jueves, 6 de septiembre de 2012

Masonería en la Escuela de Historia U.C.V. -Venezuela.




REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA
FACULTAD DE HUMANIDADES
ESCUELA DE HISTORIA
HISTORIA DE LA MASONERIA VENEZOLANA



PROFESOR ELOY REVERÓN



La Masonería o Francmasonería es una sociedad de pensamiento, relativamente secreta, extendida a lo largo del mundo. Se fundamenta en la libertad de pensamiento y la tolerancia. Su objeto se orienta hacia la búsqueda de la verdad en todos los campos posibles, y el perfeccionamiento moral, espiritual y material de la humanidad.

Existen tradiciones que remontan sus orígenes a los tiempos de la construcción de las pirámides, el templo de Salomón en Jerusalén, a los antiguos misterios egipcios, judíos y griegos.

Se les vincula a las sociedades de constructores, a las célebres Collegia grecoromanas, y a las guildas de albañiles, constructores de las catedrales medievales.
En realidad, como producto del ingenio humano, la Masonería en 
su concepción arquitectónica inicia su proceso evolutivo cuando el primer cavernícola trató de sostener el techo de su cueva colocando algún soporte y se reunió con otros compañeros para perfeccionar los métodos. Esto es mazonería, el arte de construir catedrales; el arte de construirse a sí mismo como a un ser superior, la masonería moderna o especulativa.

Es ineludible revisar dos elementos que resaltan su atractivo esencial; en primer lugar, su condición de sociedad iniciática portadora de un conocimiento especial, transmitido de boca a oído, con una condición particular que la hace especial, el secreto masónico; en segundo lugar, que se reúnen en logia. Ambos elementos deben ser tratados por separado, pero procurando no perder de vista la relación estrecha que guardan.

La forma como es tratado el secreto está directamente vinculado al hecho de reunirse en logia. No es lo mismo asistir a una tenida masónica que visitar una logia. La logia es una manera especial de reunirse, una forma de organización, una ceremonia ritual que rige el protocolo de la reunión. Este elemento es de especial atención para explicar el porqué de sus transformaciones y divisiones.

Cuando el investigador tenga una idea definida a cerca del posible sentido de la existencia de una organización semejante. Estará en condiciones de ubicar a la masonería en su respectivo siglo. La misma institución en el siglo XX recibe en su seno diferentes clases sociales. Si no olvidamos el requisito de saber leer y escribir dentro del contexto del siglo XIX, se puede escapar el detalle de que se trata de una clase privilegiada, minoritaria la que cumplía las condiciones de ese requisito. Entre tanto más nos acercamos al presente, cuanto más se va popularizando o ampliando el tamaño de la puerta del templo; por decirlo en términos masónicos: mayor número de candidatos tiene acceso a la bola blanca. Esa condición no la hace mejor ni peor, sino que establece diferenciaciones notables en cuanto a su participación como agrupación colectiva en los destinos o rumbos que nos trae la historia hasta el presente. Aparentemente la Orden del Compás y la Escuadra pierde mucho de su presencia en la sociedad, en la medida que se acerca al presente.

Es importante señalar que la Masonería tiene una característica esencial que no se puede soslayar. La pertenencia o membresía a esta institución significa que el masón pertenece a una organización internacional de carácter universal. Esta característica adquiere mayor importancia cuando se relaciona con el sentido de adscripción y compromiso solidario que adquiere el profano que recién se inicia con sus hermanos, le abre a todos buen número de alternativas.

La Logia Madre es aquella donde recibe la condición masónica mediante la práctica de un rito, y el desarrollo de un ceremonial colectivo para su recepción. Pertenece a una gran familia, dispersa por todo el planeta. Lazos de fraternidad.

La historia que ellos cuentan de sus predecesores está pletórica de glorias imaginarias. Independiente del hecho de que sean imaginarias o reales las maravillas, y la importancia de la Masonería en el pasado. Una cosa es el modelo del perfil de un héroe prototipo masón encarnado por los hombres notables del pasado que ofrece algo muy interesante al sentido de ser masón. Aquello que los franceses lo llamaban algo así como caché. Es cuestión de estatus el prestigio personal que agregaba la membresía a la hoja de servicios de un ciudadano y otra cosa es la tradición de una enseñanza, que parece secreta para la mayoría de los iniciados. 

De igual manera encontramos notables diferencias entre la historia sagrada de la institución que contaron los distinguidos miembros de este, en otra hora elegante club, y la historia que a nosotros nos corresponde investigar. Tiempo atrás los eruditos masones creían que la Masonería era madrina de la gesta emancipadora; hoy sabemos que eso no es cierto, al menos en el sentido como lo transmiten los masones de comienzos del siglo XX. Sin embargo hechos más notables como el rol pacificador que ejercieron ciertos personajes involucrados con la pacificación no son tomados en la justa dimensión, ni siquiera dentro del carácter hagiográfico que le atribuyen a los protagonistas de esta historia. La figura del pacificador es más cónsona con el carácter y principios fraternales que la Institución Masónica propicia en su seno, que el de un grupo de conspiradores encerrados en cámaras secretas para desmembrar al Imperio Español.

Los autores masones seleccionados han sido los más notables, mencionados o leídos dentro de los testimonios. El curso se permitirá apreciar que la historia de la masonería a penas está comenzando a escribirse, y que entre una apreciable cantidad de publicaciones, se han encontrados una ínfima minoría de intentos serios, frente a una mayoría que concibe la historia de la masonería como parte de sus creencias cívico religiosas. No admite que ningún aguafiestas le venga a recordar la realidad. Aunque simplemente no pase de la osadía de ponerle un espejo en la frente para que entiendan que una cosa es la creencia religiosa sobre alguna “verdad” del pasado, y otra es el resultado del análisis de documentos que reflejen una realidad diferente a la idealizada.

Es de suma importancia lo que termino de señalar porque marca la diferencia entre la óptica de un estudiante de historia que se aproxima a un tema nuevo, y la de un anciano que escribe un libro para celebrar las hazañas que hicieron de sus hermanos mayores en el pasado, fundamentados en las más pintorescas creencias sobre el pasado de la Orden. 

El objetivo esencial de este curso es dotar al participante, de los instrumentos críticos y de las nociones elementales de la masonería, necesarias para estar en capacidad de enunciar una línea de investigación especializada en el tema.

Antes es indispensable:

1.- Definir las nociones elementales del tema para disponer su comprensión.

2.- Presentar una exposición especializada en la historiografía de la Masonería que permita al alumno incursionar en los aspectos fundamentales del acontecer de la Orden para una aproximación a las nociones elementales de una peculiar sociedad civil que se ha prestado, por su naturaleza misteriosa, a la más amplia gama de especulaciones que constituyen una verdadera carga para aquellos que pretenden abordar el tema con seriedad.

3.- Una vez que el alumno ubica los valores, principios, organización y estructura, y objetivos de las logias masónicas; deberá diferenciar las logias políticas de las logias regulares, y su trayectoria durante los siglos XIX y XX.

4.- Vislumbrar un panorama general de los alcances que ha tenido en Europa la disciplina de la Masonología. Sus principales exponentes y publicaciones más relevantes en inglés, francés y español.

5.- Finalmente entender que para poder trabajar con propiedad es necesario aprender una técnica semejante a la criba, para separar el mito de la realidad en las publicaciones masónicas del siglo XX


martes, 4 de septiembre de 2012

Conferencia: Franc-masonería y Movimiento Obrero

“La Franc-masonería, elemento activo de generación de  Sociedad Civil”.

Por: H.·. Elbio Laxalte Terra

Mis Hermanos y Hermanas, amigos y amigas:
Es con gran satisfacción que hoy estamos presentando estas conferencias. No solo por la calidad de los disertantes que nos acompañan, y que nos brindarán en un momento más sus conocimientos, que seguramente nos nutrirán abundantemente. Sino también porque al tratar este tema estamos también colocándonos en uno de los sitios más sensibles de la franc-masonería.
Y, justamente es sensible porque estamos en el corazón de un sentimiento que es de los más arraigados entre los francmasones, que es el amor a la humanidad y el deseo de remediar sus problemas con un criterio de justicia, y que impulsa a sus miembros a llevar a la práctica en la sociedad nuestros ideales, valores y principios.
La tradición masónica está impregnada de espíritu humanista, y ha colocado históricamente, y en particular desde el Siglo de las Luces en adelante, al ser humano en el centro de su reflexión. Su lema histórico ha sido el de Libertad, Igualdad y Fraternidad, entonces no podía no tener un pensamiento y una práctica centrada en la solidaridad.
En momentos en que la sociedad se destaca por un creciente encerramiento de la gente en sus vidas privadas y en una escalonada indiferencia sobre la suerte de los demás, cuando incluso para algunos de entre nosotros franc-masones, la tentación es grande de encerrarnos dentro de nuestra Institución sin comprometernos firmemente con la idea de llevar a la sociedad nuestras ideas, aparece entonces como vital el rescatar estos valores tradicionales, pues, seguramente, es sobre ellos que podremos construir un futuro con algo de humanismo.
Y rescatar este aspecto es tanto más necesario, cuando hoy vemos el desarrollo de una solidaridad manipulada por el marketing en los medios de comunicación de masas, esencialmente la televisión, en aplicación de la novísima estrategia de “responsabilidad social empresaria” aplicada por las corporaciones, cuyo objetivo no tiene nada que ver con la solidaridad sino con una refinada estrategia comercial que recurre a la emotividad masiva 2

para acrecentar ventas o mantener partes del mercado, en el mejor de los casos. Por ello, recordar estos principios de solidaridad interpersonal y anónimos significa para nosotros mantener encendida esa chispa de resistencia ética en un mundo caracterizado cada vez más por su falta de sentido y significación.
Vale la pena, entonces, para comprender mejor este aspecto, recurrir a nuestros antecedentes históricos.
Ya en el año 926 de nuestra era, la Constitución llamada de York de la antigua fraternidad masónica operativa, decía: “Estad siempre presto a auxiliar a los otros a quienes os unen lazos de una verdadera amistad, sin que para ello sirva jamás de obstáculo la diferencia de religión o de opinión. Debéis ser fieles, principalmente los unos respecto de los otros … y ayudaros mutuamente … y proceded como queráis que procedan con vosotros”
La Constitución de los masones de Estrasburgo de 1459, insiste en este tema: “… si alguno tiene problemas … todos deberán, ya sean maestros o compañeros, darle dinero para aliviarle … puesto que así lo establece el juramento de la fraternidad. Si un maestro o compañero de la fraternidad … se encuentra afligido por una prolongada enfermedad y necesita dinero o comida, el maestro que esté a cargo de la caja deberá prestarle alivio y asistencia ...”
Las Constituciones de Anderson - primer reglamento normatizador de la masonería moderna creada en Londres en 1717 - publicado en 1723, decía en su artículo 1ª. “ … la Masonería se convertirá en un centro de unidad y es el medio de establecer relaciones amistosas entre gentes que, fuera de ella, hubieran permanecido separados entre sí”.
Esta pequeña muestra que cubre un período de 8 siglos nos indica que, aun en un mundo segmentado bajo un férreo control religioso dogmático, gentes vinculadas al oficio de la construcción pusieron las bases de un sentimiento noble de fraternidad, amistad y solidaridad con sus semejantes, del que somos – en otros contextos históricos – herederos legítimos. Y no debemos perder de vista, para lo que son las conferencias de hoy, que estos masones conformaban asociaciones, las “guildas”, proto-organizaciones de oficios, que prefiguraban a las asociaciones cooperativas y sindicales que aparecieron más tarde en el siglo XIX principalmente.
Sabemos la importancia que nuestros Hermanos y Hermanas franceses jugaron en los eventos revolucionarios de 1789, así como en la redacción de sus documentos, en particular la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En su segunda versión de 1793, se declaran por primera 3

vez los derechos sociales de dos maneras: primero exponiendo en su artículo 1º que La finalidad de la sociedad es el bienestar común, y luego, en su artículo 21º señalando que La asistencia social es una deuda sagrada. La sociedad debe asegurar la subsistencia de los ciudadanos desprotegidos, ya sea procurándoles un trabajo, ya sea asegurando los medios de existencia a los que no estén en condiciones de trabajar.
En ese mismo período revolucionario, en 1796, en Francia, nuestro Hermano Thomas Paine (el mismo cuyas ideas tuvieron tanta influencia en la revolución norteamericana y en nuestra revolución artiguista), en una propuesta elevada al Directorio revolucionario francés, propone una pensión universal para los mayores de 50 años, antecedente de las actuales asignaciones sociales, jubilaciones o pensiones.
A partir de estos antecedentes, la traducción de los ideales masónicos en materia de solidaridad social, no hizo sino extenderse, ampliarse y aplicarse allí donde se pudiera, ayudando a configurar lo que hoy llamamos Derechos Sociales. En las luchas por impulsar los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, los masones, junto a otros no masones pero de idénticos ideales, han dejado hasta sus vidas por impulsar la emancipación humana y la conquista de los derechos humanos, como en la Comuna de Paris, la España Republicana, o las luchas independentistas latinoamericanas.
La constante es que allí donde los francmasones actuaron, siempre persiguieron un afán de justicia.
Pero, también podemos señalar que bajo el impulso de esos mismos valores, asimismo prosperó la organización social, y principalmente aquella con fines solidarios, culturales y educativos. La Francmasonería fue una verdadera impulsadora de la sociedad civil.
Para comprender esto, hay que remontarse al siglo XVII, al menos. En esa época lo único existente era una sociedad estamental, con la nobleza, el clero, los artesanos y los siervos atados a la tierra. No existía la sociedad civil tal como la conocemos ahora: no había organizaciones sociales ni partidos políticos, y obviamente, tampoco podían decir gran cosa respecto a los temas de gobierno. Cada estamento vivía encerrado en su universo, donde la movilidad era muy difícil.
Sin embargo había dos tipos de instituciones muy presentes, que formaban cada una de ellas una extensa red. La Iglesia, por un lado, que llevaba su control social y moral, incluso político, hasta los más lejanos rincones; y por otro los gremios de artesanos, y aquí tenemos una notable presencia de los masones libres. Estos no estaban atados a la tierra, y, como eran necesarios 4

en las construcciones de catedrales, fortificaciones e infraestructura, y obras de arte, recibieron privilegios como el de libre circulación por los señoríos y feudos sin pagar impuestos, es decir, fueron “franqueados”, de ahí también que sean conocidos como francmasones, es decir, albañiles libres. Esta movilidad y el encuentro de miles de obreros en las grandes obras de la época, fue permitiendo la existencia de una inmensa red que cubrió buena parte del continente europeo, con características muy distintivas, donde predominaba la fraternidad del oficio, más allá de nacionalidades, etnias e idiomas, que fue generando un pensamiento universalista muy potente.
Cuando hacia fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII estas asociaciones del oficio empiezan su declive con la aparición de las fronteras en los nuevos Estados Nacionales que impedían su movilidad, y el decaimiento del arte gótico, las asociaciones masónicas del oficio fueron siendo reemplazadas por gente que no era del oficio, burgueses, clérigos, profesionales liberales, algunos nobles, etc. que fueron adhiriendo a esos valores latentes, y, desde esos contactos y vivencias, empezaron a percibir la importancia de las asociaciones de este tipo para fomentar el progreso de la sociedad.
Sin lugar a dudas, los primeros en entender este aspecto crucial de la modernidad fueron los hombres de ciencia de la Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural, entidad aun existente. Esta, que reunió la inteligencia británica de la época, tuvo su primera reunión el 28 de noviembre de 1660, y entre los asistentes encontramos al menos dos francmasones: un masón que no provenía del oficio, Robert Moray, que llegó a presidirla en 1661. Y el científico y arquitecto Christopher Wren, el último Gran Maestro de la masonería del oficio inglesa, quién diseñara la famosa Catedral de Saint Paul de Londres. Y, en sus orígenes también encontramos a otro importante masón aceptado, es decir, que no era del oficio, quién fue Elias Ashmole, creador de los primeros rituales de la masonería. Pero es sobre todo bajo la presidencia de Isaac Newton que se le da un fuerte impulso a la francmasonería, creando la Gran logia de Londres en 1717 – pronto se harán los 300 años – cuyo tercer Gran Maestro fue Jean Theophile Desaguliers, el secretario de la Real Sociedad bajo la presidencia de Newton y redactor, junto a James Anderson de los primeros estatutos masónicos modernos, conocidos como las “Constituciones de Anderson”.
Y aquí tenemos que señalar algo que me parece bien importante para entender el porqué la masonería ha potenciado el rol asociativo, siendo ella misma una asociación con siglos de existencia.
La masonería actual hereda de la vieja masonería del oficio un sistema que le ha permitido conservar su fortaleza. Se trata de la existencia en ella de 5

una doble estructura: una de trabajo, fundamentada en la relación tiempo/conocimiento. Esto implica que un masón debe pasar un período de tiempo más o menos largo de aprendizaje antes de considerar básicamente completados sus conocimientos. Por ello la formación masónica se realiza en grados, y se considera que un masón tiene los plenos derechos solo cuando llega al grado de Maestro, es decir, cuando tiene ya todos los conocimientos básicos de la masonería. Y, cuando se es Maestro, se practican todos los oficios en pie de absoluta igualdad y rotando periódicamente por los mismos: me refiero a su presidente, el Venerable Maestro, a los vicepresidentes, el 1er. y 2° Vigilantes, al fiscal, el Orador, al Secretario, al encargado de la solidaridad, el Hospitalario, etc. que son cargos electos por los miembros de la logia.
La otra estructura es la comunitaria, basada en la fraternidad, donde la comunidad masónica se constituye en una verdadera familia. De ahí que nos llamemos Hermanos o Hermanas, los unos a los otros. Es este doble eje constitutivo de la Logia masónica, lo que ha permitido su longevidad, pues de esa forma ella es capaz de desarrollar resiliencia, es decir, una interacción eficaz que hace que independientemente de los avatares de una organización, conserve siempre vivo su factor de identidad. Y esto es particularmente fuerte entre los masones que tienen más tiempo en masonería. Por ello también, muchas veces se dice que los masones más viejos están en la base de la perdurabilidad de la orden masónica como una entidad social y cultural de fuerte raigambre capaz de construir una verdadera urdimbre cultural identitaria.
Es interesante al respecto esta opinión del conocido investigador Henry Pirenne en su “Historia Económica y Social de la Edad Media”:
“Entre todos estos hombres de igual profesión, igual fortuna e iguales anhelos, se crearon estrechos lazos de camaradería o, para emplear la expresión que aparece en los documentos de la época, de fraternidad. Se organizó en cada oficio una asociación benéfica: cofradía, charité, etc. Los cofrades se ayudaban los unos a los otros, se encargaban del sustento de las viudas y de los huérfanos de sus camaradas, asistían de forma conjunta a los funerales por los miembros de su grupo, participaban, codo con codo, en las mismas ceremonias religiosas y en las mismas celebraciones. La unidad en los sentimientos correspondía con una igualdad económica. Constituía su garantía espiritual, a la vez que reflejaba la armonía existente …”.
Por ello, el masón, siempre se ha iniciado, tanto en la época operativa del oficio como después, identificándose con unas herramientas y una operación: el Aprendiz masón desbasta su piedra bruta con el mazo y el cincel. Y, al identificarse de esa manera, puede, en un proceso que solo se 6

da en la durabilidad, en el tiempo, asociar las consecuencias de esa identificación con las consecuencias sociales.
Entonces, a partir de comprender esta peculiaridad, es que estamos en condiciones de entender los principios generales de una asociación masónica. Ellos no vienen desde unas buenas intenciones, sino que vienen de la identificación intrínseca expresada por ese doble eje enunciado por la resultante del trabajo y por la vida comunitaria.
Michel Maffesoli es un conocido sociólogo y filósofo francés, profesor de la Sorbona, que ocupa nada más ni nada menos que la cátedra Emile Durkheim en dicha casa de estudios. Este académico de reputación mundial, quien popularizara el concepto de “tribu” a partir de su libro “El Tiempo de las Tribus”, es también un hombre que frecuenta asiduamente las logias masónicas. Al respecto de la masonería señalaba: “Una de las especificidades de la sociabilidad masónica, descansa sobre esta vieja estructura antropológica que es la ayuda mutua, el ideal comunitario, lo que se puede nombrar a través de un viejo término medioeval, el ‘affrérement’”. Esto es muy interesante, pues el “affrérement” era una especie de documento de hermanamiento firmado entre dos personas, rubricado ante una autoridad legal y con testigos. Y no dejo de observar su similitud con la promesa que firmamos los masones cuando ingresamos a nuestra Institución donde se señala justamente entre otras cosas que prometo amar a mis Hermanos y Hermanas y poner en práctica, en toda circunstancia, la gran ley de la solidaridad humana que es la doctrina moral de la Francmasonería. Practicaré la ayuda hacia los débiles, la Justicia hacia todos, la devoción hacia mi familia y hacia la humanidad, y la dignidad hacia mí mismo”.
Finalmente agrega Maffesoli: “Me parece que la franc-masonería ha sido la depositaria de esas ‘comunidades de afecto’ que, en el largo tiempo, asegura la perdurabilidad del lazo societal. Aquí está, tal vez, el verdadero secreto masónico”.Y concluye, diciendo que “la francmasonería de una manera mucho más esencial, expresa como paroxismo el deseo de solidaridad, la preocupación por la generosidad, las cuales, como un hilo rojo, constituyen la perdurabilidad societal”.
Y sí, pues la masonería hoy, sigue fiel a ese legado, remarcable justamente pues naturalmente estamos en otro tiempo histórico. Nuestra Constitución Masónica lo señala con claridad, cuando dice que los masones, “unidos entre si por el vínculo de la Fraternidad, se dedican a labrar su perfeccionamiento individual mediante el estudio y desarrollo de la ciencia, el arte y la cultura, la búsqueda de la verdad, la práctica de la virtud y el ejercicio de la solidaridad, con el objeto de lograr el progreso moral, intelectual, social y material de la Humanidad”. 7

Por ello, es característico de la masonería ese pensar permanente de cómo llevar alivio y justicia a nuestros conciudadanos, de cómo colaborar a reparar lo que las injusticias e inclemencias de la vida ha deteriorado del cuerpo social.
Es en ese compromiso, justamente, que se articulan la masonería como institución educadora de capacidades, los masones como individualidades y las iniciativas hacia la sociedad.
Es entendiendo estas articulaciones, que se entiende como los masones han sido grandes protagonistas de creación permanente de sociedad civil. Los masones han estado en la creación de los partidos políticos, de las cooperativas, de los sindicatos, de asociaciones deportivas, de fomento o recreativas; de artistas e intelectuales, de foros de debates, etc. No porque alguien les manipulara, de acuerdo a las teorías de las manipulaciones conspirativas tan a la moda, sino porque está en el zócalo del constructivismo masónico.
Naturalmente, que no han sido los únicos, pero estoy seguro que han sido los más entusiastas. Y, en ese proceso, no solo han complejizado la sociedad, sino que han desarrollado la democracia, llevándola a todos los terrenos de la vida social, lo que ha favorecido la aparición del ciudadano.
Para terminar, simplemente una reflexión. Las épocas y circunstancias han cambiado mucho en los 300 años de la moderna historia masónica. Nuevas formas de producir, de intercambiar, nuevas tecnologías, están modificando la vida de la gente, y ello tiene sus consecuencias en la sociedad, deteriorando viejas conquistas.
Los masones tenemos que encontrar las claves para la construcción del porvenir, como lo hemos hecho muchas veces en el pasado. Tenemos unas peculiaridades que nos han hecho perdurables hasta ahora. Y tenemos un bagaje de valores, que son nuestro patrimonio.
Por ello, aprender del pasado, de cómo hemos actuado, de cómo hemos innovado, puede ser inspirador para dejar abierta nuestra mentes hacia la comprensión de un porvenir a construir.
La Francmasonería tiene un proyecto: la República Universal, es decir, programa una humanidad viviendo en paz, en progreso material, espiritual y moral, donde impere la libertad, la justicia, la democracia y la solidaridad. Una nueva civilización humana a escala planetaria 8

Los masones de esta época tenemos un fundamento espiritual en el progreso personal e íntimo de cada Hermano o Hermana; tenemos un fundamento intelectual, pues buscamos el saber, el conocimiento y la racionalidad, y buscamos que cada uno de nuestros Hermanos y Hermanos se forje en el gran combate de hoy, que es el del acceso al conocimiento, es decir, a la verdad. Hoy buscamos ser una escuela de civismo y responsabilidad social, pues, no es con el poder económico – tal como lo vemos hoy, soberbio, dominante y explotador - que vamos a lograr la instauración de una nueva civilización de la libertad, la igualdad y la fraternidad: más bien muchas veces pareciera que es en contradicción con él que forjaremos tales sueños. Pero sí seguramente que avanzaremos civilizacionalmente si desarrollamos el protagonismo cívico y social, profundizando la democracia política, llevándola al plano de lo social, y enarbolando las banderas de la ética en la construcción de un nuevo mundo.
Muchas Gracias

lunes, 3 de septiembre de 2012

Adriana Baum, reina de belleza, es conocida como “Miss Masón”

No cabe la menor duda de que el rol protagónico de la mujer en el quehacer de cualquier país esta mas cerca de la masonería y va de la mano al precepto de ser libres y de buenas costumbres, las vemos desempeñando grandes cargos políticos, sociales , culturales, cientificos, académicos....y en la belleza....,

Es el caso de la Miss Adriana Baum;  En una entrevista con Radio Ñanduti, Adriana Baum reconoce que que fue iniciada en la Masonería (18 de septiembre de 2009) y que la Logia de cual pertenece es mixta. Adriana tiene el grado de Aprendiz

Adriana Baum representó Paraguay en varios concursos de belleza internacionales en 1996, 1997 y 2002. En la entrevista ella dice que hace parte de la rama francesa de la Francmasonería (Droit Humain).

A continuación la entrevista;

 
-¿Cómo es eso de que ahora la mujer es admitida en la masonería?
-Sí, pero aún con algunas limitaciones. Existen en el panorama de la masonería dos tendencias, la que responde a la línea inglesa dogmática, que no admite mujeres, ni como visitantes. Pero así como existen logias exclusivamente masculinas, también se crearon las femeninas y las mixtas.

-¿Qué es la masonería, una religión?
-No, en absoluto, la masonería está abierta al estudio de las religiones y respeta las creencias particulares dentro del marco de la convivencia democrática, la tolerancia y el respeto mutuo. Para ingresar a esta Orden, los candidatos son libres de mantener sus creencias religiosas.

-¿Requiere mucho tiempo y dedicación para permanecer en esta logia?
-No sé si sería exacto responder que sí, ya que la condición de masón es imborrable y desde la iniciación se es masón para siempre. Una vez se ha sabido algo, ya no hay marcha atrás, no se puede ‘des-saber’.

-¿Cómo es la vida de un masón?
-Los masones normalmente nos reunimos en asambleas una o dos veces al mes, en reuniones que pueden durar unas cuatro o cinco horas contando la cena posterior. Luego está la vida personal, algunos le pueden dedicar más tiempo, otros sólo lo mínimo. Pero podemos conjugar perfectamente nuestra vida profesional, familiar y masónica sin problemas.

-¿Cómo es la vida de un masón en esta sociedad?
-El mundo actual está mediatizado y mercantilizado de una forma absoluta. Por supuesto que individualmente podrán ser lo que les dicte su conciencia, pero vale la pena recordar que el liberalismo salvaje está tan condenado por la iglesia como el mismo comunismo.

jueves, 30 de agosto de 2012

La Torre Eiffel.....Los masones y las grandes obras para la humanidad



Cuenta la leyenda urbana que Gustave Eiffel, el diseñador de la maravilla de la ingeniería que lleva su nombre, era masón. De hecho, vemos  lo que aparece en los sitios Masónicos aquí y allá en todo el Internet. Durante los años previos al centenario del monumento en 1989, se hizo extensiva búsqueda para encontrar siquiera un ápice de prueba de que él era masón. No se encontró nada. Si bien la ausencia total de pruebas no es prueba absoluta, es extremadamente improbable que nada se pueda conocer acerca de un hombre tan famoso que vivía muy cerca de nuestro tiempo y hasta bien entrado el primer cuarto del siglo 20.


Alexandre Gustave Eiffel (15 de diciembre de 1832, Dijon - 27 de diciembre de 1923, París) fue un ingeniero francés, especialista en estructuras metálicas. El apellido Eiffel fue adoptado por uno de sus antepasados a principios del siglo XVIII, tomado de su lugar de nacimiento: la región de Eifel, Alemania, ya que en francés no se podía pronunciar su verdadero apellido Bönickhausen.



La Torre Eiffel (Tour Eiffel, en francés), inicialmente nombrada torre de 330 metros (tour de 330 mètres), es una estructura de hierro pudelado diseñada por el ingeniero francés Gustave Eiffel y sus colaboradores para la Exposición universal de 1889 en París.
Situada en el extremo del Campo de Marte a la orilla del río Sena, este monumento parisino, símbolo de Francia y su capital, fue el noveno lugar más visitado del país en 2006 y el monumento más visitado del mundo con 6.893.000 de visitantes en 2007. Con una altura de 300 metros, prolongada más tarde con una antena a 325 metros, la Torre Eiffel fue la estructura más elevada del mundo durante más de 40 años, hasta que la superó el edificio Chrysler, de Nueva York, en 1930.

Fue construida en dos años, dos meses y cinco días en controversia con los artistas de la época, que la veían como un monstruo de hierro. Inicialmente utilizada para pruebas del ejército con antenas de comunicación, hoy sirve, además de atractivo turístico, como emisora de programas radiofónicos y televisivos.



"¿Debe asumirse que, a causa que somos ingenieros, la belleza no nos importa, y que, mientras hacemos nuestras construcciones fuertes y durables, no procuramos también hacerlas elegantes,

¿No es acaso cierto que las genuinas condiciones de la fortaleza siempre cumplen las secretas condiciones de la armonía?"



Gustave Eiffel, 1887

En el presente enlace podrán observar en una excelente presentación de, ppt,de como se erigió la monumental torre, la cual ha sido simbolo de la ciudad de Paris y de la ingenieria universal;
http://www.mediafire.com/?x91b2obx9kfbv3u




Esta publicación fue realizada, gracias al aporte hecho por el 
VH.·.  General Eumenes Fuguet Borregales



miércoles, 29 de agosto de 2012

Líderes masones, sus 8 características más comunes…Sinónimo de éxito.


Para entender al Líder Masónico, es importante establecer la relación entre Masonería y Sociedad. La Masonería procura aunar todas las voluntades para encontrar el camino sensato de la justicia y la tolerancia; La Masonería vive en este mundo y no fuera de él, por lo que ningún acontecimiento de la sociedad le es ajeno, sobre todo cuando afectan los derechos fundamentales del hombre.

Un buen líder cree con entusiasmo en el proyecto a su cargo, escruta el horizonte constantemente y tiene visiones de largo plazo.

Lograr el éxito depende únicamente de tí y de lo que hagas para cumplir los objetivos que deseas, enmarcados en los preceptos fundamentales de respeto y tolerancia; El secreto está en establecer estrategias que te faciliten lograr tus metas. 

Todas las personas quieren conseguir todo lo que proponen  y siempre salir triunfantes. Para alcanzar esos desafíos diarios y obtener grandes beneficios es importante  adecuar las capacidades y personalidad a los requerimientos de tu entorno, bien sea laboral, obedencial y de la sociedad. Con el fin de que esta tarea sea más fácil.



  

les comentamos cuáles son las 8 características más comunes de los líderes exitosos.

1. Visionarios. Los buenos guías crean una imagen del futuro y definen dónde quieren llevar a sus organizaciones. 

 2. Son inspiradores. Los excelentes dirigentes son buenos oradores públicos y además, son carismáticos. Ellos en cada palabra y acción demuestran su pasión por lo que hacen. 

 3. Estratégicos. Los líderes estratégicos son claros y saben cómo manejar fácilmente las fortalezas y debilidades, así como sus oportunidades y amenazas externas. 

 4. Tácticos. Como empresarios ó bien en el quehacer diario, establecen los objetivos de sus negocios, se comprometen y orientan todas sus acciones para el cumplimiento efectivo de lo que quieren, a fin de obtener resultados de alta calidad. 

 5. Centrados. Saben establecer cuáles son sus prioridades y cómo deben ser llevadas a cabo. 

 6. Persuasivos. Atraen a que otras personas estén de acuerdo con ellos y con sus puntos de vista, a través de la lógica, la razón, la emoción y la fuerza de su personalidad. 

7. Simpáticos. Son personas agradables y optimistas. Pueden tener cualquier profesión, pero  saben reconocer las habilidades interpersonales adecuadamente. 
 
8. Decisivos. Las personas que poseen gran liderazgo saben tomar decisiones correctas y con más rapidez. 


Pierre Cubique.·.

martes, 28 de agosto de 2012

El IaPeriódico...En su segunda edición del mes de Agosto

Acá traemos la segunda edición del mes de Agosto de esta Excelente publicación donde se exponen gran variedad de temas,esta vez de cara al esfuerzo y dedicación de nuestros atletas en los juegos olimpicos de Londres

El IAPeriódico es una muestra de exquisito gusto, sencillez de comunicación y echo en el mejor ánimo del compartir desde el Instituto  Anatomopatológico Dr. José Antonio O'Daly, de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela.

En el presente enlace podrán ver la 2da. edición completa  del material correspondiente al mes de Agosto ,de la cual estamos muy seguros será de su completo agrado:

http://www.mediafire.com/?jjrq4ac0pc5ca7e


NOTA: Especial agradecimiento al VH.·. General de Brigada Eumenes Fuguet Borregales por su gentileza al enviarnos este material.

lunes, 27 de agosto de 2012

EN VENEZUELA ! DOCTOR YASO.....UN EJEMPLO A SEGUIR....LA CARA ALEGRE DE LA CARIDAD.


En el día a día, donde todo se vuelve tan dinámico, en una sociedad cada vez más violenta y de alguna manera, donde se va aventajando lo urgente sobre lo importante, como los son nuestros niños, y más aún niños en condiciones muy especiales como que significa estar en hospitales con distintos síntomas y padecencias, surge este maravilloso grupo de personas que sin distingo alguno se han dado a la tarea de llevar momentos de alegría a los antes mencionados.

Doctor Yaso, Payasos de Hospital es una Asociación Civil Sin Fines de Lucro, cuyo propósito es aliviar el sufrimiento de niñas, niños y adolescentes hospitalizados a nivel nacional, así como contribuir a la humanización hospitalaria y aportar al desarrollo social, a través de la risa, el humor y la fantasía, generada con actividades lúdicas basadas en la técnica Clown (Payaso),  siempre respetando el estado del niño, niña y adolescente, los deseos de la familia y el entorno hospitalario.

La visión de la organización es, que exista un equipo de Doctor Yaso en cada uno de los hospitales de Venezuela, con departamento de pediatría y de esta forma lograr incidir en mejorar la calidad de vida de los niños, niñas y adolescentes hospitalizados.

Tienen  muy claro que su acción es terapéutica, porque llevan  amor y alegría a una habitación en la que están preocupados por la existencia de una enfermedad.
 Hasta este momento, Doctor Yaso cuenta con 17 sedes a nivel nacional en Acarigua, Barcelona, Barquisimeto, Caracas, Ciudad Guayana, Coro, Guacara, La Guaira, Maracaibo, Maracay, Margarita, Maturín, Mérida, Punto Fijo, San Cristóbal, Valencia y Valera, y 820 voluntarios. Doctor Yaso ha realizado más de 4.000 visitas a unas 150 instituciones y comunidades del país, beneficiando de manera directa e indirecta a más de 297.000 niños y adolescentes hospitalizados (junto a sus acompañantes o familiares), ancianos y personal de salud.

Para ellos desde este blog, les deseamos los mejores existos en tan loable misión.

Para mayor información sobre esta iniciativa, pueden vistar el enlace adjunto, lo cual estamos seguros será de su absoluto interes.


....Y en nombre de ellos y los niños....GRACIAS!!!!!