domingo, 26 de agosto de 2012

General Rafael de Nogales Méndez......demócrata tachirense, de proyección universal.


Tachirense de importante trayectoria nacional e internacional; militar de carrera, aventurero, guerrillero, escritor, políglota y demócrata, nació en San Cristóbal el 14 de octubre de 1877, hijo de Felipe Inchauspe y Josefa Méndez, (Inchauspe en lengua vasca significa nogal, de allí el cambio de apellido). Sus padres, lo enviaron a Berlín en 1886 a estudiar letras y ciencias, siguió a Bélgica donde obtuvo el grado de subteniente. En 1898, a los 17 años luchó en Cuba en la guerra hispanoamericana contra las fuerzas norteamericanas donde fue herido; en 1901 ingresó a Venezuela para luchar contra Cipriano Castro; en 1904 participó en la guerra ruso-japonesa donde  fue herido. Regresó a Venezuela en 1904 y 1911, pero la dictadura del General Juan Vicente Gómez lo obligó a salir del país. Participó el año 1914 en la Primera Guerra Mundial, sin perder la nacionalidad venezolana, como miembro del estado mayor turco, por méritos en combate es ascendido a teniente coronel; es recompensado  con  las condecoraciones Cruz Militar de Austria y la Estrella de Mejadich otorgada por el Sultán Califar de Constantinopla; en Persia, al mando de 12.000 soldados del ejército turco, derrotó a 35.000 del ejército armenio, su don de mando le permitió ascender a General de División, participó en acciones militares en Irak, Palestina, Siria y Transjordania. En mayo de 1917 penetró cien kilómetros de las líneas británicas, destruyó instalaciones logísticas y el ferrocarril; a pesar de estar  ser perseguido por cuarenta escuadrones de caballería, regresó sin novedad a los 19 días. En 1919 dejó el ejército turco y se dirigió a Alaska para dedicarse a la pesca de grandes ejemplares, igualmente  en Nevada y California se dedicó a la búsqueda de oro; siguió  a Méjico y se incorporó al ejército de Emiliano Zapata y luego con el legendario Pancho Villa (Doroteo Arango).

En Nicaragua apoyó a César Augusto Sandino en su lucha nacionalista de 1927 a 1933. Tratando de derrocar al presidente Gómez, trató de ingresar nuevamente a Venezuela en 1925 y 1930. Nogales Méndez, cual Quijote andante, se trasladó a Alemania, Inglaterra, Francia y Estados Unidos, gracias a su elocuencia, conocimientos y al dominio del Inglés, Francés y alemán, se convirtió en el centro de atención de las tertulias de los grandes salones; conoció a las grandes personalidades de la época. Escribió para la posteridad en varios idiomas sus conocidos libros: "Cuatro años bajo la media luna" en 1925. "El saqueo de Nicaragua" en 1928 obra que motivó al presidente Franklin D. Roosevelt a retirar sus tropas de Nicaragua; escribe también: "Memorias de un soldado de fortuna".

 A la muerte de Gómez (17-12-1935). Nogales retorna a Venezuela, donde el Presidente el General en Jefe Eleazar López Contreras, le asignó la administración del puerto de Las Piedras en el estado Falcón; de allí es enviado a Panamá en misión oficial para conocer el funcionamiento de la Guardia Nacional para aplicarlo en Venezuela, (El presidente López Contreras fundó el 4 de agosto de 1937 la Guardia Nacional de Venezuela. Fallece en Panamá a causa de una peritonitis el 10 de julio de 1937; nuestro incomparable paisano fue enterrado con honores en Caracas en el Panteón de los oficiales en la Honrosa Situación de Retiro del Cementerio General del Sur el 2  de agosto, El Káiser alemán Guillermo II, al conocer la muerte, ordenó una ofrenda floral, con la leyenda "Uno de los caballeros más valientes y nobles que he conocido": El 11 de noviembre de 1998, un grupo de historiadores, académicos e intelectuales, fundaron en Caracas y luego en San Cristóbal la"Fundación General Rafael Nogales Méndez", para difundir la vida y obra de este demócrata tachirense, de proyección universal.

sábado, 25 de agosto de 2012

Sublime consejo del rito moderno para Francia. Declaración de principios.


DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

El Sublime Consejo del Rito Moderno para Francia (S.C.R.M.F) 

ARTICLUO I
Su misión es permitir a las Logias Simbólicas del Rito Francés y a los Soberanos Capítulos masculinos, femeninos y mixtos, trabajar, respectivamente, según usos y rituales del Régulateur du Maçon y del Chevalier Maçon, aprobados por el G.O.F. en 1785 et le G.C.G.F. entre 1784 et 1786, compartir los frutos de su trabajo e investigación, encuentro e intercambio conjunto, ofrecer a los masones de todas las obediencias, jurisdicciones, federaciones de Logias o Logias libres y soberanas, el conocimiento de los días y lugares donde pueden recibir la acogida fraterna del Oriente o Valle que deseen visitar, siempre que tengan los grados requeridos en relación con el trabajo que deseen participar. 

ARTICULO II
El S.C.R.M.F. deriva su autoridad de las federaciones de Logias libres y Soberanos Capítulos que han decidido unirse a él y entre ellos, a fin de mantener, en el seno de la Masonería francesa, la tradición de la unión fraterna de desarrollo espiritual y perfeccionamiento ético abierta por los redactores de la síntesis de siete grados de iniciación del sistema que se conoce como Rito Francés o rito moderno, y se continuó sin interrupción en el seno del Supremo Consejo del Rito Moderno de Brasil con la práctica, en el título de Quinta Orden, de un 8º Grado de Caballero del Águila Blanca y Negra, Inspector del Rito, y un 9º Grado de Caballero de la Sabiduría, Gran Inspector Rito. 

ARTICULO III
La autoridad de S.C.R.M.F. en materia de grados simbólicos y grados de sabiduría es, pues, el fruto de la confianza de Logias libres y Soberanos Capítulos que deciden su adhesión y permanencia y del reconocimiento internacional otorgado por la Unión Masónica Universal del Rito Moderno, en el espíritu de la Carta de los grados de Sabiduría adoptado en Barcelona el 12 de junio 2011. Se ejerce, sin exclusividad, en todo el territorio francés, incluidos los departamentos y territorios de ultramar, y si así lo solicitan los países francófonos. 

 ARTICULO IV
 En el cumplimiento de su misión, el SCRMF no constituye ninguna Logia ni Capítulo, pero aporta su apoyo en términos de instrucción, reflexión, investigación, comunicación, publicación, intercambio, tratados con el desarrollo de sistemas de perfeccionamiento propios de otros ritos, y de relaciones internacionales en el seno del Rito Moderno, a las Logias libres y Soberanos Capítulos, miembros de las federaciones que han querido unirse a él. 

 ARTICULO V
El S.C.R.M.F. solo admite como miembros a las federaciones de logias o Capítulos, que tienen su propio estatuto de asociación y lleven de forma autónoma su gestión administrativa y financiera. Cada federación tiene una representación idéntica en el seno de la confederación, independientemente del número de logias o capítulos que reúne. Sea cual sea la posición que ocupa dentro de las Logias, Capítulos, federaciones y la Confederación, el único título en vigor es el de hermano o hermana. Excepto durante las ceremonias, en los que es conforme a la denominación indicada en el ritual. 

ARTICULO VI 
El sistema propio del Rito Francés se compone de tres grados grados simbólicos,  y cuatro de sabiduría y un quinto orden, el SCRMF se abstiene de toda intervención en el seno de las Logias, Grandes Logias, Grandes Orientes, Capítulos, Gran Capítulo y en otras jurisdicciones, sin excluir responder a cualquier consulta o invitación eventual.No interviene en los capitulos y federaciones que reune, a excepción de las invitaciones que pueda recibir o quejas eventuales que se le pida examinar y afecten a dos federaciones distintas. Puede decidir aceptar nuevas federaciones o retirar a la federación que no respete el espiritu de la carta de Barcelona, la posibilidad de referirse a su autoridad moral y a la de la Unión Masónica del rito Moderno. Sin embargo es la unica autoridad habilitada para administrar y transmitir regularmente los grados concernientes al 5º Orden, en colaboración con la Academia del 5º Orden de la Unión Masónica Universal.  
ARTICULO VII
El S.C.R.M.F. publica los rituales de todas las ceremonias, con el fin de clarificar para cada oficial su puesta en práctica, examina todas las cuestiones relativas a los diferentes medios de asegurar la correcta expresión del simbolismo específico del rito, apoya la realización de la decoración, joyas y cuadros, recomienda las posibilidades de acogida a visitantes con grados específicos de otros sistemas, dentro de los capítulos. Cada Logia Libre y cada Soberano Capítulo mantiene el control de determinar, en este contexto, lo que sería de desear acoger, y sus costumbres en materia de acogida a los visitantes, cualquiera que sea su grado o función.
El S.C.R.M.F. se siente dichoso de poner a disposición de los masones franceses de tradición una parte inalterada de la rica herencia que deben a sus predecesores en la Orden, porción de gran valor que contribuirá al perfeccionamiento de sus conocimientos y virtudes, a un constante trabajo sobre sí mismos de humildad, a un mejor enfoque a un comportamiento adecuado en cada circunstancia de la vida, una mayor apertura hacia los demás, sobre todo aquellos cuyas opiniones difieren de las suyas y, finalmente, a la difusión de la Francmasonería Universal.
Su lema: « Exaltat Humiles » tiene la intención de ilustrar el significado del viaje iniciático que se invita a todos los que deseen unirse a las Logias libres y Soberanos Capítulos que están bajo su autoridad moral.




Víctor Guerra Director de la Academia Internacional del Vº Rito Moderno (UMURM)
Miembro de  la Unión Masónica Universal del rito Moderno  (UMURM)



jueves, 23 de agosto de 2012

Ideas administrativas del Libertador


“El sistema de gobierno más perfecto, es aquel que  produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”.
 Discurso en Angostura- 15 de febrero  de 1819.

La magna gesta por la libertad, unión de naciones y su grandeza infinita, han hecho a Simón Bolívar merecedor del recuerdo, respeto y admiración perdurable. En su corta, pero fructífera vida emancipadora, nuestro “Padre Libertador” concretó grandes y efectivas actividades, demostrando fehacientemente amplia capacidad de trabajo y compromiso consigo mismo, condiciones que le llevaron a materializar su segundo juramento en Monte Sacro, lanzado a los cuatro vientos en la antigua Roma el 15 de agosto de 1805. A Bolívar, lo estudiamos y conocemos como táctico, estratega, líder militar, visionario, comunicador social, analista político, legislador, magistrado, abogado, conservacionista, diplomático, humanista y por antonomasia, Libertador, pero poco sabemos y analizamos sus cualidades como buen administrador de los recursos públicos. Perdida la Primera República, nacida el 5 de julio de 1811, los acontecimientos lo hacen trasladar hacia Curazao el 27 de agosto  de 1812, partiendo luego a Cartagena de Indias, donde el 15 de diciembre, emite su famoso Manifiesto de Cartagena ante los magistrados, donde entre otras consideraciones dirá:
“La disipación de las rentas públicas en objetos frívolos, y perjudiciales, y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República, porque le obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda sin otra garantía, que la fuerza y las rentas imaginarias de la Confederación.
Concluida la exitosa Campaña Admirable, iniciada en su avanzada hacia Venezuela desde Cúcuta el 14 de mayo de 1813,  llega triunfante a Caracas el 6  de agosto de 1813.  Recibe el honroso título de Libertador el 14 de octubre de ese  año. Ya como máximo líder de la libertad, dicta medidas para controlar los escasos gastos públicos y preservando la renta del tabaco como principal fuente de ingreso del Estado.
El 2 de enero de 1814, ante la Asamblea Popular reunida en la Iglesia de San Francisco, en Caracas, El Libertador inculcaba a los ciudadanos: … “la hacienda nacional no es de quien os gobierna. Todos los depositarios de vuestros intereses deben demostraros el uso que han hecho de ellos”. En la continuación de largas hostilidades que formaron parte de su afanosa búsqueda para lograr la ansiada e inexistente libertad, al volver a Venezuela procedente de Haití, le corresponderá cumplir su compromiso y su palabra con el presidente Petión, el 02 de junio de 1816, al emitir en Carúpano un decreto de “Libertad de los esclavos”, donde considera que estas personas privadas de libertad, no recibían un merecido trato como seres humanos, ya que para los mercaderes y propietarios de haciendas, los esclavos solo representaban un precio como bien económico. Liberada la importante región de Guayana en agosto de 1817, el 3 de septiembre decreta la confiscación de bienes realistas, dando autorización a la exportación de ganado, previo pago de 8 pesos por cabeza.  
En otras acciones para el control de bienes, El Libertador emite severas medidas para evitar que el contrabando de ganado quebrantara o disminuyera la renta pública, dando estímulo a los denunciantes al compensarlos con un pago parcial sobre lo recuperado. En su  conocido mensaje al Congreso de Angostura reunido el 15 de febrero de 1819, nuestro Libertador señala:
“Es el deber de todo ciudadano  vigilar sobre la legítima inversión de las rentas públicas en beneficio de la sociedad”.
 
Continuando proezas que concretarían la liberación de la Nueva Granada, Bolívar se moviliza hacia la grandeza, al atravesar el Páramo de Pisba el 5 de julio de 1819, acción de heroicidad y estrategia inesperada, que le permite triunfar de forma contundente y sucesiva en Gameza, Pantano de Vargas y finalmente en Boyacá el 7 de agosto, para concretar la libertad neogranadina. En 1819, dicta medidas orientadas para obtener recursos financieros y a su vez, asignar recursos con gran sentido social, para autorizar la fundación de un colegio para niños huérfanos, hijos de mártires de la patria. Ante tal convicción, dijo:
“La educación e instrucción pública son el principio más seguro de la felicidad general y la más sólida base de la libertad de los pueblos”. 

El 16 de enero de 1820, en San Juan de Payara, entrega al general de brigada Antonio José de Sucre, 80.000 pesos con el objeto de que el futuro Mariscal, se trasladara hacia la isla de San Thomas para adquirir 4.232 fusiles con sus respectivas bayonetas, papel periódico, pólvora, sables y telas, material necesario para la logística del ejército.  Sembrando para la historia nuevos pensamientos de aplicación infinita, el 17 de agosto de 1820 dijo en Ocaña: “La mejor política es la honradez”

Hacia el epílogo de la estratégica Campaña de Carabobo, El Libertador se encuentra en Guanare, rumbo a San Carlos, para culminar la concentración previa a la batalla decisiva de Carabobo. Desde Guanare, escribe a Fernando Peñalver, el 24 de mayo: “Para el gobierno, nada será más útil ni más satisfactorio, que corregir los abusos de la administración”.  

Al llegar a Caracas el 29 de junio, el triunfador de Carabobo, sin pérdida de tiempo, designa una comisión de personas honorables y probas que velarían para evitar los fraudes, malversación de fondos y ejercerían control sobre medidas económicas tendentes a mejorar la grave situación económica de la Provincia a causa de la larga lucha emancipadora. En el grupo de medidas destacaron: prohibir la circulación de la moneda de cobre española, confiscar bienes a colaboradores de los realistas, igualmente se dictaron leyes sobre monedas, papel sellado, pesas y medidas.  

Durante la Campaña del Sur, concretada la liberación de Quito el 24 de mayo de 1822  con la triunfante Batalla de Pichincha, “Cima de la libertad”, obra magistral del general Sucre; el Libertador llega a la ciudad de Quito el 16 de junio, donde procede a dictar decretos en beneficio para mejorar la situación financiera. Desde Pativilca-Perú, el 15 de enero de 1823 escribe al general porteño Bartolomé Salom

“La impunidad de los delitos, hace que estos se cometan con más frecuencia; al fin llega el caso, en que el castigo no basta para reprimirlos”. En Lima, el 30 de octubre de 1823, manifiesta: “…no hay esperanza de justicia, donde no se encuentra ni equidad ni talento para manejar los grandes negocios del que depende la vida del estado”. El 9 de diciembre de 1824, logrado el triunfo en Ayacucho, “Cumbre de la Gloria Americana”, el Libertador dicta medidas, en procura de reducir los gastos y mejorar la economía de los pueblos liberados. Para el cuido de las vicuñas, decreta que el trasquilado se realice únicamente los meses de abril, mayo, junio y julio, como medida de protegerlas durante los períodos de frío. Para incentivar la procreación, asignó un peso de bonificación por cada animal nacido, y para protegerlas en su desarrollo y crecimiento, el 5 de julio de 1825, prohíbe la cacería de vicuñas. 

El 2 de agosto en Pucará-Perú, en relación al arriendo y venta de las minas, indica: “Sobre el gobierno de la República gravita una inmensa deuda, que debe procurar el gobierno por todos los medios en extinguirla”. Desde Chuquisaca-Bolivia, escribe al general Francisco de Paula Santander el 27 de diciembre de 1825: “El que no sabe escribir, ni paga contribución, ni tiene oficio conocido, no es ciudadano”.  El 9 de marzo de 1827, al volver a Caracas, durante los sucesos de La Cosiata, dicta medidas especiales para el buen funcionamiento de las aduanas en Venezuela, exonerando el pago de impuesto a los siguientes rubros: instrumentos de cirugía, agricultura, semillas, libros, imprentas, mapas e impresos. Prohíbe  exportar: caballos, yeguas, mulas, asnos, ganado vacuno y metales en pasta; exonera el pago de impuestos de exportación al café, arroz, maíz y efectos manufacturados en Venezuela.  En Carta escrita desde Bogotá al General José Antonio Páez, el 26 de marzo de 1828, Bolívar resalta la importancia de la honestidad, cuando señala: 

“El modo de gobernar bien es el de emplear hombres honrados, aunque sean enemigos...”  En Bogotá el 29 de febrero dijo: “El comercio exterior…una profesión, que únicamente estriba en el crédito y buena fe”. En esa ciudad le informa al Contador General  el 24 de junio de 1828:

 “La bancarrota, es el colmo de las calamidades que pueden sobrevenir en una nación”.  

En su visión de apoyo a la Insularidad de la Provincia de Margarita, el 6 de agosto de 1829, firma en Guayaquil un Decreto creando el Puerto Libre de Margarita bajo Régimen Especial Tributario en materia de Aduanas. En el marco de su Decreto, El Padre de la Patria estableció que ante penurias propias de la isla, su distancia a los centros de producción de la tierra firme y la escasa producción agrícola: todas las mercaderías, frutos y efectos extranjeros, que no estuviesen prohibidos por las leyes, podían entrar libremente por el Puerto de Pampatar, libres de los derechos de importación establecidos en los demás puertos de la República.
En su elocuente mensaje dirigido al Congreso Admirable reunido en Bogotá el 20 de enero de 1830, reclamó: “La deuda pública es el cáncer de Colombia”.  



QH.·. General Eumenes Fuguet Borregales, Historia y Tradición