sábado, 25 de agosto de 2012

Sublime consejo del rito moderno para Francia. Declaración de principios.


DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

El Sublime Consejo del Rito Moderno para Francia (S.C.R.M.F) 

ARTICLUO I
Su misión es permitir a las Logias Simbólicas del Rito Francés y a los Soberanos Capítulos masculinos, femeninos y mixtos, trabajar, respectivamente, según usos y rituales del Régulateur du Maçon y del Chevalier Maçon, aprobados por el G.O.F. en 1785 et le G.C.G.F. entre 1784 et 1786, compartir los frutos de su trabajo e investigación, encuentro e intercambio conjunto, ofrecer a los masones de todas las obediencias, jurisdicciones, federaciones de Logias o Logias libres y soberanas, el conocimiento de los días y lugares donde pueden recibir la acogida fraterna del Oriente o Valle que deseen visitar, siempre que tengan los grados requeridos en relación con el trabajo que deseen participar. 

ARTICULO II
El S.C.R.M.F. deriva su autoridad de las federaciones de Logias libres y Soberanos Capítulos que han decidido unirse a él y entre ellos, a fin de mantener, en el seno de la Masonería francesa, la tradición de la unión fraterna de desarrollo espiritual y perfeccionamiento ético abierta por los redactores de la síntesis de siete grados de iniciación del sistema que se conoce como Rito Francés o rito moderno, y se continuó sin interrupción en el seno del Supremo Consejo del Rito Moderno de Brasil con la práctica, en el título de Quinta Orden, de un 8º Grado de Caballero del Águila Blanca y Negra, Inspector del Rito, y un 9º Grado de Caballero de la Sabiduría, Gran Inspector Rito. 

ARTICULO III
La autoridad de S.C.R.M.F. en materia de grados simbólicos y grados de sabiduría es, pues, el fruto de la confianza de Logias libres y Soberanos Capítulos que deciden su adhesión y permanencia y del reconocimiento internacional otorgado por la Unión Masónica Universal del Rito Moderno, en el espíritu de la Carta de los grados de Sabiduría adoptado en Barcelona el 12 de junio 2011. Se ejerce, sin exclusividad, en todo el territorio francés, incluidos los departamentos y territorios de ultramar, y si así lo solicitan los países francófonos. 

 ARTICULO IV
 En el cumplimiento de su misión, el SCRMF no constituye ninguna Logia ni Capítulo, pero aporta su apoyo en términos de instrucción, reflexión, investigación, comunicación, publicación, intercambio, tratados con el desarrollo de sistemas de perfeccionamiento propios de otros ritos, y de relaciones internacionales en el seno del Rito Moderno, a las Logias libres y Soberanos Capítulos, miembros de las federaciones que han querido unirse a él. 

 ARTICULO V
El S.C.R.M.F. solo admite como miembros a las federaciones de logias o Capítulos, que tienen su propio estatuto de asociación y lleven de forma autónoma su gestión administrativa y financiera. Cada federación tiene una representación idéntica en el seno de la confederación, independientemente del número de logias o capítulos que reúne. Sea cual sea la posición que ocupa dentro de las Logias, Capítulos, federaciones y la Confederación, el único título en vigor es el de hermano o hermana. Excepto durante las ceremonias, en los que es conforme a la denominación indicada en el ritual. 

ARTICULO VI 
El sistema propio del Rito Francés se compone de tres grados grados simbólicos,  y cuatro de sabiduría y un quinto orden, el SCRMF se abstiene de toda intervención en el seno de las Logias, Grandes Logias, Grandes Orientes, Capítulos, Gran Capítulo y en otras jurisdicciones, sin excluir responder a cualquier consulta o invitación eventual.No interviene en los capitulos y federaciones que reune, a excepción de las invitaciones que pueda recibir o quejas eventuales que se le pida examinar y afecten a dos federaciones distintas. Puede decidir aceptar nuevas federaciones o retirar a la federación que no respete el espiritu de la carta de Barcelona, la posibilidad de referirse a su autoridad moral y a la de la Unión Masónica del rito Moderno. Sin embargo es la unica autoridad habilitada para administrar y transmitir regularmente los grados concernientes al 5º Orden, en colaboración con la Academia del 5º Orden de la Unión Masónica Universal.  
ARTICULO VII
El S.C.R.M.F. publica los rituales de todas las ceremonias, con el fin de clarificar para cada oficial su puesta en práctica, examina todas las cuestiones relativas a los diferentes medios de asegurar la correcta expresión del simbolismo específico del rito, apoya la realización de la decoración, joyas y cuadros, recomienda las posibilidades de acogida a visitantes con grados específicos de otros sistemas, dentro de los capítulos. Cada Logia Libre y cada Soberano Capítulo mantiene el control de determinar, en este contexto, lo que sería de desear acoger, y sus costumbres en materia de acogida a los visitantes, cualquiera que sea su grado o función.
El S.C.R.M.F. se siente dichoso de poner a disposición de los masones franceses de tradición una parte inalterada de la rica herencia que deben a sus predecesores en la Orden, porción de gran valor que contribuirá al perfeccionamiento de sus conocimientos y virtudes, a un constante trabajo sobre sí mismos de humildad, a un mejor enfoque a un comportamiento adecuado en cada circunstancia de la vida, una mayor apertura hacia los demás, sobre todo aquellos cuyas opiniones difieren de las suyas y, finalmente, a la difusión de la Francmasonería Universal.
Su lema: « Exaltat Humiles » tiene la intención de ilustrar el significado del viaje iniciático que se invita a todos los que deseen unirse a las Logias libres y Soberanos Capítulos que están bajo su autoridad moral.




Víctor Guerra Director de la Academia Internacional del Vº Rito Moderno (UMURM)
Miembro de  la Unión Masónica Universal del rito Moderno  (UMURM)



jueves, 23 de agosto de 2012

Ideas administrativas del Libertador


“El sistema de gobierno más perfecto, es aquel que  produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”.
 Discurso en Angostura- 15 de febrero  de 1819.

La magna gesta por la libertad, unión de naciones y su grandeza infinita, han hecho a Simón Bolívar merecedor del recuerdo, respeto y admiración perdurable. En su corta, pero fructífera vida emancipadora, nuestro “Padre Libertador” concretó grandes y efectivas actividades, demostrando fehacientemente amplia capacidad de trabajo y compromiso consigo mismo, condiciones que le llevaron a materializar su segundo juramento en Monte Sacro, lanzado a los cuatro vientos en la antigua Roma el 15 de agosto de 1805. A Bolívar, lo estudiamos y conocemos como táctico, estratega, líder militar, visionario, comunicador social, analista político, legislador, magistrado, abogado, conservacionista, diplomático, humanista y por antonomasia, Libertador, pero poco sabemos y analizamos sus cualidades como buen administrador de los recursos públicos. Perdida la Primera República, nacida el 5 de julio de 1811, los acontecimientos lo hacen trasladar hacia Curazao el 27 de agosto  de 1812, partiendo luego a Cartagena de Indias, donde el 15 de diciembre, emite su famoso Manifiesto de Cartagena ante los magistrados, donde entre otras consideraciones dirá:
“La disipación de las rentas públicas en objetos frívolos, y perjudiciales, y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores provinciales y federales, dio un golpe mortal a la República, porque le obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda sin otra garantía, que la fuerza y las rentas imaginarias de la Confederación.
Concluida la exitosa Campaña Admirable, iniciada en su avanzada hacia Venezuela desde Cúcuta el 14 de mayo de 1813,  llega triunfante a Caracas el 6  de agosto de 1813.  Recibe el honroso título de Libertador el 14 de octubre de ese  año. Ya como máximo líder de la libertad, dicta medidas para controlar los escasos gastos públicos y preservando la renta del tabaco como principal fuente de ingreso del Estado.
El 2 de enero de 1814, ante la Asamblea Popular reunida en la Iglesia de San Francisco, en Caracas, El Libertador inculcaba a los ciudadanos: … “la hacienda nacional no es de quien os gobierna. Todos los depositarios de vuestros intereses deben demostraros el uso que han hecho de ellos”. En la continuación de largas hostilidades que formaron parte de su afanosa búsqueda para lograr la ansiada e inexistente libertad, al volver a Venezuela procedente de Haití, le corresponderá cumplir su compromiso y su palabra con el presidente Petión, el 02 de junio de 1816, al emitir en Carúpano un decreto de “Libertad de los esclavos”, donde considera que estas personas privadas de libertad, no recibían un merecido trato como seres humanos, ya que para los mercaderes y propietarios de haciendas, los esclavos solo representaban un precio como bien económico. Liberada la importante región de Guayana en agosto de 1817, el 3 de septiembre decreta la confiscación de bienes realistas, dando autorización a la exportación de ganado, previo pago de 8 pesos por cabeza.  
En otras acciones para el control de bienes, El Libertador emite severas medidas para evitar que el contrabando de ganado quebrantara o disminuyera la renta pública, dando estímulo a los denunciantes al compensarlos con un pago parcial sobre lo recuperado. En su  conocido mensaje al Congreso de Angostura reunido el 15 de febrero de 1819, nuestro Libertador señala:
“Es el deber de todo ciudadano  vigilar sobre la legítima inversión de las rentas públicas en beneficio de la sociedad”.
 
Continuando proezas que concretarían la liberación de la Nueva Granada, Bolívar se moviliza hacia la grandeza, al atravesar el Páramo de Pisba el 5 de julio de 1819, acción de heroicidad y estrategia inesperada, que le permite triunfar de forma contundente y sucesiva en Gameza, Pantano de Vargas y finalmente en Boyacá el 7 de agosto, para concretar la libertad neogranadina. En 1819, dicta medidas orientadas para obtener recursos financieros y a su vez, asignar recursos con gran sentido social, para autorizar la fundación de un colegio para niños huérfanos, hijos de mártires de la patria. Ante tal convicción, dijo:
“La educación e instrucción pública son el principio más seguro de la felicidad general y la más sólida base de la libertad de los pueblos”. 

El 16 de enero de 1820, en San Juan de Payara, entrega al general de brigada Antonio José de Sucre, 80.000 pesos con el objeto de que el futuro Mariscal, se trasladara hacia la isla de San Thomas para adquirir 4.232 fusiles con sus respectivas bayonetas, papel periódico, pólvora, sables y telas, material necesario para la logística del ejército.  Sembrando para la historia nuevos pensamientos de aplicación infinita, el 17 de agosto de 1820 dijo en Ocaña: “La mejor política es la honradez”

Hacia el epílogo de la estratégica Campaña de Carabobo, El Libertador se encuentra en Guanare, rumbo a San Carlos, para culminar la concentración previa a la batalla decisiva de Carabobo. Desde Guanare, escribe a Fernando Peñalver, el 24 de mayo: “Para el gobierno, nada será más útil ni más satisfactorio, que corregir los abusos de la administración”.  

Al llegar a Caracas el 29 de junio, el triunfador de Carabobo, sin pérdida de tiempo, designa una comisión de personas honorables y probas que velarían para evitar los fraudes, malversación de fondos y ejercerían control sobre medidas económicas tendentes a mejorar la grave situación económica de la Provincia a causa de la larga lucha emancipadora. En el grupo de medidas destacaron: prohibir la circulación de la moneda de cobre española, confiscar bienes a colaboradores de los realistas, igualmente se dictaron leyes sobre monedas, papel sellado, pesas y medidas.  

Durante la Campaña del Sur, concretada la liberación de Quito el 24 de mayo de 1822  con la triunfante Batalla de Pichincha, “Cima de la libertad”, obra magistral del general Sucre; el Libertador llega a la ciudad de Quito el 16 de junio, donde procede a dictar decretos en beneficio para mejorar la situación financiera. Desde Pativilca-Perú, el 15 de enero de 1823 escribe al general porteño Bartolomé Salom

“La impunidad de los delitos, hace que estos se cometan con más frecuencia; al fin llega el caso, en que el castigo no basta para reprimirlos”. En Lima, el 30 de octubre de 1823, manifiesta: “…no hay esperanza de justicia, donde no se encuentra ni equidad ni talento para manejar los grandes negocios del que depende la vida del estado”. El 9 de diciembre de 1824, logrado el triunfo en Ayacucho, “Cumbre de la Gloria Americana”, el Libertador dicta medidas, en procura de reducir los gastos y mejorar la economía de los pueblos liberados. Para el cuido de las vicuñas, decreta que el trasquilado se realice únicamente los meses de abril, mayo, junio y julio, como medida de protegerlas durante los períodos de frío. Para incentivar la procreación, asignó un peso de bonificación por cada animal nacido, y para protegerlas en su desarrollo y crecimiento, el 5 de julio de 1825, prohíbe la cacería de vicuñas. 

El 2 de agosto en Pucará-Perú, en relación al arriendo y venta de las minas, indica: “Sobre el gobierno de la República gravita una inmensa deuda, que debe procurar el gobierno por todos los medios en extinguirla”. Desde Chuquisaca-Bolivia, escribe al general Francisco de Paula Santander el 27 de diciembre de 1825: “El que no sabe escribir, ni paga contribución, ni tiene oficio conocido, no es ciudadano”.  El 9 de marzo de 1827, al volver a Caracas, durante los sucesos de La Cosiata, dicta medidas especiales para el buen funcionamiento de las aduanas en Venezuela, exonerando el pago de impuesto a los siguientes rubros: instrumentos de cirugía, agricultura, semillas, libros, imprentas, mapas e impresos. Prohíbe  exportar: caballos, yeguas, mulas, asnos, ganado vacuno y metales en pasta; exonera el pago de impuestos de exportación al café, arroz, maíz y efectos manufacturados en Venezuela.  En Carta escrita desde Bogotá al General José Antonio Páez, el 26 de marzo de 1828, Bolívar resalta la importancia de la honestidad, cuando señala: 

“El modo de gobernar bien es el de emplear hombres honrados, aunque sean enemigos...”  En Bogotá el 29 de febrero dijo: “El comercio exterior…una profesión, que únicamente estriba en el crédito y buena fe”. En esa ciudad le informa al Contador General  el 24 de junio de 1828:

 “La bancarrota, es el colmo de las calamidades que pueden sobrevenir en una nación”.  

En su visión de apoyo a la Insularidad de la Provincia de Margarita, el 6 de agosto de 1829, firma en Guayaquil un Decreto creando el Puerto Libre de Margarita bajo Régimen Especial Tributario en materia de Aduanas. En el marco de su Decreto, El Padre de la Patria estableció que ante penurias propias de la isla, su distancia a los centros de producción de la tierra firme y la escasa producción agrícola: todas las mercaderías, frutos y efectos extranjeros, que no estuviesen prohibidos por las leyes, podían entrar libremente por el Puerto de Pampatar, libres de los derechos de importación establecidos en los demás puertos de la República.
En su elocuente mensaje dirigido al Congreso Admirable reunido en Bogotá el 20 de enero de 1830, reclamó: “La deuda pública es el cáncer de Colombia”.  



QH.·. General Eumenes Fuguet Borregales, Historia y Tradición

martes, 21 de agosto de 2012

"El Mariscal Sucre y los niños de la calle"

El 3 de febrero se conmemora un nuevo aniversario del nacimiento del ilustre cumanés, el general en Jefe Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, "El Caballero de la Historia" y "El prócer más puro de la independencia americana". Es propicia la oportunidad para recordar que nuestro paisano fue el pionero de la ingeniería militar en Venezuela, el precursor del Derecho Humanitario Internacional, el primero en dictar el 19 de agosto de 1822, en Quito, un decreto sobre el aseo urbano en América; aplicó, el 9 de enero de 1825, el Principio de Autodeterminación de los Pueblos, muy adelantado para la época. 

El Libertador lo denominó "El Abel de América", y fue la única persona a quien le escribió, en enero de 1825, una biografía denominada “Resumen sucinto del general Sucre” Sucre, después de haber realizado exitosamente la Batalla de Ayacucho, "Cumbre de la gloria americana", el 9 de diciembre de 1824, recibió instrucciones de Bolívar para trasladarse hacia el Alto Perú -hoy Bolivia, actividad que ejecuta a finales de enero de 1825. En esa importante región realizó grandes obras y disposiciones, muy recordadas por sus pobladores agradecidos; dentro de sus múltiples realizaciones se pueden mencionar: la creación de la Universidad de La Paz, la Academia Militar de Chuquisaca (hoy Ciudad Sucre, capital de Bolivia), construcción de caminos y carreteras, sacó los cementerios de las iglesias, construyéndolos cerca de las ciudades; incluyó el inglés, el italiano y la astronomía en los estudios medios; creó hospicios para los indigentes, prohibiendo la mendicidad y responsabilizando al prefecto de la ciudad por tal cumplimiento; igualmente decretó amnistía general, libertad de cultos y de prensa. Fundó escuelas de minería, rebajó los impuestos, auspició el aumento de la producción de añil y el desarrollo textilero, protegió las lagunas, fundó un periódico en La Paz (El Cóndor), activó varios colegios de minas, reorganizó la Casa de la Moneda, mejoró los hospitales, protegió las ruinas preincaicas de Tiahuanaco, rectificó los planos de la Catedral de La Paz, mejoró el diseño de la Catedral de Chuquisaca. En síntesis, se esmeró en gobernar a todos, para todos y por el bien de todos.

Una faceta poco conocida fue la de su benignidad en la atención de los huérfanos de los valerosos soldados que ofrendaron sus vidas en aras de la emancipación. Con la finalidad de utilizar los conventos y monasterios para alojar a los niños y las niñas, le escribió al Papa León XII, explicándole su preocupación por los menores abandonados, solicitándole su autorización para atenderlos. La respuesta fue positiva, acompañada de la bendición apostólica. A tal fin utilizó el Convento de San Agustín para los niños y el de Santo Domingo para las niñas, asignándoles 5.000 pesos anuales para su funcionamiento. Los menores recibían excelente atención referida a alimentación, uniformes, salud, formación moral y vocacional; los varones aprendían oficios de carpintería, agricultura y albañilería; las niñas recibían formación de bordado, cocina y repostería; todos recibían Religión, Dibujo, Pintura y Aritmética. El responsable de la coordinación, supervisión y ejecución era el director de la Enseñanza Pública.

Como hemos observado, la preocupación de Sucre por los niños de la calle lo convierte en un verdadero apóstol de la magnanimidad y de la beneficencia, ejemplo a seguir en beneficio del futuro del país. El 18 de abril de 1828, en Chuquisaca recibió un alevoso atentado por parte de sus enemigos gratuitos que le fracturó el antebrazo derecho. Era Sucre la continuación de la obra de Bolívar, quien lo denominaba "Mi otro yo". Sin ambiciones políticas e imposibilitado para ejercer la Presidencia, dejó el poder mediante un mensaje-despedida al Congreso de Bolivia, el cual se leyó el 2 de agosto, donde, entre otras consideraciones, decía:

"Llevo la señal de la ingratitud de los hombres en un brazo, cuando hasta en la guerra de independencia pude salir sano... no he hecho gemir a ningún boliviano, ninguna viuda, ningún huérfano solloza por mi causa... he señalado mi gobierno por la clemencia, la tolerancia y la bondad. En el término de mi vida veré mis cicatrices y nunca me arrepentiré de llevarlas, cuando me recuerden que para formar a Bolivia preferí el imperio de las leyes a ser el verdugo o tirano, que llevará siempre una espada pendiente sobre la cabeza de sus ciudadanos".

Recordemos que el lápiz con que se escribe la historia no tiene borrador.

  

Eumenes Fuguet Borregales, Historia y Tradición

lunes, 20 de agosto de 2012

A 76 años de la muerte de García Lorca, la capacidad poética de un “Alma ausente” aún vive....Pero es cierta la afiliación de Federico García Lorca a la masonería?



 Todo apunta a que el poeta estaba afiliado a la logia de la Alhambra con el nombre de 'Homero', según consta en algunos documentos de esta sociedad, uno de ellos reproducido en el libro 'Los últimos día de García Lorca', de Molina Fajardo.

Esta lista, en la que aparece el nombre del poeta, se suma al expediente de responsabilidades políticas seguido contra García Lorca, bajo el número 630 de 1940. En unas diligencias abiertas por la comisaría se confirma la pertenencia del autor de 'Yerma' a la masonería. Estos documentos han sido puestos en cuestión por los investigadores, quienes afirman que lo único que se pretendía era justificar el asesinato.

Lo cierto es que, según el investigador Francisco López Casimiro, García Lorca mantuvo una estrecha relación con algunos masones, como Fernando de los Ríos, quién llegó a considerar a Federico «su hijo espiritual». Otros 'hermanos' amigos de Lorca fueron Francisco Callejón (íntimo del poeta), José Raya, Constantino Ruiz Carnero, José Villoslada, Alfredo Daneo y Francisco Callejón. También contó entre sus amistades con algunos miembros de la logia Alhambra en 1927, Gabriel Bonilla, Virgilio Castilla, Luis Fajardo, Joaquín García Labella, José Megías Manzano, José Murciano, Enrique Rodríguez Santos y Francisco Vera Guglieri. La causa masónica se presenta como una más de las posibles que llevaron al poeta a su detención y posterior asesinato, pero es una teoría que se suma a las muchas existentes. Nunca se encontró la denuncia.

Alma Ausente
No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el rasgo negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

viernes, 17 de agosto de 2012

El Ayuno Masónico



Empecemos por aclarar que la práctica del ayuno en la masonería actual está casi por completo en desuso, a pesar de haber sido durante siglos junto con la meditación y la oración, e indisolublemente vinculado a ellas, una de las prácticas más sagradas e imprescindibles en todas las religiones o formas filosóficas. Hoy día, salvo contadas logias que mantienen la obligatoriedad del ayuno en las ceremonias de paso de grado, y sólo a partir de la condición de maestro, apenas se recomienda esta importante práctica que debería ejercitarse ya desde la iniciación, como veremos más adelante. La explicación de esta negligencia se debe a una actitud de respuesta agresiva hacia la obligatoriedad, y posterior mercantilización, de las vigilias en la religión cristiana mediante las llamadas “bulas”, que convirtieron los ayunos en meras conductas hipócritas de mortificación, desposeídas de todo contenido esotérico e higiénico.

La Iglesia católica concibe el ayuno como una forma de sufrimiento y de autoflagelación, cuyo único fin es de la expiación de los continuos pecados que supuestamente los feligreses cometen durante su vida mundana, aunque esta postura contravenga las sagradas escrituras. Una de las frases del Evangelio más ilustrativas sobre este asunto, es la de San Mateo, cuando recomendaba a sus seguidores ayunar para alcanzar estos objetivos depurativos, tan distintos a los de la mortificación física como medio de penitencia: “Y cuando ayunéis, no os pongáis tristes, como los hipócritas, que desfiguran sus rostros para que se vea que ayunan... Tú, por el contrario, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro...” (San Mateo 6, 16, 17). También Zacarías dice: “Así dice Yavé de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, y el ayuno del quinto, y el ayuno del séptimo ,y el ayuno del décimo se tornarán para la casa de Judá en gozo y regocijo y en festivas solemnidades” (Zac. 8, 19).

Es cierto que debemos situarnos en el tiempo y comprender que aunque después degenerasen en crueldades gratuitas, como el último acto de fe celebrado en España, en la plaza del mercado de Valencia el día 31 de julio de 1826 y por el cual fue ahorcado el hermano Gaietá Ripoll i Plá, acusándole de que “..no iba a misa y acostumbraba a comer carne durante los jueves y viernes santos...”, las normas de higiene, sino eran impuestas a látigo, no las cumplía ni el Rey. Como anécdota a este respecto, y sin que sirva de justificación de la conducta salvaje de la Inquisición española, reproduzco un párrafo de las normas que daba el doctor D. Luis Lobera de Ávila en su tratado
de “Banquetes de Nobles Caballeros”, escrito en 1530, para aquellos señores que hiciesen peregrinación: “Y alaba para ayuda a este descanso con la quietud, el baño. Y los señores de España, que no tienen en costumbre de baños, es bien, como dice Hipocrás, que se ande las rodillas abaxo y en ayunas, cortadas las uñas y raídas las plantas de los pies, y que haya hecho primero cámara...”

Sin embargo la práctica del ayuno voluntario tiene dos funciones primordiales completamente diferentes a las del mensaje de mortificación: como instrumento de higiene corporal y como medio de preparación a la meditación. La práctica voluntaria del ayuno supone para quién lo práctica una verdadera cura de salud con el consiguiente bienestar corporal. En cuanto a su función como ayuda a la meditación, resulta casi imprescindible ya que induce al estado de vigilia, palabra normalmente utilizada como sinónimo desayuno, pero que en realidad significa una actitud intelectual de máxima atención y percepción. Estos estados de vigilia suelen ser criticados por algunos médicos, de hecho los ayunos prolongados suelen provocar reacciones incontroladas y fatal es para quienes las practican sin el debido control médico, por ello en este libro no entramos en tan polémico y delicado asunto para no inducir a algún hermano a llevar a cabo experimentos que podrían ser negativos para su salud física y mental.Los ayunos propuestos en este apartado son simplemente de un día, e incluso no recomendamos la abstinencia total, ya que para obtener los resultados que pretendemos, una dieta frugal es igualmente válida. A este respecto conviene recordar que las diferentes religiones tienen sus propios criterios, incluso dentro del cristianismo hay importantes controversias pudiéndose distinguir tres clases de abstinencia:

* La de alimentos húmedos que, según San Epifanio, sólo permitía la ingestión
de sal, pan y agua.

* La de carne y vino, descrita por San Cirilo en Jerusalén.

* La de sangre y carnes sofocadas, que en realidad es una prolongación de la abstinencia judía.

Según San Jerónimo, la abstinencia data de la venida de Cristo al mundo. San Gregorio Nacianceno sostenía que San Pedro se alimentaba exclusivamente de altramuces. Tertuliano narraba como en el siglo II los cristianos no consumían carne ni vino. San Epifanio, en el siglo IV, testifica como existían varias formas de abstinencia y es en el Primer Concilio de Jerusalén, donde Santiago regula por primera vez cómo han de ser los ayunos que han de seguir los gentiles convertidos al catolicismo, si bien no es hasta el 325, en el Concilio de Nicea, cuando se establece la Cuaresma, es decir el tiempo de ayuno anual del cristianismo. Tertuliano nos describe puntualmente como en la Iglesia cristiana primitiva, los catecúmenos debían observar una abstinencia de veinte días antes de recibir el Bautismo, lo que suponía una verdadera iniciación alquímica, ya que el recipiendario vivía una verdadera prueba de paso por la muerte.




Fuente; la cocina Masónica, Pepe Iglesias.

jueves, 16 de agosto de 2012

Juan Germán Roscio, pionero del sistema electoral

Siempre que vemos la historia, allí encontramos a nuestros queridos hermanos, donde sus ideas, pensamientos y propuestas circulan vertiginosamente,con el único objeto de aportarse a un mundo mejor y que la consigna de Libertad, Igualdad y Fraternidad hagan frente común ante las adversidades y que la justicia prive ante todo.  es el caso del insigne Guariqueño.( Gentilicio dado en Venezuela a los naturales del Estado Guárico) Dr. Juan Germán Roscio.

 A continuación una excelente sinopsis de este Venezolano, que gentilmente nos hace llegar el QH.·. General Eumenes Fuguet Borregales*, de su publicación Historia y Tradición.

Destacado jurisconsulto, ciudadano virtuoso, patriota ilustrado y servidor público a tiempo completo, nació el 27 de mayo de 1763 en la población de San Francisco de Tiznados, Guárico, hijo del milanés José Roscio, inmigrante italiano, y doña Paula Nieves, natural de La Victoria; sus estudios superiores los realizó en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, de donde egresó en 1794 como Doctor en Cánones y Leyes, y en 1800 en Derecho Romano; durante la colonia ejerció la docencia y realizó importantes actividades públicas.

En el movimiento revolucionario del 19 de abril de 1810 tuvo destacada participación; en el cabildo reunido ese glorioso día se autonombró, junto a José Félix Sosa, diputado del pueblo; igualmente, recomendó la urgente y necesaria búsqueda del sacerdote chileno José Cortés de Madariaga (el verdadero protagonista ), quien, desde el balcón del ayuntamiento con su "No" rotundo, cambió la historia de Venezuela, cuando el capitán general, Vicente de Emparan y Orbe, renunció para que los criollos, después de 318 años de permanencia española, se dieran un gobierno propio, con la formación de una Junta Suprema Conservadora de los Derechos del Rey Fernando VII. Roscio redactó la histórica Acta del 19 de abril; esta Junta en uso de sus atribuciones, tomó algunas decisiones, tales como: designar cuatro secretarías o ministerios (a Roscio le asignaron Relaciones Exteriores), prohibición del comercio de negros esclavos, creación de la Academia de Matemáticas, núcleo de la futura Academia Militar; creación de la Sociedad Patriótica para el Desarrollo de la Economía y la Agricultura, el envío al exterior (a petición de Roscio) de comisiones para ofrecer amistad y lograr apoyo a la nueva Junta, y la designación, a partir del 10 de junio de 1810, de una comisión presidida por Roscio para organizar las primeras elecciones generales en Venezuela, con el objeto de designar a los diputados representantes de las siete provincias. Roscio visionariamente dijo: "El movimiento del 19 de abril será el principio para consolidar la independencia y la libertad de la América española". Las elecciones se realizaron en los meses de octubre y noviembre en las iglesias parroquiales de las siete provincias; Roscio elaboró el primer reglamento electoral de Venezuela, entre otros aspectos: exceptuaba a las mujeres, los hombres menores de 25 años no podían votar, a menos que estuvieran casados; no podían votar los dementes, los sordomudos, los deudores ni los esclavos. Este reglamento es la fuente del derecho electoral venezolano.

 El proceso se inició con una misa; durante el sufragio, las campanas de las iglesias tañían, convocando a la población al sufragio. Finalizados los comicios, el comisionado parroquial realizaba el escrutinio en presencia del párroco y cinco vecinos respetables. El resultado se publicó en las puertas de las iglesias, el cual fue el siguiente: Caracas, 24 diputados; Barinas, 9; Cumaná, 4; Barcelona, 3; Mérida, 2, y Trujillo y Margarita con 1 diputado, para un total de 44 diputados, de los cuales 30 se instalaron solemnemente el 2 de marzo de 1811; Roscio resultó diputado por Calabozo. Ese Congreso proclamó, a las tres de la tarde del glorioso 5 de julio de 1811, de hecho y de derecho, la Independencia de Venezuela, Acta redactada y firmada por este esclarecido e insigne paisano de sabiduría asombrosa; igualmente, fue designado junto a Francisco Javier Ustáriz y Martín Tovar Ponte para redactar el proyecto de Constitución Federal, la cual fue sancionada el 21 de diciembre de 1811, siendo la primera Constitución de Hispanoamérica.

En 1812 en Valencia, ciudad asiento del gobierno, Roscio fue integrante del Poder Ejecutivo Federal. Después de la capitulación de Miranda, en 1812 fue apresado (junto a otros siete emancipadores fueron catalogados como los ocho monstruos) y enviado a Cádiz y luego a Ceuta al norte de África; de allí logró escapar en 1814. En 1817 escribió en Filadelfia su famosa obra El triunfo de la libertad sobre el despotismo, inspirado en la Sagrada Biblia y en su vivencia en la cárcel, libro de cabecera del ilustre mexicano Benito Juárez. En el año 1818 invitado por Bolívar se desempeñó como redactor del Correo del Orinoco que vio la luz pública el 27 de junio de 1818.

El 15 de febrero fue diputado por Caracas; el 17 de diciembre de 1819 fue designado por Bolívar Vicepresidente del Departamento de Venezuela; ejerciendo el cargo, murió a los 52 años en Cúcuta, el 13 de marzo de 1821; dejó para la historia su reflexión escrita el 10 de julio de 1820: "Nada me espanta, cuando no soy criminal y cuando estoy cumpliendo con las obligaciones que me impuso el juramento otorgado".




Eumenes Fuguet Borregales*
E.·. V.·. M.·. 2002
de la R.·. L.·. Sol de América Nº 37
-----------------------
General de Brigada.
Miembro de Número de la Academia de la Historia del Edo. Carabobo.
Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela.
Miembro de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela.
Director de la Revista Internacional Historia y Tradición.