere´S Septiembre 2012

En el enlace adjunto podrán disfrutar de la edición digital de la publicación Sabere's, donde encontrarán una gran variedad de información interesante además de útil.

Gracias al QH.·. General Eumenes Fuget Borregales por este valioso aporte al saber y a la cultura general.

http://www.mediafire.com/?ncovwb355mfrjnr

El diablo en las Logias..... Eloy Reverón





La Masonería posee el estigma del misterio. El ser humano ha temido siempre a todo aquello que no ha podido comprender. Ejemplo elocuente la visión que antaño tuvo de los truenos, rayos y centellas. La Orden de La Escuadra y El Compás ha basado gran parte de su atractivo en la promesa de otorgar mediante los ritos iniciáticos, la revelación de los augustos misterios de la vida y de la muerte. 

Esta exótica fraternidad ha asombrado a las mentalidades ingenuas con su rebuscado lenguaje y los aires místicos de una simbología conformada alrededor de los instrumentos básicos de los constructores de catedrales, y posteriores alarifes del templo interno.

Otro de sus ganchos publicitarios ha sido el prestigio que le otorga considerarse recipiendaria de una antigua tradición vinculada a un cúmulo de sabiduría que data de los orígenes mismos del hombre racional. Al hombre de las cavernas le fue revelado el primer misterio de la fuerza del templo cuando intentó sostener el techo con un tronco, encontrando de esta manera, primera columna del aprendiz; luego vino el compañero, a compartir su pan y su esfuerzo para colocar la segunda columna. Sucesivamente, al maestro se le ocurre trasladar la experiencia a campo abierto levantando el primer monumento megalítico. El origen del arte de construir se pierde en la noche de los tiempos.

Pero más acá de la Masonería moderna que nace en Inglaterra en 1717 y adquiere estructura jurídico institucional en 1723, cuando el reverendo Anderson le redacta su primera constitución; la fama de la Orden se difundió rápidamente por ese mundo que comerciaba con Inglaterra; se difundió también en forma de cofradías militares a través de las cuales se distribuyeron sus misterios en torno de las islas del Caribe y finalmente entre los oficiales de la Legión Británica y la oficialidad del general español Pablo Morillo, que había trabajado en las guerras, luchando con Wellington para expulsar a los soldados franceses de España, durante las guerras napoleónicas.

Después de librada la batalla de Carabobo, buena parte de la oficialidad patriota se estableció en la ciudad de Valencia, donde comenzaron a organizar sus logias. La primera vinculación de las logias con el demonio, la narra Francisco González Guinán en su libro Tradiciones de mi pueblo, especialmente en su capítulo ” Muera la Masonería”. Versa el relato sobre el caso de un abogado entrado en años, que muy a su pesar del triunfo republicano, mantenía un apego enfermizo a los dogmas de la Iglesia, y veía la organización de la sociedad civil republicana como una auténtica obra de Satán

“Empero tenía el doctor una manía: las sociedades secretas le crispaban los nervios y creía ver en ellas la viva representación de los malos espíritus y la más terrible amenaza contra la tranquilidad pública, el honor de las familias y los sagrados fueros de la religión y de las leyes.”

Cuando el señor en cuestión, se enteró de que en la calle Unión se congrega una logia de masones, comenzó una campaña en contra de la Cofradía, la cual no se limitó a la divulgación de la amenaza satánica que representaba la Masonería entre sus amigos y conocidos, sino que acudió ante el general Páez y el gobernador Cistiaga en varias ocasiones hasta que el Gobernador le puso a su disposición un pelotón de soldados para que se presentara frente las puertas del templo, cuando estuviesen realizando sus oscuros rituales, a fin de que acabara con semejantes demonios.

Así, la noche del lance, guapo y apoyado, irrumpió ante las puertas del infernal recinto, golpeándolas con gran escándalo, hasta que de adentro se oyó una voz que respondía con firme ceremonial. 

“De repente se abren de par en par las hojas de la puerta: una luz intensa se extiende: brota humo con hedor de azufre: el oficial y los soldados promueven en gritos extraordinarios, y a la de sálvese quien pueda, dejan al pobre doctor en las garras de cuatro hermanos de Hirán, vestidos de largas y negras capuchas y hablando por medio de bocinas, lo precipitan al interior, cierran con estrépito la puerta, véndale fuertemente los ojos y le pronuncian esta aterradora frase: - No os mováis, o sois hombre perdido para siempre…

El historiador valenciano, que perteneció según sus propios testimonios, a la logia Alianza N 8 durante alguna etapa de su vida,  perfila algunos detalles vinculados al ritual de iniciación. Sin revelar muchos detalles de la ceremonia de la cual fue objeto el fanático abogado, comunica lo esencial. No obstante, se puede suponer que lo hicieron vivir gran parte de un ritual de pasión y muerte, que de alguna manera le transmitió señales del secreto de la iniciación masónica. 

Termina su experiencia a la mañana siguiente, abandonado a la orilla del río Cabriales, con el filo de una espada haciéndole contacto en la espalda, de donde una lavandera lo rescató. De allí, según reza la tradición, se fue a confesar diciéndole al confesor que del odio a la Masonería se había librado, y ahora quería lavar … la mancha afrentosa que es la mancebía.” El padre terminó siendo padrino de la boda, y según deja en el plano de la duda, posiblemente ese cura también era masón. De tal manera se puede apreciar como una tradición verbal recogida por el historiador, intenta rescatar la imagen de la Orden, y de alguna manera despojarla de su imagen luciferina.
 
De la satanización de las sociedades secretas no solo existen tradiciones del siglo XIX. Es notable el caso de un esmerado antimasón, que con el pseudónimo de Mister X, se tomó el trabajo de escribir un libro para mostrar un supuesto carácter anticristiano de la Masonería. Es oportuno citar el capítulo: “El Diablo en las logias” donde Germán Borregales afirma: 

“Es un hecho histórico innegable la influencia del Diablo, así, con mayúscula, en la fundación, desarrollo y actividades de las Sociedades Secretas, particularmente en la Francmasonería”

El sentido diabólico que le encontraba Germán Borregales a la Masonería se fundamentaba no tan solo en el hecho de que el Papa León XIII la hubiera descalificado, sino que a pesar de la voluntad pontificia,  a muchos católicos les hubiera parecido que la Orden no exigía nada contrario a la religión y buenas costumbres. La “infalible” palabra de Su Santidad apuntó categóricamente:

… ; pero como en realidad, el crimen y el vicio constituyen la única razón de ser de la Masonería, es de todo punto de vista evidente que no es lícito inscribirse en dicha secta ni ayudarla de ninguna manera.” 

El carácter satánico de la Masonería estaba implícito en el hecho que a pesar de la Santa Palabra del representante de Dios en la Tierra, cada día más católicos se dejaran fascinar por el engaño diabólico de los maestros masones, para hacer caer a los ingenuos agnis dei de semejante manera,  debían estar bajo los influjos de Lucifer. 


” Un engaño en el que toma parte el Diablo, sin duda, porque en las logias masónicas, como arriba probamos, hay muchos espíritus infernales dirigiendo los trabajos.

Es mucho más fácil personificar al enemigo identificándolo como símbolo de la perversidad última que tratar de entender que hay detrás de las posiciones que defiende cada uno. ¿No es entonces más complicado reflexionar en torno a las pérdidas de la Iglesia Católica tras la crisis del pensamiento europeo después de mediados del siglo XVIII y principios del XIX que atacar ciegamente a los privilegiados emergentes, nuevos beneficiarios de los cambios políticos y económicos, y su legítima defensa ante aquellos que intentaban reacomodar sus cuotas de poder en el nuevo orden? Fue mucho más sencillo para el gran público, olvidar la esencia divina del poder monárquico frente a la perversidad ciudadana. Cuando llegaron los sacrílegos derechos civiles a pervertir el santo orden de las cosas, era más sencillo acusar al Belcebú. Pero no tanto como para no percatarse en el debido momento, que al final resultó más sencillo cortarle la cabeza a los reyes que de decapitar a la Monarquía, porque la mentalidad y la ideología defensora de los intereses de la cultura dominante, prevalecen como vehículos transmisores, de la estructura mental de los privilegios ancestrales, y de una generación a las siguientes.

Para la mentalidad conservadora y colonialista, son diabólicas todas las manifestaciones culturales que evoquen alguna deidad anterior, o distinta a las impuestas por la doctrina.

domingo, 9 de septiembre de 2012

El Secreto Masónico....

“Había una vez un rey muy astuto que tenía un gran secreto dentro de una caja y con el cual manipulaba a sus súbditos haciéndolos trabajar de sol a sol y obligándolos a pagar cuantiosos tributos. El rey había hecho saber que solamente aquellos que durante su vida hicieran muchos méritos podrían ver el contenido de la caja. Era un secreto muy importante porque nadie, ni los más grandes sabios del reino, habían podido descubrir. Pero un día, un niño se coló sin que nadie lo viera hasta la habitación del rey y abrió la caja y supo cuál era el gran secreto y lo divulgó. Pero como se trataba de súbditos muy estúpidos no le creyeron y siguieron trabajando de sol a sol y pagando cuantiosos tributos…”    

Existe el secreto masonico?

Es entendible que de cara a la sociedad profana uno de los retos de la Masonería es saber presentarse y convivir con ella.  Una sociedad cada vez más global y consciente de todos los ámbitos de la vida, a la que se deben enviar mensajes inequívocos de aceptación y acatamiento de las normas comunes de convivencia y no hacer alardes de ser poseedores de secretos anacronicos,  para atraer incautos y  darle pie a contradictores fanaticos para que disparen sus dardos contra nuestra querida institucion. 

Hablar del Secreto Masónico desde la perspectiva profana, considerando la vasta cantidad de informacion en internet y de libros que circulan en prácticamente cada librería del mundo, todos ellos dando a conocer rituales, interpretaciones de nuestros símbolos, de prácticamente todos los grados existentes dentro de nuestra Institución, detalles pasmosamente exactos de iniciaciones, nos hace preguntarnos al margen de nuestro juramento. ¿Si en el mundo profano, hay tal cantidad de detalles de nuestras actividades, practicas y costumbres, entonces, ¿Existe el secreto masónico? 

Los masones sabemos que la masoneria tampoco es la depositaria de los secretos misticos del santo grial, ni de su paradero,  tampoco tenemos las claves del genoma humano, ni guardamos las revelaciones de la virgen de fatima, mucho menos conocemos la formula de la Coca Cola,  y si nos preguntan tampoco sabremos donde esta el hijo de Limber.  

Por lo tanto mi primera conclusion es que desde este punto de vista,  es que no existe el secreto masonico;  pero se hace necesario escabar un poco mas dentro de nuestra institucion para poder afirmar masonicamente si existe o no el tan aclamado secreto. 



sábado, 8 de septiembre de 2012

Historia y Tradición 8 de septiembre de 1777," la partida de nacimiento" de Venezuela Eumenes Fuguet Borregales


 Importante fecha de nuestra evolución histórica, desapercibida para la mayoría de los venezolanos, cuando el rey español Carlos III, emitió en San Ildefonso su "Real Cédula", asignándole a Venezuela el territorio, autoridad administrativa y política y cuyo texto se indica a continuación: "He tenido a bien, resolver la absoluta separación de las provincias de Cumaná, Guayana, Maracaibo e islas de Margarita y Trinidad del Virreinato de la Nueva Granada y agregarlas en lo gubernativa y militar a la Capitanía General de Venezuela, en lo respectivo al manejo de la Hacienda Real, cuyo apoyo se enviará a la capital, Caracas".

Este fundamental documento deslinda a Venezuela de su dependencia de la Nueva Granada -hoy República de  Colombia, pasando a depender a partir de esa fecha de la Real Audiencia de Santo Domingo; subordinación que permaneció hasta el 19 de abril de 1810, memorable fecha del movimiento revolucionario, que permitió la destitución y el destierro a Filadelfia del capitán general Vicente de Emparan y Orbe con su equipo gubernamental; con esa actividad  tuvimos el primer gobierno de los blancos criollos, amparados en la fachada de "Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII";  activada  el 25 de abril  de ese año, la Junta Suprema de Gobierno integrada con derecho de palabra y voto por: José de las Llamozas; Martín Tovar Ponte; Feliciano Palacios y Blanco; Nicolás de Castro; Juan Pablo Ayala; José Cortés de Madariaga; José Hilario Mora; Isidoro Antonio López Méndez; Francisco José Ribas; Rafael González; Valentín de Ribas; José Félix Sosa; Juan Germán Roscio; Juan de Ascanio; Pablo Nicolás González; Francisco Javier de Ustáriz; Silvestre Tovar Liendo; Nicolás Anzola; José Félix Ribas; Fernando Key Muñoz; Lino de Clemente; José María Blanco y Dionisio Palacios. Como secretarios de la Junta son nombrados José Tomás Santana y Casiano Bezares.  cuya duración concluyó con la designación de nuestro primer Congreso instalado el 2 de marzo de 1811.

La provincia de Maracaibo la formaban los actuales estados: Táchira, Mérida, Zulia, Barinas y Apure; la provincia de Guayana la integraban los actuales estados: Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro; la provincia de Cumaná abarcaba los estados: Anzoátegui, Monagas y Sucre; los estados actuales no mencionados, dependían de la provincia de Venezuela.

Nuestro insigne escritor e historiador trujillano Mario Briceño Iragorry, en 1936, escribió una de sus principales obras, "Tapices de historia patria", donde mencionaba que sin la Real Cédula de Carlos III de 1777, no se hubiera llegado al 19 de abril de 1810, es decir un Antediem. La población de las provincias mencionadas en la Real Cédula estaba en el orden de los ochocientos mil habitantes. La isla de Trinidad fue ocupada sin pelear por los ingleses al mando del general Abercromby con 59 buques de guerra y 6.700 soldados el 16 de febrero de 1797, precariamente defendida por el gobernador José María Chacón con apenas 500 soldados; ante esta invasión, España se vio en la obligación de firmar el 27 de marzo de 1802 el Tratado de Amiens (al norte de Francia), donde cedía la propiedad y soberanía de Trinidad a Inglaterra.
El rey Carlos III, para el momento de emitir su Real Cédula, en su gabinete tenía como Primer Ministro al letrado Pedro Pablo Abarca Bolea Ximenez, mejor conocido como "El Conde de Aranda", quien posiblemente redactó este documento, basado en sus profundos estudios sobre el continente americano, él mismo recomendó reconocer la independencia de los Estados Unidos en 1783, visualizaba también para ese año, natalicio de nuestro Libertador, que las colonias hispanoamericanas tarde o temprano lograrán su independencia.

El 31 de julio de 1786 se crea la Real Audiencia de Caracas presidida por un Capitán General con atribuciones político-administrativas-judiciales, que para esa fecha desempeñaba la Real Audiencia de Santo Domingo. Con el triunfo de Bolívar en la magistral Batalla de Carabobo realizada el 24 de junio de 1821, permite que en agosto de ese año, finalizaran las funciones de la Real Audiencia de Caracas. El 8 de septiembre de 1777 es el nacimiento de la Capitanía General de Venezuela, buena oportunidad para recordar que nuestras constituciones en el Capítulo sobre el territorio y la división política, estipula que el nuestro es aquél que correspondía a la Capitanía General de Venezuela desde antes del 19 de abril de 1810, es lo que jurídicamente conocemos como el principio del Utis Possidetis iuris (del latín, "como poseías [de acuerdo al derecho], poseerás). Es bueno acotar que este principio jurídico del derecho romano, se empezó a mencionar en la Constitución Nacional a partir de 1830 en el Congreso reunido en Valencia.

Nuevo Taller del GOFMU: Paulina Luisi N° 22 – Valle de Young



 GRAN ORIENTE DE LA FRANCMASONERIA DEL URUGUAY
Libertad – Igualdad – Fraternidad / Libertad Absoluta de Conciencia



Continuando con su obra constructora, en el objetivo de llevar la presencia de la Masonería
de Progreso a los distintos lugares del país, el Consejo de la Orden del Gran Oriente de
la Franc-Masonería del Uruguay – GOFMU, instaló un nuevo Taller Masónico el sábado
25 de agosto de 2012.

La sencilla Ceremonia de Instalación, estuvo presidida por la Serenísima Gran Maestra
del GOFMU, Il.·.Hna.·. Myriam Tardugno Garbarino, y se hicieron presentes Hermanos y
Hermanas representando a las autoridades Obedenciales y a diversos talleres masónicos
del GOFMU de diferentes lugares del país.




Otros Talleres que no pudieron participar, se hicieron presentes a través de cartas de
saludos, dando brillo a los trabajos y sumando energías fraternales en apoyo al nuevo
emprendimiento. Fue la oportunidad asimismo para que se le realizara al nuevo Taller
varios presentes, con el objetivo de alhajar convenientemente su Templo con todo el
simbolismo adecuado a las ceremonias masónicas.

Esta Instalación se realizó en un día emblemático, pues se celebraba el 187 Aniversario de
la Declaratoria de la Independencia uruguaya, que tuvo lugar el 25 de Agosto de 1825, lo
que fue naturalmente evocado en la parte oratoria.

Desde este Blog, su editor, colaboradores y afines les damos la más calurosa felicitación y deseamos todo el éxito masoníco convertido en luz al Resp.·. Tall.·. Paulina Luisi Nº 22, al or.·. del Valle de Young en el Uruguay.